ANALES DE HISTORIA NATURAL £0 o ANALES DE LA SOCIEDAD ESPANOLA DE HISTORIA NATURAL TOMO NOVENO MADRID DON S. DE UHAGON, TESOREEO CALLE DE JOVELLANOS, 7, TERCERO 1 880 Artlculo 27 del Reglamento. Lasopiniones emitidas en las Memorias publicadas en los Anales son de la exclusiva responsabilidad de sus autores. IMP. DK FOIiTANKT, LIUKRTAD, 21). CATALOGO METODIGO DE LAS PLANTAS OBSEMADAS COIIO ESPONTAIAS EN NAVARRA, DON JUAN EUIZ CASAVIELLA. (Sesion del 1." de Octubre de 1879.) PRIMERA PARTE. ADVERTENCIA PRELIMINAR. Heme decidido por seg-unda vez, desde que tuve el honor de ser admitido como socio, 4 presentar ^ mis coleg-as un sen- cillo trabajo sobre la Flora de Navarra; no porque lo crea de alg-un valor cientifica 6 literariamente considerado, sino por- que espero lia de ser juzg-ado con la benevolencia que se merece, el que siendo un simple aficionado al estudio de la Botanica, trata de dar k conocer al publico cuantos datos ha podido recoger sobre la poblacion veg-etal del pals navarro. Otras consideraciones me han oblig-ado ademas k esperar de mis consocios un juicio benevolo. Siempre fue, en primer lug-ar, la indulg-encia companera inseparable del verdadero saber, y jam^s los hombres de profundos y extensos conoci- mientos dejaron de atender las m&s lig-eras y sencillas obser- vaciones de cuantos, guiados por sus luces y siguiendo sus pasos, se dedicaron con fe y entusiasmo k la investigacion de la verdad, por humildesy pequehos que fueran, si con ellos se les comparara; si pues, mis escasos conocimientos me atur- dian y me hacian retraer de publicar mi pobre obra, el mucho saber de las personas k que se halla dedicada me obliga k 6 ANALES DE HISTOKIA NATURAL. (2) creer no lia de ser desatendida por las mismas. Debe en se- g*undo Ing-ar considerar, el que quiera ser imparcial en su juicio, los escasos medios de que he dispuestO;, alslado como me hallo en un pequeho pueblo rural; con pocos libros y sin ningun otro de los indispensables recursos para esta clase de estudios, como son , principalmente, buenas colecciones de plantas bien estudiadas. Ann en los trabajos de recoleccion he tropezado con la dificultad de no poder abandonar mi ofi- cina de farmacia mas que por algunas horas 6 escasos dias. I)or no tener 4 quien encarg-arla; lo cual ha hecho que los puntos mejor explorados liayan sido los alrededores del pueblo en que resido. Tiene, sin embarg-o, k mi pobre juicio, el Catilog-o adjunto el m^rito de que todas las plantas en 61 contenidas han sido observadas en las localidades en que se citan por mi mismo, todas han sido recolectadas y preparadas para el herbario por mis propias manos, y todas han sido tambien por mi estu- diadas. Cuanto trabajo y paciencia requiere todo esto no debo aqui encomiarlo, pues me dirijo k personas versadas en igua- les 6 parecidas ocupaciones. Muchas son las obras de indole seme] ante y m&s importantes, sin duda , que la presente que no reune estas condiciones; siendo hasta frecuente escribir Catalog-OS de plantas, y aun floras, de extensos paises, cumo- damente sentados en el bufete con los materiales suministra- dos por otros observadores. Una especie unicamente se cita en el adjunto CatMogo que no ha sido vista por mi en el mismo punto donde espont^neamente crece; y esta es el Ardntus Z/^/^f/o, que ha sido sin embargo estudiada en estado fresco por ejemplares que expresamente mand^ recoger por persona mandada 4 la localidad & este exclusivo objeto; todas las de- m&s las he observado y recogido exponi^ndome k los ardorosos soles del vcrano, k los frecuentes y perjudiciales cambios de temperatura de la primavera y otono, y sufriendo toda clase de incomodidades en pcnosas y largas excursiones ; todo por el m{is puro y desintercsado amor {"i la ciencia, sin esperar la menor recompensa de mis trabajos y afanes. Estos son, pues, los iinicos m^ritos que en favor de mi obrahe creido necesario alegar, convencido de que mis consocios sabnVn apreciarlos en lo que valen. Poco debo decir ahora del plan del Cdtdlogo, pues he seguido (n) Ruiz Casaviella.— PLANTAS espontAneas dk navarra. ■: en iS\ las luiellas de los dcmas boti'micos cspafioles que ban publicado trabajos dc csta indole. Sig"uese en el orden de las familias, g-^neros y especies, y ann en la sinoniniia de las mismas, la excelente obra de Greniery Godron, titnlada/'Vore ^e i^w«cOU SC UTIMDAn {') ItARKZA QUE CREGEN ESPONTANEAMENTE EN GATALUNA, 6 SEA APUNTES PARA LA FLORA CATALAN A, POR DON E S T A N I 8 L A O V A Y li E D A Y VILA. (Sesion del 3 de Setiembre de 1879.) SEGUNDA PARTE. Solanaceas. Solanum persicum W. Cataluna, hacia Gerona (Campd.J. Hb. D-C. Prod. Fl. Hisp. N. B. Diliere del S. dulcamara por sus hojas aovado-lan- ceoladas, profundamente acorazonadas, blanco-pubescentes; cimas con liojas no opuestas, etc.; frutos subg-lobosos. S. sodomseum L. Vinas de Monjuich de Barcelona, r,— Julio. S. villosum Lam. Lug-ares incultos del litoral, hasta Monsoli, etc., de las Gui- llerlas, las Ansias, Sag-aro, etc. — Junio, Setiembre. S. nigrum L. v. DiUenii Rclib. Sag-ar6 y otras partes. — Julio, Setiembre. Physalis alkekengi L.— N. V. Bosas lerrndlas. Amas de la montafia; tambien en el Alto Ampurdan frecuen- te. — JuniO;, Julio. 51 ANALES DE HISTORIA NATURAL. (120) Atropa Belladona \.,—Tahaco lord. Monies de Vidra, Ciiiret, Platraver, Collsacabra, en donde es ya rara por el desmonte de bosqiies y por la persecucion que siifre de los lierbolarios y paisanos. — Jiinio. Julio. Datura ferox L. Llano del Llobreg'at, c. Barcelona. ^Verano, Hyosciamus albus L. Litoral y region media de Gerona, — La forma vivaz 6 //. ma- jor Mill. Abr. El //. nUjer L. Comun en la montana y region media. Ramondiaceas. Ramondia pyrenaica Rich.— X. Y. Ordla d'Os. Rocas calcareas de la reg-ion montana ; desciende hasta Olot, r. ; en Nuestra Senora del Mont liasta Sag-ar6, sing-las del Yerdaguer. — Mayo, Junio. Verbasceas. Verbascum montanum Schr.— Cw« de G-uiUa. Prados, yermos de Mollo, Rocabruna, Camprodon. Monseny, Olot, etc.— Junio. V. thapsiforme Sclir. Terrenos incultos de CVret. San Llorens de Cerdans, Cus- tojes ( Company o); San Marsal en Monseny (Vayr.).—i\\mo. V. australe Schr.:' Olot, Surroca (TAngasa. — Julio, Octubre. V. phlomoides L. Parajes incultos y ^ridos de Monserrat, Olot en Bosch de Tosc.1, etc.— Julio, Octubre. (121) Vayreda y Vila. — plaxtas notaiu,i:s df, catalt-na. 55 Verbascum Boherhaavi L.—Porpras. Lu^'ares inoiituosus al)ri<4"a(los dc la reg-ion literal y media de Gerona liasta Sau Hilari, Sag-aro, etc. — Juiiiu. N. B. En las Guillerias una foi-nia de hojas caulinares muy anchas, poco tomentosas y bracteas muy larg-as y estrechas. Otra muy ramosa en la parte superior del tallo, que por tener los ovarios est6riles sospeclio si sera un liibrido. V. lycnitidi-floccosum K.? La Cot, cerca de Olot. — Julio. v. nigrum L. Terrenos incultos de San Llorens de Cerdans (Companyo). — Julio. V. blattaria L. Fosos y prados liumedos desde el litoral liasta el Llusanes, San Juan de las Abadesas, etc. — Mayo. Escrofulariaceas. Scrophularia peregrina L. Setos y parajes sombrios del litoral hasta la Sellera, Sag-ar6, etcetera. — Abril, Mayo. S. alpestris Gay. Bosques sombrios y parajes liumedos de los Pirineos, M0II6, Rocabruna, Camprodon, etc.; montes de Vidr^, Collsacabra.— Junio, Julio. N. B. Entre la anterior especie, y principalmente en Beso- ra, Collsacabra y Guillerias, se observa una forma con la pa- noja acompafiada de hojas alg-o menores que las caulinares, que tiene el porte y caract^res de la S. pjrenaica Benth. Tam- bien est& en el Hb. Bol6s. S. Hoppei Koch. Lug-ares pedreg-osos de Rocabruna, M0II6, Bassag-oda, Nues- tra Seiiora del Mont.— Junio, Julio. 56 ANALES DE HISTORIA NATURAL. (122) Scrophularia lucida L.—S. glaum Sibtli. Fosos humedos cle los castanares de San Llorens de Cer- dans (Companyo). — Julio, Ag-osto. Antirrhinum latifolium D-C. Rocas de Ceret (Deheaux). Tambien en la vertiente espanola de los Pirineos orientales, pero es mds comun el A. majiis L. A. Asarina L. Kocas gTaniticas de los Pirineos; Monseny y Guillerlas liasta Susqueda, Osor. — Abril, Junio. Linaria elatine Desf. Campos y prados desde Olot, etc., al Eajo Ampurdan. — Junio, L. vulgaris Monch. Alturas del Valle de San Llorens de Cerdans (Companyo).— Julio, Setiembre. L. italica Trev. Banyuls (Companyo); Ampurdan, r. (Texidor).—Z\m\o. L. pelisseriana D-C. Olivares de la Sellera, Ang-les , Santa Coloma (Vayr.) ; Agu- llana (Bolos). — Abril. L. micrantha Spr. Campos del Vall6s, Moncada, Gaba. — Abril. L. simplex D-C. Vinedos del Vall^s, Gab4. — Abril. L. arvensis Desf. Campos de Olot, Guillerias; reg-ion media en Santa Coloma, Sag'ar6 y Vall6s, y litoral en Malg-rat, Bajo Ampurdan y Gabc\. — Febrero, Mayo. L. Chalepensis :Mill. Campos aridos de los alrededores de Ceret, Murallis, Bou- lou. — Abril, Mayo. (1-2;?) Vayreda y Vila. — plantas notaklks dk cataluna. 57 Linaria striata 1)-C. General en los Pirineo^; orientales, Llado, Fi^aioras. etc. — Junio, Octubre. L. dlpina D-C. Set-casas. MOrens, Costabona, Espinabell. — JunicK Gratiola officinalis 1.. En una acequia del Pla de Polije, c. Montaf^'ut; Ag'ullana ( Bolds ); \n"<\i\oi< hiimedos do la Junquera, Cantallops, Cami)- many, Vilarnadal, Cabanas, etc. (Vayr.) — Julio. Veronica spicata L. Terrenos aridosyarenosos de Nuiia (Trem.); alrededores de Ceret (Companyo). — Junio, Julio. V. Teucrium L. Alrededores de Ceret (Companyo). — Julio. V. Assoana Wk., V. mistriaca L. v. Assoana Bois. h.j L I V> De Prats de Llusan^s k la Font Salada de Vich. — Mayo. ■ Y. piniiatiJidaKoQ^i. Prats de Llusan^s, Mcia la Font Salada de Vicli. — Mayo. V. urticsefolia L. Parajes frag-osos y sombrios de los Pirineos orientales; mon- tes de Vidra, CoUsacabra, Corp, Monseny. — Junio. V. montana L. Lug-ares sombrios de los Pirineos, hacia Bajet, Monas; Corp San Valenti, Olot, Guillerias y Monseny. — Mayo, Julio. V. aphylla L. Nuria, CoUsacabra (Pujol). — Julio, Ag-osto. V. nummularia Gouan. Nuria (Pujol); CoUada de Nuria ( Company 0).— Sumo, Julio. V. fruticulosa L. Rocas de los Pirineos orientales hasta Costabona, Espina- 58 A^'ALES DE HISTORIA NATURAL. (1-24) bell, Rocabruna, Coral, de San Marsal k Matag-alls en Monse- ny. — Junio. Julio. Veronica bellidioides L. Morens, Costabona. — Junio. Julio. V. serpyllifolia L. Prados y bosques sombrios de los Pirineos , ambas vertien- tes; montes de Olot, Yidra, Collsacabra, Guillerias, etc. Una forma de Olot se aproxima k la p. ieneIJa Gr. G. V. Ponse Gouan. Solaneta de Costabona. — Junio. V. triphyllos L. Campos 3^ prados de los Pirineos, Camprodon (Bolos); la Bar- ragana (Vayr.); San Llorens de Cerdans, Qevei (Companyo): Monseny en San Marsal, Santa Fe, San Mig'uel Solterra, Sant Hilari, Osor, etc. — Abril, Junio. V. prsecox All. Campos de Camprodon (Vayr.). — Marzo, Mayo. V. agrestis L. Cultivos de la region media liasta Sau Juan las Fonts, etc. — Marzo. Odontites lanceolata Kclib., Euphi'ami Olotensis Bolos lib. Prados y bosques de los montes calizos de los Pirineos , am- bas vertientes, r. en la francesa; Coll de Malrrem, Frexanet, Vail del Bach, Nuestra Seiioradel Mont, montes de Olot, VidrA, Collsacabra. — Ag'osto, Setiembre. O. viscosa Kclib. I'rados y colinas de la region media iiasta Biana, Frexanet, etcetera. — Ag-osto, Octubre. O. longiflora Wbb. Prados secos y colinas del Llusancs en I'rals, San Boy, Pe- rafita, etc. — Junio, Setiembre. (I2.j) Vayreda y Vila.— I'LANi'AS not.mjlks dk cataluna. no Bartsia spicata l»aiii. Montana dc C'oirt . San Llorcns de f'cnlans (Compmiyo).— Julio, Ag-osto. Trixago apula Stev. I^rados (1(>1 l)ajo Ampurdan hasta ('al)anas, etc.— Abril. X. B. La forma mas frecuente del llano del Llobreg-at de Barcelona discrepa del tipo en teneria espi^-a floral poco apre- tada, mas bien interrumpida, liojas lanceoladas obtnsasy tallo ramoso desde la base, etc. Euphragia viscosa Bth. Prados lu'imedos de Gab^, Castelldefels. Vallvidrera, h^cia el Vall^s: xAmpurdan hasta Navata, Campmany, la Junquera, etcetera. — Abril, Mayo. # E. latifolia Gri.s. Prados a orilla.s del Fluvia en Dosqiier.s. — Marzo, Mayo. Pedicularis verticillata L. Cumbres alpinas de Carenca (Companyo). — Julio, Ag-osto. P. foliosa L. Pa.stos, pendientes de Comaneg'ra, Monas, etc, en los Piri- neos; montes de Yidra, Ciuret, Platraver, etc. — Junio, Julio. P. palustris L. Prados liimiedos de Prats de MoUo, Tour du Mir; Ceret ( Com- pany o].—W^yo. Julio. P. sylvatica L. Prados humedos, frecuente en los Pirineos; Santa Mag'da- lena, Platraver. —Junio. P. coraosa L. ;^ aspanigoides Wk. Pico de las Ag-udas de Monseny. — Junio. P. pyrenaica Gay. Pendientes de Costabona.— Junio. 60 A^ALES DE HLSTORIA NATURAL. (126) Pedicularis tuberosa L. Costabona, Prats de MoUo, Tourdu 'Mir fCompanz/o). — Julio, Ag'osto. Melampyrum cristatum L. Valle de San Llureiis de Cerdaiis (Compa/if/oJ . — Junio, Ag'Osto. M. nemorosum L. Castanares de las Guillerlas en San Hilari, Santas Creus, Monsoli, Osor, etc.- -Junio, Ag'Osto. M. sylvaticum L. Bosques y sitios sombrios de los Pirineos en la Barrag-ana. cerca de la frontera (Vayr.); Bosch Caras, sobre Set-casas (Bo- 16s); Castanares de San Hilari, etc., de las Guillerlas. — Junio, Julio. Orobancaceas. Phelipaea caerulea C. A. Mey. Sobre Vd Achillea millefolium, en Costabona^ Notre Dame du Coral, Prats de M0II6; Mondois?— Junio, Julio. P, arenaria Walp. Orillas del rio Muga, c. Castell6 de Ampurias, sobre la Arte- misia campestris. — Junio . P. Muteli Rent. \i\Q sobre varias leg'uminosas, umbellferas y otras plantas: litoral de Gerona basta Sag-aro, etc. — Mayo, Junio. P. ramosa C. A. Mey. ]']n Olot y en todas partes donde se cultiva el c^namo en abundancia. — Julio, Ag'Osto. Orobanche fcetida Dosf. Litoral de Barcelona, en Castolldelels , sobre los Ononis. — Mayo. (i27j Vayreda y Vila.— PLANTAs notables dk cataluna. fii Orobanche Rapum Tlmill. Monies (1(> Olol, <.n]nv hi (rCii'Ista cinerea; Mowf.oU, (Jiiillcn'ias, sobre otras los hi'iiiiedus y ag'iianosos del Llnsanes, Olot, San Feliu de Pallarols, Ampurdan, etc. — Julio, Setiembre. (hi) Vayreda y Vila. — plantas notables de cataluna. ib Polygonum hydropiperi-dubium Ch-. ct G. P. mite Schr. Parajes liumedos dc Olot; Aiiipurdan, etc. — Julio, Setienibre. P. Bellardi All. Campos de TortellA (Ciiffi); Sag-ar6; Llano de Barcelona (Vayr.). — ]\rayo, Junio. P. dumetorum L. Setos de Prats de M0II6; CoUsacabra, Hostalets de B^s, las Planas, Amer; frecuente en las Guillerias.— Junio , Ag-osto. P. alpinum All. Reg-ion alpina de los Pirineos, no escaso; Agudas de Mon- seny. — Junio, Julio. P. tataricum L. — N. V. Fajol boitg. Vilallong-a, Frexanet, Ciuret, Olot y todos los valles pire- n&icos. donde se cultiva, por resistir mejor el frio que oiV.fa- gopyrum L. Dafnaceas. Daphne Mezereum L. — N. V. Olivereta. Pirineos, frecuente, y desciende liasta San Pau, Frexanet, Vail del Bach; montes de Ciuret, Platraver; CoUsacabra. — Marzo, Abril. Pesserina annua Spr. Campos y parajes ^ridos de las reg-iones litoral y media hasta Llusan6s; Montag-ut. — Julio. P. Thymelea D-C. De vez en cuando en los terrenos aridos de la reg-ion media hasta el Llusan^s, Frexanet, etc. — Mayo, Julio. P. dioica Ram. Rocas calc^reas de Prats de M0II6, Rocabruna, Bag-et, Ta- lax^, Bassag-oda; Santa Mag-dalena del Mont, etc.— Abril, Mayo. 76 AN ALES DE HISTORIA NATURAL. (142) Passerina hirsuta L. Playas y costas de Rosas y otras partes del litoral de Ge- rona. — Primavera, Otoilo. Lauraceas. Laurus nobilis L.— N. V. Llorer. Verdaderameute espont^neo en el torrente de Sagaro. — Abril, Mayo. Santalaceas. Thesium alpinum L. Pastos de Costabona, Prats de M0II6. — Junio. T. humiffusum D-C? De San Sag-uimon k Viladrau. — Junio. Eleagnaceas. Eleagnus angustifolius L.— N. V. Arh'e del Paradis , Ci- namom. Orillas del Bes6s, Moncada. — Mayo. Citinaceas. Cytinus Hypocistis L. — N. V. RaMsots. Parasito sobre las raices de los Cistnso Jaras, en los montes del litoral y region media, remontiindose como aquellas plan- tas hasta Talax4, Guillerias, etc. — Mayo, Junio. N. B. Se observa alg-una modificacion en esta planta seg*un la especie de Cistus sobre que vive; asl, pues, en los pi(^s que viven sobre el C. sahicpfolins , en la flor y bractcas g-eneral- inento doniina el color aniarillo alg-o sobre el rojo, en los del C. alhidus domina el bianco sobre el Colorado que sube por la idesecacion, y en los del C. monspeliensis , el amarillo casi por 143) Vayreda y Vila. — plantas notables de cataltjna. r: completo. Priieba esto que las phintas panVsitas son susccpti- bles de modificacion en su color y otros caract^res variables, seg-un la savia con que se nutren. Aristoloquiaceas. Aristolochia clematitis L. Setos, m^rg-enes, orillas de las acequias en Castell6, Caba- nas y otras partes del Ampurdan. — Mayo. A. rotunda L. Llano del Llobregat; en Gerona se interna hasta la Cellera, Osor, Amer. — Mayo. A. longa L. Ampurdan hasta Sag'ar6, etc. — Mayo. Euforbiaceas. Euphorbia platyphyllos L. — N. V. Lleteresa, Mald'uUs; k todo el g-enero. Parajes hiimedos del Llusan^s, Vicli, Ripoll, Olot, Amer, Gerona; Alto y Bajo Ampurdan.— Julio. E. pubescens Desf. Lugares lierbosos liiimedos del Ampurdan , hasta Banolas, Llad6. — Junio, Ag^osto. E. pilosa L. Camprodon , Vidr^ , San Quirse de Besora; Nuestra Senora del Mont, y baja por el Manol hasta Llad6 y Vilafant (Vayr.); Empalme (Pujol ). — Mayo, Julio. E. dulcis L. Parajes sombrios de los Pirineos; montes de Olot; Guillerlas y Monseny; Nuestra Senora del Mont. — Junio. E. angulata Jacq. Rocas del Coll de Malrrem sobre Rocabruna. — Julio. 78 AN ALES DE HISTORIA NATURAL. (144) N. B. Es miiY probable en las costas del Ampurdan la pre- sencia de las E. flaricoma D-C, simiosa L., tXii^thynsa L., por existir en las costas fronterizas del Rosellon. Euphorbia Gerardiana Jacq. M4rg-enes de los rios en la region media y litoral de Ge- rona. — Abril. E. nicseensis All. Frecuente en la reg-ion litoral y media de Gerona, remon- tAndose k bastante altura sobre Clot en las vertientes meri- dionales. — Mayo. E. Esula L. Litoral y reg-ion media de Gerona. — Abril. E. terracina L. Litoral de Barcelona y Gerona. La v. amgustifolia Lg-e. en las rocas maritimas de Monjuich. — Abril. E. Cyparissias L. M4rg-enes, prados del Ampurdan. Gerona. Olot. — Abril. E. falcata L. Campos del Ampurdan, Gerona, Olot. etc. — Primavera y verano. E. Peplus L. Parajes sombrios. Olot, Sag-aro. Ampurdan. — Abril. E. peploides Gou. Sag'ar6, etc., Ampurdan; Monjuicli. — Marzo. Abril. E. biumbellata Poir. La Junqncra, Campmany, Cantallops, Ag-ullana, Vilarna- dal, Cabanas, etc. — Mayo, Junio. E. segetalis L. Vinedos y olivares de la reg-ion litoral y media hasta Llu- san^s; Castellfullit de la Hoca. — Abril. .lunio. (115) Vayreda y Vila. — plantas notables df, catalun a. tj Euphorbia Characias L. h'c-^-iones litunil y media liasta Talaxa; Sons en Nucstra Sefiura del Mont. — ]\lar/o. E. Lathyris T..— \. V. Cagamiiija. Besura; cumarca de Olot, Castellfullit : Guillerias; Vilar- nadal. — Mayo. N. B. Las /i". temiifolia Lam. qX ;pinea L. citadas en Ban- yulspor Co7npa7iyo, liabitan probablemente niiestro Ampurdan. Mercurialis perennis L. Barajes sombrios de Olot y su comarca liasta gran altura de los Pirineos; Giiillerlas y Monseiiy. — Abril. M. tomentosa L. La Juiiquera, Campmany, Vilafant^ etc. — Abril. N. B. La M. amligua L. en Banyuls (Companyo). Crozophora tinctoria Juss. N^^ '"'?as- ^o^ Ampiirdan liasta Besali'i. — Junio, Julio. ^43/ S> V>^ Andrachne telephioides L. Tibidabo c. Barcelona (Trem.). Ulmaceas. Ulmus montana Lm. — N. V. Oma. Frexanet, montes del Corp, etc. — Abril. Urticaceas. Urtica membranacea Poir. Escombros de Cadaqu6s (Trem.J. U. pilulifera L. Escombrosde Vilarnadal(^F«yr.j; Cadaqu6s(^Trew.j. — Mayo. 80 ANALES DE HISTORIA NATURAL. (146) Theligonum cynocrambe L. Baiiyuls-sur-mer, Murallas (Companyo). — Mayo. Sanguisorbaceas. Poterium Magnolii Spach. Costa de Rosas sobre la farola. — Mayo. P. dictyocarpum Spach. Coma del Tech, Ceret, Aries, San Llorens de Cerdans (Com- panyo). — Junio, Ag-osto. Sanguisorba officinalis L. Pastos de Camallera, San Pan, Camprodon: Pla de la Pina, cerca de Olot, r. — Junio, Setiembre. Alchemilla alpina L. — N. V. Pota deZleo. Prados y rocas de los Pirineos hasta Mollo, Rocabruna, Cam- prodon; Ag'udas de Monseny. — Juulo, Julio. A. vulgaris L. Prados de los Pirineos, hasta Frexanet, Yall del Bach; raon- tes de Yidri\, Platraver, Guillerias. La j3. sericea Gr. G., en Ro- cabruna, Frexanet; Vidr^. — Mayo, Julio. A. pyrenaica L. Sobre una roca muy escarpada detras de Costabona , hacia la Coma de Tech (Companyo). — Julio, Agosto. Juglandaceas. Juglans regia L. — N. V. Nogner, Nogue. Como espont^neo hicia Ridaura, parajes sombrios c. la ri- bera; k orillas del Fluvi^, etc. — Abril. Cupuliferas. Quercus sessiliflora Sni. — N, V. Roura. Las variedades a. genuina Wk., S. pulescens Math., A . com- munis D-C. oxtondidas por hi reg-. muntana y media. La C.su- (in) Vayreda y Vila. — plantas notables dk catalina. si deroides 0. Deb., Sag-aro, Maya, Dusqiiers. La r.cerrmdesWk., montes de Horta, c. Barcelona. La v. argeniata Deb., Sag-aru, etcetera. — Abril , Mayo. Quercus microcarpa Lap. 0. Deb. Heckerch. Fl. Pyr. Or. ^ ilademiras, Sag-aro, Llado, etc. — AbriL N. B. 0. Debeaiix, en sns Bechcrclies snr la Fl. des Pyr. Or. describe esta especie, y sefiala las diferencias que la separan del Q. sessilijlora Sm., con el que le habian confundido los au- tores de la Fl. de France. Q. stenobalanus Gaud. Sag-aro, en el Virunibell y otras partes. — Abril. Q. pedunculata Elirh.— X. Y. Roiira penul. Pirineos y montes de Olot, etc. — Abril. Q. fastigiata Lam. San Llorens de Cerdans, Custoja (Companyo). Q. Suber L. — N. V. Alsina surera, Sums. Completamente espont^neo en la Junquera, Cantallops, Campmany, etc. — Abril. Q. avellaniformis Colm. et Bout.?— N. V. Alsina, Atclina. Sagar6, Monsoli, Guillerias. — Fl. Mayo. — Fr. Noviembre. N. B. Se diferencia principalmente por el g-ran desarrollo de la cupula (con relacion k lag-lande), cuyos bordes se doblan hacia dentro unas veces, otras veces se apartan del fruto des- igualmente dentados y ondulados; amentos cortosy casi cilin- dricos, etc. El Sr. Colmeiro, que ha tenido la bondad de comparar unos ejemplares y un dibujo que le mand6, con la planta que 61 des- cribio, me dice que la de Extremadura se diferencia por tener la ciipula alg*© inks cerrada y entera en su m4rg'en ; la glande poco saliente y bastante globulosa. Q. pseudo-coccifera Web.? Q. Aiizandri Gr. et G. Sospeclio si perteneceria k esta especie un pie que habia en ANALES BE HIST. K4T.— IX. 6 S2 AX ALES DE HLSTORIA KATURAL. (H8) la falda (le Nuestra Senora.del Mont, que media iinos tres 6 cuatro metros de altura, y cuyo porte era de encina, pero sus hojas de coscoja. Hace pocos aiios fue derribado para carbon. Cerca del convento de San Jeronimo, pobre Badalona. hay otro pie parecido, seg'un Bolos. Carpinus betulus L. Alrededores de Ceret (Companyo). — Al)ril. ]\rayo. Saliaceas. Salix fragilis L. Montana de Ceret (Companyo). — Abril . ^Mayo. S. amygdalina L. Orillas del Ter, del Flnvia, Pte. — Abril, Mayo. S. purpurea L. Eiberas y torrentes de Llusanes, Olot, etc. — Abril. S. cinerea L. — N. V. Qatell, como k los afines. Montes y bosques de Llusanes, Olot, Gnillerias, Gerona, Alto Ampurdan. — Marzo, Abril. S. Capraea L. Set-casas. San Jnan de las AbadesnP. — Abril. S, aurita L. De RipoU a San Juan de las Abadesas y Olot; montes de Corp y otros de Olot, poco frccuente. — Abril. S. grandiflora Ser. , 8. cinerascens Will. Partes elevadas de la montanade Ceret (Companyo). — Mayo, Junio. S. pyrenaica Gouan. Puig-mal (Piiigg., Bolos): Coma de Vaca (Cnffl). — Julio. Populus tremula L.— N. V. Tremul. Espontaneo en todos los montes de las rcg\ superior y me- dia. — Marzo. Abril. (119) Vayreda y Vila. — plantas kotahles be oatauna. 83 N. B. Eli*, canescens Sm., P. alha-tremula Knuise, ^c'^w- ramente en niiestra proviiicia; Companyo lo cita ooinun en los ari-oYuelos dc las bajas moii tafias del Roselloii. VA P. rirgi- niana Desf. N. V. Carolina, cultivado y scmiesixinlaiieo eii Catalufia. Betulaceas. Betula alba L. — N. V. BcdoU, Pes. Frecuente en los Pirineos, montes dc Vidr/i, ColLsacabra, Bach de San Valenti, c. Olot, r. — Ahril. B. pubescens Elirli. Altos de Carenca (Companyo). — Abril, Mayo. Coniferas. Pinus sylvestris L.— N. V. Pi-hets, Pi-melis, Pi-lord. San Pan, Yall del Bach; Nuestra Seuora del Mont en su mi- tad snperior, en Sag-aro y otras partes bajas de esta montaha, se ve alg-un pie, pero tan desmedrado, que su altura no pasa de l-2\ — Abril, Mayo. P. uncinata Ram. Adem^s de Nuria, en Caraups, Set-casas. — Junio, Julio. P. Laricio Poir.— N. A'. Pi-lord. Llorona, San Marti Saserra, Sag-aro, Llado, Malg-rat, Am- purdan y en otras localidades de la reg. media y litoral.— Mayo. P. halepensis Mill.— N. V. Pinas, Pi-llanch. Montes del litoral y reg-. media, remontdndose con la espe- cie anterior hasta Sag-ar6, Llorona, etc.— Mayo. P. maritima L. Cadaques (Trem.); Malg-rat y otras partes del litoral de Ge- rona y Barcelona (Vayr.). — Mayo. Abies pectinata D-C— N. V. Alet. k mas de los Pirineos y Monseny, semiespont&neo h^cia Ripoll, Finestras. — Mayo. 81 ANALES DE HTSTOETA KATT-RAL. (150) N. B. En otros tiempos del3ia ociipar en niiestros Pirineos un 4rea mas extensa, puesto que lidcia Rocabruna, M0II6, Tra- gnrk, etc., liay cliozas cuyas vig-as son de abeto, y se encuen- tran tambien troncos enterrados, no hall^ndose en la actuali- dad lino en pie de algiinas horas alrededor. Set-casas es la lo- calidad mas oriental donde se halla en abundancia. En el Monseny tambien se liace k ese liermoso y util arbol una activa persecucion, capaz de acabar con 61 en pocos anos, si no se pone coto. Bajando del Turo del Hume k Santa Fe, observe dos troncos que, k partir de dos 6 tres palmos sobre el suelo, est^n perfectamente unidos por una soldadura natural, re- uni^ndose en un s61o tronco. Abies excelsa D-C. Montana de Ceret (Compani/oJ. — Mayo. Juniperus communis L.— N. V. Jinelro, Jinehra. Comun en la reg-. montana; en los montes de la reg*. media ocupa la vertiente septentrional. No falta en la reg\ alpina de nuestros Pirineos la forma euana (S. alxnna Auct.). — Marzo, Abril. J. Oxycedrus L.— N. V. Cddac. En las exposiciones meridionales de los montes de la reg'ioii media, hasta Llusanes, Oix, etc. — Marzo. N. B. Sospeclio con fundamento (sin que me liaya sido po- sible averig-uarlo hasta aliora), la existencia del /. iimMIicata Godr., h^cia Santa Pau, Santa Coloma, la Selva, etc. J. phoenicea L.— N. V. SaMna. Pirineos, lidcia Sant Aniol de Uija, Basag'oda, Tabcrtet. — Mayo. Taxus baccata L — X. V. Teix. Rocas de Ciurot, Surroca ; Talax4, Sant Aniol de Uija. — Abril. N. B. La E])hedra dhtaclnja L. en los arenales marltimos de Banyuls (Companyo). — ^Inr/o . .Tun in. (151) Vayreda y Vila. — rLANTAs rotables de cataluna. 85 Alismaceas. Sagittaria sagittsefolia L. Lag'unas y acequias de saneamiento de Castell6, lificia San Pere Pescador (Vayr.); hikia Montiru (Bolos). — Juiiio, Julio. Alisma ranunculoides L. Prados ag'uanosos del Ph'i la Pinya, c. Olot; la Jiinquera, Cantallops, Campmany. — Junio, Julio. A. plantago L.— N. V. Plantatje d'aygua. Comuu en las ag-uas desde el Ampurdan k los valles pire- iic^icos. Alg'una vez sc presentan sus variedades /?. lanceolatum ei \. graminifolmm Gr, et G. — Olot, Dosquers, etc. — Mayo, Julio. Triglochin maritimum L. Prados hiimedos de Cantunis, detrds de Monjuich; Castell6, Palau, Rosas. — Junio. T. palustre L. Prados turbosos, Coll de Jou (Cuffi). — Julio. Butoznaceas. Butomus umbellatus L. — X. V. Baica, Llinassa. Fosos y acequias de saneamiento de Castello , San Pere Pes- cador. — Junio. Colchicaceas. Bulbocodium vernum L. De la Molina a Castella de Nuch, en el V\k de Anyella, entre lanieve, a 4 Abril 1873 (Vayr.); Collada de Nuria (Companyo). — Marzo, Abril. Veratrum album L. — N. V. Balddra. Ademas de los Pirineos, en los montes de Santa Mag-dalena, Milany; Corps, las Presas, c. Olot. —Junio. 86 ANALES DE HISTOEIA NATURAL. (152) Tofieldia calyculata Koch. Bacli del Mir, sobre Prats de M0II6 (Companyo). —iwMo, Ag'osto. Liliaceas. Tulipa Celsiana D-C. Picos de las Ag-udas y de Matag-alls en Monseii}'. — Abril, Mayo. T. prsecox Ten. Bosques de MuralMs y Ceret (Companyo). — Abril. T. Clusiana D-C. Bosques de Ceret (Companyo). — Abril, Mayo. T. sylvestris L. L6rida (Agelet).—Pi)ov\\. Fritillaria Boissieri Csta. Supl.; F.meleagrisVowvvA Colm. Cost, (non L.); F. hispanica Boiss. Monserrat, li^cia los Deg-otalls y li^cia San Jeroni. — Abril. Mayo. F. pyrenaica L. Coll de ]N'uria, r. (Pujol). —Julio. Lilium pyrenaicum Gouan. — N. \ . Consoha, ConsoJta. So1)re Set-casas, en el barranco llamado Canal del Princep, Costabona; sobre Rocabruna, r. (Vayr.); Carenca (Companyo). — Junio. L. Martagon L. — N. V. Lliry, Marcoris, Consoh'a. Torrentes y bosques sombrios de Olot y montes vecinos; Guillerlas. — Junio. Urginea Scilla Steiiih. Playas de Lloret, Cadaques (Trcm.). — Ofono. Scilla autumnalis L. Prados y bosques., frecuente en la Junqucra, Cantallops, (153) Vayreda y Vila.— TLANTAS NOTABLES DE CATALVXA. 87 Cain])inaiiy. A'ilaniadal; castillu de Fig'ueras. — Ag-osto. Fe- tieinbiv. Scilla Lilio-Hyacinthus L. — N. Y. XiiUus. Bastante gviun-al en la montafia de la provincia dc Gcrona, bosques soinbrius desde lo.s Pirincos en Comaneg-ra, Coral, liasta los montes do Vidra, Santa Mag-dalena, Collsacabra; los de Corp y San Valenti, c. Olot, — Abril, Mayo. Ornithogalum narbonense L. — N. Y. Calabruxas. Campos 3" prados de Gerona, Ampurdan, comun liasta Sa- g'aro, Tortell^, Montag'ut. — Mayo, Junio. O. pyrenaicum L. Solaneta de Costabona (Companyo); Santa Mag-dalena del Mont; Monseny, laderas del torrente que baja de Matag-alls Mcia San Sag-uimon (Vayr.J. — Junio, Julio. O. tenuifolium Guss. Prados de los Pirineos; Monseny, Guillerias, Rupit, Olot, etcetera. — Mayo. Gagea Liottardi Scliultz. Collado de Nuria (Conqmoiyo); de Nuria a Noufonts (P^ijol). — Junio. Allium vineale L. Con la Y. compactiim Th. en Olot, Sag-aro, etc. — Junio. A. polyanthum Roem. — N. Y. xill de Brilxa como a otros cong'eneres. Yinas y mai-g-enes de los campos, Monjuicli, etc., Barce- lona; litoral de Gerona, liasta Sag'ar6. — Junio, Julio. A. pyrenaicum Csta. et Yayr., n. sp.; A. controversum Csta, Supl., non Sclir. (Sect. Porrum). — N. Y. Porrasas, Porras. Umbella capsulifera ampla, multiflora, g-lobosa, pedunculis pluribus subunilateralibus. Spatlia univalvis, decidua, long-e cornuta, scariosa, cornu fistulosum, subacutum, umbella du- plo long-ius. Flores albi; phyllis lanceis acuminatis vel ar- cuato-subulatis, ad carinam atro-viridem scabris. Stamina vix exerta; exterorum filamenta lanceolata sensim vel inde k 88 ANALES DE HISTORIA NATURAL. (154) parte media abrupte attenuata, perig-onio breviora; interiora tricuspidata, lacinula antheripliora raro perig-onium agquan- te^ laciniis lateralibus multo long-ioribiis, setaceis, tortilibus vel crispis; antheris luteo-rubellis. Ovarium subtetrag-ono- g-lobosum, faciebus insequalibus; stylo incluso. Semina obso- lete trig-ona. Folia plana lanceolato-Iinearia, acutissima, vix canaliculata, marg'ine scabra v. tenuiter denticulata, per an- tliesin quam plurima virentia, superiora long-e vag-inantia. Scapus 8-10 decim. long-., teres, rectus v. basi tiexuosus, ad me- dium foliatus. Bulbus gdobosus, sursi\m elong-atus, bulbillis tribus majoribus sessilibus^ alteris minoribus long-e stipitatis cinctus. — Hab. in saxosis abruptis Pyrenseorum Or. Coll de Malrem, Bajet, Rocabruna; Talaxd, Sant Aniol de Uija. — Fl. Junius, Aug'ustus. Species, ut videtur, k cunctis liujusce sectionis satis di- versa. Allium aproximatum Gr. et G.? Asi parece uno que cog-i en San Boy de Llusanes, por sus ovarios ovoideos, liojascilindricas, lig-eramente acanaladas en el ^pice. A. Chamsemoly L. Sitios arenosos. Barcelona, h^cia Cantunis ; Fuerte Pio. Probable en las costas del Ampurdan. — Enero, Febrero. A. triquetrum L. Olot (BoUs hi).); semiespont&nea en alg-una liuerta asi como en Sag"ar6; probablemente c. Gerona (Vayr.); Banyuls (Com- 2)anyo). — Abril. A. roseum L. Qowhw. hdhifenwiGv.G. Q\\ todo el Ampurdan, rcmon- tandose hasta Sag-ar6 y m^s arriba. — Abril, Mayo. A. neapolitanum Cyrill.; .1. aJhim Lavi. Campos de Banyuls (Comjianyo). — Abril. A. ursinum L. Sitios frag-osos de Camprodon ; Platraver, Puig-sacau, Coll- sacabra; Corb y Prat, c. Olot.— Abril, Junio. (155) Vayreda y Vila.— I'l.ANTAs notables de cataluna. 89 Allium Victorialis L. Pirineos, eu Costabona y Comaneg-ra; Pui^- de Cubell soLre Platraver; Ag'udas de Monseny. — Julio. A. oleraceum L. Caini){)s del Llusan^s, Yicli, Olot, Guillerias, Alto y Bajo Ampui'dan, etc.— Julio, Ag'osto. A. carinatum L. , A. Monserratense Pourr. (in Bolos lib.). Monserrat (Pourr.) . — Julio. A. paniculatum L. Vinas y lug-ares pedregosos de Olot, Sagar6, Beuda, Bafio- las. — Junio, Julio. A. fallax Don.— N. V. All ColomU. Pirineos en Costabona, M0II6, Fabert, Nuestra Senora del Coral; Santa Mag-dalena del Mont, San Mig-uel Solterra; Pas- teral ; Sag'ar6 , siempre ai abrigo en las rocas. — Junio, Agosto. N. B. En un Catdlog-o del hb. Bol6s hay el A . senescens L., Monserrat, y el A . :parvi^orum , comarca de Olot. Erythronium dens-canis L. Co.stabona; al SO. del Coll de Malrem, Monas, Comaneg-ra. — Marzo, Abril. Paradisia liliastrum Bert. Solaueta de Costabona. — Junio. Phalangium liliago Sclir. Lug-ares montuosos y rocas calizas de las inmediaciones de Olot; Puig-sacau, Vidra, Nuestra Seilora del Mont, ademas de los Pirineos. — Mayo, Junio. Simethis planifolia Gr. et G. Bosques y pcndientes meridionales de Banyuls (Comjpanyo). — Marzo, Abril. 90 ANALES DE HISTOBIA NATURAL. (156) Asphodelus fistulosus L. Arenales maritimos de Cadaques (Trem.) ; Rosas, etc. Mon- tag'ut en el interior de la provincia (Vayr.). — Ma^^o. A. ramosus L. A. microcarpns\i\. Cadaques (Trem.); Banyuls (Comjmnyo). — Mayo, A. subalpinus Gr. et G. — N. Y. Porrasas, Gamons. Set-casas, Costabona, Espinabell, Moni'is, Talaxa, Frexa- net, etc. — Mayo. N. B. Es muy probable que muchas formas de las anterio- res localidades, sean asimilables al A. alhis W. especie muy afine, como opinael Dr. Costa, pero cuyo tipo no conozco. Esmilaceas. Paris quadrifolia L. Bosques sombrios y liiimedos, Nuria (Pujol); Costabona; Collfret, Platraver (Vayr.). — Abril. Streptotus amplexifolius D-C. Nuria (Pujol); entre las matas Ae Rhododendron, en Costa- bona. Perafeu, Jasa del Ollat (Vayr.); San Llorcns de Cerdans (Companyo). — Junio, Julio. Polygonatum vulgare Desf. — N. V. Sagell. Montes y prados dc los Pirineos, Olot, Guillerias, etc. — Mayo. P. multiflorum All. Valle de Ca]ni)rodon (^il/or^'J; Vilallong-a; lugrares pedregfo- sos de Olot, luk'ia el Prat, Bosch de Tosca. — Abril, Mayo. P. verticillatum All. Bosques de los Pirineos en la Collada de Nuria (Pujol): Set- casas, M0II6; montes de Vidr4 en CoUfret, Puig" de Cubell (T^y /•.;.— Mayo. (157) Vayreda y Vila.— PLANTAS notables de cataluna. 91 Convallaria majalis L. Hasta ahora solo he podido observar esta bella espccie on los bosqiics pcndientes al N. del Puig' de Bassag-oda. — Mayo, Junio. Asparagus officinalis L.— N. V. AsjydrrecJis , Asjmrgnls. Seiniespontanoo en Olot, Sag-aro, etc., (Vayr.); Cadaques (Trem . ) . — A g-o s 1 . A. tenuifolius Lam.— N. V. Aspdrrefjuera, Asparrecli. Pi-ados y closas de Castell6 h^cia San Pere Pescador.— Junio. Smilax mauritanica Desf. — N. Y. ArinJuL Moiiserrat; SantAniol, Bassagoda; Ssigi\v6 ( Vap\ ) ; Cada- ques (Trem.). — Setiembre. Iriddceas. Crocus vernus All.— N. \. Safrd demontanya. Costabona (Company 0). — Primavera. G. nudiflorus Lam.— N. V. 8affd l)ord. Espinabell, Coll d'Aras, Rocabruna, Comanegra, Monds; Mollo, Camprodon, etc., de los Pirineos en ambas vertientes; Platraver bosques sombrios. — Setiembre, Octubre. Trichonema Columnse Rchb, Cadaques (Trem.) ; costas de Barcelona, g'l^sis de la ciuda- dela, la Marbella. — Enero. Iris olbiensis Hen. -N, V. Lliris Maus. Rocas y malezas de Talaxa. — Mayo. I. foetidissima L. Prados humedos del Ampurdan, en Avinonet, Figueras, Banyolas, Dosquers, May4. — Mayo. I. spuria L. Marg-enes de los campos de Castello, prados maritimos dela, bahia de Rosas. — Junio. 92 AN ALES DE HISTORIA NATURAL. (158) Iris xyphioides Ehrli. Carenca, Prats de M0II6 (Companyo); Font dels Assots, Nii- ria (Trem.). — Julio, Agosto. Gladiolus illyricus Koch. Moiiserrat, Castelldefels; Maya?, Sag-aro?— Mayo. G. communis L. Frecuente en todo el Rosellon (Companyo). Indudablemente lo tenemos en Cataluna, sin que pueda precisar localidad. Amarilaceas. Galanthus nivalis L. Sitios frescos y lierl30sos,. orillas de arroyuelos. en Olot y toda la cuenca del Fluvia liasta San Juan las Fonts ; Pirineos en Costabona, Camprodon. — Enero, Abril. Narcissus pseudo-narcissus L. Pico de Comaneg-ra sobre Monas; Puig-sacau, montes del Corp, c. Olot. — Marzo, Abril. N. poeticus L. Olot (BoUs hi).}. Pico de las Ag"udas de Monseny; Roca de Brug-ues sobre Gab^.— Abril, Mayo. N. biflorus Curt. Monserrat luicia las ermitas de San Antonio y la Trinidad. —Abril. N. juncifolius L. Abundantisinio en el Llusan^s; Bcsora, Puig'sacau, Corb, c. Olot; de Sag"ar6 hdcia Llorona. — Marzo. Abril, Pancratium maritimum L ^.\ . LUri, AzuccMsdeonar. Playas del g-olfo de liosas (Vayr.); Cadaques (Trem.). — Ju- lio, Ag'osto. (150) Vayreda y Vila.— PLANTAR kotarles de catalt-na. 93 Orquidaceas. Spiranthes aestivalis Ricli. rradus liiimedus de Cadaques (Trem. J. —Julio. S. autumnalis Rich. Prados de los Pirincos, Olot, YidrA; Llusanes; Guillerias; Sag-aro, Llado. — Setieiiibre. Cephalanthera ensifolia Picli. Prados y bosques del Llusanes, Besora, Olot; Guillerias; Ampurdan. — Abril, Mayo. C. grandiflora Bab. Pirineos, Torre del Mir (Compan?/o); bosques sombrios y montes de Olot, Sag-aro, etc. (Vayr.); Font den Dorca, Tortell4 (Fonfreda). — Mayo. Epipactis latifolia All. Parajes selvosos de los Pirineos, Vidra, Olot, Guillerias. — Julio, Agosto. E. atrorubens Hoff. Pirineos, montes de Vidr^, Olot, Guillerias. — Julio. E. purpurea Bor.? Rocabruna, Talax^, Sagar6. — Julio ^ Agosto. E. raicrophylla Sw. Pirineos y montes de Olot; Llusanes, Guillerias, Alto Am- purdan. — Junio, Julio. E. palustris Crantz. Prados hiimedos de los Pirineos, Llusan6s, Yidrd, Olot. — Junio, Agosto. Listera ovata Br. Prados de los Pirineos, en ambas vertientes, Vidr&, San 94 ANALES DE HISTORIA NATUKAL. (160) Quirse deT3fso-rn, Olot, Collsacabra, Guillerias y MoiiPeiiy. — Mayo. Neottia Nidus-avis Rich. Bosqiies de hayas en Comanegra. Vidra; Monsoli, Osor, et- cetera; bosques de robles en isuestra Senora del Mont. — Ju- nio, Julio. Serapias cordigera L. , Pastos de la Torre del Mir (Companyo). — Mayo. S. longipetala Poir. San Llorens de Cerdans (Companyo). — Mayo. S. lingua L. Prados de los Pirineos en ambas vertientep; Sag-aro: Gabd. — Mayo, Junio. S. occultata Gay.? De Ang-les k Santa Coloma de Farn^s. — Mayo. Aceras antropophora R. Br. Prados y matorrales del Llusanes; Vidr&, montes de Olot; Sag-aro y otros lug-ares montuosos del Alto Ampurdan. — Abril, Mayo. A. densiflora Boiss.? A esta especie parece pertenecer un ejemplarqneBolos hallo sobre la Font de las Trias, c. Olot, por su espig-a cilindrica, estrecha y densa; bractoas mas cortas que el ovario: espolon corto (2"""); hojas inferiores ovales-oblong-as, mucronadas, et- cetera, pero se aleja do esta especie por tener el labellum mas largo que el ovario, tritido, y el lobulo medio profundamente bifido; y por el color de todo el perig-onio muy subido, casi rojo. ^.Podria ser quiz4 alg-un hibrido del A. antro])ophora y el 0. militaris? Ki A. densiflora, frecuente en el Rosellon y Piri- neos Orientales franceses (Companyo). Orchis Ghampagneuxii Barn. Montes de Gab^ (Vayr.); Cadaqu6s (Trem.). — Abril. (ici) Vayreda y Vila. — pt^antas notables de cataluxa. Oj Orchis ustulata L. rr;ulos tie los Pirineos, en nml)as vertientes; Rocabruna, Camprodon, monies de Olot, Vidn'i, Llusanes; Guillerias, Sa- g-aro, ete. — Mayo, Junio. O. coriophora L. j5. PoUiniana Ilchb. Camprodon. Vidni, Olot; Sag-ar6, Vilafant, etc. — Al)ri], Junio. O. Simla Lam. Pastos de los Pirineos, en Notre Dame du Coral; IMonas, r.; montes de Olot, Vidrt'i; San Quirse de Besora, liacia la bag-a de Bellmnnt; en la otra parte del Ter, bticia San Boy, etc.; Nues- tra Sefiora del Mont, Sag-aro, Vilademiras, etc. — Vbril, Mayo. O. militaris L. Pirineos y montes de toda la comarca de Olot, Platraver, bajando liasta Beuda, etc.; muclias veces vive en sociedad con la especie anterior, pero es mas escaso, y su floracion es alg-o m&s precoz. — Abril, Mayo. O. simio -militaris Gr. et G. Montes de Olot; de San Qnirse k San Boy. — Abril, — 2. sub-sim.io-militaris Timb. L. Nuestra Sefiora del Mont. — Mayo. O. miascula L. Coll de Bernadell, Rocabruna, Camprodon; montes de Olot, Platraver, Guillerias; Gaba, etc. — Abril, Junio. O. provincialis Balb. Sitios montuosos de la Atmetlla (Boflll); la Garrinada, cerca de Olot (Fo7itfreda). — Abril, Junio. O. laxiflora Lam. Prados y montes de Olot, Vidra, Llusanes, Castell6 y g-ran parte del Ampurdan. — Mayo, Junio. O. sambucina L.?, 0. Laurentina Bolos hb. (L^'im. i.) Despues de un detenido estudio, be podido convencerme de m ANALES DE HISTORIA NATUEAL. (162) que el 0. Zaurentina del lierbario de Bolos, acompaiiado de iin buen dibiijo iluminado, no es otro probablemente que el 0. samducina L., k pesar de ofrecer alg-unas lig-eras diferen- cias; y me lia confirmado. en esta opinion el venir citado en las mismas localidades en que lo hall6 Bolus, por MM. Jean- bernat et Timbal-Lag-rawe , en su notable obra titulada Le Massif (lit Laurenti. Al pi6 de la planta del Herbario Bolos hay la sig'uiente descripcion : 0. Laurentina B. — Bulbis palma- tis, caule folioso; foliis oblong'is. Nectarii labio lato, integTO, crenato, medio elong-ato, fauce punctis purpureis distincto; petalis tribus, exterioribus patentibus, reliquiis conniventi- bus; cornu g-erminibus long-iore, latissimo; bracteis florem superantibus; flore lutco. Inmediaciones del lag'o de Laurenti, Julio, 1801; Platraver (Bolos 111).). Quizas sea esta misma especie el Orchis de flor amarilla que encontro Fonfreda en la Garrinada, c. Olot, r.? Orchis latifolia L. Prados de Set-casas, Costabona, Nuestra Senora del Coral, Rocabruna, etc. — Junio. O. incarnata L. /?. sesquipedaUs (W.) Rclib. Ic. 1. c. t. 48. Prados liumedos de Olot, liacia el Prat. — Mayo. — El tipo en los Pirineos, Coral;, etc. O. maculata L. Frecucnte en los montes y prados de los Pirineos; Olot, Vi- dra, Guillerias, etc. — Mayo, Junio. O. bifolia L. Bosques de los Pirineos, montes de Olot; Llusanes, Vidrc\, Collsacabra ; Guillerias, Alto Ampurdan — Mayo. O. montana Schm. 3»Iontes y bosques de las mismas localidades que el anterior. — Mayo. O. conopsea L. Bosques y prados de los Pirineos, montes de Olot, Vidn'i, Llusaurs, GuilUM-ias. Alto Amjmrdau, etc. — 'Mayo. (163) Vayreda y Vila. — plan'tas motaui.es dk cataltna. 97 Orchis viridis Crtz. Pnulus do los Pirineos en Rocabnma, Coral, etc.; montes de Ciuret, Platravcr, Collfret, CoUsacabra (Vayr.); Font den Dor- ca ( Fonfreda ) . — Junio. B. lahcUifida Csta., Ophnjs alaia Bol6s, 0. xiridis Crtz. V. major Mihi, herb. Si bien el Dr. Costa no continua la descripcion de esa nota- ble variedad en sn Siipk?uento al Catdlogo, donde la publica, supong'o que ha de concordar con la que hay en el herbario de Bol6s, ilustrada adenias con un buen dibujo iUnninado, j)ues he visto la planta de Viladrau que sirvi6 al Dr. Costa para crear esta variedad, y nic parece id^ntica k la de Olot, yes "como sig"ue: 0. alata? B. lib. — Bulbis palmatis, caule folioso, foliis caulinis lanceolatis, radicalibus subovatis, omnibus am- plexicaulibus ; labello tritido, lacinia media brevisima, nec- tarii cornu subrotundo obtuso brevissimo, diaphano, bracteis corolla longioribus. B. Bosch de las F6xas, Prat de Campdedeu, c. Olot. Junio, 1801 (BoUs 111).); Viladrau (Trem.J. Se disting'ue principalmente del tipo por las bn'icteas de las t!ores inferiores, 2-3 veces m4s largas que el ovario. Flores de un verde purpiireo; el labellum mide un centimetro, verde- amarillento con tinte purpureo en el mdrg-en y extremidad. Tallo de 3-4decimetros. O. albida Scop. Nuria f Trem.J; sobre la Preste (Co7npanyo). — Julio. O. (Gymnadenia) ecalcarata Csta. et Vayr. , n, sp. Tuberidia integ-ra, ovato-globosa. Caulis teretiusculus, 30-40 -^ent. long-; striatus; vagina superior acuminata. Folia infe- riora mag-na, ovata, media lanceolato-eliptica, acuminata, albo vel obscure maculata. Spica cylindracea, densiflora; bracte?e dilute rosacese, ovato lanceolatae, acuminatae, uninerves, ova- rio maturo dimidio breviores. Flores parvi (4"""), albi (label- lum obscurum); perigonii phylla lateralia concava, lanceo- lata, acuta, in galeam disposita ; labellum trilobum, lobus medius duplo long-ior, truncatus, emarg-inato-bifidus; calcar vix conspicuum vel omnino deficient. Gymnostemium ANALES DE HIST. NAT. — IX. 7 98 A^•ALES BE HISTOEIA NATUEAL. (164) Crescit rar6, c. Olot ( Fontfreda , BoJos); Roca de Brug-iies, supra Gab^Y Fi^y^'.j; versus Reixacli prope Moncada (Csta.); Vallvidrera (Trem.). — Fl. vere v. restate ineunte. Se disting-ue del 0. alUda Scop, por sus bracteas uninernas que nunca alcanzan la loiigitnd del ovario. Divisiones perig'o- nales externas lanceoJado-afjudas , de un tlanco sucio, con el nervio medio j'j?r/7;?H"^c». Labellum trilobo, sieiido el lobulo medio la mitad m^s larg-o y ancho que los laterales. Espolon muchas veces imperceptible, y 4 lo mas lleg*a k medir cerca de 1'"", 6 sea la octava parte de la long-itud del ovario. Hojas k veces mancliadas de negro, como las del 0. maculata. Nigritella angustifolia Rich. Pastos de los Pirineos en Comaneg-ra, etc.; Puig'sacau , Pla- traver. — ^Junio. Ophrys aranifera Huds. Bosques y parajes montuosos del Llusan6s, Besora, Olot; Gab4, Moncada, etc. — Abril;, Junio. O. tenthredinifera W., Sp. pi. IV. 67; Rclib., Ic.l.c.t. 111. Prados liumedos y pinares de la marina de Castelldefels y Gaba (Jour , Vayr.), Moncada (Trem.). — Marzo^ Abril. O. arachnites Reich. Marg-enes de los campos, Gab^, r. — Abril. O. apifera Huds.— N. V. AhcUas, FL d^aMlas. Prados de vez en cuando, Llusan^s, Besora, Olot: Sag-ar^. May^;, Ampurdan; Llano del Bes6s, etc.— Mayo. O. scolopax Cav. — N. V. Como la anterior. Monies de la comarca de Olot. Yidrii, Llusanes; Xuestra Seiiora del Mont y todo el Alto Ampurdan hasta Vilafant, etc. O. muscifera Huds. Montes de Olot, r., hAciaBatet (Fonifrcda , Vflj/r.) luVcia San- ta Margarida de la Cot. (Vayr.). — Mayo. O. asilifera, n. sp. (OpJi. wo}wrc//is' L.) Polos hb. (Lam. ii.) Bulbo g-loboso^ scaponudo. nectarii labio tritido cruciato [K^T^) Vayreda y Vila. — tt-axtas ^otarlks de oatahna. do (Bolus hi).). — Tubcribiis subn^lobosis; foliis ovali-oblong'is vel obloiifi-o-lanceolatis; floribus (2-G) in spicam laxam dispositis, bracteis horbaccis, lancoolatis. ovarium axiuantibus vel brcvio- ribiis; phyllis extorioi'ibiis ovali-lancoolatis. cruciatis, rosois, viridi-nervosis, interiuribus trilobis lobo medio elon^-ato v. triang-ularibiis, brevioribus, briiniicis, puberulis; labelli basi profunde triloM, lobis lateralibus hastato-lmiatihns, convexis, velutinis, medio lanceolato, duplo vel triplo lon<^-iore, supra velutino, bruimeo-purpureo, in medio macula g-labraet striis punctisque notato; gymnostemio arcuato-flexuoso, longe ros- trato et apiculato. Habitat ill ditione Olot (BoUshl)., BoUs R.); in montosis sylvaticis prope Olot, versus Santa Marg-arida de la Cot. , r. (Vayr.).—i\^mo, 1871. Esta rara y curiosa especie no puede confundirse con nin- g-una de sus cong-^neres, fijandose solamente en la forma del JaheUum, que es lanceolado-alabardado, esto eS;, profunda- mente trilobo en la base, cuyos lobulos laterales son arquea- dos, formando en su conjunto una media luna, y el central lanceolado ag-udo (2-3) veces mas larg-o. Esa forma especial del labellum, que es comparable al abdomen de los dipteros del g-enero Asilus y que en union con las dem^s piezas de la flor, remeda la forma de un insecto, como casi todas las espe- cies de este g'^nero, es el motivo que me ha inducido a darle el nombre que lleva. Bastante se fij6 Bol6s en esa especie como en g-eneral lo liizo con todas las orquid^ceas, trazando de ella un bello ymuy natural dibujo iluminado^ que acompana la planta desecada en su herbario. Ophrys fusca Lk. Bosques y montes de Castelldefels, Gnhk, Vall^s; Gerona hasta c. Olot (Vayr.), Cabo de Norfeo (Tre7)i.).—kW\\, Mayo. O. lutea Cav., Ic. f. 160: Rclib. Ic. 1. c. 1. 95. Bosques y matorrales de G-ahk, Moncada (Trem., Vayr.); entre Moncada y San Jer6nimo (Csta.)^ Tortell^ y Salas (Ciiffi). — Abril, Mayo. y 100 AN ALES DE HISTDRIA NATURAL. (160) Hydrocharideas. Hydrocharis Morsus-ranae L. Lag'unas y ag-uas detenidas 6 de curso lento liacia Castell6, Rosas, San Pere Pescador (Vayr.. Cuf/l). — Junio, Agosto. Potamogetaceas. Potamogeton natans L. Ag"uas encliarcadas 6 de lento curso del Llusan^s, Yich, Olot, Besalii, etc. — Abril, Julio. ; P. plantagineus Ducros. Lag'unas de la Cerdan^'a (Coiripanyo). — Julio, Ag-osto, P. lucens L. Marina de Blanes (Pujol). — Junio. P. crispus L. Aguas de lento curso lic\cia Osor y Angles.— Junio. P. trichoides Cham.? Canal del molino de Casa Olivas de Llado. N. B. Por no haberlo podido estudiar en buen estado de desarroUo, no puedo decidir si pertenece k esta especie 6 sea P. capillaris Lose. , que segun parecer del Dr. Costa . es la especie que roemplaza al P.immllns L. en Catalufiay Aragon. P. pectinatus L. Acequias y aguas detenidas de Gabii, Llobregat.— Abril. "^ Zanichellia dentata W. Ag-uas de lento curso 6 encliarcadas de Prats de Llusan^s; Olot en la font dels BuUidors: Anipurdan, etc. — Primavera. (167) Vayreda y Vila.— PLANTAS notables di: cataiana. mi Nay^ceas. Posidonia Caulini Keen. , • Costas de Barcelona. Ruppia maritima L. Lag-unas salobres y costas do Barcelona, Ampurdan, etc. Zostera marina L. Costas cenag-osas y fondos del mar en todo el litoral de Ge- rona y Barcelona. N. B. Es probable en nuestras costas la existencia de la Z. nana Roth, citada en Banyuls, etc. delRosellon por el doc- tor Companyo. Lemnaceas. Lemna gibba L.— N. V. Llentia d'aygiia. En la superficie de las ag'uas estancadas 6 de lento curso, de Olot, Llusanes, Vich; Alto y Bajo Ampurdan; llano de Bar- celona. — Ag"Osto, Setiembre. Araceas. Arum maculatum L.— N. V. Sarriasas. Bosques sombrios de los Pirineos; montes de Olot, Vidrd, CoUsacabra, etc., muclio m^s escaso que el A. ilalicum Mill. A. arisarum L. Setos y m^rg-enes de los campos y vinedos en Malg-rat; Ro- sas { Vayr.); Cadaques (Trem.).—'E\-iQvo , Abril. Tifaceas. Typha angustifolia L.— N. V. Boga, Balca. Como la T. latifolia L. en las aguas detenidas y orillas de los rios del litoral, intern&ndose hastaOsor, Llad6. — Mayo. '■■'^ i: 102 ANALES DE HISTORIA NATURAL. (168) Juncaceas. Juncus conglomeratus L. — N. V. Jonc, June, como & mu- clias cspecies de este g-enero. Pirineos, en Rocabruna, M0II6, Nuestra Senora del Coral, Guillerias. — Jiiiiio. J. diffussus Hoppe, Koch. Pirineos, sobre Set-casas, en el Bosch del Carbone. — Julio, Ag-osto. J. paniculatus Hoppe. Prados hiimedos y turbo so s del Bajo Ampurdan, Banolas, h^cia Porqueras. — Julio, Ag-osto. J. acutus Lam.— N. V. Jonc mari. Comun en los prados del litoral, intern&ndose hasta Bano- las. M4s frecuente y extendido que el /. maritimus Lam.— Mayo, Junio. J. trifidus L. Hendiduras de las rocas de los Pirineos en Murens, Costa- bona, hasta la Torre del Mir. — Junio. J. capitatus Weig-. Prados humedos de Blanes (Pujol). — Junio. J. supinus Monch. Prados humedos de Ceret, Aries, San Llorens de Cerdans (CojiqMiiyo); San Julian de Vilatorta (Mas/.). — Junio. J. sylvaticus Rchb. Ilacia Vicli., etc. (Csfa.). No lo he visto en nuestra provincia, J. lamprocarpus llhrh. J*rad(js y lug-ares conag'osos de los Pirineos, Vidrji, Olot, Santa Coloma, Bafiolas, Ampurdan. — jNIayo. En el litoral de Barcelona y Gerona, la 5. macrocephala Or. G. (169) Vayreda y Vila.— plantas notables de cataluna. 103 Juncus alpinus VilL? Pradu.s IiuiikhIus do CarcMira (Bolos) ; Costabona, Coral, Ro- cabriina ( Vayr.). — Julio. J. obtusiflorus Elirli. Prados y lu<4-arcs liumcdos del literal, Ampurdan, IJafio- las, Olot, Santa Coloma, Guillerias, Llusan^s, Ripoll, etc. — Jiiiiio. J. tenageia L. Cerca de Vicli , Pas den Mambla (Mas/.); prados hiimedos de la Junquera, Campmany, Cantallops. — Junio. J. bufonius L. Lug-ares hiimedos del litoral y reg-ion media liasta Castell- fullit, Talaxd, Platraver, etc., con la ii. fasciculatus Jan. — Mayo, Ag-osto. Luzula sylvatica Gaud. Bosques sombrios de Santa Magdalena, San Valenti c. Olot; Collsacabra, Monsoli, Osor, Santas Creus. — Mayo. L. Desvauxii Kwnili., L. glairata'De^Y. Cercanias de Prats de M0II6 (Co'mpanyo); Custojes (Bolds, Kb.). — Julio, Agosto. L. nivea D-C. Bosques de los Pirineos, montes de Vidra, Collsacabra, Gui- llerias, Nuestra Senora del Mont. — Junio. L. lutea D-C. Cumbres de los Pirineos hasta Morens, Costabona. — Junio. L. multiflora Lej. S. ])allescens Gr. et G., L. paUescens Bess. Costabona, Perafeu, bacli de la Preste, probable en la ver- tiente espafiola. — Mayo , Junio. L. spicata D-C. Pastos elevados de los Pirineos, Morens, Costabona; Pico de las Ag-udas en Monseny. — Junio, Agosto. 104 ANALES DE HISTOIIIA XATUEAL. (ITO) Ciperaceas. Cyperus longus L. Prados luimedos, borde de las ag'uas en el litoral de Barce- lona y Gerona, intern^ndose liasta Sag-aro, Frexanet, Olot, las Ansias, San Salvi, Guillerias^ etc. — Junio, Ag-osto. C. badius Desf. En las mismas localidades que el anterior, mas escaso.— ^ Junio. C. olivaris Targ*.— N. V. Jonsa. En la provincia de Gerona se interna liasta Besalii. — Junio. C. fuscus L. Prados y lug^ares arenosos y humedos de Gerona^ Dosquers. Sag-ar6; Cabanas (Vayr.); Vich (Mas/.).— Z\x\io, Ag-osto. G. Monti L. Sitios ag-uanosos de Barcelona, Cantunis, etc.; Dehesa de Gerona y Bajo Ampurdan. — Julio, Ag'osto. N. B. Se disting'ue del C. longus por tener solo dos estilos, semilla aplanada, hojas florales mas larg-as, tallo y toda la planta mas robusta. C. flavescens L. Sitios arenosos y humedos de TalaxA, Oix, Castellfullit, Be- sora, Sag-ar6, etc.— Julio, Setiembre. C. globosus All. Prados humedos c. Olot, r.; de Castellfullit h Oix; Dehesa de Gerona, Ampurdan, etc. — Julio, Setiembre. i?. cymosiis Wk. Dehesa de Gerona.— Julio, Setiembre. Schoenus nigricans L. Torrentes del Llusan^s, r. — Mavu. (171) Vayreda y Vila. — plaxtas notahlks dk cataluna. 105 Cladium giganteum AVk.? Lag'uiius de Banolas lu'icia Porqucras.— Julio. N. B. Comparado con ol C. marisciis de Barcelona y otro del Mediodia de Fraiifia. aquel tiene un desarrollo mucho mayor en todas sus partes. Eriophorum alpinum L. Pendientes humedas de Carenca, Costabona (Companyo).-. — Abril, Mayo. E. latifolium Hoppe. Prados liumedos de Espinabell , Camprodon. — Mayo, Junio. Scirpus lacustris L. Prados pantanosos de Banolas, Bajo Ampurdan. — Julio. S. Savii Seb. Prados humedos de Prats de Llusan^s, Besora, Vidr4; Sa- g*ar6, Llad6; Dehesa de Gerona. — Julio, Ag-osto. S. setaceus L. Prados hiimedos y turbosos de los Pirineos en M0II6, Roca- bruna, Talaxa, Camprodon y tambien en lavertiente francesa en Prats de M0II6, Notre Dame du Coral (Vayr.); torrentes de Cadaqu6s (Trem.). — Julio. S. parvulus Roem. Prados vecinos al mar en Banyuls^ etc. (Companyo). — Julio, Setiembre. S. pauciflorus Light. Prados hiimedos de Marl6s, cerca de Prats de Llusan^s.— Abril. N. B. S6I0 podria confundirse esta especie con el 8. caspi- tosus L. , del que se distingue por sus bracteas florales oscuras en el centro, transparentes, escariosas en el borde, y obtusas casi truncadas, etc. 106 ANALES DE HISTORIA NATURAL. (172) Eleocharis acicularis R. Br. Lug-ares turbosos de la montana de San Llorens de Cerdans, Ceret (Comimmjo). — Junio, Ag-osto. Carex dioica L. Prados turbosos de Costabona, valle de L16 (ComjMnyo). — Mayo, Junio. C. Devalliana Sm. Prados hiimedos de L16 y de tuda la Cerdanya (Cowj'xinyo). — Mayo, Junio. C. rupestris All. Rocas de Costabona, Coma del Tecli fCo'm2)anyo).~i\x\io, Agosto. C. foetida Vill. Pastos hiimedos de Carenea (Companyo).—Z\\\io. C. divisa Huds. Llano de Barcelona; del Ampurdan. — Mayo. C. setifolia God. Marg-enes y prados de Monjuich; parajes montuosos del Am- purdan hasta May&, Sag"ar6, Beuda, etc. — Abril, Mayo. C. brizoides L. Prados de Ceret y Aries (Companyo J. —Mayo, Junio. C. vulpina L. Parajes hiimedos de Olot y mks arriba; Ampurdan. — Junio. C. divulsa Good. Parajes hcrbosos de los Pirineos, Olot, Sag-ar6, Castcll6, et- cetera, del Ampurdan. — Mayo, Junio. C. paniculata L. Ccrca de las ag'uas en Costabona ( Comj^a nyo ) .—Zwmo. C. leporina L. Prados lii'miedos de Prats de M0II6, Coma del Tech, Roj&; (17^) Vayreda y Vila. — plan'tas notahles de cataluna. im en los prados secos dc Ripoll, Capscch c. Olot, una forma que me parece esta espccie, bion que ofrecc alg-unas dii'orencias. — Abril. Carex canescens L. Pradus humedos dc Boulou, Ccret (Com2)an7/o J. —Mnyo,Juaio. C. remota L. Prados humedos de los Pirineos en ambas vertientes , Coral, Mollo, Camprodon, Olot, etc.— Mayo, Junio. N. B. El C. Linkii Sch. en Banyuls, etc., del Rosellon (Conqmnyo). C. curvula All. Sitios pedreg"osos de Carenea, Costabona, la Preste (Com- panyo). — Julio, Ag-osto. C. bicolor All. Pastos de la Tour du Mir, la Preste (Comimnyo). Julio. C. Goodeno"wii Gay. Prados de Perafeu, la Preste, Costabona fCoMiM;^yoJ. — Julio. C. stricta Good. Arl6s, San Llorens de Cerdans (Companyo).—M3ijo, Junio. C. acuta Fries. Prados pantanosos, canales de Rosas, Castell6 hacia San Pere Pescador, etc., del Ampurdan.— Mayo, Junio. C. maxima Scop. Sitios humedos de Olot, Guillerlas; Mollet, Gerona , Ampur- dan. — Junio. C. strigosa Huds., C. loliacea {'Eo\()i^\\\).). Montes y bosques sombrios de Olot. — Abril, Mayo. N. B. Asi parece, seg-un la descripcion y comparacion con ejemplares de buena procedencia. 108 AN ALES DE HISTORIA NATURAL. (174) Carex capillaris L. Eocas de la Tour du Mir (Company o). — Junio. C. pallescens L. Bosques y prados liumedos de Notre Dame du Coral ;, Mollo, Rocabruna. — Mayo, Junio. C. nigra All. Pastos de Gostabona, Coma del Tech, Roja (Companyo). — Mayo. C. pilulifera L. Parajes aridos de Aries, Ceret, San Llorens de Cerdans (Com- 'patiyo). — Abril, Mayo. C. praecox Jacq. Prados, matorrales, etc., de los Pirineos, Costabona, Roca- bruna, Camprodon; Olot y su comarca, Guillerias. — Febrero, Junio. C. ericetorum Poll. Prados de la Solaneta de Costabona. — Junio. C. montana L. Rocas calizas de los Pirineos en Coll de Malrem , Frexanet, Bag-et, Bassag-oda, Nuestra Sefiora del Mont ; montes de Vidri, Besora, Llay6s; Borred4. — Abril, Mayo. C. Halleriana Asso. Mon.sorrat, Olesa, Gaba; sitios montuosos del litoral de Ge- rona liasta Sag-ar6, etc. — Marzo, Abril. N. B. La forma que lie cogido en esta ultima localidad se asemeja bastante al C. cedijiostyla Duval-Jouve. C. humilis Leyss. Prados secos de los Pirineos, Coll de Malrem, San Juan de las Abadesas, Bosora, Yidra, Olot; comuu qw el Llusa- n6s; Monserrat; Vall6s; Sag-aro y Alto Ampunlan. — Marzo, Abril. (i7r>) Vayreda y Vila.— I'LANTAs notables de fATALTNA. ino Carex digitata L, Basques sonibrios dc los Piniicos, inontes do Clot, A'idr^i, Collsacabra; Monserrat; Sag-ar6. — Abril. C. ornithopoda Will. Pradus soinbrlos de Nuestra Senora del Coral; M0II6, Espi- nabell. — Mayo, Juiiio. C. frigida All. Rocas de la parte superior de Costabona (Companyo). — Julio, Ag-osto. C. sempervirens Yill. Parte superior de Carcnca (Companyo). — ,Tulio, Ag-osto. ". C. tenuis Host. Rocas de Bordelat c. la Manera (Companyo).— Mhjo. Junio. C. sylvatica Huds. Prats de M0II6, Ceret, Murallas (Companyo).— Junio. C. flava L. Prados liiimedos y turbosos de los Pirineos en ambas ver- tientes, Espinabell, M0II6, Rocabruna. La;3. lepidocarpa Godr. en Ciuret, Platraver. — Junio, Julio. C. distans L. Prados humedos de los Pirineos, Olot; Llusan^s; Sag"ar6 V todo el Ampurdan.— Mayo. C. extensa Good. Playas de Banyuls (Companyo). — Junio, Julio. ~ /Z C. hirta L. , Arroyos y prados humedos do los Pirineoi?, Coral; 01ot,.Gui- Uerias; Agullana; Moncada, etc. — Abril, Mayo. 110 A"N'ALES DE HISTO"RIA NATURAL. (176) Gramineas. Leersia oryzoides Sol. Bordc tie los canales de rieg-o de la Dehesa de Geroiia; lag'U nas de Eosas y Castellu, etc. — Agosto, Setiembre. Phalaris nodosa L. Cerca de las ag'uas, r.;, de Fig-ueras k Castello.— Junio. P. arundinacea L. Lag-unas de Palau, Castello, Olot (BoUs hi).). — Junio. Mibora verna P. B. Yifiedos, olivares y caminos en Darnius (Bolds); la Jim- quera, Ag-iillana, Campmany, Yilarnadal, etc. (Vayr.). — Marzo, Abril. Crypsis aculeata Ait. Terrenos liumedos arenosos de Cadaques (Trem.). — Julio. N. B. Es probable el Cr. scJioenoides Lam. en las playas del Ampurdan por ser muy comun en las vecinas del Eosellon. Phleum pratense L. jS. 'nodosum Gaud. Prados de los Pirineos; Olot y montes vecinos.— Mnyo. P. Boehmeri Wibel. ►Sitios montuosos, prados del Ampurdan basta Olot. etc. — Junio, Julio. P. alpinum L. Prados de Trag'ur^, Set-casas, Costabona. — Junio, Ag-osto. N. B. Los Ph. avennnvm. L. y ienve Scbr. en Colliure, Banyuls, Canet, etc., del Rosellon (Companyo). Alopecurus pratensis L. Comun en el Rosellon hasta Ceret, Aries y bficia Prats do Mollo (Companyo). — Mayo, Junio. (i~) Vayreda y Vila.— plantas notables de cataluxa. hi Alopecurus agrestis L. Ih-ndos y campus liumedos dc Castcllu, etc., del Ampurdan. — Junio. A. geniculatus L. Prados y cainpos liumedos de la Cerdanya (Companyo). — Mayo, Ag-oslo. A. bulbosus L. Prados liumedos de Prats de M0II6, Aries, Ceret, Banyuls (Companyo). A. utriculatus Pers. En toda la Cerdanya (Comjianyo). — Mayo, Junio. Sesleria cserulea Ard. Kocas calcareas de los Pirineos en el Coll de Barnadell . Ko- cabruna , Camprodon ; montes de Olot li^cia el Corlj. Santa Magdalena, Vidra. — ]\[arzo, Abril, S. disticha Pers. Rocas de Carenca, Collada deNuria (ComqinvyoJ.—^nVm. Echinaria capitata Desf. Campos y terrenos aridos del Ampurdan (Trem ). — Mayo. Setaria glauca P. B. Sitios liumedos y lierbosos de las Presas, etc., c. Olot; Be- sali'i, Bailolas, Sag"ar6, etc., del Ampurdan. — Junio, Setiembre. S. verticillata P. B. Huertas y campos de los Pirineos; Llusanes; Olot, Vidrii, Guillerias, Gerona, Alto Ampurdan, comun. — Junio, Ag-osto. Panicum repens L., P. coloratum CtilY. Llano del Llobreg-at, Barcelona. — Setiembre. P. colonum L. Montag-ut (BoUs); Sag'ar6, Beuda, Llado, Cabanellas ( Vayr.J. — Agosto, Octubre. 112 ATsALES DE HISTORIA NATURAL. (178) Panicum glabrum Gaud. . Terrenos ciiltivados Olot, etc. — Yerano. Eleusine geminata Sps. El Barcinonensi Csta., Ind. H. Bar- ciii. 1859. Prados y lug-ares herbososde Cadaques (Trem.). — Mayo, Noviembre. N. B. La Spartina xersicolor Fabre, en prados y parajes Mmedos de Canet, Baiiyuls, etc. (CompanyoJ. Andropogon ischemum L. Terrenos secos y montuosos de la reg'ion media y montana hasta Olot;, San Pan y m^s arriba. — Junio, Setiembre. A, distachyon L. M^rgenes y parajes secos de la reg'ion media, remontAndose hasta Talax4, etc., de los Pirineos.— Junio. N. B. 'EX A. Allioni D-C. comun en el valle de Banyuls, y el A.. Grijlhs L. en Ceret, etc. (Companyo). A. hirtus L.— N. V. Fanals. Lug'ares pedregosos y secos de la reg-ion media, remont^n- dose hasta Olot y Pirineos en las exposiciones meridionales. — Junio. • - A. pubescens Vis. Parajes ^ridos y montuosos de Sag-aiV). etc.. del Alto Am])ui'- dan y otras i)artes. — Junio. Setiembre. Erianthus Ravennae P. Beauv. Orillas del Llobreg-at cerca de su desembocadura. Muy pro- bable su existencia en el Bajo Ain])Ui'dan. — Setiembre, Oc- tubre. Imperata cylindrica P. B. Arenales maritimos del llano del Llobreg-at; litoral de Ge- rona , Am])urdnn. — Junio. Julio. , — (iTO) Vayreda y Vila. — plantas notablbs de cataluna. 113 Phragmites communis Trin. ;?. flavescens Cust. — N. V. Carritx, Cenyssus. Lag'unas y pratlos pantanosos del Llusan6s, literal de Bar- celona y Gerona. — Ag'osto. y. nigricans Gr. G. Prados humedos y pantanosos delaPinyac. Olot, Banyolas, Dosquers. etc. — Ag-osto. N. B. No dudu de la existencia del Ph. gigantea Gay, en el Bajo Ampurdan; cerca del mar en unas lag-unas no muy 14jos de la desembocadura del Mug-a, vi un g-rupo de carrizos muy altos y robustos, que no cog'i por ser de dificil acceso y no es- tar en flor todavia, que sospecli6 si pertenecian k esa especie. Calamagrostis epigeios Rotli.? Prados humedos, Devesas de Trag-ur& (Vay7\); Aries,. San Llorens! de Cerdans (Companyo). — Julio, Ag'osto. N. B. La planta de Trag-ur^ difiere muclio de la descripcion que dan los autores de la FT. de Ft., y principalmente por tener la g-lumilla inferior ig*ual 4 V3 y no V3 de las g-lumas. La arista casi ig*ual k las g-lumas y m^s larg-a que las glumi- llas casi siempre; pelos ^joco^ y desig-uales . los mayores <7j9e«a6^ alcanzan la long-itud de la g-lumilla. Panoja tortuosa al prin- cipio. Lig-ula lanceolada, rasg-ada en lacinias long-itudinales. C. lanceolata Roth. Llano del Bes6s; Bajo Ampurdan.— Julio, Ag'osto. C. arundinacea Roth. Bosques y pastos de la reg-ion alpina de Carenca, P14 Gui- llem (Companyo). — Julio. Ampelodesmos tenax Lk. Costas y bosques de Gab4. — Mayo. Psammia arenaria Roem. et Sch. Arenales maritimos de Castelldefels, Gab4; litoral de Ge- rona, Ampurdan. — Abril, Junio. ANALES DE HIST. NAT.— IX. 8 114 ANALES DE HISTORIA NATURAL. (180) Agrostis stolonifera L., A. aJM Schr. Prados huinedos v arroyuelos de Olot; Guillerias; Sag'ar6, etcetera. — Junio, Julio. A. maritima Lara. Prados y areiiales maritimos delBajo Ampurdan, Banyolas, etcetera. — Junio, Ag-osto. A. adscendens Lge.? San Hilari. Guillerias. — Julio. A. olivetorum Gr. G.y Litoral y reg-ion media de Gerona hasta Sagar6^ Olot. — Junio. N. B. No puede ser la A. alba L. per sus ramosopediincu- los larg-amente desnudos en la base, etc.; tampoco la A . vul- garis por sus larg-as ligulas no truncadas, etc. A. rupestris AIL, A. alpina Scop. Reg-ion alpina de Costabona (Comixinyo). — Julio . Ag'osto. A. spicata-venti L. Comun en el valle de Banyuls (Companyo).— Julio. Sporolobus pungens Kuntli. Arenales y prados maritimos de Barcelona; Rosas, etc., del Ampurdan. — Junio, Julio. Gastridium lendigerum Gaud. Campos, setos, camiuos de Campmany, Vilarnadal, etc., del Ampurdan. — Mayo, Junio, Polypogon maritimum AYilld. Prados liumedos dc Oastello, Rosas, etc.,, del Bajo Ampur- dan hasta Cabanas. — Junio, Julio. Lagurus ovatus L. Costas de Cadaques (Trem.); Rosas (Vayr.). — Mayo, Junio. (181) Vayreda y Vila.— PLANTAfi TvIOTABLES DR CATALUNA. 115 Stipa tortilis Dcsf. Costas do C-dd-dquQfi, ( Trem. ) : Rosas hdcia la Farola (Vayr.). — Abril, Juuio. S. juncea L. Exposiciones meridionales y 4ridas de la Puda k Monistrol; San Quirse de Besora; Sag-aro, etc. — Abril, Junio. S. pennata L. Comai'ca de Olot (BoUs, hh.); CoUsacabra, Tabertet/T^ty^.y. — Julio. Aristella bromoides Bertol. Terrenes j^i'idos de San Llorens de Cerdans, Custoja (Com- panyo). — Junio. Millium effusum L. Prados hiimedos de Platraver; San Marsal en Monseny. — Mayo , Junio. N. B. En Banyuls, etc., del Rosellon, son comunes los PiptatheruM cm'ulescem eXparadoxnmV.li., seg-un el doctor Companyo. Gorynephorus canescens P. B. Parajes montuosos c\ridos del literal y reg-ion media liasta Monsoli; Pirineos maritimos. — Junio. C. articulatus P. B. Playas de Rosas, etc., del Bajo Ampurdan hasta Cabanas, Vilarnadal. — Abril, Mayo. N. B. El C . fasciculatus Boiss. et Reut. en Banyuls, etcetera (Companyo). Aira caryophyllea L. Prados secos de los Pirineos en Rocabruna, Coral, etc., mon- ies de Olot, Besora, Guillerias. — Mayo, Junio. A. elegans Gaud. Prados secos de la Cot, Bosch de Tosca c. Olot. — Mayo. 116 AN ALES DE HISTORlA NATURAL. (182) Aira cupaniana Guss. Prados aridos y lug-ares montuosos de la costa, en Gab^, Ampurdan, etc., hasta lasGuillerias, Santa F6; Dosquers^ etce- tera. — Abril, Mayo. A. flexuosa L. Bosques de los Pirineos en Set-casas, Camprodon, Rocabru- na. Mollo. Bassag-oda; Guillerias. — Mayo. N. B. Las A. media Rcem y discolor Tliuil. , comunes en Banyiils, etc., del Rosellon. Tambien en Banyuls, etc., la Ventenata menacea Kfpl. (Compamjo). Avena barbata Brot., A. Mrtnld'L^g. Campo.^, setos de todo el Ampurdan hasta May^, Sag'ar6. et- cetera. — Mayo, Junio. A. sterilis L. — N. Y. Cngiila. Campos del Ampurdan hasta Dosquers, Sag-aro, etc. — Mayo, Junio. A. sempervirens Vill. Pendientes del valle de Carenca; Prats de M0II6 en la mon- tana del Mir (Companyo.) — Julio, Ag-osto. A. montana Vill. Lug-ares pedreg-osos de Morens, Set-casas, Costabona. — Ju- lio, Ag-osto. A. pubescens L. Pastos secos de las Guillerias. — Junio, 1875. A. bromoides Gou. Prados de JN'uestra Seiiora del Mont; montes de Olot, la Jun- quera; San Marti Saserra; Gab^, etc. — Mayo, Junio. A. pratensis L. Pastos de la Serra del Navii c. Camprodon; montes de Olot; Monserrat; Ag-udas dcMonseny, Guillerias; San Quirse; Nues- tra Seiiora del Mont: la Junquera, etc. — Junio, Ag-osto. (183) Vayreda y Vila. — plantas notarles dk cataluna. in N. R. La do Monsony so a])r()xiiiin l);istanto a la A. sulcata Gag', por el nnmoro do espin-iiillas, flores y ^un por sn color, pero se aparta ])or .^us o-luinas m;'is anohas y faltas de brillo. La A . sesquitertia L. en los alrededurcs de Prats de M0II6 (Com- pmyo). Arrhenatherum Thorei Desm.? Tal jjarece uno eog-ido en el Ampurdan, por siis tallos cor- tos, hojas arrolladas en el 4pice; arista qne nace en la mitad 6 en la gdumilla inferior. Trisetum flavescens P. B. Prados de los Pirineos en Trag-ur^, Rocabruna, Camprodon, Vilallonga; Alto Ampurdan, en Mayk, Vilanan, Llers, etc. — Junio, Julio. T. distichophyllum P. 13. Reg'iones superiores del valle de L16; font de Segre; Carenca (CompanyoJ . — Ag-osto . Holcus mollis L. Prados liiimedos de 8an Hilario , hacia el P14 de las Arenas (Vayr.); Castanyadell (Mas/. J. — Julio, Agosto. Koeleria cristata Pers. Prados de los Pirineos en Trag-ura, Rocabruna, Olot, Nues- tra Senora del Mont. — Junio, Julio. K. setacea Pers. Pastos y prados secos de los Pirineos; montes de Olot. — Mayo, Junio. K. villosa Pers. Prados arenosos , h^cia la Marbella , Barcelona. — Mayo, Junio. K. phleoides Pers. Prados del Ampurdan y litoral de Gerona liasta Olot y mas arriba. — Junio, Julio. 118 AN ALES DE HISTOEIA NATURAL. (184) Glyceria plicata Fries. Aguas encharcadas 6 de lento ciirso de Camprodon . Olot, Guillerias, Arbucias, la Junquera. Castello, etc. — Mayo. G. loliacea Godr. Prados turbosos de la Cerdanya (Companyo). — Mayo. Poa nemoralis L. Prados, setos de los Pirineos en Trag'ura, Camprodon; Olot, Dosquers, etc. — Junio, Agosto. P. alpina L. Pastos de Nuria, Costabona (Companyo). — Julio, Agosto. P. compressa L. Prados y sitios herbosos de los Pirineos, Olot; Guillerias, Sagaro, etc. — Mayo, Junio. N. B. Una forma cogida en Olot tiene muclio parecido con la ;d. Langeana Rchb., pero sus ligulas mucho mas largas, lanceolado-dentadas la apartan . P. distichophylla Gaud. Rocas de Carenca, Coll de las Nou Fonts (^Com^^^wyo^ ; Mo- veii^ (V(iyr.).—i\x\io, Agosto. P. pratensis L. Prados del Llusaues, Besora, Olot. — Mayo, Junio. P. trivialis L. Comun en los prados lu'imedos de los Pirineos, Olot, Sagar6, Gerona y todo el Ampurdan. — Mayo, Julio. Eragrostis megastachia Lk. Terreuos cultivados, camiiios do Olot, Gerona, Ampurdan, etcetera. — Junio, Julio. E. poseoides P. B. Va\ los niismos lugares que el anterior, pero m&s extendido. —Julio, Octubre. (185) Vayreda y Vila. — plaxtas notables dk catahna. 119 Eragrostis brizoides Ctn. Supl. Catalog. Culinis ^vniculatis iuls('cii(lentil)u.s. Iblionim va^-iiiis f>-la- bris, limbo piano, acutissimo, pra^long'o, nudiusculo, liy-ula' pilis breviusculis; panicula piramydalis 10-13"", ramis erec- tis, scabris, vix floxuosis, spiculis loiig-e pedunculatis ovatis 5-6""", 6-9 floris; fioribus laxe imbricatis, pallidis, g-lumella inferior trinervia, nerviis viridibus conspicuis. — Ab omnibus speciebus brevitate, forma et colore spicularum, sicut et nu- mero exi<;-uo florum, lun. nmritima Suffr. probable en las costas del Am- purdan por ser comun en las del Rosellon. Diplachne serotina Lk. Lu^-ares niontuosos Aridos de Besora; montes de Olot, Lli- g"urd4, Sag-ar6, etc.— Setiembre, Octubre. Molinia caerulea Monch. Pastes de Prats de Mollo; montes de Olot; Nuestra Senora del Mont, Llad6 ; Banyolas. — Junio, Setiembre. Cynosurus cristatus L. Prados de TragurA, M0II6, Camprodon, etc. — Junio. (187) Vayreda y Vila. — I'lantas notarlks ni'; cataluna. 121 Cynosurus aureus L., Lamarckia aurea Moncli. Cerca de lus muros y rocas de Cadaques ( Trent.); Rosas, Vilarnadal, etc. (Vayr.). — Abril. Vulpia pseudo-myurus Willem. — N. V. Pel. Campos de Olot v toda la montana, Gerona, Ampui'dan. — Abril, Junio. V. sciuroides Gm. Mousenv, Guillerias.— Mayo, Junio. V. ciliata Lk., V. my%irus^z\^. 'u, ^ - Monserrat: Guillerias; sitios arenosos del Ampurdan hasta "" Besalu, etc. — Abril, Junio. V. geniculata Lk. Prados turhosos de Banyuls. etc.. del litoral del Rosellon (Companyo). — Mayo. Junio. Festuca ovina L. Pastos de los Pirineos; montes de Olot, San Quirse, Guille- rias, etc. — Mayo, Junio. F. Halleri All. Costabona, Prats de M0II6, en los prados alpinos. — Julio. F. duriuscula L. Pastos de los Pirineos; montes de Olot; Guillerias, Monseny. Sag'ar6, Nuestra Senora del Mont, etc. — Mayo, Junio. F. indigesta Boiss. Pastos alpinos de Carenca /Comj»;«tiyoj , Costabona, Morens (Vay.).—kgOQto. F. violacea Gaud. Pastos de Rocabruna, Coll d'Aras, Coll de Pruxens, etc., de los Pirineos. — Junio, Julio. N. B. En Coll de Pruxens una variedad con la panoja ama- rilla. 122 ANALES DE HISTORIA NATURAL. (188) Festuca rubra L.? Prados lu'imedos de Espinelbas a Monsoli. — Junio. F. varia Hoenk. Pastos de los Pirineos en Costabona, Mollo, Rocabruna; Puigsacau, Platraver; Guillerias, Monsenv. — Julio, Ag'osto. — ~ /?. fiavescens Gaud., F.flavescens Lap. Trag-ura, Costabona, Nuestra Senora del Coral, Prats de Mollo.— Julio. y. eskia Gw a., F. esKia Ram. Collada de Nuria (Companyo); Puig-mal (Puigg.). — Ag-osto. F. spadicea L. — N. V. Sagalisia. Costabona, Morens; Ag-udas de Monseny, Monserrat. — Mayo, Julio. N. B. Es probable la existencia de la F. pratensis Huds., que es comunisima en el Rosellon. Una forma de los montes de Gab4, parecida a la i^. ovina, pero difiere por los ramos inferiores de la panoja g-eminados , llevando solamente 2-3 espiguillas; hojas muy tonnes, etc. La F. anmdinacea comun en los prados y mdrg-enes de la montafia, Ampurdan, etc. Bromus tectorum L. Terrenes incultos de Prats de Mollo, Ulot, Santa Pau. — Mayo, Junio. B. maximus Desf. Monistrol, Gab&; Sauta Goloma de Fames. — Mayo. B. madritensis L. Terrenos incultos, aridos, de Olot, Sag-aro, Gerona , Am- purdan; Monserrat, Llusan^s, etc. — Mayo. B. rubens L. Litoral dc Gorona, Bajo Ampurdan hasta Figueras. Llers Vilanan, etc. — Abril, Junio. (189) Vayreda y Vila. — plantas notables de catauna. 123 Bromus asper L. Bosques de San Lloron5< de Cerdans, Custoja (Companyo); Salarsa; Vidr^, Bellinunt; Guillerias (Vayr.j.—ivilio, Ay-osto. B. erectus Huds. Pradus secos de la Serra del Nav4 c. Cam])rodon , monies de Olot; Sag-aru, Nuestra Sefiora del Mont, San Marti, etc. — Mayo, Junio. B. arvensis L. Prados de Vilallong-a; closas de Castello. — Junio, Julio. B. macrostachys Pari. Lug-ares pedreg-osos, setos de Argelag'uer, Dosquers, Saga- r6, etc. — Mayo, Junio. N. B. El B. mollis L. 7. contractus Lg-e. en los Pirineos, Guillerias, Ampurdan. El B. divaricatus Lloyd. Banyuls (Com- panyo). Hordeum maritimum With. Prados salados de Palau, Castello, San Juan sas Closcas. — Junio. Elymus europaeus L. Pirineos; de Set-casas h&cia Nuria? (C'loffl). N. B. El E. arenarius L. en las playas de Banyuls (Com- panyo). .^gilops ovata L. Sitios est6riles del litoral internandose h^cia Prats de Llu- san^s; Borred^; Besalii, etc. — Mayo, Junio. JEl. macrochseta Schultz. et Huet? Bull. Soc. Bot., 1869. Prados y m^rg-enes secos de la Junquera hacia Campmany. — Mayo^ Junio. N. B. Mucho se parece nuestra planta a la francesa reci- bida de M. Huet, pero no conozco la descripcion para compro- 124 ANALES DE HISTORIA NATURAL. . (190) bar sii identidad ; tambien se aviene bastante a la descripcion de la ^ . squarrosa L. Agropyrum junceum P. B. v. 2^(i^'t"ispica Csta. Marg-enes, setos de Badalona; Ampurdan liasta May^, Sa- garo, etc. — Juuio. A. repens P. B. Marg-enes herbosos del Ampurdan hasta Sag-ar6 (Vdyr.); comarca de Olot (Bolos, Kb.). — Mayo, Junio. A. caninum R. et Scli. Pirineos en Trag'ura, Camprodon; montes de Vidra, Olot. — Junio, Ag-osto. N. B. El ^. acutum R. et Scli. en Banyuls (Companyo). Brachypodium sylvaticum R. et Sch. Parajes sombrios de lo.s Pirineos; montes de Yidr&, Olot; Guillerias; Sag'ar6, Llado; Cabanas, Castello, etc. — Junio, Julio. B. pinnatura P. B. Comun en sitios pedreg-osos y secos de Monjuicli , etc., Bar- celona, litoral de Gerona, remontAndose en las exposicione.-^ meridionales hasta Olot; Coll de Malrem. La i3. amtrale Gr. G. en el litoral y reg-ion media. B. ramosum R. et Scli. Margenes secos del litoral hasta las Guillerias; Olot, Ta- lax^, etc. — Mayo, Junio. B. distachyon P. B. Lugares pedregosos de los terrenos calcareos, Prats deMoll6; MonAs, Talaxa; Nuestra Sefiora del Mont, May.^, Dosquers. — Mayo, Junio. Lolium strictum Presl. Caini)()s, inargenes de Monsoli, Osor, etc., Guillerias; Fi- gueras, Castellc'). — Mayo, Junio. Lap. maritwmm Gr. G. en los campus de Gab^; Rosas, etc. (191) Vayreda y Vila.— plantas notables de cataluna. 1-25 Gaudinia fragilis P. B. PnuUi.s y luyares hei'bosos de Campiiiaiiy, Vilarnadal, Fi- g-ueras, Castellu, Kusas, etc. — Mayu, Jiiuio. Nardurus tenellus IJch. Prados seco.s y aivuo.^^us de Besora?, Guillerias; Ain]»unlaii. — Junio. Lepturus incurvatus Triii.. JRottboelUct inmrmta'ij. f. Prado.s y inuru.^; de Kosa.s. etc.. de la eosta.— Mayo. Julio. L. filiformis Trin. Playas y prados arenosos de Rosas. Castelln. — Mayo. Jnlio. Psilurus nardoides Trin. Prados esteriles de Aiig-les a Santa Coloma; Dosquers; Rosas, Castell6; Gaba, etc., (Vayr.); Darnius (Bol6s).—}Jivi\, Julio. Nardus stricta L. Prados de los Pirineos. en Mollo, Rorabruna, Coll de Bar- nadell. — Junio, Julio. GRIPTOGAMAS VASGULARES. Filicinaceas. Botrychium Lunaria Sw.— N. V. Llimaria. Pastos alpinos de los Pirineos en ambas vertientes, abunda en Nuestra Senora del Coral; Santa Mag-dalena, Platraver, CoUfret, Milany; Monseny. — Mayo, Julio. Ophioglossum vulgatum L. — N. V. Llenga de serp. Prados de Platraver, Santa Mag-dalena (Trem. Tex.); Batet c. Olot (Bolos). — Mayo. Osmunda regalis L. Bosques hiimedos de la montana de Requesens (Trem. Cuf/l). — Mayo, Setiembre. Polypodium Phaegopteris L.— N. V. Falgueras. Como ^ casi todos los heleclios de fronde grande. Bosques y lug-ares hiimedos de Set-casas, Costabona. — Julio. 126 ANALES DE HISTORIA NATURAL. (192) Polypodium rhaeticum L. Bosque.s y parajes sombrios de los Pirineos, en Set-casas, Camprodoii ; Prats de M0II6,, etc.; montes de Olot. — Ve- rano. P. Dryopteris L. Rocas g-raniticas y lug-ares pedreg-osos de los Pirineos en Morens, Set-casas, Costabona, Espinabell; en la vertiente francesa baja hasta c. Prats de M0II6. — Junio, Setiembre. N. B. Cuando se desarrolla esta planta en localidades cuyo suelo es de naturaleza calc^rea. se presenta pubescente-g*lan- dulosa y constituye la j3. calcarenm Sm. Grammitis leptophyllum Sw. Rocas sombrias de Cadaques (Trem.); Prats de M0II6. la Preste, ArleS;, Ceret, Banyuls (Companyoj. — Marzo, Mayo. Aspidium Lonchitis Sw. Bosques, rocas de Morens^ Costabona. Set-casas. — Julio. A. aculeatum Doell. Bosques de los Pirineos; Olot, Vidr4, Guillerias, Nuestra Senora del Mont, etc. De los Pirineos poseo una variedad cu- yos seg-mentos inferiores son pinnati-partidos 6 pinnatifido.'j y todos los demds auriculados , probablemente ser4 la ^. angu- lare Gr. G. que hall6 tambien el Sr. Masferrer en Castan- yadell. Polystichum thelypteris Roth. Bans del Ase c. Prats de 'M0II6 f Conipani/oJ . — Junio, Se- tiembre. P. cristatum Roth. Rocas de la Manera, Custoja, San Llorens de Cardans (^Cow- panyo). — Julio, Ag-osto. P. spinulosum D-C. Bosques y parajes sombrios de Set-casas , Bosch del Carbo- ner. — Junio, Ag"Osto. (193) Vayreda y Vila. — plantas notables de cataluna. 127 Cystopteris fragilis Bonili. Jvucas si»iul)rias dc lo.s Piriueos, montos do Olot; (Jiiillerlas y Monseuy ; presenta diversas formas en lo.s fi-oiulcs. — Juiiio, Agosto. N. B. Kl C. alpina Lk. en los altos de CaYenca fCompan7/oj . Asplenium Filix-femina Bernli. Parajes sombrios de los Pirineos, Set-casas, Camprodon; montes de Olot; Nuestra Senora del Mont. — Junio, Setiembre. A. Halleri D-C. {^./outanum Gr. G. Rocas sombrias de los Pirineos; montes de Olot, Vidr4; Gui- Uerias, etc.; en Olot, Guillerias, etc., se observan formas que me parece deben referirse altipo. — Junio, Setiembre. A. lanceolatum Huds. Rocas de Cadaques (TremJ. — Mayo, Setiembre. A. viride Huds. Rocas sombrias de Carenca (Bolosj , Set-casas, Costabona, Nuestra Seiiora del Coral [Vayr.j.—ivxwio, Setiembre. A. septentrionale Sw. Rocas g-raniticas y pizarrosas de los Pirineos, Trag-ura, Ro- cabruna, Camprodon, etc.; Monseny; San Miquel Solterra; raro en una pared de rocas volc^nicas de San Crist6bal las Fonts k la Cot c. Olot. — Junio, Ag-osto. Blechnum spicant Roth. Rocas liumedas de Camprodon (Bolos); h4cia Set-casas (Vayr.). — Junio, Agosto. Allorurus crispus Bernh. Lug-ares pedreg-osos de Nuria a Camprodon (Trem., Tex., Cnffi); Coma del Tecli {CoymiMnyo). — Julio, Ag-osto. Cheilantes odora Sw. Rocas liiimedas de Ceret, Aries (Companyo); Cadaques (Trem.).— hyyvil, Junio. It88 A:NALES DE HISTORIA natural. (194) Equisetaceas. Equisetum limosum L. Prados pantanosos del Bes6s; Bajo Ampurdau, con la v. ra- mosiim Gr. — Marzo, Mayo. E. hyemale L. Prados lii'imedos, setos de Olot^ Guillerias; Ampurdan: ori- llas del Bes6s c. el mar. —Marzo, Mayo. X. B. En el Valle.s cerca de Valldoreix cog'i una forma ente- ramente ig-ual k un ejemplar que poseo de Etruria enviado por Levier con el nombre de E. xariegatitm Sclil? Marsileaceas. Salvinia natans Hoff. Lag-OS de Carenca (Companyo) ; Lag-unas del Bajo Ampur- dan (Trem., Tex., C%iffi]. — Verano. Licopodiaceas. Lycopodium Selago L. Bosques de los Pirineos, Notre Dame du Coral, Boscli de Calpubill. r, r. — Junto. L. inundatum L. Arroyos de los Pirineos c. Prats de Mollo; ahunda en el Flu- \'\k y manantiales de Olot. — Verano. Selaginella spinulosa A. Br. Prados alpinos de Set-casas k Costabona (Vayr.); Pirineos (Bolds, /iJ.y'.— Ag-osto. S. denticulata Koch. Cadutiucs (Trem.); mdrg-enes y colinas sombrias de Gab^, Castelldefcls; Bajo Ampurdan (Vayr. J. — Abril, Mayo. 0051 Vayreda y Vila. — plantas notables de catalttxa. 129 ADIGIONES Barbarea patula Fr. Ag'ullana, Campmany, Vilarnadal, Cantallops (Vayr.J. Dar- nius (BoUs). — Mayo, Biscutella pyrenaica Boiss. et Reut. Pendientes pedregosas de Morens, Campmagre, Costabona. — Julio. N. B. M. Leresclie se inclina k creer que el Dictamnus fraxinella Pers. p. oMnsifiorus Koch? de Monsant, es mdsbien el D. angnsUfolms Don. 6 bien Fraxinella minor lentisci 'duI- garis foliis. Cupani. Panphyt. 2, tab. 197, no atrevi^ndose, sin embargo, ^ decidir la duda por no conocer estas obras. N. B. El Cytisns capitatus Mur? de nuestros Pirineos, mon- tes de Olot, Guillerias , etc., es, en efecto, el C. capitatns Jacq.! segun M. Leresche. Vicia tenuifolia Roth. Setos de los Pirineos, Nuestra Senora del Mont.— Junio. Pyrus salvifolia D-C. Es el m^s comun en Campmany, Vilarnadal. Peucedanura stenocarpum Boiss. et Reut. ! (Leresche in litt. ) Pirineos en Mon^s Baget; Vidr& , Besora , Borred&. — Agosto. N. B. El Galium cornidcefoliiim, Vill. de las rocas de Nues- tra Senora del Mont, es el G. rigidxmi Vill. G. lucidum All. ; y el Cr. rigidum Vill. j3. falcatum Wk. de Vilademiras, es el Q. corrud(Bfoli%mi Vill. var. (Leresche in litt.) ANALES DE HIST. NAT.— IX. 9 130 ANALES DR HISTOl^IA XATT'UAL. (106) INDICE DE LAS LAMINAS Lamina VII. . Polygala Vayradse Csta., tomo vin 376 — VIII. Silene crassicaulis WJc. et Csta., tomo viii 379 — IX. . . Campanula Bolosii Vaijr., tomo viii 451 — X. . . . Lithospermum ole«jfolium Lap. , tomo viii 460 — I. . . . Orchis Laurentina Bolus. (0. sambucina L.?), tomo ix. 95 — II . . . Ophrys asilifera Vayr., tomo ix 98 ERRATAS ViyYi 27 yl5 21 Puigsacan. Puigsacau. 19 Basagorda. Basagoda. 20 8 Olot; Olcst; 21 1 Viladecuns, Viladecans, 22 6 Molto, Mollo, 28 14 Z. heteropJiyltum Z. Jieterophyllvm 28 16 Closas, Closcas, 41 7 etc. campesMs a. campcstris 41 12 S. salsuiginea S. salsuginea 48 28 C. capitatus Mur.? C. capitatus Jacq. ! I 50 6 Cabremys Cabreny.s 52 13 Gon. Gou. E9 4 Viladra. Viladrau, 69 25 r. intnncata. 7 . intricata. 70 6 Gon. Gou. 71 l:< P. stenocarpum Boiss. et Reut.V P. stenocarpum B. et R.! 72 17 Saint P6re San Pere 78 12 G. sylvestre Poll.? G. sylvestre Poll.! 87 5 las Ausias, las Ansias, 88 21 Achillen Achillea 95 22 Costella, Cistella, 101 1 j3. disffusa ^. diffusa 101 9y 10 CaslellfuUit, Castellfullit, 102 24 Arburias, Arbusias, 108 13 siendo % veces siendo 3 6 4 veces AMBULATORIEAS EN EL MANZANARES, FOR DON E T. A D I O P O iM A T A ( Sesion del 3 de Diciembre de 1879.) Este griipo de seres, colocados k su establecimiento por Mr. Germain de Saint-Pierre, ante la S'oc. Bot. de Francia{^Q- sion de 22 de Junio de 1866), entre el de las Biatomdceas, que k su vez considera como pertenecientes al reino veg-etal (fami- lia de las AJgas] (1), es, como se sabe, uno de esos eslabones que sirven de iinion entre seres cuyos caract6res, m4s 6 m6nos bien estudiados, fijan el establecimiento de dos ag-rupaciones distintas, y que, bajo ciertos puntos de vista, convienen k una 6 k otra de estas mismas agrupaciones. Los seres de que ha- blamos, pues, vienen k ser uno de los eslabones que forman nada menos que el enlace entre g-rupos de la mayor impor- tancia, como son los Reinos animal y xegeiaJ; tanto es asi, que la incertidumbre en el sitio que debian ocupar, ha hecho que. mi6ntras unos autores los ban considerado entre el reino ani- mal, otros los liayan colocado en el veg-etal. No entrando, pues, en esta clase de disertaciones, que, aparte de llevarnos demasiado l^jos, seria empresa ^rdua y muy superior al al- cance de mis insig-nificantes fuerzas, me limitar^ k citar alg-u- nos reng-lones del texto de Mr. Germain de Saint-Pierre, al que seg-uiremos en su clasificacion, para determinar al menos una de las especies que he hallado m^s abundantes en las ag-uas del rio Manzanares y en las cercanias de Madrid : « Este grupo — dice — se compone de g^neros cuyas espe- (1) Vease Nomeau DicHonnaire de Botanique, par M. E, Germain de Saint-Pierre, Paris, 1870. 132 ANALES DE HISTORIA NATURAL. (2) cies son filiformes y podria clecirse %ermiformes. Cada indivi- duo se halla constituido por uu tubo ciliudrico, redondeado en sus dos extremidades, continuo 6 tabicado, formando anillos discoidales, mas raras veces subg-lobulosos y conteniendo fini- simas gTanulaciones. El di&metro de estos pequeiios tubos es de una 6 dos i\ alg'unas cent^simas de milimetro, caracteri- zado por el movimiento espontdneo y xoluntario de locomocion por reptacion de las especies que le constituyen. Estos peqv.e- fws seres, que reclaman para ser observados al microscopio los aumentos m^s considerables, atraviesan m^s 6 m6nos lenta 6 rdpidamenie el campo del microscopio y en todos sentidos, lu- cliando por franquear los obslaculos 6 evit^ndolos; algunas veces, retrocediendo sobre sus pasos, parece como que su ex- tremidad posterior (que no parece diferir de la anterior), liaga ent6nces el papel de cabeza.» En las ag-uas saladas de Hyeres, k orillas del Mediterraneo, en la proximidad de la peninsula de Giens , es donde diclio eminente bot^nico hall6 las especies que, invisibles k simple vista, le dieron materiales al microscopio para la formacion de varios g-6neros, y estos la que denomina familia de las Ariidu- latorieas. « Como sea que — aiiade — tantas especies distintas entre si (alg-unas muy abundantes en las ag-uas donde las obscrv6 y que no ban presentado formas intermedias entre los diferen- tes tipos), que tantas especies — dice — liayan escapado k las investig-aciones de los alg-61og-os que se ban ocupado de las alg-as microscopicas, me parece inverosimil (aunque no he descubierto indicios ni en fig-uras ni en descripciones). Sea lo que fuere, es poco probable que estos pequenos seres se ha- llen exclusivamcnte confinados k la playa donde los observ^; pero alg-unos de estos microfitos, Aun en el caso de haber sido indicados y referidos k g-6neros conocidos (lo que no me pa- rece haber sido hecho), creer6 util aislarlos y reunirlos entre si, para la formacion de un gTupo determinado.» Efectivamente , no se equivocaba Mr. Germain de Saint- Pierre, y aunque ya en cstacion no muy favorable en este clima (28 de Seticmbre), he podido cncontrar dos especies dis- tintas de difercnte g-^nero y del referido g-rupo, que por ca- sualidad he tenido el g-usto de observar con ol microscopio (3) Pomata. — ambulatorieas en el manzanares. 133 Nachet, objetivo 7 de inmersion; no estudi6 muy bien una de 6stascuandn por primora \cz la hal](^. en A^osto on una de las charcas proximas a la noria ((ue hay on el jjasoo titulado Fnenio dela Teja, pero supuso portoneoer al g6nero Scalaria; cuando pas6 k buscar nueva cantidad de agnui i)ara la invostig-aeion m^s minuciosa que mis ocupaciones impidieron hacer 4ntes, hall6 la charca seca, y en su lug-ai* traje k casa ag-ua recog-ida en el cauce del Manzanares y cercanias de Madrid, y si bien no liallt^ ya la pretendida Scalaria, tuve la sorpresade encon- trar infinidad de otras ambulatorieas que por sus caracte- res podian ser colocadas al lado de la especie granulata del g"6nero Atomaria; en efecto, \\^ aqui c6mo describe este g-e- nero diclio autor: «Tubo de extremidades redondeadas seme- jantes; g-r^nulos interiores desig'uales, dispuestos m^s 6 m^nos irreg-ularmente , » y h6 aqui la descripcion dela especie: «Gr4- nulos bastante gTuesos que igualan al tercio del dit'imetro del tubo, irreg'ularmente dispuestos y bastante pr6ximos.» — Los caract^res del genero cuadran perfectamente k la especie ha- llada por mi en el ag-ua dulce del Manzanares, pero los de la especie difieren alg-un tanto de los anteriores, puesto que los grdnulos, aunque se hallan repartidos con irregiilaridad , su didmetro iguala tan solo a V5 del didmetro del tuho, y este (al parecer) es menor que el de la especie granulata de dicho autor, puesto que he hailado ser de cuatro 6 cinco mil6simas de mi- limetro, y aunque no se cita el diametro de la granulata, infiero debe ser mayor, porque al describir otras especies del mismo g-^nero, cita el referido autor di6,metros sumamente pequenos, y con ser los menores del g-rupo, les asig^na unas dos cent6simas de milimetro. Encu^ntrase la especie recien hallada en la proximidad de otras alg-as visibles k simple vista y junto con infinidad de diatomdceas, desmidieas y variados infusorios , rotatorios , entomostrdceos , etc.; la long-itud hall6 ser muy variable, y las que observ6 tenian de 0,45 4 1,00 mill- metros y la movilidad en sentido long-itudinal ; unicamente cuando en su camino se encuentran con un obstaculo, suelen arquearse a uno u otro lado, sig-uiendo su camino de avance alg-o lateralmente y apoyando la extremidad anterior en el obstaculo, hasta que puesta 6sta fuera del punto de empuje y obstaculo que les precisaban a marchar anormalmente, dan un salto como debido c\ una especie de elasticidad , y coloc4ndose 134 AN ALES DE HISTOEIA NATURAL. (4) de nuevo en linea recta, sig-uen siis paseos mas ordinarios que son los long'itudinales alternativos hacia una I'l otra de sus extremidades . El color que seles nota al microscopio es de un gris-perla (no el verde de j-erba como el que not6 en la especie que halle primeramente del g-^nero Scalaria), y aunque obser- ve con un aumento como el que dejo indicado, no pude cer- ciorarme de la causa de cierta vibracion que note eii el ag-ua alrededor de cada individuo, lo que tal vez no fuese mas que un oleaje debido al impulso de ^stos para marchar 6 nadar al trav6s del liquido en donde moran. DE LAS RELAGIONES ENTRE LAS ROCAS GRANITIGAS Y POKFlRlCAS DON J. MAGPHERSON. (Sesion del 3 de Marzo de 1880.) De todos los problemas que la ciencia petrogr^tica intenta resolver, niiig-iino ha dado lug-ar k tan vivas controversias ni ha sido m6nos fecundo en resultados positives como el que se refiere a la estructura Intima de las rocas porfiricas, y k las miituas relaciones que estas tienen entre si y con los dem^s g'l'upos p6treos, especialmente con la g-ran serie gra- nitica, que tan importante papel desempena en la estructura de nuestro planeta. Desde liace larg-o tiempo no habian podido escapar a la sag-a- cidad de numerosos g'e61og'os los marcados transitos que se observan en todas las partes de la tierra entre rocas que tienen que considerarse como eminentemente porfiricas y las g-rani- ticas, en las que con frecuencia arman 6 en cuya vecindad se encuentran. Pero estos transitos que en casi todos los yacimientos se han podido observar por la simple inspeccion del terreno, y que pueden disting-uirse con el nombre de macrosc6picos, lleg"an aim a acentuarse m^s como resultado de un estudio m^s profundo, y puede decirse que en razon directa del aumento de perfeccion en nuestros medios de investigacion. La reciente aplicacion del microscopio al estudio de las rocas ha venido a acentuar estos transitos de una manera 136 ANALES DE HISTORIA NATURAL. (2) aiin m^s marcada y positiva , haciendo ver que estas relacio- nes no se cinen meramente h las formas exteriores de ambas rocas, sino que se prosig"uen hasta lo que podemos llamar la constitucion intima de &mbas, siendo de todo punto imposible formular una caracteristica esencial en su estructura que dis- tinga k ambas manifestaciones de la actividad din^mica del mundo. Rosenbusch , al ocuparse de este asunto en su notable Miko'oskopische PhysiograpMe der massigen Gesteine, dice al tomar en cuenta la opinion de Michel Levy, de que se ha prestado demasiada importancia en la separacion de las rocas porfiricas y g-raniticas h, la Uamada pasta fundamental , que no admite g-^nero alg-uno de duda de que existe una perfecta serie de tipos intermedios entre el granito y los p6rfidos cuarzosos, pasando estas rocas aqui y alii k constituir un todo homog6neo perfectamente inseparable. » Es en mijuicio evidente que al presentarse esa marcada afinidad entre dos series de rocas cuyos terminos interme- dios no pueden ser considerados como un mero accidente, pues en todas las partes de la tierra se repiten con sin igual constancia, se comprueba que lazos muy poderosos tienen que existir entre ambas manifestaciones para dar razon de esas afinidades entre t6rminos que si solo se atendiera k los extre- mos, parecerian corresponder k manifestaciones esencial- mente distintas, Al ocuparme de las rocas graniticas y porfiricas de la pro- vincia de Sevilla, se me han presentado estos tr^nsitos en escala tan colosal, que 16gicamente me condujeron ent6nces k considerar aquellas grandes masas porfiricas, como habi^n- dose derivado directamente del granito en que arman, por lo que puede formularse como una degradacion de sus elemen- tos constituycntes, unas veces de 6poca posterior k la forma- cion del granito y otras tal vez contemporanea de aqu^lla, pero dcpendicntes siempre de una alteracion en el clemento ^cido de la roca. Con posterioridad he tenido ocasion de ensanchnr el campo de observacion, y el caso particular obscrvado en la provincia de Sevilla me parece generalizarse lo suficiente para llamar nuevamente la atencion de las personas que se ocupan de estos cstudios, hi-cia un i)unto que considero fccundo en (3) Macpherson. — hocas graniticas y porfiricas. 137 resultados, pues no s61o parece dar razon en gran numcro de casos de la mairada afinidad que oxistc entre dos g-rupos de rocas que tan vital inipurtancia ticnen en la estructura de nuestro planeta, sino (jiie al niismo tiempo piiede dar alguna luz sobre alg'uno de esos oscuros procesos que la naturaleza emplea para conseg^uir sus fines , y que ineludiblemente se imponen como consecuencia de ese constante cambio de es- tado que parece ley comun k todo el universe. Antes de proceder, sin embarg'o , ^ exponer los heclios y la interpretacion que m-As plausible me parece, creo conve- niente condensar en breves palabras el concepto que tales rocas ban merecido k los numerosos petrografos que ban abordado este asunto de una manera m^s 6 m^nos g-eneral. Como caracteristica del p6rfido se ha considerado siempre una roca constituida por una pasta m^s 6 m6nos homog-6nea, la cual engloba cristales de feldespato 6 de otro mineral cual- quiera, prestando el predominante su nombre k la roca porfi- rica y pasando 6sta por la disminucion 6 el aumento de la pasta, bien al g-rupo g-ranitico 6 al de las felsitas y euritas constituido por el predominio absolute de la base liomo- g-^nea. Tal ha sido el concepto g-eneral que este g-rupo de rocas ha merecido en lo que puede considerarse como la primera 6poca de la ciencia petrol6g-ica ; pero si esta definicion ha satisfecho hasta ahora todas las exig-encias de clasificacion, tanto para aquellas relacionadas con el g-ran g-rupo de rocas acidas, como para el no m^nos importante intimamente unido k las de composicion b^sica, los nuevos metodos de investigacion ban venido a establecer nuevas exig-encias que necesariamente se imponen como consecuencia del ex^men detenido de esa mis- ma base que se habia considerado como caracteristica de la roca porfirica. Como primer resultado de la investig-acion moderna, se ha visto que conforme se aumenta el poder resolutive del micros- copio, esa base homog-^nea se resuelve en el mayor niimero de casos en un ag-reg-ado cristalino imposible de separar de rocas eminentemente cristalinas , mi^ntras que por una gTa- dacion insensible en el tamafio y en la difusion del contorno de los elementos constituyentes de la misma , se lleg-a k rocas de apariencia verdaderamente liomog-6nea, trdnsito que como 138 AN ALES DE HISTORIA NATURAL. (4) primera consecuencia establece lo fi'itil de pretender una dis- tincion rig'iirosaentret6rminos de una serie que queda depen- diente , como dice Rosenbusch , del poder del microscopio y de la mayor 6 menor liabilidad del observador. Estii, pues, al parecer el concepto de p6rfido profunda- mente quebrantado ; pero si es cierto que no puede estable- cerse una diferencia eseucial entre los t^rminos de una misma serie, no es m^nos evidente que nunca podr^n confundirse ni por su apariencia exterior ni por los detalles de su estruc- turaintima, una roca g-ranitica normal y un p6rfido feldes- p4tico, por ejemplo. Queda, por consig-uiente, en mi juicio firmemente estable- cido, que si es cierto que ni la estructura de la base ni la composicion mineral6g'ica pueden servir de caracteristica para •separar estas rocas entre si , existe, sin embarg-o, una pro- funda diferencia entre dos manifestaciones que tan impor- tante papel desempenan en la economia del g'lobo terrestre. Antes del gran Leopold von Bucli , se consideraba la base constituyente de los porfidos como formada por un mineral liomog-^neo que podia ser 6 un feldespato,6 unapiedra c6rnea, 6 una arcilla; ya este eminente g*e61og"o indicabaque nodebia 6sta ser considerada como un mineral simple , por el hecho de que sus partes constituyentcs no fueran visibles ilia simple vista, sino que con toda probabilidad osta base era el resul- tado de pequefiisimas particulas de cuarzo y feldespato, inti- mamente trabadas e invisibles ^i nuestros medios de investi- g-acion, pero que podia considerarse como semejante 4 k» observado en g-rande en el granito. Para Delesse, que m^s adelante se ocupo de este asunto, era la base porfirica simplcmonto la matriz fundamental de dondi^ liabian cristalizado los diversos clementos que empastaba, no liabiendo 6sta llegado j\ constituir un estado verdaderamente cristalino, sino que representaba en cierta manera el papel del ag'ua madre de nuestras cristalizaciones. Al estiidiar Wolf los p6rfidos de Halle, creia ver en la base porfirica simplcmente silice impreg-nada i)or diversos oxidos de liierro, y asi fue dominando sucesivamente una u otra opinion, liasta que los nuevos m^todos de investigacion fue- ron dando luz sobre el asunto, y demostrando cuAn complejo era el fen6meno que se trataba de dilucidar. (5) Macpherson. — KocAs GiiANiTirAs y poHFimcAs. lao A Zirkel sc debc la ]»riiii('ra aplicafion del iiiicroscopio al estiidio do la base i>orririca, y cuiisidoraudola coiiio uii apTO- j^-adu de ciiarzo v feldesi)ato. abre el caiiiino i)ara que Vo^vl- .■=^ang- liag'a vcr que no i)U('(le esta eu tudos los casos .scr eon- siderada como uu simple ag*reg"ado de estos dos minerales, sino que existe, dando eii esto la razon eu cierta mancra a Delesse, uua materia de acciou indefinida sobre la luz polari- zada. que mientras por un lado i)asa t'l uu verdadero agreg'ado de euarzu y feldespato, por el otro lo liace a uua sustaucia perfectameute is6tropa, cousideraudo este estado de la base porfirica como k medio iudividualizar. En su consecuencia, dividia este malogrado petr6g'ralb los porfidos eu tres categ'orias. Ag'rupaba todos aquellos eu que domiuaba el ag'reg'ado de cuarzo y feldespato bajo el uombre de gTau6fidos; aquellos en que la materia que coustituia la base era indofiuida , en el de fels6fidos, y en el de vitrotidos todos aquellos eu que la estruc- tura is6tropa tenia un completo predomiuio. Siguieron a estos trabajos interesantes discusiones acerca de la verdadera naturaleza de la matriz fundamental de las rocas porfiricas , y mientras Stelzner insistia en la existeucia de un ag-reg-ado g-ranudo-cristalino de cuarzo y feldespato, Cohen, al estudiar los porfidos del Odenwald, sostenia que si era cierto que la base de gran numero de aquellos p6rfidos estaba caracterizada por un agregado de estos dos minerales, en otras domiuaba una constitucion perfectameute vitrea; prolongandose durante uu largo periodo esa discusion . quo no puede considerarso como terminada todavia. Con posterioridad, Michel Levy ha liecho interesantes tra- bajos , y fundandose con perfecta razon en mi juicio en los diferentes estados en que la silice se presenta, unas voces en el estado de opalo, otras en el de calcedonia y otras en el do cuarzo cristalizado , explica esas diversas formas de la base porfirica como consecuencia del estado en que se oncuentro el exceso de silice que sirve de cemonto a los diversos elemen- tos de la roca. Este petr6grafo considera k estas rocas como formando una serie quo partiendo de la silice en estado de 6palo, pasa por uua especificacion en los elementos constituyentes a la sus- tancia petrosilicea . en que la silice puede considerarse eu ol 140 AN ALES DE HISTORIA NATURAL. * (6) estado de calcedonia, pasando de aqui por un aumento de especificacion k la estructura micro-pegmatitica v granulitica en que desprendit^ndose el cuarzo de los dem^s elementos cada vez masy m4s diferenciados , Ueg'a h constituir rocas verdade- ramente g-raniticas. Al resumir Rosenbuscli con g-ran profundidad todos estos trabajos en su Mikroskopische PhysiograpMe der massigen Ges- teiiie, insiste en la necesidad de abandonar la nocion de ese estado intermedio de la materia que se ha pretendido ver en aquellos p6rfidos de escasa accion sobre la luz polarizada , v en que bajo el nombre de micro-felsitlca se la supone en una condicion a medio individualizar, y sostiene que podr4 existir la materia 6 amorfa , 6 ya diferenciada, pero nunca en un estado intermedio , y que por consig-uiente hay que consi- derar k la base porfirica como constituida por un ag'reg'ado de elementos cristalinos todo lo pequenos que se quiera, pero ya individualizados y empastados en una base verdadera- mente vitrea. Bajo estas condiciones considera k los p6rfidos en que el elemento cristalino esta mas 6 ra^nos diferenciado en sus contornos como entrando dentro del g^nero granito bajo la denominacion de micro-granito , mientras que todos aquellos en que los elementos de la base son ap^nas discernibles , aun con grandes aumentos mas que por su accion m^s 6 m^nos d6bil sobre la luz polarizada, 6 domina en ella la materia isotropa, bajo el nombre de p6rfidos feldesp^ticos 6 felsiticos. Queda, pues , por todos lados comprobada esa marcada afinidad que existe entre las rocas graniticas y porfiricas, y bien se pretenda con Michel Levy considerar al granito como el ultimo t^rmino de la especificacion del porfido, o se consi- dere k 6ste como una degradacion de los elementos del gra- nito 6 de ambos fen(')menos k la vez, queda en mi juicio ple- uamente establecido que ambas rocas forman una serie en (jue es completamente imposible encontrar una vcrdadcra solu- cion de continuidad. Al estudiar las condiciones de yacimiento de los p6rfidos de la provincia de Sevilla, tuve ocasion de extenderme acerca de las curiosas relaciones que estas rocas presentaban con las graniticas en que arman , asi como de los intimos detalles de su estructura, viendose con cvidencia en esta comarca que H) Macpherson. — roc as granitic as y porfiricas. hi cuando las diversas manifestaciones plut6nicas que acompa- fiaron h la inyeccion de las colosales masas diabisicas tuvic- ron liig-ar, ya el g-raiiito constituia el subsuelo del pais, como queda termiiiaiitemciite demostrado por los cantos de esta roca que se eucueutmn empastados en los cong-lomerados de la base del sistema cambriano superior, siendo por consi- g-uiente en este caso los p6rfidos de 6poca posterior k la for- macion del g-ranito. Se ven por otro lado tr&nsitos tan g-raduales en la estruc- tura de ambas series de rocas; seria tan dificil separar del g-ranito masas que pueden considerarse tambien como en intima union con los porfidos, que ineludiblemente se impone el considerar k ambas manifestaciones como un todo sin solucion alg'una de continuidad, pero que en este caso queda plenamente excluido el poder considerar al g-ranito de 6poca anterior como habiendose derivado directamente de las masas porfiricas que lo atraviesan. Es adem&s tan elocuente la manera como arman los diques y filones de p6rfidos en el g-ranito de Sierra Morena, que ent6nces decia: «Como en mas de una ocasion he indicado, las rocas porfiricas de esta reg-ion presentan un car4cter tan especial, que mi6ntras en unos sitios no queda duda de que ban atravesado los estratos adyacentes, siendo por consi- g'uiente masas verdaderamente ing-eridas en otras , y en espe- cialidad en los numerosos diques, vetas y filoncillos^ que de una manera tan irreg-ular atraviesan las masas graniticas, casi no es posible dejar de admitir que estas vetas y filones son el resultado de infiltraciones de diversos ag-entes minerali- zadores, habiendo servido en parte los mismos elementos del g-ranito como primera materia para la formacion de diclias rocas. » Si del Norte de la provincia de Sevilla extendemos nuestras investig-aciones m&s h^cia Levante, veremos que las mismas relaciones parecen existir tanto en los numerosos diques de los Pedroclies, como en los que afloran en la Sierra de los Santos y parte occidental de la provincia de C6rdoba. En la Sierra de Guadarrama se observa tambien que la ma- yoria de los diques de p6rfidos forman verdaderos tr^nsitos a las masas graniticas en que arman , y se presentan ^stos con notable constancia, precisamente en los contactos anormales 142 AN ALES DE HISTORIA NATTRAL. (8) entre el gneiss y el gTanito de esa parte del pais, cual si por esos piiiitos de menor resistencia hubieran penetrado las rocas porfiricas 6 hubiera siifrido el gTanito las modificaciones que como ultimo resultado ban conducido a la formacion de rocas eminentemente porfiricas , siendo tambien en este caso, como de las condiciones del yacimiento se desprende, el granito de 6poca anterior k los p6rfidos que lo atraviesan. Iguales fenumenos be observado en el Pirineo y con espe- cialidad en las g-randes masas porfiricas del valle de Ossau, en donde ya Zirkel, al ocuparse de esta reg-ion en 1867, sena- laba un fen6meno semejante en las masas g'raniticas y porfi- ricas que forman el Pico del Mediodia. No creo necesario insistir mks sobre este asunto . pues es fen6meno harto conocido, y prescindo, por lo tanto, de otros ejemplos fuera de la Peninsula, tales como los p6rfidos del Tirol y otros sitios que ban sido ya descritos en sus diversas fases por eminentes geolog-os, pues numerosos son los casos en que se ve que los p6rfidos que atraviesan las masas granl- ticas 6 en cuya vecindad se encuentran , son de ^poca poste- rior a la formacion de este. Es un fenomeno que no puede menos de llamar vivamente la atencion cuando se examina una cantidad suficiente de rocas g-raniticas en la vecindad de las porfiricas, la diferencia que existe en la estructura de g-ran niimero de ellas, consis- tente en la diversa manera como se presenta el cuarzo, pues mi^ntras en unos esta este mineral en un estado que podemos llamar de exuberancia, y parece como que compenetra y empasta todos los denies elementos de la roca, en otros se ve por el contrario y con la misma constancia. una tendencia inversa que lo lleva necesariamente a desaparecer; y es digno adem^s de tenerse en cuenta, que en ambas clases de rocas se observan identicos transitos b-Acia el granito, cual si tan Intimos lazos unieran a unas como -k otras. Al considerar esta especial tendencia de aumentar unas veces el elemento 4cido de la roca con relacion al contenido normal en el granito, mi^ntras que otras veces, por el con- trario, tiende k disminuir. parece descubrirse la cbive de esas C9) Macpherson. — T?nr.\s oi^ANiTTCAS v porfirtpas. 14» notables (liver^Tiicia.s quo en la coniposieion do las rocas poriiricas se obscrva, que las hace que oscile su contenido en silice en todos los f'lmbitos de la tierra , desde rocas que con- tienen mas del ochenta por ciento, hastu las que s(')lo contie- nen el cincuenta. Cuando se observan con el microscopio ejemplares de rocas graniticas que pucden considerarse como tipicas del g'enero, se las ve constantemente constituidas por cristales mejor 6 peor conservados de feldespato orthosa, y alg'unas veces de plagfioclasa cementados en union con los trozos y placas de mica por cuarzo cristalizado, pero que no afectasus contornos reg'ulares , sino que se adajjta por el contrario (i la forma de los demcVs elementos cristalinos. Si se compara esta estructura con la de aquellas rocas que en la vecindad de porfidos bien caracterizados y k veces for- mando parte de un mismo dique, constituyen el lazode union con la serie gTanitica en que arman, se notan indicios de cambios en su estructura de altisimo interns. Se observa en estas rocas una tendencia mu}^ marcada en su feldespato de liacerse opaco , y que la mica tiende k des- aparecer convirti^ndose en clorita. Adem&s y como la carac- teristica mks esencial, que por los pianos del crucero habitual del feldespato penetra una sustancia hialina que los divide en pequefios paralelugramos ; mientras que en los ejem- plares en que el cuarzo tiende m^s bien a aumentar que k disminuir, se observa que sus contornos se liacen filamen- tosos y parecen como desleirse en el mag-ma cuarzoso. En los ejemplares en que este elemento tiende k disminuir se ve, por el contrario, que se conservan los contornos mucho mejor, pero ensancliandose las venillas hialinas por entre los paraleWg-ra- mos del feldespato lo segmentan y deshacen, y disolvi^ndose 6stos paulatinamente , producen una especial estructura; que como ultimo resultado parece entranar en si un principallsimo factor en el proceso de la porfirizacion. Hasta tal punto con- sidero esto de importancia, que en esa perturbacion del ele- mento 4cido de la roca y en la seg-mentacion regular 6 irregu- lar del cuarzo y el feldespato , me parece ver las piedras angulares en que estriban las mutuas relaciones entre el granito y las rocas porfiricas. Al ocuparme de las rocas eruptivas de la provincia de 144 ANALES DE HISTORIA NATURAL. (10) Sevilla, consideraba k los p6rfidos divididos en dos grandes agrupaciones, caracterizada la una por una infiltracion de silice en exceso, y dependiente la otra de una segreg-acion del mismo elemento, pero dermindose ^mbas como conse- cuencia de una desintegracion y modiflcacion de las masas graniticas que componian el subsuelo, considerando unas veces h los filones y diques porfiricos como formados in siho h expensas de las masas graniticas en que arman , y otras veces como masas verdaderamente ingeridas, pero depen- dientes siempre de reacciones verificadas k mayor 6 menor profundidad de la superficie en las rocas que componian el subsuelo. En aquella ocasion me extendi larg-amente en los detalles de la serie que consideraba como debida k una infiltracion con exceso de silice, y por consig-uiente al volver k ocuparme de este asunto , creo innecesario extenderme con la misma prolijidad acerca de ese grupo de rocas. Por lo tanto, me ceiiir6 k exponer a g-randes rasg-os sus principales caract6res, y pasar6 despues k ocuparme de aquellas rocas que pueden considerarse como consecuencia de un proceso an^log-o, pero en sentido inverso, y que como liltimo resultado parece condu- cir k que el elemento ^cido de la roca disminuya de una ma- nera mks 6 m6nos pronunciada. Estas modificaciones que se observan en la estructura Inti- ma de las rocas g'raniticas en la vecindad de una de esas grandes manifestaciones porfiricas que tan frecuentes son en nuestro pais, pueden en ultimo resultado dividirse en tres categorias. En una de ellas el cuarzo se presenta constantemente en exceso, y empasta todos los demis elementos de la roca; den- tro de la segunda categoria pueden agruparse todas aquellas on que este mineral parece desempenar un papel aparente- mente pasivo , no sufriendo otra alteracion que una segmen- tacion extremada, mi6ntras que en la tercera caben todas las rocas en que el cuarzo parece experimentar efectos verdade- ramente corrosivos. Estas tros alteraciones en la estructura de las masas granl- (11) Macpherson. — iJOfAS nRAxfriCAs v T'ouFiTiirAs. iin tieas en la vocindad dr las lioi-firirns. sirvcMi (1(>])U(Mi1(^ ])(ii- sii aoentuaoion mas 6 mrnos pronunciada, a toda la soric do \)i')V- fidos foIdespAticos y cuarzosos.qiio sini)i'e,s(Mitar la monorsolu- oion do continiiidad liasta id ^-ranito noriual , so oiicuonlraii formando parte de nuestro plaueta, que ostenta en esta fase de sii eterno proteismo uno de los mAs bellos ejemplos de las transformaciones que los materiales que lo coustituyen expe- rimental! . y por el onal sc ve que aquellos quo I'ormaron en su tiempo rooas ominonteinente silice cristalizada que aparentemente empasta todos los demas elementos de la roca, en la seg'unda fase de la modificacioii este car4cter se pierde, y el cuarzo cede su predominio y pa- rece, por el contrario, al igualcon el feldespato, experimental' tambien una seg-mentacion al infinite. Las figs. 2.* y '3." de la lam. iv dan tambien una idea bastante aproximada del cardcter de esta especial infiltracion. En la seg'unda , fotogTafia sacada de un p6rfido de las cercanias del Pedroso, se distinguen numerosas corrientes de sustancia liialina que la luz polarizada revela estar constituidas por un agregado de particulas y filamentos de cuarzo y feldespato, atra- vesando estas corrientes irregularmente y dividiendo y des- trozando, puede decirse, hasta lo m^s profundo de sus deta- llcs, el turbio feldespato que forma aim una de las partes esenciales de la roca. Asi como esta sustancia experimenta esta especie de trituracion , es digno de observarse tambien. con ayuda de la luz polarizada. algunas de las grandes placas de cuarzo que se encuentran empastadas en la roca, pues en vez de presentar la tinta homog^nea tan caracteristica de este mineral, presentan^ por el contrario, una aparienciatan frag- mentaria y destrozada , que por millares podrian k veces con- tarse los fragmentos que las constituyen, mientras que vetas de lo que puede considerarse ya como lo que forma el magma porfirico, las cortan y atraviesan en todas direcciones. En la fig. S.'' de la l^m. iv, fotografia sacada de un porfido del sitio llamado Sevilla la Vieja, cerca de Cantillana. se presenta esta misma estructura ; pero en este caso es curioso observar c6mo existe una tendencia muclio m^s pronunciada en el fel- despato k que se verifique su segmentacion por los pianos del crucero. Presta esta circunstancia un alto interes a esta roca, pues como mka adelante se ven'i, esta tendencia de segmen- tarse regularmente el feldespato desempefia un importante papel, y con especialidad en aquellos porfidos que quedan comprendidos en la tercera categoria. .Sin embargo, tanto en esta clase de infiltracion como en la anterior, aparentemente nu'is rica en silice, se manifiesta al- gunas veces esta segmentacion regular de una manera tan dominante^ que se producen rocas de estructura microcrista- lina sumamente curiosas. Tanto on los grandes yacimientos do Sierra Morena coliio en (13) Macpherson. — iukvs nnANiTicAs; v roRi-iitif\s. in los do l;i ('ordilhM'.'i (';u'i)(>lo-V(^t(')iiica y dtros sitios, lio visto rocas do osto tipo iiiuy iutorosantes coiistitiiidas, al ])aroooi-. por oris+alitos do foldospato miiy poquofios y ooniontados por nil iiiaji-ma ouarzoso. Poro cnniido so cstudian estas rocas con atencion so ve quo osta ostructura iiiicrn-cristalina os simplemento ol rosiiltado do una sofi'nioiitaoiou rof*'ular dol foldospato, como so oompruoha ]iorol ostiidio doa([nollas partos (juopuodon oousidorarso coiiio a modio conoluir. on dondo ai'm so von los g'randos cristalos do feldespato regnlarmente segmentados, y ontre los oualos aumenta la sustancia cuarzosa, y ensancli^mdoso por outro los diferentes sog'mcntos los desvia de su primitiva posicion, y da como rosiiltado final osa curiosa estructura. Si no fuora por ostas partos k modio concluir, soria imposible trazar lazo al- g'uiio do parcntosco ontre dos ostructuras tan divor~!as como son, por ojomplo, ol porfido do las corcanias dol Ronquillo, que he descrito, pi'ig-ina 53, en ol Estudio geolutjico y iMrogrd- fico del Norte de la provincia de Sevilla, y los porfidos de es- tructura peg'matoidea de la misma 6 de otra reg-ion cualquiera. Como ent6nces tuve ocasion de indicar, el t^rmino final de esta desinteg'racion de los elemontos del g-ranito son p6rfidos de estructura perfectamente afanitica. Conforme so avanza con el estudio de aquellas rocas que en la vecindad de las g-raniticas se van liaciendo cada vez mds y m6s afaniticas, se van viendo ejomplares cuya estructura se hace cada voz mas frag-mentaria 6 indefinida, hasta que lleg-a nn momento en que se hace ya imposible considerarlas como ontrando dcntro dol g-rupo gTanitico. Siendo cada vez m^is y m^s dificil descuhrir los restos de feldespato y cuarzo frag*- mentario se lleg-a k un punto en que 4un con g-randes aumen- tos s61o puede reconocerse un ag-reg-ado g-ranudo-cristalino de estos dos elementos ; pas{\ndose de aqui por id^ntica g'ra- dacion a aquellos p6rfidos que he tenido ocasion de describir do estructura cripto-cristalina, en los que ya s61o como rareza suelen reconocerse tal cual frag-mento de cuarzo 6 feldespato que han escapado a la total seg-mentacion que la roca primi- tiva parece haber experimentado. Ai'm avanza mi'is la dosinteg-racion y se llog'a k p6rfidos de accion tan indefinida sobre la luz polarizada , que parocen prosentar indicios do materia isotropa, y on los ciialos la silico 148 ANALES DE HI.STORIA NATURAL. (14) k veces se separa en el estado de calcedonia, llegaiido la roca k un estado vei'daderamente rudimentario en que pierde aparen- temente no s61o su forma anterior, sino que no conserva ya ni 4un vestig-ios del punto de partida. Tal vez desde aqui, por un proceso inverso , sea un nuevo centro de donde puedan g'ene- rarse otras rocas quizas semejantes ii la primitiva. Efectivamente , aunque no eon g-ran frecuencia, y prescin- diendo de la individualizacion de nuevos elementos durante el proceso de la porfirizacion , lie tenido ocasion de ver alg-unos p6rfidos, tal como el que he descrito al ocuparme de laprovin- cia de Sevilla, procedente del Castillo de los Guardas, que i)re- sentan indicios de una nueva reconstitucion de la voea suma- mente curiosos. En este yacimiento se observan interesantes trtositos , pues mientras se reconocen jmrtes del mismo que pueden considerarse como intimamente unidas k las rocas que nos ocupan, otros ejemplares de estructura tambien aparente- mente liomog-enea , kiui con los mayores aumentos,. revelan, sin embarg-o, en la luz polarizada indicios de una nueva indi- vidualizacion del mag-ma en feldespato. Si de estas dos especiales modificaciones que el g-ranito ex- perimenta en la vecindad de las rocas porfiricas pasamos k es- tudiar la tercera que hemos seilalado, se vera quC;, asi como por la acentuacion de la una se lleg-a a reconocer que g-ran niimero de porfidos son simplemente la consecucncia de una desinteg-racion que los elementos del g'ranito experimentan; por este tercer proceso se Uega tambien a otra serie de rocas de una manera analog-a, aunque en sentido inverso, merced al cual se.establecen ig-ualmente intimas relaciones entre el g-ra- nito y este otro g-rupo de la serie porfirica que ;\un tiene mayor importancia que los estudiados liasta ahora. Cuando se examinan rocas g-raniticas mas 6 menos relacio- nadas con los porfidos de esta tercera categ-oria, en los que el cuarzo presenta efectos de una evidente corrosion , se obser- van fenomenos tambien de un alto inter<^s. Excusado me parece insistir en lo imposil)lo que seria el pretender trazar una verdadera linea divisoria entre cstas tres especiales modificaciones que el g-ranito experimenta en su estructura, pues en ultimo resultado, todas cllas parecen con- secuencia de una sola modificacion, cuyas diferencias son m^s bien cuantitativas que cualitativas. Sin embarg*o, k pesar de (15) Macpherson. — koca« graniticah y porfiricas. ud los gTadilales transitos jioi- quo ])asa la una a la otra, y do la (litioultad do percibir sus diforontivs caractoros on su i)rincipio, jniodo docii'so quo a corta distanoia dol puiito do ])artida, quo- ilan lo suticionloniouto diroronoiadas para pudor distiuj^niirlas sin g'ran osfuorzo. Asi coino en las dos traiisfurmacioues prinieraniento descri- tas, el cariicter distintivo es una infiltracion que semanifiesta on forma do currioute?^ que sc ramifioan y separan,y que, compenotraudo la roca i)or ig'ual, la sog-montan y destrozan on todas direcciones, llog'ando i)or coniploto a oblitorar sus primitivos caractores, en las rocas que han expcrimentado esta tercera modificacion, aunque de nianifiesto siempre la in- filtracion por la seg-mentacion irregular 6 regular del feldes- pato, seg'un sus pianos de crucero, por vetas de sustancia liialina, no se disting-uen, sin embarg-o, esas marcadas cor- rientos que caracterizan a las anleriores. En vez de ese mo- vimiento de traslacion relativamente parcial, se hace este extensivo a toda la masa de la roca; la cualparece, en su totalidad, haber participado de el en mayor 6 menor escala, dando lug-ar a los mas bellos ejemplos de estructura fluente, 6 k las m^s curiosas formas de estructura concrecionada que pueden imag-inarse. Entre los muclios ejemplos que lie tenido ocasion de estu- diar do estas rocas, que constituyen el lazo de union entre el g'ranito y elporfido, uno de los mas elocuentes, y en donde estk de manifiesto lo que puede considerarse como el principio do la porfirizacion en el g-ranito, es una roca del Real Sitio de 8an Ildefonso, en la vecina cordillera, procedente de la vecin- dad del gran dique porfirico que se encuentra enclavado en ol anormal contacto entre el g'ranito y el gneiss, dique que se ex- tiende por gran distancia en sus varias ramificaciones al Sur de los cerros Mata-bueyes y Atalaya. Esta roca. por su aspecto exterior es granit6idea, y eatk for- mada por un agregado de feldespato, color de carne, abun- dante cuarzo g-ris y mica oscura y descompuesta, como co- munmonto sucede en este g^nero de rocas, distingui6ndose del granito normal k simple vista, s61o por su mayor compacidad. Esta roca, cuando se la observa en seccion transparente en el microscopio, escasaniente puede diferenciarse de cualquier roca granitica cuando solo se emplea la luz natural; pero 150 ANALES DE HISTOKIA NATURAL. (16) cuando se hace iiso de la polarizada, y sobre todo, entre los nicoles cruzados, entonces se revela su estructura intere- sante eii alto g-rado: en este ag-ente se ve que, tanto los gran- des cristales de feldespato, como las placas de ciiarzo, se en- cuentran profuiidamente qiiebrantadas y reducidas k veces a menudlsimas brechas, estando los espacios intermedios relle- nos de la sustancia gTanudo-cristalina caracteiistica de gran niimero de p6i'fidos. En algunos sitios es verdaderamente curiosa la estructura de estaroca, pues seven grandes cristales de feldespato en fragmentos , cuyos trozos resultantes conservan identica orientaclon que el primitivo cristal tenia, y en la luz polari- zada, por consiguiente, se coloran con identica tinta, des- tacandose de una manera admirable de entre la sustancia cripto y granudo-cristalina escasamente iluminada queles en- vuelve, mientras que otros fragmentos que ban perdido su primitiva orientacion y ban sido arrastrados a distancia, bri- Uan con variados matices, siendo en este caso ya dificil el dis- tinguir la matriz de donde proceden. El cuarzo tambien presenta fenomenos muy curiosos; algu- nas de las placas se encuentran en bastante buen estado de conservacion; pero la generalidad ban perdido cuando se les examina entre los nicoles cruzados la tinta bomog^nea que las caracteriza, y se presentau aparentemente carcomidas y fragmentarias en su periferie. Otras veces se hallan profundamente quebrantadas y redu- cidas k menudlsimas brccbas, viendose los fragmentos de cuarzo corroidos en sus bordes, y envueltos por la sustancia cripto-cristalina. Desde esta roca, en que esta aim la porfirizacion puede de- cirse que en un estado incipientc, se pasa por todo genero de gradaciones que serla enojoso dcscribiren sus detalles, ^ otras en que se bace ya necesario considerarlas como verdaderos portidos. Otro de los mas bcllus ejemplos que be leuido ocasion de es- tudiar, y en donde la portirizacion se presenta ya en un estado bastante nvanzado. ])r(i('(^(l(^ del sitio llainado A'irgcn de la Ca- beza, cerca de Marniolejo. pruvincia de Jaen. Este porfido esta constituido por una pasta formada de mc- nudos eleinentos cristalinos. de color violado claro. entre los a~) Macpherson. — uui'AS granitica.s y pouriincAs. 151 que sc distin^'uon iniincrosos cristalitos de feldospato, pocjue- nas particiilas dc mica y abimdantea frag'incntos dc cuarzo ; y en esta pasta, groseramente liomog'^nea , se hallan empasta- dos numerosos cristales de feldespato , dc color inas claro que la base. Kl mici'oscopio revela esta roca conio coustituida })()r nu- merosos cristales de gran tamafio de feldespato, turbios en g*eneral; trozos de diversas dimensiones de mica mag-nesiana, y g'randes frag-mentos de cuarzo; y el todo envuelto por un mag-ma de elementos mks menudos, formado por un ag-reg-ado de cristales de feldespato en frag'mentos y filamentos indefini- dos de esta sustancia^ extremadamente turbios^ aun tal vez mas que los g-randes elementos porfiricamente empastados, y pequeiias particulas de mica y de cuarzo, formando el todo un conjunto de varia accion sobre la luz polarizada. Como resultado del estudio de esta roca, se ve que lleva ya en si todos los elementos que constituj'en al porfido; y si- g'uiendo la nueva clasificacion de Rosenbusch, entraria ya de lleno en el g-rupo de los micro-granitos. El feldespato se encuentra atravesado, unas veces irregular- mente, pero otras^ por sus pianos de crucero, por vetas de sustancia hialina; y cuando se observa esta roca con ayuda del aparato binocular y luz reflejada, es curioso observar como se va este mineral disgreg-ando y como pasa gradualmente a formar parte de la misma base que lo envuelve. Para observar las secciones de esta manera, se prescinde del espejo inferior del microscopio, e iluminando la preparacion con la mayor cantidad de luz posible por su parte superior, se obtienen resultados verdaderamente notables. Bajo estas condiciones, el aparato binocular permite pene- trar liacia el interior de la preparacion, y como naturalmente todo lo transparente queda oscuro, pueden apreciarse liasta los mas leves detalles de la materia opaca que forma una de las partes mas importantes de la roca. Disting-uese entonces de una manera admirable c6mo de los bordes del feldes- pato se van disg*reg"ando filamentos y particulas que, arras- tradas por el movimiento de traslacion, relativamente mas acelerado de la base que el que poseen los g-randes elementos porfiricamente empastados, se van gradualmente incorporando a la base y llegan a formar una de sus partes constituyentes. 152 ANALES DE HISTORIA NATURAL. . (19) El cuarzo de esta roca tiene siis contornos, unas veces re- dondeados; pero otras, afecta formas irreg-ulares, no siendo raro observar las reg'ulares de sii tipo cristalino, y como co- munmente sucede en el cuarzo de estas rocas, se halla con frecuencia penetrado por inyecciones del ag-reg-ado de cuarzo y feldespato, que forma lo que puede considerarse como el magma de la roca. La mica se encuentra alg-unas veces en muy buen estado de conservacion; pero otras esta profundamente descompuesta, y mientras afecta a veces en sus contornos las formas exag-ona- les, en otras es perfectamente irregular 6 esta retorcida de una manera sumamente caprichosa. Los elementos micaceos que pueden considerarse como for- mando parte de la base, son en extremo pequenos y siguen el raovimiento de traslacion del magma, cuyo heclio ponen de manifiesto, tan to por su manera de agruparse, como por el modo como tuercen su camino al tropezar con algun obstaculo, tales como los cristales porfiricamente empastados, que^ ani- mados de menor velocidad relativa, se oponen al libre movi- miento del magma, Se ve, pues, que asi como en las moditicaciones delgranito. que por su acentuacion dan lugar a la formacion de los p6r- fidos de las dos primeras categorias, el cuarzo tenia una mar- cada tendencia, 6 k quedar como excedente en la roca, 6 k permanecer indiferente, pero que, como termino final, se generaba siempre una serie de rocas de estructura mas 6 me- nos afanitica, en ^sta se nota desde un principio que el cuarzo tiene una tendencia inversa, que necesariamente tiene que llevar a este mineral en ultimo termino a desaparecer. Como ya lie tenido ocasion de indicar, las rocas en que do- inina esta especial tendencia forman indudablemente la parte mas importante de la serie* porfirica, y en las nuevas clasifi- cacioncs que se intentan, son quizasy solo en sus I'lltimost^r- minos, k las iinicas que se pretende distinguir con el nombre de verdaderos porfidos. Las rocas de esta serie preseiitan detalles en su estructura harto curiosos. y considerados en su conjunto. pueden divi- dirso en tres grandes agrupacioncs, dopcndientes de la estruc- tura quo afecta la base; pero como en oste nnlcMi de fciiomenos con frecuencia sucede que, no solo pasan por transitos insen- (19) Macpherson. — hoc as graniticas y torfiricas. 153 sibles los unos a los otros, sino que ni kun se excluyen estas distintas cstructuras en iin mismo ejemplar, claro cs que la clasificacion solo puedc aplicarse a los torininos extromos. Estos tros diforoiitcs estados on (juo la base porfirica se pre- scnta parccen estar intimamentc lig-ados, tanto al estado par- ticular en que la silice se encuentre, como ha sug-erido con perfecta razon, eu mi juicio, Michel Levy, como k la facultad que tienen los diversos eleraentos de la roca primitiva de seg-- mentarse con mayor 6 menor reg-ularidad. Reuno eu una de estas ag-rupaciones todos aquellos porfidos de estruetura francamente micro-cristalina, 6 cuya base est& formada por elementos cristalinos todo lo pequenos que se quiera , pero que conservan sus contornos regulares , dun con los maj'ores aumentos. En el otro ag-rupo todas aquellas cuya base estc\ caracterizada por el predominio de la estrue- tura frag-mentaria;, que puede dividirse, seg-un su tamafio, en un ag-reg-ado 6 g-ranudo 6 cripto-cristaliuo, mi^ntras que en la tercera caben todas aquellas rocas que poseen la estruetura concrecionada, y que bajo el nombre de esferulitas, ramifi- caciones micro-peg-matiticas, etc., parecen estar en la intima dependencia de esas curiosas formas que la silice afecta en sus diversos estados. Puede , pues, decirse, que ademas de esa facultad inherente (i la silice, uno de los factores que mayor infiuencia tienen en la estruetura de las rocas porfiricas, es sin duda alg-una la facultad que especialmente tiene el feldespato de seg-mentarse reg-ularmente, hecho que permite que, no s61o conserven los g-randes cristales sus formas primitivas, a pesar de la ince- sante desinteg-racion que experimentan en sus hordes , sino que los seg-mentos, destacados de su masa y arrastrados a dis- tancia, conserven a veces tambien su forma regular. Entre todos los ejemplos que he tenido ocasion de estudiar, en ning-uno he visto de una manera tan clara y terminante este hecho como en un p6rfido de las cercanias de San Ildefonso. En la fig-. 4.^ de la lam. iv, fotog-rafia sacada con un aumento de 50 diametros de un cristal de feldespato de esta roca, se ve sin gran dificultad la curiosa manera c6mo el mag-ma va seg-mentando en numerosos cristalitos el primitivo crista], los cuales, arrastrados a distancia, lleg-an a constituir una estrue- tura micro-cristalina sumamente notable. 151 ANALES DE HISTOKIA NATURAL. (20) Otras veces, como indica la fig*. 5/ de la lam. iv, fotog-rafia sacada de uii porfido de los Pedroches, en la provincia de C6r- doba, se ve iin cristal de feldespato banado en el mag-ma por- firico, que lo va gradualmente penetrando y seg-mentando , y arrancando de sus bordes los segmentos resultantes, va, aun- que acliicaudolo, conservaudole, sin embarg'o^ su forma fun- damental. Alg-unas veces tambien se observan ag-rupaciones de recor- tados cristales que si se estudian con atencion se ve que los diversos elementos se corresponden y puede reconstituirse el priniitivo cristal, como aparentemente sucede en la fig-, 1." de la lam. V, fotog'rafia sacada de un porfido rojo de estructura micro-cristalina de la Ribera de Huelva , cerca de la Cuesta de la Media Faneg-a en la provincia de Sevilla. Pero si unas veces es la seg'mentacion regular la dominants, otras, por el contrario^ es 6sta perfectamente irregular y como puede verse en la tig. 2.^ de la lam. v, sacada de un porfido de las cercanias de Santa Eufemia en la provincia de Cordoba, se distingue un gran cristal de feldespato que aunque lia sufrido la segmentacion regular por sus pianos de crucero, se en- cuentra, sin embarg-o, penetrado por el magma en su parte central y desbecbo en numerosos grumos opacos que quedan envueltos en la sustancia crii)to-cristalina con tendencia a la estructura radiada que forma la base de este porfido. De la misma manera, como se observa esta tendencia en el feldespato k segmentarse regularmente, se nota tambien, aunque no con tanta frecuencia, un fcnomeno semejante en el cuarzo. En un porfido de estructura afanitica con algunos granulos de cuarzo porfiricamcnte cmpastados de las cercanias del Viso y que arma en las g'randcs masas graniticas de los Pedroches, en la provincia de C6rdoba, he visto un cristal de cuarzo del (jue la fig. 3." de la lam. v da una idea bastante aproximada. Khtc cristal, curiosamente recortado por el magma que lo envuelve, parecc haber rccibido la scccion proximamente per- pendicular al ejo cristalogr^fico, y es de notar como por una de sus esquinas se inyectan dos hilos del magma porfirico, que penetrando luicia el interior del cristal roproducen sus aristas regulares. Al describir los porfidos de la provincia de Sevilla mencion6 (21) Macpherson. - uuLA.s tJiJAMTRAs v i'uui'i'uka.s. 155 nil cristnl do cuarzoon uu iJorMdodc la Ili^-iuM-a en la i)i'ovincia de Huolva, sog-iiioiitadu, y muvidos los so^-inoiitos rosultaiites por el ma^-ma porl'lrico, lieclio que f|uedal)a demostrado, por- que haciendoles g"irar sobre su eje nu aii^-iilo dado se recons- titiiia el primitivo cristal, y adem^s se observaba que el mag-ma que lo penetraba se bifurcaba y destacaba trozos del mismo, siendo de uotar que ^stos afectaban la forma exag-onal. Las penotracionos del magma en el cuarzo son h veces en extremo curiosas, y es dificil formarse una idea exacta acerca de como se ban producido y de las leyes a que obedecen. La fotog-rafia 4/ de la Ikm. v muestra un frag-mento de cuar- zo con penetraciones sumamente curiosas, Esta fotog'rafia esti^ sacada de un porfido del vecino Real Sitio de San Ildefonso, y si se fija el lector en la arista superior del cristal, vera entre otras diversas penetraciones del magma una sobre todo curiosa en alto g-rado y cuyas dos ramas al bifurcarse forman un 4ng-ulo recto entre si. Ademas yerh que no es esta la unica penetracion que presenta esa particulari- dad, sino que el fen6meno se repite varias veces aunque no de una manera tan clara y terminante. Si se observa liacia la izquierda de esta penetracion, se vera en su inmediata vecin- dad otra semejante y que sufre identica bifurcacion ; y si aiin se fija mds el lector ver4 que el ramal de mag-ma porfirico que parece prolong-acion de esta y que al parecer ha sido des- viado de su primitiva posicion , se bifurca tambien a cierta distancia , repiti6ndose otra vez identica forma en ang-ulo recto. Sin embarg-o, como regla g-eneral puede decirse que el cuarzo se corroe de una manera perfectamente irreg-ular, y como prueba de ello basta echar una ojeada k la fig-. 5." de la lam. v, que representa un frag-mento empastado en un porfido de las cercanias de la Higuera en la provincia de Huelva, de forma tan irreg-ular que puede tomarse como tipo de la manera como se produce la corrosion de esta sustancia, siendo totalmente imposible poder descubrir el menor indicio de forma reg-ular. Prescindiendo por abora de las causas g-eneradoras de estas metamorf6sis que las rocas g-raniticas experimentan, puede a g-randes rasg-os definirse el proceso de la porfirizacion como funcion tanto de la facultad en la primera materia de seg-men- tarse regular 6 irreg-ularmente, como del sentido en que se 156 ANALES DE HISTORIA NATURAL. (22) verifique la perturbacion en el elemento acido de la roca pre- existente, estando estos fen6menos dependientes a su vez de las especiales formas que son inherentes a la silice en sus diversos estados. Fijandonos s61o en los porfidos que hemos agrupado en la tercera categ'oria, logicamente se deduce que cuando la seg'mentacion reg-ular lleg-a a sus ultimos limites se g-eneraran rocas de estructura micro-cristalina , y si la seg- mentacion irreg-ular domina por el contrario, se producir^n p6rfidos de estructura granudo y cripto-cristalina , formas que a su vez estaran dependientes del estado especial en que la silice se encuentre. A pesar de que los p6rfidos de estructura inicro-cristalina son, puede decirse^ mas bien la excepcion que la reg-la, prc- sentan, sin embargo, serias dificultades en su clasificacion, pues asi como en g-ran numero de casos son el resultado de una segmentacion reg*Lilar de otros individuos de mayor ta- mano, otras veces presentan evidentes seilales de liaber sido generados como efecto de una nueva individualizacion de la roca. En un p6rfido procedente de los Pedroclies en la provincia de C6rdoba, se presenta este fenomeno de una manera clara y terminante. Este p6rfido de color de carne con algunos cristales de fel- despato mas claro porfiricamente empastados, cuando se observa en el microscopio con solo la ayuda de la luz natural, se le ve constituido por una base casi hialina en que se dis- tinguen numerosos cristalillos y grumos opacos de feldespato, procedentes, probablemente, de la desintegracion de los gran- des elementos que se liallan porfiricamente empastados: pero si se examina la base en la luz polarizada. entonces se ve que 6sta se halla literalmente cuajada de numerosisimos cristali- llos perfectamente liialinos y bien diferenciados en sus con- tornos de feldespato; individuos que con toda probabilidad i)a- recen el resultado de una nueva individualizacion del magma. Heclio semejante k lo observado en el ya mencionado i)6rtido del Castillo de los Guardas, y que parece I'l su vez Cormar uu nuevo punto de partida desde donde vuelvan lal vez a recims- tituirse rocas verdaderamentc cristalinas. Como ya he indicado, estas dos fases de la porfirizacion son dependientes del estado en que la silice se encuentra, y sufren (23) Macpherson. — rooas ghaniticas y roRFinicAs. ist por consifi'uionte una sorie de curiosas modificaoionos, con- forme csta siistanoia afoota iino u otros do los pcciiliarcs esta- dos que la caractorizan. Por ojomplo, on alnto holla. Mi^ntra^ ([uo unas voces las fornias conorocionadas Ionian como contro 6 un cristal d(> feldospato 6 un fraft-mento de cuarzo, y forman una serie do curiosos festones alrededor de estos elementos; otras, por el contrario. se ve que los cristalillos de feldospato han sido arrastrados por la tondencia do la hase h afoctar la forma con- creoionada. y so amoldan {"t la quo osta afocta dando lu^-ar {i la m^is variada serie de agTupaciones esferuliticas que sepuede imag"inar. En otros purfidos, y limit/indome k aquellos que mds intima- mente unidos est^n h la serie g'ranltica, pero en los que no domina la estructura micro-cristalina, aim se presentan con mayor frecuencia ostas formas conorocionadas dependientes del estado en que la silico se encuentre. En un porfido procedente tamhien de los Pedroches , y quo por su aspecto exterior puede considerarse como un micro- g'ranito se ohservan en su feldospato efectos de concrocion sumamente curiosos. Alrededor de alg-unos de los g-randos cristales porfiricamente empastados se distingue un feston de filamentos opacos, de su misma sustancia, que tomando al cristal como centre se ahren en forma de ahanico y afectan una forma g-roseramente estelar. Cuando se examinan estas concreciones con la luz polarizada se ve que es dehida k concreciones micro-peg"matiticas de la silice que al individualizarse por entre la turbia sustancia fel- desp^tica, la arrastra y ordena, produci^ndose en alg"unos si- tios efectos de sing-ular belleza. Esta tondencia inherente 4 la silice de afectar la forma con- crecionada cuyo estudio detenido me llevaria m4s allk de los limites que este trabajo debe tener, parece dividirse en dos g-randes ag-rupaciones. En la primera de ellas se manifiesta esta tondencia por ra- diaciones en forma de dondritas, que partiendo aparentemente de un centro 6 convergiendo h^cia 61 prestan k la roca una curioslsima apariencia palmeada, estructura que ha sido dada 15S AN ALES DE HISTOPiIA N'ATT'RAL. {041 a conocer por Michel Levy con el uombre de micro-peg*matiticn, y en la cnal parece la silice diferenciarse ya en el estado de ciiarzo. En la otra clase de concreciones afecta formas esferoidalep. y mi6ntras en unas parecen reconocerse los caracteres de una sustancia birefring-ente cuyos caracteres concuerdan con los del cuarzo cristalizado, en otras es su estructura aparentemente isutropa. reconoci^ndose tan s61o los caracteres del opalo. pero existiendo, puede decirse, una perfecta g-radacion entre con- creciones esferoidales de cuarzo cristalizado a las opaliformes, por una serie de efectos en la luz polarizada sumamente varia- dos que abrazan desde los peculiares de la calcedonia a la po- larizacion ag'reg-ada de mucbos cuarzos. Al resumir Rosenbuscli los trabajos de Vog-elsang* sobrelas concreciones esf^ricas de las rocas porfiricas. las divide en seis gTandes g-rupos que puede decirse abarcan todas las formas que se presentan en estas rocas. Bajo el nombre de cumulites y globo-esferitas comprende todas aquellas concreciones que est^n constituidas por la ag-ru- pacion g'lobular de sustancias is6tropas. Las gdobo-esferitas constituyen un estado intermedio y es- t^n formadas por concreciones de sustancia cripto-cristalina y micro-felsitica ; mi^ntras que las ilamadas pseudo-esferitas afectan la forma radiada, pero en su composicion no entra s61o una sustancia bomog-enea como sucede en las belono-esferilas, que este petrog-rafo considera como las verdaderas esferulitas. que est^n constituidas por ag'ujas y bebras de una sustancia homogenea que se ag-rupan sim^tricamente alrcdedor de un centro comun y que invariablemente muestran la cruz neg-ra entre los nicoles cruzados, y por ultimo, bajo el de g-rano- esferitas todas aquellas concreciones de gfranulos cristalinos que en mucbos porfidos se observan. Por esta misma division se ve que existe una perfecta serie de concreciones esfericas que, como Micbel Levy lia indicado. parecen ser consecucncia de las formas inberentes k la silice, que al diferenciarse arrastra y da orientacion k los diversos clementos que k la sazou formaban ]iarte integ-rante de la roca. (2r.) Macpherson. — ROCAS aT^ANiTirAs y ronn'RirAS. 150 Resiimiendo, pues, lo cxpiiesto, parccc pkMiMincMito domos- trado que existo una i)orfocta gTadacion ciiti'o las rcras ji-ra- inticas y las porfiricas (juc con frccuencia las atra\ icsau o en cuya vcH'indad so (miciumiI ran. Adomas se ha visto cuino la cstructura del gTanito se modi- fioa de una nianera apenas perceptible en nn pvhicipio, pero que por su acentuacion cada vez mas pronunciada se pasa ^i la roca porfirica que lo atraviesa .sin descubrirse siquiera la menor solucion de continuidad, pero que queda, sin embarg-o, en g-ran numero de casos terniinantemente demostrada la pos- terioridad de csta modificacion c'l la furmacion del g-ranito. Esta, pues, en mi juicio evidentemente estableeido que una de las relaciones, y quiz^is la mjis imporlante, de las que enla- zan el g-ranito con la serie porfirica, reside en esa desintcg-ra- cion que sus elementos experimentan y que por una subdivi- sion que podemos llamar al infinito se lleg-an d constituir como ultimo termino rocas de estruetura eminentemente afanitica 6 id^nticas en un todo al porfido mejor caracterizado; y que lig-ada h esta desintegracion va unida una alteracion en el elemento acido de la roca, que mi6ntras unas veces se hace superior al contenido normal en el g-ranito, otras, por el con- trario, parece disminuir liasta un limite que lleva (i esas rocas a los linderos de las que ya pueden considerarse como basicas. Como consecuencia de estas dos tendencias, se ha visto al g-ranito dividirse en dos series diverg-entes, las que, sin em- barg"o, conducen siempre k rocas de apariencia afanitica, pero en las que el analisis revela diferencias profundas en su es- truetura intima, y puede decirse que, por muy lejos que se est6 del punto de partida, se conserva indeleble la impulsion primitiva. Bajo estas condiciones se ha visto que mientras aquella mo- dificacion , que se puede calificar de una infiltracion rica en sllice, daba lug-ar k una serie de rocas en que acentu^ndose la estruetura pegmatoidea se lleg-aba k los porfidos g-ranudo y cripto-cristalinos.y aun ^aquellosen que se descubren indicios de un residuo micro-felsitico, en los que la silice tiene, por el contrario, una tendencia c'l disminuir, se g-eneraba otra serie de rocas aun de mayor importancia que la primera. En las rocas de esta categoria se ha visto que dependientes tambien de una secrmentacion unas veces reg-ulary otras irre- 160 AKALES DE HISTOEIA NATURAL. ('^6) o'lilar de los elementos del g-ranito, quedaba, sin embarg-o, sii estriictiira en la intima dependencia de las formas inherentes ^ la silice en sus diversos estados, y por lo tanto se dividian estas rocas en tres grandes agrupaciones , segun dominaba una li otra manera de segmentarse 6 entraba la tendencia de la silice h formar concreciones como principal factor. Cuando la segmentacion regular se hacia dominante, y la silice no afectaba ninguna forma determinada, eran porfidos micro-cristalinos los resultantes, mi^ntras que cuando la seg- mentacion era irregular y se encontraba la silice en esas con- diciones se generaban los p6rfidos granudo y cripto-cristalinos; pero al ser ambas manifestaciones modificadas en mayor 6 menor escala por las formas propias de la silice , pasaban a constituir otro gran grupo de rocas. Estas, k su vez, pueden dividirse en dos sub-grupos, segun domine la estructura micro-pegmatitica 6 la esferoidal en sus diversas formas, pas^ndose de aqui k esa clase de rocas en que ya el elemento is6tropo es el predominante, y que k su vez pue- den considerarse como punto de partida para otra nueva serie que en sentido inverso de la que liemos venido siguiendo pueda tal vez llegar por una serie de integraciones y diferen- ciaciones m^s k m6nos complejas k constituir otro grupo de igual 6 de mayor importancia que el que acabamos de es- tudiar. ESTODIO MIGROGRAFIGO DE ALGUNOS BASALTOS DE CIUDAD-IIEAL, DON FRANCISCO QUIROGA. (Sesion del 3 de Diciembre de 1879.) Los materiales yolcAnicos de toclos los paises son olbjeto pre- ferente de las investig-aciones de los litolog-os modernos, por- que su conocimiento exacto ha de condiicir necesariamente k la explicacion de fenomenos referentes k las rocas eruptivas pre-terciarias , toda vez que unas y otras son, en sentir de los mas disting-uidos g'e61og'os actuales, una manifestacion de la misma causa ^ a traves de las diversas edades del planeta que habitamos. En nuestra Peninsula, constituyen las rocas volcanicas cua- tro reg-iones , tres de las cuales son de la mayor importancia, que aumentar4 probablemente cuando haya estudios detalla- dos que nos den k conocer la intima composicion y estru'ctura de sus materiales. De estas tres, dos, la de Gerona y la de los campos de Calatrava, son, k juzg"ar por lo poco que de ella.^ sabemos en punto 4 la composicion de sus rocas, esencial- mente bas^lticas; de la tercera, la del Cabo de Gata, proba- blemente m^s rica en variedad de rocas que las anteriores, vamos k tener pronto un interesantisimo estudio petrol6g'ieo-, becho por el Sr. D, Salvador Calderon en los laboratorios de Tscliermak, Rosenbucli y Cohen. Esta comarca era coiisiderada hasta ahora como m^s particularmente traquitica. Habiendo tenido ocasion de visitaralg-unas localidades com- ANALES DE HIST. NAT. — IX. 11 162 ANALES DE HISTORIA NATURAL. (2) prendidas en la reg-ion central 6 de los campos de Calatrava, recog-ido , por tanto , ejemplares de sus rocas , y & mi disposi- cion ademas los que trajeron de sus expediciones por la pro- vincia de Ciudad-Real los Sres. Calderon y Bosc&, creo no ser4 inutil dar a conocer el resultado del estudio micrografico de los materiales de tres de sus localidades en las que los he ha- llado mks caracterizados, y sobre los cuales lie podido efectuar investig-aciones m^s completas , por tenerlos en mayor abun- dancia. Mi trabajo, pues, no es una monog-rafia de las rocas de esta region, para lo cual habria sido indispensable estudiar las del mayor niimero posible de localidades , sino meramente algunos datos para determinados capitulos de aquella obra. La primera noticia acerca de la existencia de productos ba- s^lticos en la Mancha de que yo teng-o conocimiento, es de- bida k Ezquerra, que por el ano de 1836 public6 en el IVene JaArbucA de Leonliard un articulo iSoh'e los depositos hasdUicos del centro de la MancJia, trabajo que no he hallado para con- sultarlo, que tampoco citan los Sres. MaflPei y Rua Fig-ueroa en su Biiliografia mineral, Madrid, 1873, y que exclusiva- mente he visto indicado en las Noticias Mbliogrdficas , pa- g-ina 76, correspondiente a la 92 del tomo i del Boletiii de la Comisio7i del Mapa geoUgico de Espana, Madrid, 1874. Despues, tanto este ilustre g"e61og*o, como los no m6nos dis- ting-uidos Lux^n, Maestre y Naranjo, dieron en diversos tra- bajos noticias acerca de la extension y yacimiento de tales productos, sin que el estado por entonces de la Petrog-rafia les permitiese hacer indicacion alg-una exacta acerca de su intima naturaleza. En los trabajos recientes del Sr. Cami- nero, tampoco se adelanta noticia alg-una sobre aquel parti- cular. H6 aqui las publicaciones aludidas por orden de su apari- cion, y que lie revisado para el presente trabajo : Ezquerra del Bayo (D, Joaquin). — Basaltos. — SeiMnario pi)h toresco espaTiol, p^ig*. 69. Madrid, 1844. Maestre (D. Araalio). — Observaciones acerca de los terrenos volcanicos de la Peninsula. — Boletin oficial de 3finas, pig-. 177. Madrid, 1844. Ezquerra del Bayo (D. Joaquin). — Ensayo de una descrip- cion general de la cstructura geolc^gica de Espann. — (3) Quiroga. — basaltos dk ciudad-real. ic3 Monioruis do la Real Acadoiiiia do Cioiirias, p;'i^-. 75. Madrid, 1850. Naranjo y Garza (D. Felipe). — Reconocimicnto g-eolog-ico de la cuenca del Guadiana, desdc Ruidera d Villarta de San Jnnu.—I^crista Minera , tomo i, pag-iiias 05 k 82. Madrid, 1850. LuxAN (D. Francisco do). — P'stndioa y observacione.«; g-eolu- g-icas relativas k terrenes que coniprenden i)artc de la provincia de Badajoz, y las de Sevilla, Toledo y Ciu- dad-Real. — Memorias de J a Heal Academia de Cien- cias de Madrid, tercera serie. — Ciencias naturales, tomo I, parte ii, ]}kg^. 59 y sig-uientes. Madrid, 1851. Gascue (D. Francisco), 6 Ingunza (D. Roman). — Ag-unas mo- dificaciones que, seg'un los estudios g'eol6g'icos he- chos por el ing-eniero jefe D. Jos6 Caminero en la pro- vincia de Ciudad-Real, deben introducirse en los da- tos publicados sobre dicha comarca. — Rocas de la provincia de Ciudad-Real, remitidas por el Sr. D. Jos6 Caminero, y clasificadas y catalogadas por D. Fran- cisco Gascue y D. Ramon de Ing-unza, — Boletin de la Comision del Mapa geologico de Espafta, tomo i, p^g-i- nas 198, 204, 205 y 206 del tomo, que corresponden 4 2, 8, 9 y 10 de la Memoria. Madrid, 1874. Reydellet. — Sistema hullero de Puertollano. — Bolelin de la Sociedad geoUgica de Francia, tercera serie, tomo in, p^g\ 160. Traducido en el Bol. de la C. del M. geol. de Espana, tomo ii, p4g"S. 351 y sig-uientes, por D. de C. Madrid, 1875. Caminero (D. Jos^). — Formacion bullera de Puertollano. — Bol. de la C. del M. geol. de EsjJana, tomo iii, p^g-i- nas 245-46 del tomo , correspondiente k 142 de la Me- moria. Madrid, 1876. A pesar de lo incompleto que es mi trabajo, juzg-o conve- niente dividirle para mayor claridad en los sig-uientes capi- tulos: I. — COMPOSicioN mineral6gica. II. — ESTRUCTURA Y CLASIFICACION. III. — Yacimiento. 164 AN ALES DE HISTOUIA "NATritAL. I. _ COMPOSICION MINERALOGICA. Todas las rocas volc4nicas de esta zona que conozco perte- necen al grupo de los basaltos nefelinicos, liabiendo encon- trado en ellos hasta el presente los siguientes minerales: Xe- felina, Aug-ita, Mag-netita, Olivino, Hornblenda, Apatito, Natrolita, Serpentina, Limonita y Hematites, Arag-onito. Su papel 6 importancia en la constitucion de estas rocas, indica el ad junto cuadro: A. — Minerales primitivos. a) esenciales. 4. — Nefelina. 2. — Augita. 3. — Magnetita. 4. — Olivino. h) accidentales, 5. — Apatito. 6. — Hornblenda. B. — Minerales secundarios 6 derivados (deut6genos). 7. — Natrolita , derivada de la Nefelina. 8. — Limonita y Hematites \ 9. — Magnetita (secundaria) ; Del Olivino. 10. — Serpentina , ) 11. — Aragonito , de la Augita. 1. — Nefelina. A esta sustancia, que no existe macroscupica, refiero la ma- yor parte de la base amorfa g-eneralmente, incolora, con una birefring-encia muy debil, que en muclios casos es dificil per- cibir, cuya polarizacion cronuVtica, ig-ualmente escasa, varia del gris azulado al amarillo parduzco, y que, sin excepcion, hace jaleacon cl acido clorhidrico , hallandoso (mi el producto seco de esta accion cristales de sal comun mezclados con re- sidue turbio de silice g-elatinosaperfectamente soluble en sosa caiistica, en cuya solucion quedan sueltos los dem&s elemen- tos insolublcs de la roca con su forma propin. (5) Quiroga;— -DASALTos de ciudad-keal. les Seg'un acabo dc decir, esta sustancia es casi amorfa. En al- g-unos basaltos dol Castillojo dol Rio, en PuertoUano, ofrecc Becciones exj\g'onas y aun paralelog-ramicas , pero imbas for- mas muy irregulares, encerradas cntre [prismas de aug-ita. Tambien se lialla tapizando las cavidades alveolares microsc6- picas del lapilli gris del Arzoll&r, bajo forma de laminillas ir- reg-ulares que, cuando la cavidad es muy pequefia, la Uenan por completo. Su trasparencia depende del tamauo que alcanzan sus pro- ductos de secrecion interna; cuando ban quedado en estado de abundantes y finlsimos microlitos, se la quitan al mineral en que se ban formado 6 que los contiene por lo m^nos, como sucede en las rocas del Arzoll6,r; queda, por el contrario, bia- lino y libre, cuando constituyen g-randes cristales que dejan entre si mucbos espacios vacios, donde aparece la nefelina con todos sus caract^res, como se puede observar en los ba- saltos del cerro de la Ciruela y Castillejo del Rio. Dada la incompleta cristalizacion de este mineral, todos los demas que con 61 constituyen el mag-ma de estas rocas, pue- den ser considerados como inclusiones, por lo cual dejo su descripcion para el lug-ar correspondiente. Sin embarg-o, har6 notar que, ademas de las inclusiones cristalinas, encierra la nefelina poros g-aseosos menudisimos, visibles con g-randes aumentos, esparcidos el mayor numero de veces sin 6rden aparente, y s61o en alg-unos casos dispuestos en series linea- res, iinicas 6 acompailadas de otras de los mismos elementos 6 de microlitos de aug-ita, ofreciendo su conjunto un perlmetro rectang-ular. Esta disposicion de las inclusiones , paralela k ooP, es una de las caracteristicas de la nefelina; tambien se las encuentra agrupadas en el centro de las secciones exago- nas inter-augiticas de algunos basaltos del Castillejo del Rio. Entre los prismas de Nicol se reconoce que cada grupo de se- ries de inclusiones paralelas esta compreudido en una misma .masa luminosa. 2. — Augita. La porfirica, que no se ve m^s que en las rocas del Arzoll^r, es, como sucede siempre, completamente distinta de lamicro» 1G6 ANALES DE HISTORIA NATURAL. (6) litica, que tan importante papel desempena en el magma de los materiales de este grupo. Las secciones m6s frecuentes de la primera son ohlicuas en mayor 6 menor grado k oo-Foo ; alg-unas se encuentran para- lelas k este elemento cristalogr^fico , y otras h ooPoo ; sus ma- clas son muy escasas. El color es gris amarillento, con un tinte violdceo unas veces, verdoso otras, y en la mayor parte de los cristales esta el tono m^s osciiro formando una zona en el borde del crista!, paralela k su contorno; zona que, en determinados basaltos, cuyo piroxeno esta en vias de altera- cion, tiene un brillante color amarillo. Contiene las inclusiones sig-uientes: a) Magma hasdltico en forinaciones escoriaceas, es la sustancia que cn- cierra con mas frecuencia, pues apenas liay cristal porfirico que 110 le contenga. Se suele ver el punto por donde ha penetrado, que generalmente es alguna resquebrajadura. En ocasiones constituye una zona paralela a los bordes de la seccion del cristal , y muy pr(5xima a ellos. Estas inclusiones son negras y opacas, d causa de la gran cantidad de magnetita que contienen, y unas veces tienen contornos puros bien marcados, aunque escoriformes, y otras se desvanecen por alguno de ellos en la sustancia del cristal. h) Nrfelina, de la que constituye la base del magma, ha penetrado en diversas augitas, formando en su seno ya vetas, ya filoncillos, ya dep6sito8 dispuestos en serie, unidos entre si y con el exterior. La penetracion de esta sustancia, asi como de la totalidad del magma basaltico, y la corrosion y disolucion del piroxeno, que aconipafia & estos f en6meno8, muestran claramente que los cristales porf fricos de augita son los primeros productos de diferenciacion de la roca que los empasta. En apoyo de esto viene tambien el hecho de que a veces se deshacen en multitud de microlitos aciculares de la misma sustancia, al contacto de la materia basdltica. Tanto el magma, como la nefelina que contiene la augita, son mds hien penetraciones posteriores a su formacion, que inclusiones contempordneas de esta epoca. cj Inclusiones vitreas formando series; son redondeadas, el vidrio gene- ralmente incoloro , y tienen una burbuja fija. d) Magnetita en grdnulos sueltos: es muy escasa. La aug"ita del mag-ma, que constituye verdaderos microlitos en la sustancia nefellnica, se presenta en cristales mds 6 m6- nos perfectos corrcspondientes el mayor uumero k las combi- (7) Quiroga. -- msaltos de ciudad-iieal. kh naciones P. ooP. ooPoo . ooPoo y P. ooP . ooPoo muy alarg-ados en cl scntido ooP y los pinacuidos. Con mayor frocucncia se vcn s61o los dos nltimos clcmcntos dc la combinacion , ha- "bi^ndose desarrollado muclio el cristal en su sentido y ap^nas en la terminacion que es irregular, y mcdiante la cual se anastomosan con otros individuos de su especie bajo Ang-ulos proximos h 60" y 90°, en cuyos espacios intcr-auglticos se lialia la nefelina come dije al tratar de esta sustancia: esto se ob- serva muy bien en alg-unos basaltos del Castillejo del Pio, En las lavas y basaltos del Arzoll6,r constituye g-ranos cortos y sumamente menudos que nunca tienen forma cristalog-r^fiea completa, y por tanto discernible con certeza. El color de toda esta aug'ita es constantemente el g-ris amarillento que se hace k veces alg-o viol^ceo en los g-ranos 6 cristales de mayor tamafio, y todos ellos ofrecen la particularidad de hallarse completamente desprovistos de inclusiones. 3.— Magnetita. El mag-ma de todas estas rocas la contiene en mayor 6 menor cantidad; en unas es abundantisimo hasta quitar h la base la mayor parte de su trasparencia, como sucede en las rocas del Arzoll^r, que por el contrario conserva en aquellas en que es m&sescasa, como tiene lug-ar en las del Castillejo del Rio y Cerro de la Ciruela. Cuando abunda est6, desig-ualmente repar- tida, habi^ndose condensado en unos puntos de preferencia k otros. Su forma no suele ser muy reg^ular ; en los casos en que lo es corresponde ya al cubo, yaal oct&edro. 4. — Olivine. Este mineral es casi exclusivamente porfirico, pues los pe- quenos g-ranos que aparecen en el mag-ma especialmente de los basaltos del Castillejo del Rio, y muy rara vez en el de los de las otras localidades, proceden de la trituracion del pri- mero. Sus secciones corresponden k cristales perfectos unas Yeces, y otras, que son las m^s, k g-ranos irreg-ulares produci- dos por la frag-mentacion de individuos completos y mayores. 168 AN ALES DE HISTORIA NATUEAL. (8) Los bordes que limitan los cristales, rara vez son entera- mente puros, sino que por el contrario aparecen como "borro- SOS, fuertemente corroidos en muclios casos y convertidos en Unas oeasiones en materia roja, trasluciente muclias veces, referible a un hidrato ferrico, y que cuando el cristal es pe- queiio lo suele invadir por completo, seg-un se nota en alg-u- nas rocas del Arzoll^r y en otras en una sustancia verdoso- amarillenta extendida en ramificaciones por el interior del cristal de un borde al otro, y que es un producto serpentinico, seg'un se observa en los basaltos del Castillejo del Rio. Ann cuando los cristales de olivino se hayan convertido en tota- lidad en limonita, conservan su forma caracteristica y alguna que otra partecilla del mineral primitivo sin metamorfosear. La serpentinizacion tiene lug-ar lo mismo que en el olivino de las dunitas, gabbros, melafidos, etc. La primordial formacion en estos basaltos del olivino a todos los demas elementos que entran en la roca excepto la aug'ita porfirica, estk demostrada por la accion corrosiva que el magma fundamental lia ejercido sobre 61. En efecto, es muy frecuente ver cristales cuyos bordes est^n atacados y otros que se liallan triturados y separados los restos entre si por el mag-ma que se ha interpuesto arrastrando algunos de ellos y penetrando por las resquebrajaduras naturales del cristal h llenar sus oquedades 6 aquellas que resultan de semejante accion destructora; en alg-unas secciones se ven los puntos por donde tuvo lug-ar la inyeccion de aquella materia en el interior del olivino, y ^ veces los dep6sitos que la encierran est^n seriados. En alg-unos cristales en vez de la totalidad del mag-ma es la sustancia ncfelinica la in3-ectada. Como inclusiones he visto en el olivino las que sig-nen, adem^s del hidrato ferrico y la serpentina, que propiamente no pueden Uevar aquel calificativo , sino el de productos se- cundarios de trasformacion : a) Magnetita. — Constituye en el olivino de algunos basaltos del Arzollar en Unas oeasiones graiiulos negros sueltos niuy abiindantca, sin forma clarainente deterininable, poro con tfuiU'iicia d la redon- deada, que llenan el cristal que los coiitienc, dcjaiulo entre si po- quefiisinios espacios; en otras, sieiido la magnetita muy abundante en la parte interna del bordo del cristal del olivino, basta el 11) Quiroga. — easaltos de citdad-real. 16§ punto de darle la apariencia de estar forinado exclusivamente de esta Bustancia, va disniinuyrndo liacia el centre, presentdndoso en barritas que ya se entrccruzan en todas direccioues, fonnando un caprichoso enrejado, 6 ya giiardan cierto paralelismo entre Bi, Bin llc'gar al centro del cristal, dando a bus bordes internos el aspecto de una plunia. Los basaltos de las demas localidades con- tienen en su olivine grdnulos sueltos de magnctita muy rogulares, cuya seccion parece procedcr del ocOoo , en el mayor numero de cases. La magnetita abundante del olivine de las rocas del Arzo- lldr es mas bien un preducto deut6gene que una inclusion. b) Poros gaseosos encierran algunos olivines, nomuchos; geueralmente son esfericos 6 piriformes, y tambien cilfndricos, y rara vez se hallan aislados, sino agrupados en series 6 lineas. c) Las inclusiones de Vidrio afectan analega disposicion ; general- mente es incoloro, y contiene una burbuja fija que aparece casi negra per su fuerte anillo de refraccion. Algunas de estas, asi come de las anteriores, son un molde liueco 6 negative de un cristal de olivine. Una inclusion vitrea he visto de color pardo muy oscuro, cuya superficie exterior se hallaba erizada de puntas come si se hubiese desvitrificado en parte, originande cristales. Lo mas f recuente es que, segun estas series de inclusiones gaseesas 6 vitreas, se ban efectuado las resquebrajaduras que ha producide el magma basaltico al fragmentar el olivine. 5.— Apatito. \, La mayor parte de los basaltos de esta region dan indicios por lo m^nos de acido fosf6rico cuando se trata su disolucion nitrica por la del molibdato am6nico ig"ualmente nitrica; pero a no ser en los del Cerro de la Ciruela principalmente y alg-o tambien en los del Castillejo del Rio, rara vez se lialla im cristal de esta sustancia. En la roca de la primera localidad constituj'C abiindantes y muy finasag-ujas que se entrecruzan en todas direcciones, bastante larg-as alg-unas para recorrer una gran extension del campo del microscopio y solamente visibles empleando de 170 di6-metros para arriba. Del mismo modo que 4 todos los dem&s elementos del mag-ma fundamen- tal de estas rocas pudiera considerarse al apatito como un desarrollo microlitico en la sustancia nefelinica. Su escasez en general es caracteristica de los basaltos de esta zona. 170 ANALES DE HISTOItIA NATURAL. (10) 6.— Hornblenda. De Las Carreteras en Puertollano me ha dado el Sr. Bosc& un canto suelto de "basalto descompiiesto que contiene un gran cristal;, de dos decimetros de diAmetro, redondeado, que es indudablemente de igual modo que el olivinoy augitaporfi- ricos , un producto de la primera cristalizacion opcrada en el seno del material volc^mico, lieclio que confirma la corrosion y penetracion que lia sufrido por parte de la roca ignea, que se ve con toda claridad en la seccion trasparente mediante el microscopio. Su esfoliacion segun ooP est^ perfectamente mar- cada, presentando indicios de una de las paralelas h uno de los dos pinac6ides 6rtliico 6 cllnico. El color es negro en gran- des masas y amarillento-parduzco en laminas delgadas, color que juntamente con el pardo claro amarillento rojizo y ver- doso constituye el juego de su pleocroismo. Contiene nume- rosas series lineares y manchas de inclusiones gaseosas de forma irregular, acumuladas especialmente en la proximidad de la masa basAltica que la ha penetrado; tambieu encierra algunas laminillas de hematites. 7.— Natrolita. Es frecuente ver en el seno macizo de estas rocas , especial- mente en las del Castillejo del Rio, nodulos irregularmente elipsoidales de una sustancia hialina, incolora, que ha arro- llado al exterior en su diferenciacion los cristalitos de augita que contenia la sustancia primordial , formando con ellos un horde 6 cerco ^i su alrededor que le separa con toda claridad del resto ; fenomeno que prueha su formacion mediante un trabajo realizado en el seno de la roca despucs que ^sta hahia llegado al estado de organizacion en que ahora la vemos. No todos estos n6dulos tienen la misraa constitucion interna. Unos est^n atravesados por linoas do fractura rectas y para- lelas cortadas de cuando en cuando por otras de nienor longi- tud, originandosc de a(|ul seccioncs rumhicas hastante con- fusas; su accion sobre la luz polarizada es escasa, y al hacer (11) Quiroga. — DASALTOf? Dn cirDAD-REAL. ni g"irar la proparacioii oiitro los prismas do Ts'icol criizados sc destacan pmitos iiij'is l)i'illantes, A vecos af^nijitas cortas, on bastaiito ahuiidaiicia. La ostnictura do ostos iiodulos os aiu'i- log-a h la do las gruesas masas quo Zirkol oonsidora romo de nofoliua on principio do altoracion en el basalto do Warten- boro- en el Wiirtenborg* (1) con la nnica diferencia do qnc los nodules de la roca espafiola exliiben mds ag'ujitas y puntos brillantos quo las masas do la alomana. Otros osti'm formados per fibras radiantos quo parton do uno y otro costado, y llog-an hasta el opuosto. En la luz polarizada muestran las im^genes de interferencia de los agreg-ados, si bien no he visto ninguna perfecta porque tienen cortados los brazos de la cruz en su terminacion 6 no presentan m/is que uno 6 dos, que es el caso m^s general, efocto de no hallarse complcto el agregado asteriforme , cuyo centro frecuentemente esik en uno de los lados del n6dulo. Unos y otros rinones son solubles en el ^cido clorliidrico formando jalea. La forma y estructura de los segundos n6dulos descritos son mas propias seg-un Rosenbuscli (2) de la natrolita que de la nefelina, en cuyos caracteres me he fundado para su deter- minacion. Los primeros representan el comienzo del movi- miento evolutivo que ha de tener por t6rmino la trasformacion total de la nefelina en natrolita; por eso los he colocado al lado de los anteriores. 8.— Limonita y Hematites. Describiendo el olivino indiqu6 la peroxidacion del hierro que contiene trasform^ndose en una sustancia arcillosa, opaca 6 trasluciente muy ferrifera, soluble en los ^cidos que creo puede referirse & la limonita y en g^eneral k 6xidos do hierro arcillosos. La peroxidacion de la magnetita produce frecuentemente laminillas de hematites. (1) 30 DunscM. von typ. gest. , R. Fuess. , num. 24, Berlin, 18':{. (2) Mikr. Phys. dcr j>etr. wicht, Mineralien, p6g. 285, Stuttgart, 1873, 172 ANALES DE HTSTOTIIA NATURAL. {J2) 9. — Magnetita. La que yo creo secundaria es aquella que en granules muy pequefios existe en el olivino alterado , llenandole completa- mente en ocasiones. Ya la describi al tratar de las inclusiones de este mineral. 10, —Serpentina. En el mismo sitio hice notar que en las rocas del Castillejo del Rio experimentaba aquella sustancia id^ntica serpentini- zacion y con los mismos caract6res que en todas las demds rocas donde se halla. 11. — Aragonito. Es un mineral de infiltracion que parece proceder en estas rocas del calcio que bajo la forma de carbonato liacen perder a la aug-ita las ag-uas termales y acidulas que , como manifes- tacion volcanica, atraviesan esta region. La mayor parte es macrosc6pico; en algunos lapillis se le ve con el microscopio en las secciones delg-adas llenando las cavidades alveolares y tambien las g-rietas. Es incoloro, homog^neo, soluble en los acidos con efervescencia; entre los prismas de Nicol cruzados aparece fuertemente birefring-ente pero sin cromatismo, y solo al hacer girar el analizador se perciben en alg-unos puntos cambios de color muy d6biles desde un gris&ceo oscuro hasta un tono ligeramente amarillento. Las porciones m^s limpias manifiestan entre los prismas cruzados un color gris deplomo uniforme y poco marcado, con manclias Ycrdes y rojas npenas perceptibles por su gran desvanecimiento, y rodeando los bordes de los individuos anillosconc^ntricos ondulados verdes y rojos sumamente estreclios. Con frecuencia contienc poros gnscosos muy mcnudos y una sustancia opaca, gris, insoluble, que parece producto de alteracion originado acaso ti la par que el arngonito. y que se dispone en liebras a veces radiantes acompafmdas de series de poros en el mismo orden; parece una materia arcillosa. (13) Quiroga. — -rasaltus de ciuuad-i{i;al. its IL— ESTRUGTURA Y GLASIFICACION. Las rocas volcanicas de esta comarca que he estudiado ulVe- cen de coiiiiin en cuanto h sii estructura el estar constituidas por una sustancia nolVlinica, conio base del niag-ma funda- mental que no lia lleg-ado (i tomar fornias cristalinas bien diferenciadas por efecto acaso de excesiva rapidez en su dife- renciacion y en cuyo seno se liallan menudisimos y mny abiindantes cristales y g-ranos cristalinos de augita y inag-ne- tita. En este mag-ma perfectamente adel6mero estan empasta- dos porflricamente cristales de olivino fracturados y descom- puestos en mayor 6 menor g-rado, rojos en la superficie 6 irisantes en las fracturas recientes , y uno de los primeros productos del movimiento de individualizacion que se operaba en estas rocas. La diferenciacion morfol6g'ica de los elementos que const!- tuyen el mag-ma va siendo cada vez m&s perfecta desde las lavas del ArzoUar^ pasando por los basaltos de la misma loca- lidad a los del Castillejo del Rio en PuertoUano, y del Cerro de la Ciruela en las inmediaciones de Ciudad-Real, siendo probable que investig-aciones extendidas a mayor numero de localidades aumenten la serie con t6rminos en los cuales la forma de la nefelina sea mas perfecta y acaso tambien la de la aug-ita y mag-netita del mag-ma, Basaltos y lavas del Arzolldr. — No lie podido reconocer en la masa de ning-uno de ellos indicios de forma reg-ular en la nefelina, y donde la he visto m^s pura ha sido bajo la forma de laminillas irreg-ulares tapizando el interior de los alveolos microscopicos de un lapilli g-ris. Contiene abundantisimoS cristales cortos y mal formados, de piroxeno y g-r6,nulos de hierro mag-netico tan sumamente finos y en tal cantidad, que quitan casi en absolute la trasparencia al magma, haciendo imposible su observacion, y que ademds est^n repartidos con muchadesig-ualdad, pues se condensan en unos puntos de preferencia k otros, y he notado que es mucho m^is raro alre- dedor de las celdas producidas por la salida de las burbujas de gases y vapores a traves de la materia pastosa de las lavas. El apatito falta completamente. 174 AN ALES DE HISTORIA NATURAL. (U) Como elementos porfiricos contieue el olivino constante en todas las rocas de la reg-ion, que orig-ina por metamorfismo 6xido ferrico mks 6 m^nos arcilloso y k veces mag-netita se- cundaria y la aug-ita, mineral caracteristico de las rocas de esta localidad. Solamente en las preparaciones de las lavas en corriente se observa el fen6meno de la microfluctuacion en las formacio- nes cristalinas del mag-ma puesto en relieve de un modo muy sensible por los prismas de piroxeno que se liallan orieutados en la direccion de la corriente l^vica, lo cual comprueba la existencia de productos cristalizados en las lavas fundidas, cuya base es la linica parte del mag-ma que se mantiene con la suficiente fluidez para correr por la superficie del suelo, merced ^ su desnivel, al modo de un liquido. En todas las dem^s rocas del Arzoll^r reina la mayor confusion y desorden en la distribucion de los cristales de aug-ita y mag-netita del mag-ma. Microsc6picamente las caracteriza de ig-ual modo la presen- cia de la aug-ita. Su macro-estructura ofrece todas las varia- ciones posibles desde un basalto sumamente compacto de superficie neg-ra y lustrosa cual si estuviera cubierta de un producto de exudacion, liasta la lava m^s celular en cuyas grietas y alveolos suelen liallarse bellisimos mamelones ag-ru- pados de arag-onito de color bianco purisimo el mayor numero de veces ;, lig-eramente amarillento otras y que alcanzan en ocasiones 0"',015 k 0'",02 de di^metro cada uno. Este mineral cubre k modo de costra la superficie de alg-unos basaltos. El color de 6stos es g-ris oscuro, y el de las lavas y lapillis neg-ro. Basaltos del Castillejo del Rio en PuertoUano. — Les carac- teriza la falta de aug-ita porfirica y la serpentinizacion del olivino , y en lo que hace relacion k su mag-ma la mayor lim- pieza de la base por efecto de una cristalizacion mejor, en forma y tamafio , de la aug-ita, la escasez de mag-netita que constituye g-ranos mayores y la presencia de bastantcs ag-ujas de apatito. En unos la micro-estructura del mag-ma es fliiida; los cris- tales se ban movido en una direccion determinada en el seno de la base nefelinica todavia alg-o pastosa; en otros los pris- mas de piroxeno m&s larg-os que en los basaltos anteriores y no tan bien terminados, se articulan dcjando cntrc si espacios (15) Quiroga. — basaltos de ciudad-real. its muy imperfoctaiiieiite exag-onalos 6 rectun^-iilnres, efecto de una cristali/acion de la iiofelina, aunqiic imperfecta, la mejor que se observa en los basaltos de esta reg-ion. Cada cxag-ono iiTe«i-ulai' de nefelina contiene las inclusiones en su centro. Macroscopicamente estan formados por una pasta liomog-6- nea de la cual se destacan cristales de olivino cuya parte ex- terior se halla descompuesta. Son bastantecompactos; ofrecen una fractura Ampliamente concoidea, y sus cavidades son sumaniente pequenas e irreg'ulares, semejantes ii las que pu- dieran orig-inarse por contraccion de su masa durante el en- friamiento. Su color es g-ris mt\s claro que en los del Arzollar. Basal to del Cerro de la Cirmla en las inmediaciones de Ciu- dad-Ueal. — Es una roca de color gris ansklog-o al de las de PuertoUano, celular, pero cuyas celdas son g-randes y est^n muy espaciadas; alg'unas contienen arag-onito. El olivino es el unico elemento macroporfirico de su mag-ma, bastante claro adem^s por ser g-randes relativamente los individuos de aug-i- ta y muy escasos los de mag-netita. Abundan larg'as ag-ujas de apatito. En la nefelina k pesar de su pureza, no se reco- noce por su forma comienzo alg-uno de cristalizacion. Tampoco presenta estructura fluida. Por via de resumen liar6 notar que uno de los lieclios m^s curiosos que ofrecen estos basaltos es el corto numero de mi- nerales que les constituyen. La augita, que segun Rosen- busch (1 ) ocupa el primer lug'ar entre los elementos porfiricos, es bastante escasa en las rocas del Arzollar y falta completa- mente en las del Castillejo del Rio y Cerro de la Ciruela, siendo m^s rara aun la liornblenda, pues solo la he visto en un ejemplar rodado de PuertoUano, enteramente nula la biotita, minerales estos ultimos que segun el eminente petr6grafo antes citado, sustituyen al piroxeno en los basaltos nefelinicos oliviniferos como los que describo. La melilita;, que el mismo autor dice se halla en todas estas rocas sin excepcion aunque en pequenas cantidades la hauyna con ella , que caracteriza por su abundancia, segun Credner (2) las lavas nefelinicas, faltan del mismo modo completamente en las que he estudiado de Ciudad-Real. Igualmente es propio de las rocas espaholas (1) Mihr. Phys. der mass, gest., pay. 502. Stuttgart , 1877. C'2) TraM de Ge'oh et de Pal.., trad, par Monniez, piig-. tili Paris, 1878. 170 AN ALES DE HISTORIA NATURAL. (IG) la escasez 6 absoluta falta de apatito , mineral que si bien con limitada influencia en el haUtus de estaspiedras, Rosenbuscli califica de esencial ( 1) . Teniendo en cuenta la carencia absoluta de forma reg-ular de la nefelina que sirve de base y mineral caracteristico a estas rocas, no puede menos de colocarselas entre los Nephelini- toiddasalte del profesor Em. Boricky (2), g-rupo que forma parte del llamado Neplielinlasaltit por el profesor von La- saulx (3). La presencia del olivino y falta de la plag-ioclasa separa con toda claridad las descritas de Ciudad-Real del interesante y moderno g-rupo de las tefritds (4). III.— YAGIMIENTO. H^llase la reg-ion volcanica llamada de los Campos de Cala- trava, que contiene 4 Ciudad-Real, en los confines meridio- nales y occidentales k la vez de la gran masa de terrenos paleozoicos del S. 0. de la Peninsula con el terciario lacustre de la meseta de Castilla la Nueva. Es una region que si bien hoy dia esta bastante alejada de grandes depositos de agua, durante el periodo de su maxima energia volcanica era enteramente litoral, ocupaba una de las riberas m^is meridionales del extenso lago terciario en cuyo seno se estaban depositando los materiales que constituyen hoy dia toda la Mancha y una parte de las provincias de Gua- dalajara, Madrid y Toledo. Recuerdos de aquel gran lago son las lagunas permanentes 6 temporales que se conservan aun por estas regiones como las de Quero, por ejemplo, la que existia en Ciudad-Real en el sitio llamado Los terreros. que fu6 desecada por la Compania del ferro-carril a Badajoz y las de Caracucl y Argamasilla en esta ultima linoa. Como pruoba de la contemporancidad del fen6mcno eruptivo (1) Loco cit., pfig. 499. (2) Peti-ograpJdsche Studicn am den Basaltgcstcincn hohmcns.— Dic Arheilender geolo- giscJten AbtJtcilung der LandcsdurcJiforsrhung von BoJimen, pdg-. 62. rrnya. 1874. (3) Elcmcntc dcr Pctrographie, pitg-. 210. Bonn. 1875. (4) Loco cit., pAg. 487. (IT) Quiroga. — hafjalto.^ dk ciiDAry-nEAL. iY7 con ol pcdimcntario lacustro, oxiston on divorsos pnntos de aquella rcg-ion tobas formadas con granos dc lapilli cementa- dos mediante la caliza terciaria. Geogrrdficamcnte est^ comprondida entrc los montcs de To- ledo por cl N. y el valle dc Alcudia y Sierra de Almaden, pri- meras estribaciones de Sierra-Morena, por el S. Sep:un el sefior Luxan ( 1 ) alcanza desde Picon y Piedrabuena en la dereclia del Guadiana, liasta m^s albV de Pnertollano en la direccion N. h S. ; comcnzando al E. en el meridiano que pasa por cl Ccrro del Tesoro, en Bolaiios y Torralba, extendi6ndose por el 0. liasta Cabcza Arados y muy cerca de Almaden , puesto que en este punto y la falda 0. de la cadena de Castuera hay tambien ag-uas acidulas conio ultima y mds sencilla prueba de la energ-ia volc&nica de esta region, que asi limitada no alcanza menos de 25 leguas de E. h 0. Hoy no existe en ella otra manifestacion volc/mica que el desprendimiento de anliidrido carb6nicO;, ya solo, como sucede en la excavacion llamada Za Minilld en el t^rmino de Granft- tula, ya disuelto en el agua dando origen k los manantiales que en el pais llaman de aguas agrias , como acontece en Puertollano, Hervideros de Fuensanta. etc., que h veces van adem^s mineralizadas por el liierro. En la 6poca terciaria potcntes erupciones de basalto se abrian paso k trav6s de los sedimentos ya depositados y de los que ent6nces tomaban origen solidific^ndose en el exterior en forma de masas cupulares. Otras veces la materia eruptivaera escorificada, trasformada en productos detrlticos por alguna masa de agua interpuesta en su camino , que enfri4ndola ins- tantaneamente la hacia perder su homogeneidad y lanzarse violentamente al exterior en nubes de lapilli, bombas y ceni- zas , 6 bien por el contrario la daba mayor fluidez y se vertia por el crater del volcan en corrientes mkfi 6 m^nos extensas que ofrecen todos los caract^res de las que forman las lavas actuales, y de las cuales se presentan varios ejemplos en el Arzoll6-r, cerca de Ciudad-Real. De aqul que los volcanes de esta region, en cuanto k su estructura, sean los unos liomogi- neos, los otros estraU/lcados , y todos ellos bas<icos por la naturaleza de sus productos. (1) Mem. de la Real Acad, de Ciencias, parte ii, ps^^s. n!t y sipuient.es. Madrid, 1851. ANALES DE HIST. NAT. — IX. 12 178 ANALES DE HLSTOElA NATURAL. (18) Unos y otros se hallan pr6ximos, como sucede en la localidad ahora citada, donde al lado de los conos bas^lticos homog-e- neos est^n los 14vico-detriticos constituidos por corrientes de lava que alternan con bancos de lapilli y capas de cenizas al presente trasformadas en arcillas de colores claros y atrave- sados todos estos elementos por conductos de ag-uas termales acidulas que disolvieron primero y depositaron despues bajo la forma de arag-onito el carbonato de cal que se habia produ- cido en la descomposicion de aquellos mismos materiales. A estos conos volc^nicos estratificados que abundan en mate- riales sueltos llaman en el pais liormi goner as , asi como desig*- nan con el nombre de negrnales las manclias negras con que en la superficie de los terrenos terciarios se muestran los pro- ductos volc^nicos. Parece que el basalto mismo se ha extendido tambien k veces en corrientes actualmente muy denudadas, como se observa especialmente en el valle de Puertollano, donde sobre los estratos horizontales del terreno carbonifero se observan mon- tecillos conocidos alg-unos en el pais con el nombre de Casti- llejos, constituidos por g*randes masas de basalto redondeadas y alteradas en la superficie, restos de una g-ran corriente que lia'sido denudada y cuyos focos de erupcion se encuentran, seg'un el Sr. Caminero (1), como k cinco kilometros al Este en el mismo valle entre la aldea del Villar y Villanueva de San Carlos ; 6 bien en otro centro importante que existe al Oeste de Puertollano, junto 4 la aldea del Retamar. (1) Formacion huUera de Puertollano: Bol. de la C. del Mapa geologico de Espana, tomo III, pags. 215-iG. Madrid, 1876. I i Quiroga. — basattos bic rnnAD-RKAL. 179 Explicacion de la lamina III. FiGURA 1. Seccioii de un lapilli g-ris del Arzolh'ir en que se mnestra un cristal de aug-ita corroido y pene- trado por el mag-ma baStUtico. FiGURA 2. Seccion de un basalto del Castillejo del Rio, en Puertollano, que presenta un cristal de olivino, liabiendo sufrido la mismaaccion que el piroxeno anterior. FiGURA 3. Seccion de un basalto nefclinico del Arzoll^r mos- trando un cristal porfirico de aug-ita muy desar- rollado en el sentido de ooP y dem&s elementos de la misma zona (forma de los individuos mi- croliticos de la misma sustancia que entran k constituir el mag-ma), penetrado ig-ualmente por el magma ybordeado interiormentede magnetita. IIYLA rEREZIT, ESPECIE NUEVA DE ANURO EUROPEO, POB DON EDUARDO BOSGA. (Seslon del 7 de Abril de 1880.) En lino de los ultimos p^rrafos de mi descripcion de\AIi/tes Cistemasii (1), se hace alusion k la voz de un batracio, la cual, por serme desconocida, creia con alg-un fundamento que po- dria referirse k diclia especie de anuro, no bien observado en cuanto k sus costumbres, aunque excusaba entrar en mayores detalles, mi^ntras no pudiera proporcionar datos seguros so- bre este particular (2). La voz rohe la venia buscando hace dos aiios, para verificar el estudio en las favorables circunstancias que son indispensables para tener una completa certeza del becho que se desea demostrar, pues de tal manera la encon- traba diferente del canto de las especies de los batracios co- munes, que me liabia anticipado a manifestar, entre otros na- turalistas, al conocido herpet61og-o Sr. Lataste, mis sospechas de que, de no corresponder al referido anuro, tenia que ser en otro caso un indicio de otra especie nueva para nuestra fauna. Encontradas, por fin, las circunstancias apetecidas, pude ob- servar k mi satisfaccion la susodicha voz en el arroyo del Buey, que recog-iendo las ag-uas de la divisoria de Almorchon (Bada- joz), se dirig-e entre el pueblo de Cabeza del Buey y su estacion sobre la via f6rrea, para desembocar k los pocos kil6metros en (1) Con esta especie ha formado el Sr. Lataste un genero nuevo, el Ammoryctis, Vease Compt. rend. Ac, des Sc, pdg. 983. Paris, 1879. (2) Anal, de la Soc. Esp. de Hist. Nat., tomo viii, p5g. 226. 1879. 182 ANALES DE HISTOBIA NATURAL. (2) elrioZujar, afluente del Guadiana; localidad que eleg-i por hallarla analoga e intermedia entre los puutos en que la liabia escuchado en distintas ocasiones. Despues de la puesta del sol se oyeron las primeras voces desde la misma estacion, y pronto pude contemplar entre mis manos un individuo de los que cantaban dentro del ag-ua, como atestig-uando el liallarse en plena 6poca de celo; pero continuaron las dudas a pesar de todo, y quise suponer que la casualidad me liabia llevado a cog-er un individuo por otro, en medio de la escasa luz de mi l^mpara. pues lo que veia no era lo que esperaba encontrar. Era ^ste un macho de la Hyla, que yo tenia como variedad, sin fajas costales, de la especie ario- rea, variedad que habia visto y recolectado por primera vez en los alrededores de Mag-acela, y babiendo comunicado mi hallazg-o al coleg-a Sr. Lataste, fu6 contestada mi carta en el sentido ^ntes diclio, afiadiendo ademas, para mayor seg-uri- dad, el envio de una pareja viva, en amores, de la variedad en cuestion, procedente de Paris; con lo que se estableci6 la iden- tidad entre los individuos de Francia y el que yo poseia de Extremadura. El mismo canto, repetido k mi alrededor, I'micoque de entre los batracios se oia, y los mismos resultados en cuanto k los individuos de que me iba apoderando, mepersuadieron de que liabia resuelto la duda, encontrando la deseada relacion entre la voz desconocida y el animal que la producia. Dueno de este importante dato, acudi en consulta k la inte- resantisima obra del Sr. Lataste, titulada Essai dJune fanne herpetologique de la Gironde (1), en la que se introduce la no- vedad de exponer con g-ran aproximacion y riqueza en el de- talle, el canto de los batracios que lo poseen, particularmente en el periodo de la reproduccion, ofreciendo con 61 un buen caracter diferencial entre las especies: mas el correspondiente artlculo dedicado en dicha obra al estudio de la voz de la Hyla arhorea. demuestra que su autor conocio y disting-uio k su tiempo el canto que nos ocupa, pero que, d&ndole acaso menos valor del que realmente tiene, supuso que las diferencias po- dian interpretarse como hijas tan solo de las distintas ^pocas (1) Bordeaux, 1876. (3) BOSCa. - IIYLA TEREZII. 183 del ano, en las que siiclen cambiar, y no poco, ciertos carac- tt'i'es de lo.^ anfibios en g-enerul. No obstante, el tan conocido canto de la Ilyla, que en Madrid recibe el nombre vulg-ar de JRana de San Antonio, difiere demaslado del que nos ocupa, por su intensidad, por su tono^ y sobre todo por la manera de emitirlo. He aqui los pcVrrafos k que me refiero, y que intere- san para la mayor ilustracion en el asunto : ...La note qitils (la IlyJa ariorea) emettent est grave, vi- irante, brusquement attaquee, courte, rapidement et longtemps repetee. EUe sentend a jjIus d'line lieiie, dit Roesel. Les mots krac, krac, krac,,.. ou carac^ carac, caraC;,... rendentUen Veffet fvodmtpar cette musique. En automne, quand elJes retroiivent la parole apres un si- lence de quelques mois, les Rainettes sont moins iruyantes. CJia- ciine alors chanteisolement; elle se repondentVune a V autre, dans lafeuillee, surtout les jours d'orage; mais elles ne forment plus ces choeurs etourdissants des mois d'atril et de mai. Alors elles se taisentplus volontiers la omit, surtont dans V arriere-saison; tandis qiCau printemps on ne les entendait 2^as lejour. Le mot kroe exprime assez Men la note p)lus lente , moins criarde, moins frequemment et moins rapidement repetee, qu'elles emettent a, cette epoque. Estos parrafos babian pasado desapercibidos para mi , por estar incluidos en lo referente k una especie que de alg-un tiempo k esta parte me es muy familiar, habiendo rebuscado en cambio los articulos dedicados al canto de las especies m6- nos conocidas; pero boy, mejor orientado, vuelvo sobre dicba obra, ballando en ella cumplida explicacion, aunque disin- tiendo, como se ve, de la opinion de tan autorizado natura- lista. La circunstancia de liallarse 6ste viajando por la Arge- lia y los limites del desierto pr6ximo a 6sta, me priva por el momento de su valioso concurso, al que con g-usto acudiria una vez mas para una perfecta resolucion de estos asuntos, sobre los que tanto me podria iluminar. Sin perjuicio de ocuparme detenidamentey con mayor copia de datos para otra sesion , sobre esta nueva forma especifica del batracio anuro, dire en primer lug-ar que ambas voces, atribuidas a la Ilyla arlorea en periodos distintos del aiio, las be observado simult^neamente, ya entremezcladas en un mis- mo paraje, ya aisladas, durante las nocbes de primavera y 184 ANALES DE HISTORIA NATURAL. (4) tambien de dia; y anadir^ que, k mi juicio, el s61o caracter de estasdiferenciasenel canto, leg-itiman de por si una separacion de especies, tanto m^s cuanto que esta diferencia no se concibe sin las correspondientes variaciones anat6micas. Por lo demas, poco notables lian de ser los caract6res propios de nuestra es- pecie, puesto que liabia pasado desapercibida para los autores, liaMndose, como indudablemente se lialla, extendida por Eu- ropa; lo cual, ni es nuevo en los anales de la Historia natural descriptiva, ni extrano, en atencion al g-ran predominio que se ba dado de ordinario k la caracteristica anatomica sobre la fisiol6g"ica, y de las costumbres propiamente diclias; al m^nos trat^ndose de las agrupaciones m^s infimas. La frase con que puede disting-uirse la especie, es como sigue : HylaPerezii (n. sp.). Fades Hylse arborese Z., sedfortior, ejusqiie coloratione abs- que fascia ad latera tJioracis aMominisque ; osse 2^'i'(^fi'ontali angiisto, arcuato. c^ sacco haccali contmcto longitudinaUler ac ■regii lari ter la te p lica to , di la ta to qnadran tem cajn tis la ti tudinem superante, coaxatione diversd,fortiore etaltiore Hyla^ arborese Z. IlaMtat ill Hispanid , Liisitanid, Gallia. Dedico esta especie k nuestro disting'uido zo61og"o D. Lau- reano Perez Areas, Catedr^tico en la Universidad de Madrid. ADICIONES A LA EEMERAC10\ DE LOS IIEMIPTEIIOS OBSERVADOS E.^ ESPAll \ PORTL'GAL, FOB DON Gi:SAR GIIIGOTE (Sesion del 3 de Marzo de 1880.) Desde la aparicioii de la Enum. de los Hem. de Esp. y Port., que se public6 en estos mismos Anales, han sido tantas y tan importantes las especies por mi recolectadas en la Peninsula, tanto en los alrededores de Madrid y otras diferentes locali- dades de la provincia^ como en la excursion por Andalucia, en la que tuve el gusto de acompanar a los respetables profesores D. Laureano Perez Areas y D. Francisco P. Martinez y Saez, y k los disting-uidos naturalistas extranjeros Sres. Sharp, Baudi, Obertliur (D. Renato), y L. Bleuse^ que me lia parecido opor- tuno y conveniente dar la lista de ellas, aument^ndola con las listas de las especies procedentes de la Peninsula y no citadas anteriormente, que existen en las colecciones de los hemip- ter61og-os Sres. Bolivar, Lethierry, Puton, Renter, Horvath, Low, y que estos senores han tenido la boudad de comuni- carme, en cuanto les he participado mi prop6sito de continuar \^ Ennmer acton, anadiendo todas aquellas especies cuya de- terminacion puede comprobarse, por existir en alg-unas de las colecciones citadas, debiendo considerarse como exactas, por hallarse determinadas por los naturalistas que con especiali- dad se dedican al estudio de los hemipteros. Hecha esta sencilla exposicion de mi trabajo, s61o me resta anadir, para su mejor inteligencia, que he puesto k continua- cion del nombre de la especie el del naturalista que me ha 186 ANALES DE HISTORIA NATURAL. (2) comunicado el dato, entre parentesis, y que los nombres no rodeados por este sig-no son los de los colectores, por lo que van seg'uidos del de admiracion ! , reservando el colocar ^ste detr4s de lalocalidad, cuando la especie procede de mis ex- cui'siones. ORDEN HEMiPTEROS. Sub-Ord. 1.° Heteropteros. Fam, I. Pentat6inidos. Tarisa mrescens H. S. — Cartagena, Kilster! (Horxath). Tngonosoma FiscJieri H. S. — Espana (Dr. Futon). Eucoria marginipennis M. et R. —Espana (Dr. Puton). Byrsinus alMpemiis Costa. — Espana (Dr. Puton). Sciocoris maculatiis Fieb.— Gibraltar, Vaoi Volxem! (Lethierry]. - rejlexus Fieb. — Espana (Dr. Puton). JSlia cognata Fieb. — Madrid , Lethierry! Neotiglossd injlexa Wolff. — Madrid. Lethierry! Palomena dissimilis Fieb. —Madrid, Lethierry! Pentatoma juniperina L. — La Granja, Lethierry! Brachynema triguttatnm Y . — Portimao, Van Volxem! (Le- thierry); Andalucia, Lethierry ! Strachia lineola Bacr. — Espana (Dr. Puton). Platynopiis sanguinipes F. — Espana [Dr. Puton). Podisus hmdus F. — Reinosa, Lethierry! Asopus punctatus L. — Cepeda, Bolivar! (H) ChicOte. — IIEMIPTKROS DE ESPANA Y PORTrOAL. 187 Fam. II. Cor6idos. F uoj)I()jK'! ^M)s \)o\\vn. — VuvtluuuK T.'ivira. J7i?i. Volxem! (Le- thierry); MAlag-a, Meyer Dilr! (Le (Merry). Pseudophhrus Falleui Scliill. — Roinosa. LetMerry! - auriculatus Fioh. — Espafia (Dr. Piitoii). Bothroskthns annuUpes Luc. Put. — Forrol (Dr. PntSa?iz de Diego/ ino ANALES DE HISTORIA NATURAL. (6) Fam. VIII. Ar^didos. Aradiis depresses F. — Pirineos (Dr. Puton). - 'palUscens H. S. — Altos Pirineos (Dr. Puton). - dilaiatus Diif. — Altos Pirineos (Dr. Puton). - varius F. — Altos Pirineos (Dr. Puton). - hetiilcB L. — Altos Pirineos (Dr. Puton). Brachyrhynchus basalis Fieb. — Andalucia (Dr. Puton). Fam. IX. CSpsidos. Acetropis Gimmeri/iaU Flov.— Granada] ; Villalba, Navalperal, Bolivar/ Miris virens L. — Escorial, Bolivar! Leptopterna pilosa Rent. sp. nov. ined. — Villalba, Bolivar! - MeroglypMca M. et R. — Pirineos (Dr. Puton). Lopus insignis Rent. — Pirineos (Renter). Phyiocoris Signoreti Perris, meridionalis H. S. — Espaiia. - alhofasciatus Y'loh. — Madrid (Bolivar). - dimidiatus Kb. — Brunete (Bolivar). - JuniperiYrej. — Mafra, Van Volxem! (Lethierry). ~ miridioides Leth. — Loul6, Tavira, Van Volxem! (Le- thierry). - CMcoteii Bol. sp. nov. ined. — Lanjaron, Escorial! - citrinus Bol, sp. nov. ined. — Lanjaron! - Fieheri Bol. sp. nov. ined. — Brunete, Bolivar! - delicatuhis Bol. sp. nov. ined. — Brunete, Bolivar! Calocoris striatellus F. — Madrid, Zet/iierry!; Gredos, Bolivar! ~ pilicornis Pz. — Reinosa, Zet/iierry! - ajlnis H. S. var. salvia Hali. — Espafia (Dr. Puton). - venustus Fieb. — Madrid, Lethierry! - chenopodiiVaW. — Log-rofio. Viar! ( Bolivar). Megac(Blumpulchricorne Rent. sp. nov. ined.— Brunete, Bolivar. C7) ChiCOte. — IIKMIPTKUOS 1)E ESIWNA Y I'OUTfGAL. 191 Dicroscylus xaJcsiaims Mey. — Pirincos (Lelhicrry). Lygus ntomarius Mey. — Madrid . BoUrar! - aj/tcaJis Fieb. — Mala^-a, Meyer-Dur (LetUerry). - Spinolte Mey. — Madrid , Bolivar! Orthops pastinacce Fall. — Reinosa, Leikierry! Hadrodema pinastri Fall. — Pirineos (LetUerry). Capsus punctum Ramb. — Casa Branca, Tavira, San Bartolom6 de Mesina, Van Volxem! (LetUerry) ; Mc\laga, Meyer- Dur! (LetUerry). Pilophorus confusns Kb. — Granada!; Madrid, Bolivar! - jfJewiZ^w^ Rent. var. ohscura Rent. — Brunete, Bolivar! Mimocoris coarctatus M. et R. — Alfacar ! StipUosoma cicadifrons Gosta. — Moncliique, Van Volxem ( Le- tUerry J. Halticus Mcolor M. et R. — Alfacar! - erytUocephalus H. S. — Coimbra, Va7i Volxem! [Le- tUerry); Calella, Cuni! (Bolivar). Orthocephalus vittip)ennis H. S. — San Fernando, Bolivar! - tristis Fieb.— Casa Branca, Van Volxem! (LetUerry). - signatus Fieb. — Andalucia (Dr. Puton). - nehiilosiis Fieb. — EsjDana (Dr. Puton). - ahitaceus Fieb. et Put. — Aranjuez, LetUerry!; Madrid (Dr. Puton). - parallelus Mey. — Pirineos {Dr. Puton); Sevilla, Sanz de Diego! [Bolivar). - satyriscus Scott. — Espana (Dr. Puton). Ladops flavomarginatus Costa. — Sevilla, Sanz de Diego! (Bo- livar). - rugicolUs Jak. — Villalba ! ; Bolivar! De los ejemplares que poseo recog-idos en la citada locali- dad, sobre las labiadas que existen en las praderas que rodeando el camino liasta el Puerto de Navacerrada, forman uno de los principales cazaderos por lo productivos, resulta que comparados los caract6res que presentan los individuos apteros con los que Jakovleff da en la descripcion de esta ]92 ANALES DE HISTORlA NATUKAL. (S) espccie publicada en el Xov. Pol. Rem. Het. Asirach. Fmin. in Bull, oiat., Mosc. 1878, difieren alg-o, pero conciierdan per- fectamente con los de iin solo ejemplar macr6ptero encontrado por el Sr. Bolivar en el mismo sitio k mediados de Junio del afio anterior; de todas maneras, como no poseo ni he visto ning-un ejemplar tipico con que podercomparar, y la descrip- cion. salvo alg-un caracter, me parece concordar bastante bien con nuestra especie, creo que sin inconveniente se la puede considerar como tal L. mgicollis. MacrolopJms miMhis H. S.- Aranjuez, Bolimr! Bicyi)lms pallicornis Fieb. — Sierra IS'evada ! CflodicepsJlawnotatusBo]i. Fieb. — Escorial, Zethierry! Camtotylus Yersini M. et R.— Malag-a, Meyer-Bilr! (LetMerry). Hyimtihis jprasimis Fieb. — Granada!: Monsagro, Bolivar! Orthotyhis cJiloropterus Kb. — Sierra Nevada 1 - tenelhis Fall. — Gredos, Bolivar! - concolor Kb. — Huejar ! - ol)solciiis Dg-l. S. — Espaua (Dr. Biiton). - striicornis Kl . — Granada ! - ericetormn Fall. — Aranjuez ! ; Monsag-ro, Bolivar. - trii^mictaUis Rent. — Escorial. Bolivar! Bracliynotocoris ly^i'iicUcorms Rent. — Gen. et sp. n. incd. Bru- ncte, Madrid, Bolivar! Dasyscylus sordidus Fieb. — Espana (Dr. Putou). Tiqmnia Tamaricis Per. — Granada!; San Fernando, Bolivar! - hippophlies (Mey) Fieb. — Granada!; Madrid, Bolivar! Sthenarus Roternmndi Scli. — Alfacar ! - ockraceus Scoj). — Barcelona, Cuni! f Bolivar). Agalliastes pulicarius Fall. — Brunete, Bolivar! Atomoscelis omcstus Fieb. — Alicante, Mey er-Diir! (Bolivar). Plagiognathus viridulus Y^W. — Tavira, Van Volxem! (Le- tMerry); Navalperal, Bolivar! - fnlvipenms Kb. — Madrid ! (9) ChicOte. — IIKMIPTEROS DE ESPANA Y PORTUGAL. ll'tt Plagiognathus Bo/iemmanii'FixU. — ^nn Fernando, Ciudad-Ro- drig-o, Bolivar! - punciatus ¥ieb. — Espnfia /'/Jr. PulonJ. - oluaceus, n, sp., Renter. F'usco-niger , oUvaceo-micans , miicolor, supra mgro-pilosus; antennis articnlis duohus primis nigris, ultimis fusco-leslaceis; hemelytris memlrana ohscurms fumata, macula ad apicem ciinei hyalina, venis omnibus, areolis totis pmictoque infra areolam minorem ad hue obscurins fuscis; pedihis sordide pallescentiMs, dense fusco-puhcscentihus y femoriMs parce mgro-puneUilatis, mttis marginalibus omnino destitutis , tibiis mgro-spimilosis, spimUis epunctis nigris nacescentibus, tarsis nigris. Long-. 0".0025. Hab. in Sierra Nevada! et in Villalba, Bolivar! A specibus reliqnis statiira parmila divergens; a PI. alUpen- nis Fall, colore 2>ilositateque mox distmctus. Caput pronoti basi circiter — angustms, fronte convexmscula, verticis margine pos- tiee hand vel via; dihitiore oculo j {^f) vel duplo (9) latiore. An- tennce articnlo secundo apice sajte fuseescente pronoti latitudine basali circiter — (c/) vel -j breviore, uUimis articulis sinuel sun- tis secundo vix [cf] vel panlo (Q) longioribus. Pronotum pr(eser- tim maris basi longitudine magis quarn duplo latins, callis obs- curiossibus , nigrix. Apex saltern tibiamm posticafum niger. (Renter.) Criocoris nigripes Fieb. — Andalucia (Dr. Pnton). Excentricxis ptlduicornis H. Sch. — x\Ifac^r! Annque este g-^nero, Renter suautor, lo coloca en la division Plagiognatharia Hem. Gym. Eiir., s61o debe estar junto al g-enero Heterotoma Latr., de quien es mny proximo. Atractotomus tigripes M. et R. — Alfac^r!; Brunete, Bolivar. Psalliis fuscineo'vis Rent. — Brunete, Bolivar! - obscurellusY'dW. — Carreg-ado. Tavira. Van Volxem ! ( Le- thierryj. - obscurus Kb. — Portimao, Lag-os, Tavira. Van Volxem! ( Lethierry). - Querc^is Kb. — 'Granada ! - pimcticollis Fieb. — Espana (Dr. Puton). - aurora M. et R. — Leiria , Van\ Volxem! (Lethierry). ANALES DE HIST. NAT. — IX. 13 194 AN ALES DE HISTORIA NATURAL. (10) Psallus Crotchii Scott. — Aranjiiez ! - argyrotrickus Fieb. — Espafia (Renter). Icodema infnscatiim Fiel3. — Santa Clara. Van Volxem! (Le- thierry), Sierra de Guadarrama (Renter). Phylus pcdlkei^s Fieb. — Espafia (Renter:. - coryli L. — Aranjiiez, BoUmr! Harpocera thoracica Fall. — Escorial, LetMerry! Macrutylas Intescens Fieb. — Espafia, Portug-al (Renter]. - tricolor Fieb. — Malag-a (Renter). - colon (n. sp.) Renter. Pallide et dilnteJlavesceiiti-Tirens vel alMdaJtaw-tirens, par- cins 2MlIido pmbescens, hemelytris ad line pilis mgro-fuscis facil- Ume divellendis ; antennis tolls jiamscentibus; femorihns ojo- nino unicolorihns; callis 2yi'onoti snh-ochraceis xel snh-anrantiacis; memlrana alhida, veuis concolorihns, areola minore tola majo- reqne apice, macnlis dnahus marginalihus , altera mox infra apicem cnnei, altera mox pone trientem apicalem memhrance posita longins in discnm externa, nee non zitta magna ohliqna jnxta venan hrachialem fnscis, infra apicem ven(P cnhllalis pnncto nigerrimo. Long-. 0"',0045. Hab. ad Granadam! , Lanjaron! M. Hovathi Rent, simillimns, corpore pallidiore femoribusqne atomis omnino destitntis mox distingnendns. Capnt latitn- dine lasali longins, pronoti hasi duplo fere angnstins, tertice 2 1 ociilo ~ ((/) vel circiter 2 j (Q) latiore. Ocnli nigri. Rostrnni api- cem abdominis ((/) tel saltem ejus qnartam apicalem partem adingens. Antenna graciles, nnicolores, articnlo secundo pro- noti latitndini hasali longitndine sub-eeqnali (Q) xel hac paullo longiore (cf). Pronotnm capite brevins. Hemelytra non nihil hyalinesceniia, membrana fere opalino-albida, lit supra dictum signata. Tibice breviter nigro-spinnlosce , antice mnlicce. Articn- Ins tarsorum nltimns apice fnscns. Ungnicnli brevisimi, obscure testacei, dente basalialto et acuto nigro. (Renter.) Amblytylus hmnla Fieb. — Granada (Renter). Macrocolens Signoreti Rent. — Lanjaron! Creo necesario copiar la diag-nosis do estaespecie que fig-ura (11) ChicOte. — HEMl'l'TEHOS DK ESPANA V I'Oin'lTlAI,. i!»r> en la ohra do Keuter Hem. Gyni. Fur., t. ii, (-(jii ol)jot() de facilitar su conocimicnto, pucs la descripcion de la iiueva variedad que a continuacion fig'ura no la considcro suficicnte para poderla rcconocer. Diag*nosis : Pallide Jlavo-ochraceus, sttbtiUter flavo-pubescens. supra in hemelytris adpressim nigro-pilosa (pihe in exemjiln fantum in cimeo distinguendcp) , antennis j)<^diljusqne 2)aJlido- puhesccnti'biis , g^iJa setis pallidis ; femorihiis posiicis apicem versus aiomis nonmillis fuscis obsoletis, suMus jiixta margituiii anteriorem serie macidarnm fuscescentium notatis, tibiis testa- ceo-spinulosis . spi7iulis sat siiblilihus; licmehjtris corio extrave- nam cubitaleni cuneoque obscurius ochraccis; membrana albida, Tuamla fiisca apicem areolanim spatiiimque ivfra cos usque ad medium marginis ex terni occupante, maculam ad apicem cmiei albam ptostice late ter7mnante ; cajnte [<^] latitiidine basali fere paullulum longiore, angulo faciaJi acuto, clypeo leviiis arcuato; rostro (9) rentris -^basales hand stcperante. Long-, r/" 3 — vel fere 4""™. Macrocoleus Signoreti Rent. - var /?. n. var. Renter. Omnino lotvar. typica, sed scntelli parte apicaJi leviter cocci- neo-tincto, mtta media pallida utrinque linea obscurius cocciuea terminafa in apicem pallido-Jiaxiam exeiinte. {Reuter.) Especie muy notable, Reuter no conocia mas ejemplares que uno que le comunico el Dr. Sig^noret^ recog-ido en Francia meridional (Landas) ; lo.s individuos que ban pervido para la descripcion de esta variedad proceden de Lanjaron , recog"idos sobre las Genistas a mediados de Julio del ano anterior. Macrocoleus Bolivari Rent. — Madrid. Bolimr! - lougirostris Fieb. — Alfac^r, Lanjaron! Malag-a, Meyer- Dilr! ( LetJiierry ) . - gracilis Put. — Brunete , Bolivar! - bicolor Fieb. — Malag-a, Meyer-Dilr! ( Lethierry } . - Reiberi Rent. — Granada! Tiniceplialus ftiliginosus Fieb. — Espaiia (Reuter). Hoplomachus Tumbergi FalL — Cintra, Van Volxem! (Le- thierry) . 196 AN ALES DE HISTORIA NATURAL. (12) PachyxypJms cmareus Reut. — Madrid, Villalba!; Navalperal. BoliioaT! Phmnipocapsus regina Rent. — Brunete , BoUxar ! SolenoxypMis Jejndus Fieb. Put. — Aranjuez, Granada! - crass?pes Rent. — San Fernando, Bolivar! Coiiostethus salinus J. Sahl. — Santa Clara. Van VoJxem! (Le- thierry) . Stenoparia Puioni Fieb. — Aranjuez, Lethierry! Oncotylits uigricornis Saund. — Espana (Renter ). Lyctocoris maculipennis Baer, — Espaiia (Dr. Putonj. Piezostetits galactinus Fieb. — Brunete, Bolivar! Triphleps IcemgatdYith. — Tavira^ Van Volxem! (Lethierry). - majnscula Reut. — Granada! CardiastetJms rufescens Costa. — Tavira . Van Volxem ! (Le- tierry) . Fam. X. S^ldidos. 8alcla xanthocMla Fieb. — Madrid . Lethierry! Fam. XL Rediividos. NaMs capsiformis Ger. — Tavira, Van Volxem! (Lethierry). A lleorhynchus Jlavipes Fieb. — Badajoz, Uhagon! (Bolivar) . Prostemma bicolor Ramb. — Granada (Dr. Puton). Coramis suhapterus Fall. — Granada! Harpactor sanguineus F. — Moncliique , Van Volxem! (Le- thierry). Pirates ^Uulans Rossi. — Lag-os , Van Volxem! (Lethierry). - strepitam Ramb. — Espana (Dr. Puton). (13) ChiCOte. — IlKMIPTKHOS UK KSl'ANA Y POKTUGAL. 19T Pirates chircKjra F. — I'lsiJ.-ifia {Dr. Puton ). Pasira bas'qjtera ^i-d\. — Lag-os, Vcuo Vulxem! {Lcthicrry). Fam. W\. Limnob^tidos. En esta corta familia nada de niievo he encontrado, ni cnti-e las listas que me ban sido remitidas , ni en las cspecies reco- gidas por mi. Fam. XIII. Hidroni6tridos. Microvelia pygmaea Duf. — Pirineos (Dr. PiUon). - Schneideri Scholtz. — Monchiqiie , Van Volxem! (Le- thierry). Hydrometra lacustris L. — Coimbra, Van Volxem! (Lethierry). Escorial, Bolivar! - cinerea Put . — Aranj u ez ! ; Bo livar ! Esta notable especie citada tan s61o de Biskra en el Cata- logue des Hemipteres d' Europe, del Dr. Puton, parece ser bas- tante abundante en la indicada localidad; los ejemplares que poseo, ^pteros todos, los recog"! en los canales de reg'adio que cruzan el camino con direccion al sitio llamado la Flamenca. Fam. XIV. Pelegdnidos. La especie europea de Pelegonus el P. margmatus Latr., que es el solo g-enero que comprende esta familia, esta ya citada en la Emim. de los Hem. de Esp. y Port. Fam. XV. Nauc6ridos. Naucoris cimicoides L. — Portug-al, Van Volxem! (Lethierry). - angustiorLeth. — Portug-al, Van Volxem! (Lethierry ). Borlocoris F<9/a?em Leth.— Portugal, Van Volxem! (Lethierry). 198 ANALES DE HISTORIA NATURAL. (14) Fam. XYI. Nepidos. Como qiiiera que todos los nepidos proceden de Dalmacia. Eg-ipto , Siria y Arg-el, excepto los g-eneros Ranatra F. y Nepo L. ya citadoS; y que son propiamente europeos. lo probable es que en la Peninsula ning-un dato nuevo se encuentre. Fam. XVII. Notonectidos. Anisops producta Fieb. — Portug-al, Van Volxeni! (Lethierryj. Fam. XVIII. P16idos. El g'enero />/m F. . ya citado. es el iinico que comprende esta familia. Fam. XIX. Corisidos. Corisa fitdH Fieb. — Portug-al, Van Volxem! (Lethierry.) - selccta Fieb. — Espana (Dr. Puton). - scripta Ramb. — Espana (Dr. Puton ). - Umitata Fieb. — Moncliique . Portimao . Van Volxem! [LetMerry). - semistriata Fieb. — Portugal, Van Volxem! (Lethierry) Irun , Lethierry! - Dohrni Fieb. — Pirineos (Dr. Puton). Cymatia Bonsdorji Salilb. — Portug-al, Van Volxem! (Le- thierry). Sub-Ord. -2." Homopteros. Fam. XX. Cic^didos. Tihicina tomentosa Oliv. — E.^pana (Fiehcr). - quadrisignata Hag*. — Especie bastante notable y rara en (15) ChicOte. — HKMIPTKROS OK KSPANA V POinTGAL. 19f) las colecciones, citandola a jicsar dc cstarlo ya en la EnuM. de los Hem. de Esj). ij Port. , punjiu; el dato solo se referia k iin solo ejemplar en bastante mal estado i)i'ocedentc del Pardo (Madrid); scis iiidividuos, dos c" y ciiatro 9 que teii^-o i\ la vista , los lie recogido en AlfaCcU' en los altos sombrados de ti'ig'o que en las inmediaciones de este pueblo existen , pre- sentando la particularidad de estar los extremos de los 61itros y alas completamente destrozados, A causa, seg'un yo creo, del roce producido al volar por entre los tallos del trig-o. que seg'un pareee es laplanta sobre que vive. Tihidna cisticola Gene. — Andalucia (Dr. Piiton). Cicadelta diiUa Ramb. — MAlag-a, Meyer-DUr! ( Lethierry ) . ~ euphorbice Fieb. — Malag-a (Dr. Putonj. - cantans F. — Espafia (Dr. Putonj. - jt>zc^« Ger. — Madrid. Especie propia de nuestra fauna, los cuatro ejemplares que poseo en mi coleccion los debo k la g-euerosidad del Sr. fianz de Dieg-o que fu6 el que la recolect6 en bastante abundancia en la inmediata Casa de Campo en el mes de Junio del ano anterior , volando durante las horas de calor por encima de los sembrados de trig-o. - Mn^g^Waltl. — Espana (^Z>^'. Piiton). Fam. XXI. Fulg6ridos. ITemitropis Mpmictata Fieb. — Escorial, Aranjuez! Helicoptera Genei S]nn. — Santa Clara, Van Volxem ! ( Le- t/iierry J. Ommatisus Mnotatus Fieb. — Andalucia (Dr. Putonj. Cixnis pilosus 01. — Escorial, Lethierry ! ; Sierra Nevada!; Mon- sag-ro, BoUvar! - pyrenaic2is Fieh. — Pirineos (Dr. Piiton). - Heydeni'Kb. — Bussaco, Monchique, Van Volxem! (Le- thierry). 200 ANALES DE HISTORIA NATURAL. (16) Hyalestes luteipes Fieb. — Brunete^, Bolimr! Oliarus lutescens Fieb. — Malag-a, Meijer-Dur! ( Lethierry J . - Umlatus Fieb. — C6rdoba, Perez Areas! (Bolitar). - cusjndatus Fieb. — Brunete, Bolitar! DictyopMra vaUdicornis Stal. — Andalucia (Dr. Pidon). - iherica Fieb. — Espafia (Dr. Puton). Oryerius discrepans Fieb. — Espafia (Dr. Puton). Is.nis fissala Fieb. — Portiig-al (Dr. Puton). - elimacus Fieb. — Portug-al (Dr. Puton). - lauri Ger. — Fortug-al (Dr. Puton). - adscende'/isB.. &. — Vortu^'nl (Dr. PutonJ. Hysteropterum melanopMeps Fieb. — Espafia (Dr. Pitton). - HUimacuJa Costa.— Granada, Meyer-Dur ! (Lethierry); Madrid ! - distinguendum Kb. — Granada ! - punctulatum Ramb. — Aranjuez (Dr. Puton), Huejar! - anyulareYieh. — Portug-al, Van VoJxem ! ; WkXn^ix , Meyer- Dilr! (Lethierry). - Dohrni Kb. — Espafia (Dr. Puton). Mijas fasciata Ramb.? — M41ag-a (Dr. Puton). Eurysa lineata Verris. — Mafra, Van Volxeni ( Lethierry ) . - Pyrenaica Fieb. — Pirineos (Dr. Pnton). Delphax uncinata Fieb. — MAlag-a, Meyer-Dilr! f Lethierry ) . - propin qua Y'loh. — Malag-a, Meyer-Dilr! ( Lethierry) . - guadarramensis Scott. — Espafia (Dr. Puton). Tettigometra atra Fieb. — Escorial ! - hispanica Fieb. — Granada . Meyer-Dilr! (Lethierry). - HeJfcri Fieb. — M<\lag-a (Dr. Puton). - scutellaia Sig*. — Espafia (Dr. Puton): Xavalperal . Bo- livar ! Fam. XXII. Cerc6pidos. Phylcenus spumarius L. var. pallidus Sclir. — Escorial ! i'Kilr-silc l,> Sor ,-s/-n7oh> ,l.- llisLii.,1 ki r,<,no IV. I. .1,1, I /.s ,\ I B R A r.Iffarig.ht . />,ti/ryycc7is .lit . V Aiiales do la Sor. Espanola de llisl. Kat. Tomo IX. Lam. IV. \ / \:.;. ROCAS GRANITIGAS Y PORFIRIGAS. Gonzalo Langa fotografio. Aiialos (le la Soc. Espaiiola dc Hist. Nat. Tomo l\. Lam. V. ROCAS GRANITIGAS Y PORFIRIGAS. Gonzalo Langa fotografio. (H) ChicOte. — HEMIPTEROS DE ESPANA Y PORTUGAL. 201 Fam. XXUT. MembrAcidos. Centrotus cornutus L. var. (jalUcns Kb. — Pirineo.s (Bolirar). Fam. XXIY. JSssidos. Paropulopa lineata Fieb. — Pirineos (Dr. Puton '. Idiocerus atopos Fieb. — Coimbra Van Volxeml ( Leiliierry ) . - socialis Fieb . — Santa Olalla, Van Volxem (LeiMerry^. Pedio2)sis Freyi Fieb. — Espafia (Dr. Puton). - dipunctata Leth. — Lanjaron ! Especie que juntamente con el P. disjMr Fieb. y el P. oias- sata Germ., se encueiitran en bastante abundancia sacudiendo las numerosas Genistas que hay en el camino que partiendo de Lanjaron se dirig-e k Sierra Nevada hastallegar al sitio 11a- mado el Tajo de las Palomas. Agallia aUovenosa Fieb. — M^lag-a, Meyer-Dv/r! (LetMerry), Granada ! - olsoleU Fieb. — Andalucia [Dr. Puton). Acocephalus interruptus Fieb. Scott. — Alte, Santa Olalla, Van Vo Ixern ! (Le tliieri 'y ) . - petas Yieh. — Lag-os, Van Volxem! (LetMerry). Selenocephahis corsicns Leth. — Faro, Santo Doming-o, Van Vo Ixem 1 (Le thierry) . Stegelytra Bolivarii Sig*. n. sp. ined. — Brunete , BoUva,T! Pnraholocratns eximiusKb. — M41ag"a (Dr. ,S'iynoretJ. Cicadnla mriata Fall. — Madrid, LetMerry! Thamnotettix 2iaTyphanta Fieb. — H'dvivd, Van Volxem! (Le- tMerry). - alalia Fieb. — Malaga, Meyer-Diir! (LetMerry). ~ i'mt^wiercw Kb, — Mdlag'a, Meyer-Dur! (LetMerry)^ ANALES DB HIST. KAT. — IX. 14 202 ANALES DE HISTORIA NATURAL. (18) A tliijsamis xantJioneurns Fieb. — Espana (Dr. Puton). - stactogahis kmioi. — Santa Clara, Tavira, Van Volxem! San Sebastian (Lethiemj). Allygiis modestus Fieb. — Monchique , Van Volccem .' ( Le- thierry). Platymetopius notatus Fieb. — Espaiia (Dr. Puton). Deltoceplialus j!;w^ic/«^«5 Flor. — Mafra , Van Volxem! ( Le- thierry) . - ji^'oinnqiiusYi^h. — Malag-a, Meyer-Dur ( Letkkrry j . - aMominalis F. — Altos Pirineos ( Lethierry ) . - collinus Dalilb. — Granada ! Notus anreolus Fall. — Aranjuez! Chlonta nervosa Fieb. — Granada, Meyer-Dur I ( Lethierry j, Aranj uez ! Zygina nivea M. et R. — Espana (Dr. Pvton). - parmda Boh. — Giiejar ! Fam. XXV. Silidos. Livia crefeldensis Mink. Flor. — Villalba! Sobre los Taxus. Psylla S2)artii Guerin. — Madrid! Sobre las Genistas. - Delarhrei Put. — Escorial ! Sobre los Pohjpodium. - FUrsteri Flor. — San Fernando! Villalba! Sobre los AJnus. - costatopunctata h. — Alfacar! Aranjuez! Madrid! Sobre los Cratayus. - cyiisii Put. — Pirineos (Lethierry), Escorial! Sobre los Polypodinm. - iteojjhila F. Low. — Madrid! Sobre la Rosa canina. ~ saHcetiFst. nee. Flor. — Aranjuez! Sohrclas Artemisia s. - cratiPyi Fst. — Escorial! Sobre los Craticgus. - nehdosa Mink. — Pirineos (Dr. Puton). - spectaMUs Flor. — Espana (Dr. Puton), sobre el Spar-- tiumjunceum. Floria pyrenea Mink. — Pirineos (Dr. Low). (19) ChicOte. — IIEMIPTEROS DE ESrAX.V Y rORTITrAL. 203 Psj/IIopsis //'((u'hncola Fi^t.— Miuh'idl Escorial! Villalba! Subre los Fra.ri/iKS. - sallc'icola Fst. — Madrid ! Sobro los SaUx. Trio:a tripwnctalK F. Liiw. — Pirin(M)s (Dr. Low). - (Uspar F. Ltiw. — Altos Piriiieos (Dr. Low). Rhinocola iamaricis Vwi. — Aranjuez! San Fernando! Madrid! Sobrc los Tamnrix. Aphahrra pkta Zett. Fl. — Pirineos (LetJiierry). i\ LI m\ SAN MIGUEL DEL EAY, ARBUCIAS Y CUMBRES DEL MONSENY. DON MIGUEL CUNI Y MARTORELL. (Seslon del 7 de Abril de 1880.) Constante en mi pi'op6sito de dar a couocer el resultado de mis exploraciones por el principado de Cataluiia, toca hoy el turno k la pintoresca y feracisima comarca de Arbucias, que he recorrido con detenimiento,, y por lo mismo sii Catalog-o de insectos y plantas forma la parte principal del presente traba- jo, que contiene adem4s una lista de lo que observe en mira- pida visita k San Miguel del Fay y a las cumbres del Mon- seny. Me complaceria que cuando estoy en el campo cazando, se me presentaran otros entom61og'os a disputarme los insectos; mas si alg-una, aunque rara vez, me ha acontecido eso, he sentido verdadera penaalconsiderar que quien encontraba no era compatricio mio, sino extranjero, que de lejanas tierras venia k descubrir las riquezas naturales que tanto abundan en nuestro suelo. Confieso que teng*o g-ratas esperanzas de que llegaran mejo- res dias para el estudio de la Entomologia en nuestra patria, y presiento que el movimiento procedera de esas ilustradas y utiles Asociaciones que se van creando en Madrid y en Barce- lona, figurando en primera linea la Sociedad Espanola de His- toria Natural y la Asocidcion de Excursiones Catalana. La cordial amistad que me profesan muchos colegas nnciona- les y extranjeros ha facilitado la ordenacion de estos Cat^logos, 206 AN ALES DE HISTORIA NATURAL. (2) favoreci^ndome con sus consejos y con la determinacion de las especies que me eran desconocldas 6 dudosas; reciban to- dos mi mhs sincera g-ratitud; siendo especialmente acreedores a ella;, entre los espanoles, el profesor D. Ig'nacio Bolivar, de Madrid, esclarecido entom61og'o; Dr. I). Antonio C. Costa, dis- ting'uido catedratico jubilado de la facultad de Ciencias de la Universidad de Barcelona; Dr. D. Juan Montserrat y Archs, reputado bot^nico y medico dedichaciudad; D. Daniel Miiller, infatig-able entom61ogo, que liace anos est^ explorando los contornos de Barcelona, babiendo descubierto no pocas espe- cies interesantes ; mi primo D. Manuel Martorell y Pena, y mi amig-o D. Antonio Chaves, entendido jardinero ma^'or del Bo- tanico de Barcelona^ sin olvidar k los infatig-ables botanicos D. Ramon M. Bol6s y D. Estanislao Yayreda, que no descuidan cazar y remitirme insectos de la comarca de Olot. De los natu- ralistas extranjeros quedo sumamente reconocido a los seno- res baron Ed. de Selys-Long'champs, Auguste Puton, Eug-ene Simon, Jules Liclitenstein, L^on Fairmaire, Alfred Preudhom- me de Borre, Emile Gobert, Sclimiedekneibt y Teodore Seebold. Al dirig-irme a San Mig-uel del Fay, me detuve por alg-unas horas en Caldas de Montbuy, las que aprovech^ para dar un paseo por aqucllos alrededores, babiendo encontrado en la arena humcda de la riera el Omopliron limiatum Fab. y el Pce- denis ruflcollis Fab. (cole6pteros); este ultimo en abundancia. San >Mig"uel del Fay se lialla situado en la parte Xorte del Vall^s y no muy distante de San Feliu de Codinas. Es un sitio deliciosisimo y sumamente ag-radable el espectAculo que ofre- cen sus cascadas. El ag-ua se precipita con estr6pito desde una altura niuy notable, pasando pur encima de g-rutas formadas de capricliosas estal&cticas; y asi conu) la vista se recrea con la perspectiva de un g-ran numcro de saltos que se subdividen entre nubes de ospuma, los oidos reciben g-ratamente el con- tinuo ruido y murmullo que anima aquellos contornos. Esto, y la fresca vegetacion que lo acompaua, hacen que San Mi- (3) Cuni.— EXCURSION entomol6gica y botanica. 207 gniel del Fay sea una localidad ;'i i)rup6sito para pasar unos ciiantos dias en aqnel santnario, apartado del bullicio de las ciudades, en contacto con la naturaleza, lo que tanto contri- bu3^e k fortalecer el cuerpo y k elevar el esplritu. LISTA de lo que cnconlrc en San Miguel del Fay en los dias 19, 20 y 21 de Mayo del ano 1879, lepidOpteros. Papilio Podalirius L. — var. Feisthamelii Dup. Pieris brassicse L. — rapse L. Anthocharis Eupheno L. Leucophasia sinapis L. Colias Hyale L. Rhodocera Cleopatra L. Lycaena Orion Pallas. — Adonis S. V. Vanessa cardui L. Spilothyrus malvarum III. Psyche pyrenailla JIS. — albida Esp. — var. Millierella B. Deprana binaria Hufn. Plusia Chalcytes Esp. Acidalia perochraria F. Pachycnemia hippocastanaria Hh. Cochylis zephyrana Tr. Adela Mazzolella Hh. Elachista argentella CI. COLEOPTEROS. Cicindela campestris Lin. Carabus rutilans Z)p/. — En las ori- llas del sendero que baja a la rie- ra; no ea escaso. Persigiie con avidez d los Helix (caracoles). — violaceus Lin. — Se en- cuentra con el anterior. Chlsenius vestitus Paylc. Feronia Koyi Germ. Amara zabroides Dej. Acinopus tenebrioides Duft. Anisodactylus binotatus Fab, Harpalus azureus Fah. — distinguendus Duft. Oxytelus sculpturatus Grav. Hister sinuatus III. 208 ANALES DE HISTORIA NATURAL. (4) Attagenus verbasci Lin. Anthrenus pirapinellfe Fab. Ateuchus laticollis Fah. Copris lunarisizn.— En las bonigas. Onthophagus nutans Fah. Aphodius granarius Lin. — lugens Creutz. Psammodius c^esus Panz. Geotrypes Typhceus Lin. Trox bispidus LaicJi. Ehizotrogus rufescens Latr, Oxytbyrea stictica Lin. Cetonia birtella Lin. Cardiopborus biguttatus Fab. Limonius lythrodes Germ. Lampyris noctiluca Lin. Tbelepborus eremita Eosh. Khagonycba semiflava KUst. Malacbius elegans 01. Dolicbosomaviridi-cjeruleum Geqffr. Danacaea tomentosa Panz. Helenopborus coUaris Fab. Akis acuminata Herbst. Blaps gigas Lin. Asida Jurinei Sol. — sericea 01. Heliopathes montivagus Muls. Cistela murina Lin, Lagria hirta Lin. Mordella aculeata Lin. OEderaera caarulea Li7i. Sitones flavescens Marsh. — bumeralis Steph. Polydrosus flavipes de Geer. Hypera pollux Fab. Cleonus sulcirostris Lin. Cionus scropbularije Lin. Ceutborbyncbus lycopi Gyllh. Apion tubiferum Gyllh. Auletes cisticola Fairm. Clytus floralis Pall. Deilus fugax Fab. Dorcadion molitor Fab. Clytbra Lacordairei Reich. — longipes Fab. — nigritarsis Lac. Cryptocepbalue marginellus 01. Stylosomus ericeti Suffr. Tiraarcha laevigata Lin. Chrysomela ^tbiops 01. — bajmoptera Lin. — mentbastri Suffr. — americana Lin. Gonioctena ."vgrota Fab. Spbseroderma cardui Gyll. Coccinella novemdecimnotata Gebl. — septempunctata Lin. Chilocorus bipustulatus Lin. ORTOPTEROS ^'K Loboptera decipiens Germ. Mantis religiosa Lin. Bacillus gallicus Charp. Gompbocerus biguttulus Lin. NEUR6PTEROS. Libellula depressa Lin. (1) No es de extranar que encontrara tan pocas especies, puesto que en Mayo casi todas se hallan en cstado de larva. (5) Cuni.— EXCURSION entomol6gica y botanic a. 209 himenOpteros. Allantus viduus Eossi. Q. Halictus interruptus Fz. Q. Anthidium sticticura F. q^. HEMIPTEROS. Piezodorus incarnatus Germ. Strachia oleracea Lin. Syromastes marginatus Lin. Stenocephalus agilis Scoji. Harpactor iracundus Scop. — erythropus Lin. Pirates hybridus Sco_p. Nepa cinerea Lin. — En las charcas de la riera. Cixius discrepans Fieb. — pinicola Duf. Hyeteropteruni grylloides Fab. Triecphora mactata Ger. Philaenus campestris Fall. — epumarius Lin. Centrotus cornutus Lin. Penthimia atra Fab. ARAGNIDOS. Aranese. O culat 88. Attidae. Dendrypbantes nidicolens WIL Icius striatus CI. Hasarius jucundus Lc. Heliopbanus cuprous Wlk. — Cambridgei E. S. Euophrys lanigera E. S. Ocyale mirabilis CI. Lycosa radiataZir. Lycosidae. Pardosa monticola CI. — inorosa L. K. Oxyopidae. Oxyopes lineatus Ltr, 210 ANA.LES DE HISTORIA. NATURAL. (6) Araneae verae. Sparassidse. Micrommata ligurina C. K. Thomisidse. Synaema globosum Fab. Misumena varia CI. Thomisus onustus Wlk. Philodromu8 aureolus CI. — dispar Wlk. Tibellus oblongus Wlk. Theridion pulchellum Wlh. Dipsena melanogaster C. K Epeiridae. Epeira diodia Wlh. Uloboridae. Hyptiotes paradoxus C. K. Therididae. Linyphia frutetorum C. K. Dictyna puella E. S. — uncinata Th. Enyoidae. Selamia reticulata E. S. Dictynidae. I Lethia meridionalis E. S. Prosthesima lucubrans E. S. Pcecilochroa picta E. S. Drassidae. Anyplitena accentuata Wlh. Opiliones. Phalangiidae. DaBylobuB echinifrons E. S. I Acantholophue epinoBUs Bosc. 17) Cuni.— EXCURSION entomol(5gica y botAnica. 211 PLANTAS. Clematis Vitalba Lin. — Camino a las Cuevas; bastante. Thalictrum minus Lin. — Bajada al riachuelo El Rosinol. Adonis estivalis L. Ranunculus repens L. — Abundante. — arvensis L. Helleborus viridis L. — foitidus L. Aquilegia vulgaris L. Papaver Rhasas L. Corydalis enneaphylla DC. — En las rocas de los alrededores del San- tuario ; no es escasa. Fumaria officinalis L.— Camino a las Cuevas. — Vallantii Lois.— Camino a las Cuevas. Diplotaxis erucoides D. C. Cheiranthus Cheiri L.~ Camino a las Cuevas; bastante. Erysimum australe Gay. Sisimbryum Irio L. Nasturtium officinale R. — En los arroyos. Iberis amara Z. Thlaspi Bursa-pastoris L. — Camino a las Cuevas. Cistus albidus L. — salviaefolius L. — monspeliensis L. — Escaso. — Clusii Dun. Helianthemum pilosum Pers. — vulgare Gilrtn. Fumana Spachii Gr. et Gr. — Cami- no a las Cuevas. Viola odorata L. — Orillas de los ca- minos y en los alrededores del Santuario. Reseda lutea L. — Camino d las Cuevas, Polygala rosea Desf. Silene nocturna Z. Lychnis dioica L. — Camino k las Cuevas. Stellaria media Vill. — Camino 4 las Cuevas; abundante. Cerastium viscosum L. Linum narbonense L. Malva sylvestris L. — Abundanti- sima. Geranium Robertianum L. — Camino a las Cuevas. Ruta angustifolia Pers. — En los bosques de las cercanias; escasa. Coriaria myrtifolia L. — Camino de las Cuevas y en otras partes; no abunda. Ilex Aquifolium L. — En los bosques; poco frecuente. Pistacia Lentiscus L. — Camino a las Cuevas; escasa. Ulex parviflorus Pourr. Calycotome spinosa Lie. Spartium junceum L. — Poco fre- cuente. Cytissus argenteus L. Anthyllis vulneraria L. Medicago polycarpa W. Trifolium incarnatum L. — hirtum All. — pratense L. Dorycnium suflEruticosum Vill. — Camino a las Cuevas ; frecuente. — gracile Jord. — Camino a las Cuevas; escasa. Tetragonolobus siliquosus Roth. Lotus rectus Z. 212 ANALES DE HISTORIA NATURAL. m Lotus hirsutus L. Psoralea biturainosa L. — Camino a las Cuevas. Vicia angustifolia Eoth. Ervura hireutum L. — Orillas del ca- mino que baja a la riera. Lathyrus latifoHus Z. — Eu las ori- llas de los arroyos, al pie de la montafia. Coronilla Emerus L. — Cainiuo alas Cuevas y en otras partes. Hippocrepis glauca Ten. Rubiis thyrsoideus Wimm. Rosa canina L. — Bosques de las cer- canias. Poterium muricatura SjmcJi. — Ca- mino a las Cuevas. Crataegus oxyacantha L. — Camino a las Cuevas y en otras partes. Sorbus Aria Crantz. Epiiobium hirsutum L. Myrtus communis L. — Camino a las Cuevas, Bryonia dioica Jacq. — Camino a las Cuevas; poco frecuente. Sedum Telephium Z. Foeniculum vulgare Giirtn. — Escasa. Apium gravcolens Z.— Camino a las Cuevas; muy abundante, Eryngium campestre Z.— Camino a las Cuevas, Hedera Helix Z. — Abundante. Sambucus Ebulus Z.— Camino a las Cuevas. — nigra L. — Alrededores del Santuario. Viburnum Lantana L. Loniccra implexa Ait, — Camino d las Cuevas. Rubia peregrina Z. — Frecuente. Galium verum Z. — corrud.Tfolium Vill. Ci.utrant]iu8 ruber DC. Bellis perennis Z. Santolina chamcecyparissus Z. Acbillea Millefolium Z. Inula helenium Z, — Alrededores del Santuario, Capularia viscosa Godr. et Or. Helicrysum staichas DC. — Poco fre- cuente, Filago germanica Z, Cirsium crinitum Boiss. Carduus tenuiflorus Curt. Centaurea nigra Z. — calcitrapa Z. — solstitialis Z. Lappa minor DC. Hypoclieris radicata L. Thrincia hispida Roth. Urospermum Dalechampii Desf. — picroides Desf. Sonchus oleraceus Z. Hieracium pilosella Z. — Bosques de lascercanias. — murorum Z. — Con el an- terior. Arbutus Unedo Z. —En los bosques. Calluna vulgaris Salisb. — Bosques de las cercanias. Erica multiflora Z. — Camino a las Cuevas; poco frecuente. — arborea Z. Anagallis arvensis Z. — Abundante. Diospyros lotus Z. — Existe un ejem- plar cerca del Santuario. Fraxinus excelsior Z. — Alrededores del Santuario. Phylliuea angustifolia Z. Jasminum ofliciiiale Z. — Ilacia las Cuevas. Vinca minor Z.— Camino dins Cuevas. Chlora perfolinta Z. Convolvulus arvensis Z. — althaeoides L. — Cami- no i las Cuevas. (9) Clllli.— EXCURSION ENT0M0L(3gK'.\ V rtOTANir.V. 213 I Borrago oflicinaloi. Symphytum officinale L- Litliospermum arvense L. Echiiun plautagiueum L. Solanum nigrum L. Ramondia pyrenaica Rich. — En las grietas de las pe&as ; poco f re- cuente. Verbascum thapsus L. — Frente del Santuario. — lychnitis L. Anthirrhinum majus L. Liuaria simplex DC — flexuosa Desf. — origanifolia DC. Veronica teucrium L. — anagallis L. — Abunda bas- tante en las charcas. — arvensisZ. — didyma Ten. Digitalis lutea L. Rhinanthus minor Elirh. —En los campos situados al pie de la mon- tafia. Lavandula vera DC. — Bastante frt- cuente. Mentha rotundifolia L. — Frecuente. — sylvestris h. — Abunda. Thymus vulgaris L. — Frecuente. Satureja montana L. Rosmarinus officinalis L.— Frecuente. Salvia verbenaca L. Betonicaofficinalis L. — Camino alas Cuevas y en otras partes; bastante. Sideritis hirsuta L. Teucrium polinm L. Plantago major L. — lanceolata L, Globularia vulgaris L. — Bosques de los alrededores. — alypum L. —Con el an- terior. Rumex pulcher L. Polygonum lapatliifolium L. — aviculare L. Daphne gnidium L. Osyris alba L. Cytinus hypocistis L. — Sobre las raices de los Cistus. Euphorbia serrata L. — characias L. Buxue sempervirens L. — Frecuente. Ulmus campestris L. — Bastante. Urtica urens L. — dioica L. — No es escasa. Parietaria diffusa M. A'. — Abundan- tisima. Quercus sessiliflora Salisb. — ilex L. — Frecuente. — coccifera L. Populus alba L. — nigra L. Pinus sylvestris L. — En los bos- ques delos alrededores. — pinea L. — Con el anterior. Juniperus oxycedrus L. — Fre- cuente. Muscari comosum L. Aphyllanthes monspeliensis L. — Ca- mino a las Cuevas y en otras partes. Asparagus acutifolius L. Ruscus aculeatus L. — Escaso. Smilax aspera L. Iris germanica L. — En los pefiascos; escaso. Agave americana L. — No es fre- cuente. Cephalanthera rubra Rich. Limodorum abortivum Sii\ Ophrys apifera Huds. — En los bos- ques; frecuente. Lemna minor L. — En la superficie de las aguas encharcadas. Arum maculatum L. — Cercanias del Santuario. 214 ANALES DE HISTORIA NATURAL. (10) Arum italicum Mill. — Con el ante- rior. TypliaangustifoliaL. — En las aguas encharcadas; camino a las Cuevas. Sparganium ramosum Huds. Juncus acutus L. — Ilacia las Cue- vas; bastante. Carex divulsa Good. — glauca Scop. — -aigvA All? Andropogon ischoemum L. Milium multiflorum Cav. Kcx?leria setacea Pers. Poa annua L. — bulbosa L. — Abunda. Poa pratensis L. — trivialia L. Cynosurus cristatus L. Stipa juncea L.— Camino a las Cue- vas, Avena fatua L. Festuca ovina L. Bromus sterilis L. ? Hordeum murinum L. Ceterach ofFicinarum IF. — En las rocas hi'imedas. Pteris aquilina L. Adianthum capillus-veneris L. — Abundantisirao. Equisetum arvense L. De San Miguel del Fay me dirig-i a Centellas, atravesando varias montafiaS;, y de paso detuveme en el predio Bosch, ter- mino de Castelltersol y de propiedad de mi amig-o D. Manuel Sunyer y Docet, de quien recibi la m4s cordial hospitalidad, habiendo podido observar en los alrededores del referido mansO;, entre otras muclias, las sig-uientes especies de plan- tas: Ranunculus arvensis L.; AraMs sagittata DC; Polygala calcarea SchuMz.; Cormis mas L.; Lonicera Peryclymenum L.; Puhuonaria angnslifoUa L. (P. azurea Rclib.) ; Aceras pyrami- dalis Rchb. ; y el OpJirys fusca Lk. En la bajada de San Martin de Centellas abunda el Bnxus semperurensh., no siendo escaso el AmelancMer vulgaris Mcinch; entre las mieses del llano de Centellas pudc cog-er el Adonis /lammea Jacq. y la Neslia pani- culata Desv. Puede afirmarse que Arbucias es uno de los puntos mas pintorescos de Cataluna. EstA dicho pueblo situado al pi6 del majestuoso Monseny y ;'i la altura de unos 270 metros sobrc el nivel del mar, y de aquella alta montafia rccibe las puras ag'uas {[\w atravesando el valle en mil arroyos y acequias, produccn la notable esi)lendidez de vegrtacion que forma el aspecto caractcristico de la comarca^ pudiendose comparar (11) Cuni.— EXCURSION entomol6gic.v y botanica. '21.- coii lus mis tei'tiles caiitones tie la Suiza. Vai las partes ])ajas v6nse mag-nlticas plaiitaciones dc chopus, alamos, maii/anos y nog-ales, con dilatados prados cubiertos de una alibmbra de siempre verde yerba, matizada de variadas flores y cmbellc- cida con un sinnnmero de mariposas de todos colores que revoletean sin cesar. En las alturas dominan los bosques de castanos y avellanos, no faltando la encina, el alcornoque ni el pino, como tampoco alg-un viiledo. Estos atractivos, y la facilidad y comodidad con que se puede verificar el trayecto desde Barcelona al pueblo, hacen que Arbucias sea un sitio dc reunion de disting-uidas familias de la capital, donde pasan ag-radablcmente la temporada del verano ; y si por una parte el viajero turista disfruta y se extasia contemplando aquella risuefia campina, el naturalista por otra se entusiasma al en- contrarse en medio de un campo de exploracion, en el cual puede cazar y lierborizar con abundancia y provecho. RELAGION de lo que halle en Arbucias en los meses de Julio y Agoslo del ano 1879. lepidOpteros. Rhopalocera. Papilio Podalirius L, var. Feisthamelii Dup. — Machaon L. Pieris brassicse L. — rapai L, — daplidjce L. Anthocaris Eupheno L. Leucophasia sinapis L. Colias Edusa F. var. Helice Hb. Rhodocera Cleopatra L. Thecla ilicis Esp. Polyommatus Dorilia Hufn. Q. — phlseas L. Lycsena boetica L. — Escheri Hb. — argiolus L. — Frecuente. agestis S. V. Charaxes Jasius L. Limenitis Camilla Hb. 216 AN ALES DE HISTORIA NATURAL. (1-2) Vanessa lo L. — Antiopa. — Atalanta L. — cardui L. — Frecuente. Melitfea Desfontainii Boiv. — Phoebe S. V. — didyma 01. Argynnis Dia. — En los prados del manso Pons. — Lathonia L. — Aglaja L. — Adippe L. Argynnis Paphia L. Melauargia Syllius Hhst. Satyrus Herraione L. — Circe F. — Briseis L. Pararge Maera L. — Megaera L. — Meone Esp. Epinephele Janira L. var. Hispula Jlh. — Ida Esj). — Titlionus L. Ccenonympha Pamphilus L. var. Lyllns Esp. Spilothyrus malvarum lU. Syrichthus proto Esp. — alveus Jlh. — sao Hh. Nisoniades tages L. Hesperia Acteon Esp. — Sylvanus Esp. — comma Z. Heterocera. Deilephila lineata F. Macroglossa stellatarum L. Sesia Himmighoffeui Slgr. Zygsena stocchadis Blch. — lavandula; Esp. Setina irrorella CI. Lithosia complanata Z. Callimorpha licra L. — Se esconde eutre los avellanos y busca la flor del Eupatorium cannahimim L.; frecuente, Ocneria Dispar L. Phalera bucephala L. Acronycta rumicis L. Triphoena janthina Fah. — fimbria Hulf. Agrotis saucia Hb. Dryobota f urva Esp. Plusia gamma L. — Viula en los prados; abunda. Heliotliis armigera Hb. Thalpochares candidana F. Euclidia rai L. Graramodes ajgira L. Catocala elocata Esp. — En los s6ta- nos, bodegas, le&eros, etcetera. — electa i?M.— Junto con la anterior. Acidalia oclirata Scop. — sylvestraria Hb. — calunetaria Stgr. — politata lib. — turbidaria Hs. — oruata Scojy. Geometrse. Acidalia iraitaria lib. Zonosoma pupillaria Hb. Aspilates citraria Hb. Anaitis plagiata L. Cidaria pusaria Esp. (l:0 Cuni. — KXCURSION ENTOMOL(jairA V HOTANICA. 21 ": Microlepidoptera. Cledeobia angnstalis Schiff. Endotricha tlaminealia Scluf. Scoparia frequentella Stt. Botys porphyralis SvhUT. — punicealis S. V. — cespitalie S. V. — polygonalis Hl>. — numeralis Hh. Eurycreon nudalis Eb. DiaBemia litterata Sc. Crambus angulatellus Diq^ Etiella zinckenella Tr. Pempelia carnella /.. Pentliina lacunana S. V. Grapliolitha compositella F. Plioxopteryx Inndana F. Psilothrix dardoinolla 31111. Scythropia cratoegella L. Epidola barcinonella 3IiM. Pleurota bicostella L. Lecithocera luticornoUa Z. Dasycera oliviella F. Oxytilus hieracii Z. Aciptilia pentadactyla Z. goleOpteros. Cicindela campestris Z. Carabus rutilans Dej. Brachinus psophia Dej. — crepitans Z. Demetrias atricapillus Z. Chhenius spoliatus Ros!}'i. — vestitus Payh. — tibialis Dej. Calathus cisteloides III. — circumseptus Germ. — mollis 3Iars7i. Abacetus Salzmanni Ramh. Feroiiia vulgaris L. Amara f amiliaris Duft. Aristns clypeatus Eossi. Anisodactylus binotatus F. Harpalus ruficornis F. — griseus Pans. — fulvus Dej. — distinguendus Duft. — seneus F. — rubripes Duf, Harpalus anxius Diifi. Stenolophus teutonus Sch. Berabidium quadrimaculatum Z. — nitidulum 3Iarsh. Gyrinus urinator III. — En las acp- quias; frecuente. — natator Scop. — Con el an- terior. Ochthebius metallescens Rosh.—'En los arroyos. Laccobius minutus Z.-En las charcaa. Hydraena testacea Curt. — En los ar- royos. Cyclonotum hispanicum Kiist. — Con el anterior. Quedius fulgidus F. Creophilus maxillosus Z. Tachyporus solutus Er. Philonthus scybalarius Nord. Lithocharis ochracea Grav. Psederus ruficollis F. — En la arena humeda de la riera; abundante. AXALES DE HIST. NAT.— IX. 218 ANALES DE HISTORIA NATURAL, (11) Silpha tristis III. Olibrus bicolor F. — geminus/ZZ. Trogosita mauritanica L. Dermestes ater 01. Lucanus cerviis L. — Frecuente. Dorcus parallclopipedus L. — Fre- cuente en los seuderos de los bos- ques. Copris lunaris Z. Ontbophagus Iliibneri F. — Fre- cuente. — ovatus L. Apbodius lugens Creul". — En las bonigas. Geotrypes etercorarius Z. var. putridarius Er. — bypocrita III. — Ia3vigatus F. Hoplia cajrulea Drury. Anoxia villosa F. — Recogi varios ejemplares el 20 de Julio. Rbizotrogus rufescens Latr. — En- contrado el 20 de Julio. Anomala aurata F. Phyllognatbus silenus F. — En el cs- tiercol y en materias en desconi- posicion. Oryctes grypus III. — En los monto- nes de corteza de encina molida, en las tenerias; no es escaso. Oxytbyrea stictica L. Cetonia morio Fah. — floricola Ilerhst. — aurata L. Antbaxia viminalis Lap. — inculta F. — nitidula L. AcmEeodera cylindrica F. — tseniata F. var. birsutula Gory. Coraebus rubi L. Agrilus graniinis Lap. Trachys nanus Herhst. Apbanisticus angustatus Luc. Cryptobypnus 4 guttatus Lap. — Entre la arena biimeda de la ri- bera cerca de casa Palau. Melanotus tenebrosua Er. Atlious hajmorrboidalis F. Agriotes corsicus Cand. — lineatus L. Adrastus pallens Er. Ilelodes minuta L. Lampyris uocticula L. Rbagonycha fulva Scop>. Malacbius marginellus 01. Ebajus tboracicus 01. Colotes maculatus Casteln. Dasytes griseus Liist. Dolicbosoma viridi-caeruleura Geoff. Danacfea tomentosa Panz. — pallipes Panz. Tricbodes alvearius F. Ptinus irroratus Kiesw. Anobium pertinax L. — dorae&ticum Four. — fulvicorne Stm. Lasioderma lasve 111. Blaps gigas L. Asida sericea 01. Heliopatbes montivagiis Muls. Opatrum sabulosum L. Cistela f usca III. — niurina L. Lagria hirta L. Leptaleus Rodriguei Latr. Mordella bipunctata Germ. — aculeata L. — Abundante. Mordellistena grisea Mids. — pusilla Jiedt. Anaspis ruficollis F. — quadripustulata 3rull. Rliipipborus ilabellatus F. Mylabris 4 punctata L. (Edemera ca^rulea L. (15) Clini.— i;XCURSION ENTOMOLdOTOA Y HOTANIfA •2l!l Ovlemera flavipes F. Anoncodes diepar Duf. Bruchus perparvulus Boh. — velaris Fahr. Meira suturella Fairm. Brachyderes pubcscens Boh. Sitonee griseus F. — flavescens Marsh. — in ops Gyllh. Polydrosus mollis Boh. Hypera setosa Boh. Lixns turbatus Gyl. — angustatus F. Sibynia cana Hcrhst. — primita Herhat. Gymnetron villosulus Gyllh. — campaniilse L. Coeliodes quadrimaculatus L. Ceuthorhynchus obsoletus GyUh. Baris T. album L. Apion radiolus Kirh. — curvirostre Gyllh. — assimile Kirh. Cerambyx cerdo f . — velutinus Brull. — Fre- cuente. Hylotrypes bajulus Z. Clytus floralis Pall. — trifasciatus F. Stenopterus rufus L. Morimus Ingubris F. Strangalia melanura L. Leptura livid a F. Donacia affinis Kunze. Lema cyanella L. Crioceris merdigera L. Clytlira longipes F. — sexpuDctata 01. — dispar Luc. — quadripunctata L. — Bcopolina L. — quadrimaculata L. Cryptocephalus tristigma Charp. Cryptocoplialiis pexicollis Sitffr. — bimaculatus 01. — eericeus L. — sulphureuB 01. — Moraji L. Rossii Siiffr. — connexus III. — capucinus Sufr. — signaticollia *S«/"r. — minutus F. — gracilis F. — geminus Gyll. — eexpustulatus Rossi. — Koyi Sufjr. — bipunctatus L. Pachybrachys pteromelas Graells.— Sobre la Artemisia camj)estris ; frecuente. Stylosomus ilicicola Suffr. Timardia sinuatocollis Fairm. Chrysomela Banksii F. — hfemoptera L. — menthastri Siiffr. — lucida 01. — Sobre la Mentha rotundifoUa Z., en la f uen- te del Patau; abundante. Linapopuli Z. Plagiodera armoraciaj Z. — Fre- cuente. Adiraonia tanaceti Z. Galleruca cratsegi Fors. Agelastica alni Z. Haltica ampelophaga Guer. — helxines Z. — impressa F. — ferruginea Scop. — procera Medt. — cserulea PayJc. — Abundante. Longitarsus crassicornis Found. — pusillus Gyll. Psylliodes chalcomera III. — marcida ///. Hispa atra Z. 220 A\"ALES BE HISTORTA NATURAL. (16) Hispa testacea L. Cassida rubiginosa III. — obsoleta III. ? Tritoma bipustulata F. Coccinella mutabilis Scrib. — bipunctata L. — duodecimpustulata F . — qiiatuordecimpiistula- taZ. — septempunctata Z. Halyzia duodecimguttata Pod. — vigintiduopunctata L. Micraspis duodecimpunctata h. Chilocorus renipustulatus Scrib. Hyperaspis reppensis Ilerbst. Epilachna globosa Schn. Platynaspis villosa Four. Scymnus marginalis Rossi. — Ahrensii Muls. — fasciatus M%ils. ortOpteros. Forficula auricularia L. Bracliylabis mocsta Gene. Ectobia livida F. Mantis religiosa L. Ameles spallanzania Rossi. Bacillus Rossii F. Acridium fegyptium L. Caloptenus itaiicus Z. — Abun- dante. Acrida turrita Z . Paracinema tricolor Thumb. GornphocerusliJBraorrhoidalisCTa?7:». — rufipes Zett. — En los prados; frecuente. — bigattulus Z. - Con el anterior; abimdante. Epacromia strepens Latr. — En los prados; frecuente. Pachytylus nigrofasciatus de Geer. Ctyphippus cjerulescens Z. Sphinctonotus c?erulans Z. Acrotylus insubricus Scop. — patruelis Sturm. Tettix subulata Z. — En los prados; no es escaso. — meridionalis Ramb. — bipunctata Z. Epliippiger Durieui Bol, Tylopsis liliifolia Fab. — Frecuente. Conocephalus luandibulaiis Charp. Ctenodecticus pupulus Bol. Gilcanthus pellucens Scop. neurOpteros. Libellulidae. Libollula depressa Z. of. — brunnea Fonscol. of Q. Libellula vulgata Z. q' Q (striolata Charj).). Crocothemis orythr.rns Brull. (f 9* (n; Cuni. — KXCIUSION KNTOMOLOCJICA y botanica. 221 uEschnidae. Onycbogoraplius f orcipatus L. of. I ^sclina cyanea Midi. (^. — uncatus Charp. (^. \ Amphia3schna Irene Fonsc. Agrionidse. Calopteryx virgo Z. — race meridionalis Dc Se- hjs. of. •^ hsemorrhoidalis Vand. 0^9- Lestes viridis Vand. q^ Q. Platycnemis latipes Ramb. of. Agrion pulchellum Vand. of Q. — caerulescens Fonsc. Pyrrhosoma lenellum Vand. <;f. Plannipennes, Hemerobiidae. Hemerobius variegatus F. Myrmeleontidae. Macronemurus appendiculatus F, Panorpidae. Panorpa meridionalis Ramb. Trichoptera. Hydropsyche fulvipes G, (/". | Diplectzona felix Mac. Lack. Q. HEMIPTEROS. Coptosoma globus F. Graphosomalineatum Z. ^lia acuminata Z. Neottiglosa bifida Costa, Eysarcoris inconspicuus H. S. Carpocoris baccarum Z. Dolycoris verbasci de G, Nezara prasina Z, 222 ANALES DE HLSTORIA NATURAL. (18) Ceraleptus gracilicoriiis II. S. Coreus hirticornis F. — pilicornis Burm. Syromabtes marginatus L. Verlusia rhombea L. Micrelytra f ossularum Rossi. Camptopus lateralis Ger. Alydus calcaratus Z. Corizas abutilon Rossi. — hyalinus F. — maculatus Fieb. — capitatus F. Lygtcus venustus Boeh. — equestrisZ. — militaris F. Nysius thyrni Wolff. — senecionis Schill. Cymus melanocephalus Fieb. Oxycarenus lavaterre F. — Sobre las malvas. — Helferi Fieb. Paromius gracilis Ramb. Eliyparochromus prjetextitus //. S. Peritrechus gracilicornis Put. Hyalochilus ovatulus Costa. Pachymerus lynceus F. — pini Z. — pineti H. S. — saturnius Rossi. Scolopostetlms affiuis Schill. Serenthia kcta Fall. Dictyonota crassicornis Fall. Monanthia auriculata Costa. Miria calcaratus Fall. Megalocera erratica Z. Pliytocoris varipes Boh. Calocoris bipunctatus Fab. — seticornis F. Lygus pratensis F. — campestris F. Orthops Kalmii Z. Cyphodcina instabilu Ztic. PoiciloBcytus vulneiatuB \['ol/f. Camptobrochis lutescens Schill. Liocoris tripustulatus F. Capsus laniarius Z. Pilophorus clavatus Z. Halticus luteicollia Ps. Orthocephalus minor Costa. Dicyphus hyalinipennis Klg. — annulatus Wol/f. Orthotylus viriclinervis Kb. Heterotoma merioptera Sco2). Apocremnus anchorifer Fieb. Trypkleps nigra Wolff. Salda geminata Costa. var. Cockii Curtis. Nabis ferus Z. Harpactor iracundus Scoji. — erythropus Z. Hydrometra paludum F. Pelegonus marginatus Zair. Nepa cinerea Z. — Entre el fango do las acequias. Notonecta glauca Z. — En las aguas de las acequias. Dictyopliora europa3a Z. Tettigometra virescens Pz. — impressopuuctata Sij. Lepyronia coleoptrata Z. Aphrophora alni Fall. Philaenus campestris Fall. — spumarius Z. Centrotus cornutus Z. Gargara genistas F. Agallia puncticeps Ger. — venosa Fall. Tettigonia viridis Z. Enacauthus iiiterruptus Z. Ponthiniia atra F. Eupelix producta Ger. Acoceplialus striatus F. Stogelytra alticeps JJls. Athysanus liiiibntuH Fieb. — obsoUtiis AT). Chlorita viridula Fall. (lit) Cuni. — KXCl U.^lON ENTOMULUCilCA Y 15UTANICA. 223 himenOpteros. Neraatus Riberii Schk. Q. Dolerua eglanterias F. — pratensis L. Q. Blennocampa rethiops F. Monophadnus luteiveutiis A/. Athalia rosai Z. 9- Paniscus testaceus Grav. Bracon deseitor F, Omalua auratu3 Dalilb. Chryeis cyanea Z. Scolia flavifroiis F. — quadripuQctata F. Elis sexmaculata F. — villosa F. Pompilus tropicus Dahlb. Pogonus hircanua F. Ammophila Heydeni Dahlb. Philanthus venustus Lep. Pelopaeus spirifex F. Sphex flavipennis F. — maxilloea F. Bembex rostrata F. Vespa vulgaris Z. Euraenes pomiforrais F. Prosopis conimuuis Nijl. — variegata F. of Q. — obscurata Schk. Sphecodes fuscipennis Ger. Halictus scabiosai Rossi, of Q. Nomia diversipes Zatr. Osmia fulviventris Pz. Anthocopa papaveris Zatr. q/. Megachile maritima Kirby. ^f . Ceratina cserulea Z. Nomada minuta F. Xylocopa violacea F. Bombus rnuscorum Smith. Apis mellifica Z. DIPTEROS. Coenomyia ferruginea Scop. Hasmatopota variegata F. Tabanus vicinus Egg. Exoprosopa Pandora F. Argyromceba sinuata Fll. Ogcodes zonatus Erichs. Scenopinus fenestralis Z. Leptogaster cylindricus Deg. Asilus rufibarbis Mg. Q. — rusticus Mg. (/ 9- Chrysopila aurea Mg. — atrata F. Tetanocera ferruginea Fll. Limniamarginata F. — unguicornis Scop. Chlorops Cereris Fll. Oporayza germinationis Z. Acidia heraclei Z. Sapromyza marginata Mg. — plumichceta Rond. Chloria demandata F. llivellia syngenesitx) F. Cyrtoneura stabulans Fll. Lucilia csesar Z. Musca carapestris R. Desv. Nyctia halterata Pz. Ocyptera interrupta Mg. Bacha obscuripennis Mg. Melithreptus menthastri Z. Melanostoma mellina Z. — gracilis Mg. Volucella zonaria Poda. ■>2J ANALES DE HISTORIA NATURAL. (20) Eribtalis tenax L. Milesia crabroniformis F. Syritta pipiens L. Chrysogaster ccemeteriorum L. Paragus tibialis Fll. — albifrons Fll. Hippobosca equina /. ARACNIDOS Araneae. Aranese oculatse. Attidse. Hasarius jucundus Lc. — arcuatus CI. Heliophanus cupreus Wlk. — auratus Ck. Heliophanua Cambridgei E. S. Saitis barbipes E. S. Ballus depresus Wlk. cyale luirabilis CI. Lycosa radiata Z^r. — perita Ztr. Lycosidee. Lycosa lacustris E. S. Pardosa monticola CI. Oxyopidse. Oxyopes lineatus Ltr. Araneae verse. Sparassidae. Sparassus argelasius Ztr, j Sparassus epongitarsis Z. Dvf. Xysticus bifasciatua Ck. — comptulus E. S. Synaema globoBum F. Ilerijcus Savignyi E. S. Oxyptilatrux B. Misuinena tricuspidata F, Thomisidae. Thomisus onuBtus IVlk. Runcinia lateralis Ck. Philodromus lividus E. S. — rufus Wlk. — politus E. S. — dispar ]['lk. (21) Cuni. — EXCURSION ENTOMOLOGICA Y nOTAXICA. 225 Epeiridae. Argiope lobata Pal. — Frecuente. — Bruennichi Scopl. — Fre- cuente. Epeira angulata CI. — diademata CI. — sclopetaria C/.— Extiendo su tela en las acequias. — acalypha Wile. Epeira adianta Wlh. Singa heri H. — albo-viUata Wst. Meta segmental a CI. — Merianaa Scl. — Estableco gu tela en las acequias, sobre las plan- tas de las orillas; abundante. Tetragnatha exlensa Z. Uloboridae. Uloborus \valcken;criu8 Ltr. Therididae. Theridion lineatum CI. — riparium B. — denticulatum Wlk. Dipaena melanogaster C. K. Steatoda corollata L. — Bcabripes E. S. Ero atomaria C. K. Episinus truncatus Wile. Episinus lugubris JE. S. Linyphia triangularis CI. — marginata C. K. Erigone dentipalpia Snd. — dentata Wid. Pachygnatha Degeeri Snd. — Clercki Snd. Urocteidae. XJroctea Durandi Wlk. — Debajo de las piedras, en los torrentes. Tegenaria parietina Frc. Agelena labyrinthica CI. Agelenidae. Agelena similis Kys. Textrix caudatus L. K, Dictynidae. Dictyna arundinacea L. 226 ANALES DE HISTORIA NATURAL. ^22) Drassidae. Aphantaulax semi-niger E. S. Clubiona terrestris Wst. Chiracanthium punctorium Villers. Chiracanthium pelasgicum C. K, Anyphtcna acceutuata Wlk. Scorpiones. Buthidae. Buthus europgeus L. — Debajo de las piedras. Ischnurida;. Euscorpius flavicaudis De Geer. — Debajo de las piedras, en las ruinas del Castillo de Montsoriu ; f recuente. Opiliones. Phalangiuin opilio L. Gyas titanus E. S. Phalangiidae. Acantholopus tricuspidatus Z. Duf. quias. — Se las ve andar sobre las plan- tas de las orillaa de las ace- PLANTAS. Clematis flainmula Z. — vitalbaZ. Thalictrum aquilegifoliuin Z. Anemone liepatica Z. Ranunculus acris Z. Helleborus fastidus L. Aquilegia vulgaris Z. — Frecuente. Papaver lllia-aB Z, Chelidonium majusZ. Nasturtium oflicinalc It. — En las aguas de los arroyos; bastante. Cardamine hirsuta L. Alyssum campostro Z. Buuias erucago Z. BiscutoUa buvigataZ. Tlilaspi bursa-pastoris Z. (23) Cuni. — EXcrusioN kntomolugica y botamca. ill Lepidium graminifoliuin Z. Cietus laurifolius Z. — En uti monto de cerca el manso Pons. — salviivfoliusZ. — Noesescaso. — monspeliensis Z. Ileliantliemum pilosum Pers. Fumana Spachii Gr. et Gr. Viola odorata Z.— Abuada. — tricolor Z. Reseda lutea Z. Polygala calcarea Sch. Silene inflata Sm, — gallicaZ. — nocturna Z. — inaperta Z. — En sitios aridos. — nutans Z. Lychnis dioica Z. — llos-cuculi Z. — En los pra- do8. — gitliago Zam. Saponaria officinalis Z. Diauthus prolifer Z. — armeria Z. — caithusianorurn Z. — attenuatus Sm. var. catalaunicus \Vk et Csta. Sagina procumbens Z. Stellaria media Vill. — holostea L. Cerastium triviale Lk. Linumangustifoliurn Huds. — catharticum Z. Malva sylvestris Z. Althaea officinalis Z. — Cultivada. Geranium columbinum Z. Hypericum perforatum Z. — Abun- dante. — tetrapterum. Fr. — Fre- cuente. — montanum Z. — androssemum Z. — En la f uente del Patau y en otras partes. Vitis vinifera Z. Oxalis corniculata Z. Coriariamyrtifolia Z. — Escasa. Ilex aquifoliuni Z. Pistacia leutiscus Z. — Escasa. Calycotorae spinosa Lk. Spartium junccinn Z. Sarothamnurt vulgaris Wimm. — Abundante. Genista pilosa Z. Cytiseus triflorus L. Ononis procurrens Wallr. — minutissima Z. Medicago lupulina Z. Trifolium angustifolium Z. — incarnatum Z. — pratenseZ. — Abundante. — lappaceum Z. — arvense Z. — gloraeratuni Z. — repens Z. — procumbens Z. Dorycnium suffruticosum Vill. Lotus hirsutus Z. Astragalus glycyphyllos Z. Psoralea bituminosa Z. Vicia angustifolia Roth. Ervum hirsutum Z. — gracile DC. Coronilla minima Z. Prunus spinosa Z. Geuni urbanum Z. Potentilla reptans Z. Fragaria vesca Z. — Abunda bas- tante. Rubus thyrsoideus Wlmm. — Fre- cuente. Rosa canina Z. Agriraonia eupatoria L. Poterium muricatum Spach. Crataegus oxyacantha Z. Epilobium parviflorum Schr^ ^:^ hirsutum I,. 228 AjS'ALES DE HISTORIA IS'ATURAL. (21) Circasa lutetiana L. Callitriche stagnalis Scoj). ? — En los arroyuelos y acequias. Bryonia dioica Jacq. Portulaca oleracea L. Polycarpon tetrapbyllum L. Herniaria glabra L. Sempervivum tectorum L. Turgenia latifolia Hojfm. Caucalis daucoides Z. Torilis neglecta Sch. Angelica sylvestris Z. — En loB pra- dos. Peucedanum oreoselinum Monch. Foeniculum vulgare G'drtn. Ammi visnaga Lam. Helosciadium nodifiorura Koch. — Abundante. Apium graveolens Z. Chasrophyllum temulum Z. — Fre- cuente. Eryngium campestre Z. Hedera belix Z. Cornus sanguinea Z. — mas Z. Sambucus ebulus Z. — Frecuente. — nigra Z. Lonicera implexa Ait. — etrusca Santi. — periclymenum Z. Rubia peregrinaZ. Galium verum Z. — maritimum Z. — corruda3folinra Vill. — sylvestre Pol. a. glabriiin. Crucianella angustifolia Z. Dipsacus sylvestris L. Knautia arvensis Koch. Scabiosa gramuntia Z. — suocisaZ. Eupatorium cannabinum Z. — Fre- cuente. Petasiles onicinalis Monch, Tusilago farfara Z. Phagnalon sordidum DC. Erigeron canadensis Z. Bellis perennis Z. Senecio vulgaris Z. — viscosus Z. — jacobeoides Wlc. Artemisia absinthium Z. — campestrisZ. — Frecuente. Anthemis arvensis Z. Achillea millefolium Z. — tomentosaZ. — ageratum Z . Inula helenium Z. — coniza DC. — salicina Z. Pulicaria dysenterica Gdrln. Helicrysum Btoechas DC. Gnaphalium luteo-album Z. Filago spathulata Presl. — germanicaZ. Calendula arvensis Z. Echinops ritro Z. Cynara cardunculus Z.— Alrededo- res de las casas de campo. Cirsium lancoolatum Scop. — crinitum Boiss. Centaurea nigra Z. — pectinata Z. — cyanus Z. — calcitrapa Z. Stha?lina dubia Z. Carlina corymbosa Z. Lappa major Gi'irtn. Lainpsana communis Z. Tolpis barbata W. Tlirincia hirta Roth. Picris hioracioides Z. Chondrilla juncea Z. Lactuca scariola Z. — muralis Fr. — tcnerrina Pour. Sonclius oloraccus Z. (25) Cimi. KXOrRSION l^NTO^rOLOGTC'.V V ItOTANlCA. 22S Picridium vulgare Desf. Crcpis virens L. — pulchraZ. Hieracium muroruin L. — boreale Fr. var. Andryala sinuataZ. Phyteuma spicatum L. Campanula traclielium Z. — rotuiidifolia Z. — rapunculus Z. — persicifolia Z. Arbutus unedo Z. Erica arborea Z. — scopariaZ. Anagallis arvensis Z. Samolus valerandi Z. Diospyros lotus Z. — Vi un ejemplar cerca del manso Ferrer. Vincetoxicum officinale Munch. Erythrsea centaurium Pers. Clilora perfoliata Z. Convolvulus saipium Z, — arvensis Z. Lythospermum purpureo - Cfcru- leum Z. — officinale Z. Echium vulgare Z. Cynoglossum pictum Ait. Heliotropium europasuni Z. Solanum nigrum Z. — Las dos razas de bayas negras y amarillas. — dulcamara Z. — Frecuente. Datura stramonium Z. Verbascum thapsus Z. — pulverulentum Vill. ? — ly clmitis Z . — blattaria Z. Scrophularia nodosa Z. — aquatica Z. Antirrhinum orontium Z . — majusZ. Anarrhinum bellidifolium Desf. Veronica beccabunga L. Veronica officinalis L. Digitalis lutea Z. Odontites rubra Pers. Rhinanthus minor Ehr. Lavandula stoechas Z. Mentha rotundifoliaZ.—Abundante. — sylvestris Z. — sativa L. — pulegiuraZ. Lycopus europaius Z. Origanum vulgare Z. Thymus vulgaris Z. — serpyllum L. Satureja montana L. Calaminthaclinopodium Bth, — officinalis Munch. Rosmarinus officinalis Z. — Casi raro. Galeopsis ochroleuca Lam. Ballota nigra Z. Sideritis hirsutaZ. Marrubium vulgare Z. Prunella vulgaris Munch. Teucrium botrys Z. — Scorodonia Z. Verbena officinalis Z. Vitex agnus-castus Z. — Vi un solo ejemplar cerca del manso Dolores. Plantago major Z. — En los prados; abundante. — carinata Schr. — Fre- cuente. — lanceolata Z . — En los pra- dos; bastante. — psyllium Z. — arenaria TT^ et K. — cynops Z. Phytolacca decandra Z. — Escasa. Amarantlaus retroflexus Z. Chenopodiumambrosioides Z. — botrys Z. — vulvaria Z. — album Z. 230 AXALES DE HISTORlA NATURAL. (26) Chenopodium glaucum L. Rumex palustris Sm. — hydrolapathum Huds. — aquaticus L. ? — buceplialophorus L. — scutatus Z. — acetosella L. Polygonum lapatliifollum L. — aviculare L. — convolvulus L. Laurus nobilis L. Osyris alba L. Euphorbia nicceensia All. — amygdaloides L. — lathyris Z. ? Busus sempervirens Z. Ulraus carapestris Z. Urtica urens Z. — Abundante. — dioica Z. — Frecueute. Parietaria diffusa M. A . Cannabis sativa Z.— Cultivado, Humulus lupulus Z. — Frecuente. Juglans regia Z.— Cultivado; no es escaso. Castanea vulgaris Zam. — Cultivado; abundante. Quercus sessiliflora Sm. — suberZ. — ilex Z. — Bastante. Corylus avellana Z. — Cultivado; abundante. Salix amygdalina Z. — viminalis Z. — cinerea Z. — capr^a Z. ? — aurita Z. Populusalba Z. — nigra Z.— Abundante. Platanus orientalis Z,— Cultivado en los paseoB. AlnuB glutinosa G'drtn. — Frecuente. Pinus Bylvestris Z. — pinea Z. Juniperus oxycedrusZ. Asparagus acutifolius Z. Ruscus aculeatus Z. Smilax aspera Z. Iris germanica L. Agave americana Z. — Escasa. Cephalantliera rubra Rich. Opbrys apifera Huds. Lemna minor Z. — En la superficie de las aguas estancadas. Arum maculatum Z. Thypha angustifolia Z. — No es fre- cuente. Juncus effusus Z. — acutus L. — lamprocarpus Ehrh. — buffonius Z. Cyperus flavescens Z. — olivaris Targ. ? — longus L. — fuscus Z. Scirpus palustris Z. Carex vulpina Z. — remota Z. ? Anthoxantbum odoratura Z. Setaria viridis P. Panicum crux-galli Z. Cynodon dactylon Pers. Andropogon ischoemum Z. Sorghum halepense Pers. Arundo donax Z. Agrostis stolonifera Z. — vulgaris Vith, — canina Z. Milium multiflornm Cav. — effussum Z. Aira flexuosa Z. Avena fatua Z. — Entre las mieses. IIolcuB lanata Z. Koeleria setacea Pers. Poa annua Z. — pratensis Z. Eragrostis niegastachya LI. (27) Ciini. — ■RXriTRSTOX kntomolcV.toa y rotanica. 2:11 Eragrostis piloaa /'. B. Briza maxima L. — minor Z. Melica Magnolii Gr. et Gr. Dactylis hiapaiiica Rolh. Cynosurus echinatus Z. Festuca pratensis ITiuJs. Bromus mollis Z. Ilordeum murinnra Z. Brachypodiura eylvaticum R. Lolium perenne Z. — temulentum Z. Polypodium vulgare Z. Asplenium tricliomanesZ. — adiantlium nigrum Z. Pteris aquilina Z. — Muy abiin- danto. Adiantlium capillus-veneris Z. — Kn algunos pozos. Equisetum arvense Z. Scolopendrium oflPicinale Scop. — En las orillas de las acequias; poco frecuente. Marcliantia polymorplia Z. — Comun entre el musgo de las f uentes. T. I S T A de los iiiseclos y planlas observadas en Moiiseny en igoslo de 1879. lepidOpteros. Colias Edusa 7^.— Santa Fe (1); San Marsal; Tur6 del home (2). Polyoramatus Gordius Esp. Q. — Tur6 del home. Vanessa cardui Z. — Santa Fe; Tur6 del home. Melita^a didyma 01. — San Marsal (3). Argynnis Lathonia Z. — Tur6 del ho- me; San Marsal. — Aglaja Z. — Tur6 del ho- me; Matagalls. Argynnis Selene God. — Tur6 del home; Matagalls; abundante. — Paphia Z. — Tur6 del ho- me. Melanargia Lachesis Fm. — Santa Fe. Erebia Nerine Fm. var. — Cumbre de las Agudas. Satyrus Briseis Z. — Cumbre de Ma- tagalls (4); abundante. — Semele Z. — Cumbre de Ma- tagalls; abundante. (1) El santuario de Santa Fe se halla situado h. la altura de 1.180 metres sobre el nivel del mar. (2) La cima del Turd del home y el de las Agudas, k los 1.900. (3) El santuario de San Marsal, d los 1.140. (4) La cumbre llamada de Matagalls, & los 1 .900. 2:« AN ALES DK HISTORIA NATURAL. m) Satyrus ActjEa Esp. — Cumbre de Matagalls; abundante. Satyrus fauna Hb. — Cima de Mata- galls. Pararge Megaera Z. — San Marsal. Syrichthus alveus H&.— Santa Fe. Hesperia comma Z. — San Marsal; cumbre de Matagalls. Macroglossa stellatarum Z. — Santa Fe; cima del Tur6 del home; San Segimon. Setina irrorella CI. — Cumbre de Matagalls; abundante; vuelasobre el Juniperus communis Z. Callimorpha liera Z. — San Segi- mon (1). Zanclognatha tarsiplumalis Hh. — San Marsal. Acidaliamediaria Hh. — San Marsal. — inornataSuj. — San Marsal. — strigitariaiffc.— San Marsal. Aspilates gilbaria S. V. — Cumbre de Matagalls, Botys punicealis 5. V. — San Marsal. GOLEOPTEROS. Calathus cisteloides III. — Cumbre de Matagalls; debajo de las piedras; frecuente. — mollis Marsh. — San Mar- sal. Feronia vulgaris Z. — Cumbre de Matagalls; debajo de las piedras. Harpalus distinguendus Duft. — San Marsal. — anxius £)i(/if;. — San Marsal. Ateucbus laticollis F. — Cima de Ma- tagalls; frecuente. Apliodius fossorZ. — Cumbre deMa- tagalls; en lasbofiigas; muy abun- dante. — scrutator Herb. — Con el anterior. Geotrypes stercorarius /. — Cumbre de Matagalls. — hypocrita III. — Cumbre de Matagalls. — laevigatus F. — Cumbre de Matagalls. Cetonia morio F. — Cumbre de Ma- tagalls. aurata Z.— Cumbre de Ma- tagalls. Omophlus lepturoides i^. — Cumbre de Matagalls. Clytus floralis Pall. — San Marsal. — trifasciatus i^. — San Marsal. Stenopterus rufus Z. — San Marsal. Chrysomela lucida 01. — Cima de Matagalls. ortOpteros. Caloptenus italicus L. — Cumbre de I Gomphocerus Uhagonii 5o/. — Cum- Matagalls. I bre de Matagalls, (1) El siuituurio do San Segimon, u los L300. (2!); Cimi.— r:\rrRsTox T;^■T(>^fo^.(')f}Tf•\ v uotAntoa. 'm (iomphocerus biguttulns Z. — Cum- ' Epliippiger Duricui 7?oZ.— San Mar- bre de Matagalls; abundante. sal. — vn^ans Fieb. — Cumbre ' — vitium /Sfcru. — DesdeSan de Matagalls; abundante. ' Marsal d San Segimon ; frecnciiti- Ctypliippns cferulescensZ. — Cumbre i simo sobro el Junlperua commu- te Matagalls. I nh L. HEMtPTEROS. Sciocoris terreus Scli. — San Mar- sal. Eysarcoris inconspicuusH. B. — Cima de Matasralls. Lyga3us venustus Boeb. — Cima de Matagalls. — militaris /*'. — Cima de Ma- tasralls. himenOpteros. Athalia spinarumT^. — Matagalls. Sirex gigas Z. (;/. — Cima de las Agudas. Ambly teles homocerus Grav. — San Marsal. Ephialtes manif estator Z. — San Mar- sal; sobre las flores de las umbeli- feras. Hedychrum lucidulum Dahlh. — San Marsal. Pompilus melanarius Van der IJnd. — San Marsal. Psithyrus campestris Pz. (y. — San Marsal. Bombus hortorum Za<7-.— Cima de las agudas; San Marsal. DIPTEROS. Ocyptera pilipes Zio. ? — San Mar- i Gymnosoma rotundatum Z. — San sal. Marsal. PLANTAS. Erysimum australe G^ay.— San Mar- Viola tricolor Z.— San Marsal. sal. j — lutea Hds. Biscutella laevigata Z. — San Segi- — v. grandiflora FiVZ.— En Santa mon. Fe. ANALE3 DE HIST. NAT. — IX. 16 234 AKALES V)V. HIS^TORIA NATURAL. (30) Sileiie saxifraga Z. — San Segimon. Diauthiis Seguierii Chaix. — Cumbre del Turo del home , San Marsal y San Segimon. — monspessulanusZ. — Cum- bre del Tuio del home, San Mar- sal y San Segimon. Sagina procuuibens Z. — Cima de Matagalls. Alsine striata Gr. — Cumbre del Turo del liorae. Acer pseudoplatanus Z. — San Mar- sal. Ilex aquifolium Z. — Santa Fe. Sarothammus purgans Godr. et Gr. De Matagalls a San Segimon; fre- cuente. Genista cinerea DC. — En varias partes. Trifolium aureum Pol. — En varias partes. Potentilla caulescens Z. — Santa Fe. Fragaria vesca Z. — Abunda en San- ta Fe y bacia el Tur6 del home. Rubus idoeus Z. — Hacia San Mar- sal. Rosa pimpinellifolia/S'er. — Santa Fe. Alchemilla alpina Z. — Cumbre del Tur6 del home y Matagalls. Cotoneaster vulgaris Lindl. — En di- ferentes sitios. Amelanchier vulgaris Munch. — Cima de las Agudae. Epilobium montanum Z. — San Se- gimon. Scleranthus annuus Z. — Pla de la calma y Tur6 del home. Sedum album Z.— Cima del Turo del lionie. — altissimum Poir. var. ? — Turo dul liciino. Serapcrvivum montanum I.. — Cum- bre de las Agudas. Saxifraga geranioides Z.— San Se- gimon; frecuente. Pastinaca sativa Z. b. sylvestris DC. — Santa Fe. Seseli montanum Z. — Santa Fe. Bupleurum ranunculoides Z.— Cima de Matagalls. Galium vernum Scop. — Cumbre de las Agudas. — erectum Huds. — Cima del Turo del home. — papillosum Zap.? — Turo del liome. Senecio viscosus Z. — Santa Fe. — adonidifolius Lois. — San Marsal . — jacobfeusZ. — Santa Fe. Achillea millefolium Z. — San Mar- sal; abundante. — ageratum Z. — Santa Fe; no es escasa. Gnaphaliura sylvaticum Z. — Mata- galls, en la font del Escot, Antennaria dioica Gcirtn. — Cum- bres del Tur6 del home y de las Agudas. Cirsiura lanceolatum Scop. — Cum- bre de Matagalls. — crinitum Boiss, — San Se- gimon. — acaule All. — Cima de Ma- tagalls. Centaurea pectinata Z.— Cumbre de Matagalls. Microlonchus salmanticus DC. — San Marsal; frecuente. Carlina corymbosa Z. — Cima de Ma- tagalls. — acaulis Z. — Santa Fe, cum- bre de Matagalls y San Segimon; frecuente. Tolpis barbata U'. — En varias par- tee. m) Cuni.— EXCURSION ENT0M0L6GTr\ Y BOTANICA. 2:c Leontodon taraxacum Z. — Mata- galls. Myosotis eylvatica ITfl/fin. — San- ta Fe. Verbascum pulverulentum Vill. — var. floccosum Wk.7 — San Marsal. Linaria arvensis Desf. — En varies puntos. Veronica teucrium Z. — Santa Fe. Galeopsis intermedia Vill. — En dis- tintos puntos . Armaria plantaginea W. — Cumbre del Tur6 del liome; San Segimon. Thymus serpyllum Z. — San Marsal, cima del Tur6 del home, San Se- gimon. — chamsedrys Fr. — San Mar- sal. Teucrium scorodonia Z. — San Marsal. Plantago serpentina Vill. — Cima del Tur6 del home y San Segimon; frecuente en las hendiduras de las pefias. Plantago acanthophylla Desne. — San Segimon y en otras partes. — cynops Z. — En todo el Monseny, Fagus sylvatica Z. — En toda la montafia; frecuente. CastaneavulgarisZa??i.— DeViladrau d San Segimon y en otras partes. Betula alba Z. — San Marsal, San Segimon. Abies pectinata DC— Santa Fe y en otros parajes. Jnniperus communis Z. — Cima del Turo del home y hacia San Segi- mon; frecuente. Allium fallax Don. — Cimas del Tu- ro del home y de las Agudas, Juncus eff U8U8 Z. — Santa Fe. Agrostis vulgaris Vitli. — Santa Fe. Pteris aquilina Z. — Santa Fe y en diferentes partes de Monseny; muy comun y abundante. Asplenium trichomanes Z. — San Marsal. LISTA 'O- de los aracnidos que lengo observados en Calclla (1). Aranese. Oculatse. "<:■ \ Attidse. Hyctia Canestrinii Cn. Menemerus semilimbatus H. Philseus bicolor Wlb. Icius striatus CI. Calliethera scenica CL Calliethera mutabilis Zc. Hasarius jucundus Zc. Heliophanus Cambridgei E. S. — cupreus Wlk. (1) Calella es una villa del litoral, distante 19 kilometros de narcelona. 236 ANALES DE HTSTORIA NATURAL. (S-2) Ocyale mirabilis CI. Lycosa radiata Lir. — perita Z/r. Lycosidae. Lycosa tomentosa E. S. Pardosapalitans E. S. OxyopidaB. Oxyopes heterophthalmus Ztr. | Oxyopes lineatus Ltr. Aranese verse, Sparassidae. SparassuB spongitarsis Z, Duf. Xyeticus cristatus CI. Synsema globosura F. Oxyptila albimana 2?. S. Thomisidse. Tliomisus onustus Wlh. Runcinia lateralis C. A. Tmarus Piochardi E. S. Epeiridae. Argiope lobata Pal. Cyrtopliora opunti.'e Z. Duf. — For- ma sus telas en las ramas de los naranjos. Cyclosa trituberculata Lc. Epeira angulata CI. Epeira dromedaria TT7/.-. — pallida 01. — Redii Scl. — acalyplia TT7/.'. Zilla atrica C. K. Tetraguatha extensa Z. Therididae. Theridion nigropunctatum Zc. — formosum CI. — simile C. K. Steatoda PaykuUiana 117/., Pacliygiiatha Degeeri Sud. Euryopia acuminata Zc. Pholcidae. Pholcus plialangioides Fuessl. (•^3) Cuni — KxcrnsioN kntomologica y noTANirA.. 2'r, Urocteidae. Uroctea Durandi Wlk. Agelenidse. Tegenaria agrestis Wlk. J Agelena labyrintliica CI. Dictynidae. Dictyna puella E. S. \ Amaurobius Erberi Kys. Drassidae. Prosthesima feoea E. S. I Chiracanthium striolatmn E. S. — lucubrans E. S. \ Anyphseua accentuata VT7/;. Draseus lapidosus Wlk. i Pythonissa Aui?sercri Z. K. Clubiona parvula Lc. \ Aranese gnaphosse. Dysderidae. Dysdera crocata C. K. Aranse theraphosse. Avicularidae. Nemesia of Sp. ? Chernetes. Cheliferidae. Obisium muBCorutn £each.? 238 ANALES DE HISTORIA NATURAL. (31) Scorpiones. Buthidae. Buthus europteus L. — Debajo de las piedras. Opiliones. Phalangiidse. Phalangium opilio Z. Acari. Ixodidae. Dormacenta reticulatus Fab. ESPEGIES dc insectos que he descubierlo recienleraciilc en Calaliifia. LEPIDOPTEROS. Lycaena Orion Pallas. — San Miguel I Zanclognatha tarsiplumalis lib del Fay. Monseny. Polyommatus Dorylis 7i«/«. — Arbu- | Acidalia remutata Z. cias. Erebia Nerine Frr. — Monseny. Hesperia Acteon Esp. — Arbucias. — Sylvanua Esp. — Arbucias. perocliraria F. — San Mi- guel del Fay, turbidaria U. S. — Arbu- cias. Agrotis segetum Schiff. — inornata Hw. — Monseny. Segctia viscosa Z'rr. — strigilaria lib. — Monseny. Tliaipochares elychrysi libr. I Cidaria pusaria Esjk — Arbucias. (:i5) Cuni. — EXflRSION KNTOMOLOGirA Y HOTANICA. 2:i0 Scopaiia frequentellfx Stt. — Arhn- I Ilypercallia citriualis .Sc. — Mont- serrat. Bryotroplia umbrosella Z. Gelechia cytisella Tr. cias. Heliothola atralis lib. Sciapliila wahlbomiaiia Z. — Barce- lona. Cocliylis zephyrana Tr. — San Mi- guel del Fay, Eudemis artemisiana Z. Grapholitha compositella F. — Ar- bucias. — woeberiana Schiff. Adela degeerella Z. Acrolepia cariosela Tr. Coleophora cuprariolla Z. — Mont- eerrat. Pyroderces argyrogramraos Z. Butalis scopolella lib. — knochiella //. *S'. Micropterys aureatella Sc. — Mont- serrat. Dimaeseoptilus serotinus Z. coleOpteros. Amara zabroides Dej. — San Miguel del Fay. Ophonus Cunii Fairm. sp. nov. — Catalufia. Philouthus scybalarius A". — Arbu- cias. Meligetlies ^eneus F. — Barcelona. Aulonium bicolor Ilerbst. — Comarca de Olot, Vayreda! Elmis obscurus 3IuH. Cryptohypnus 4 guttatus Lfq). — Arbucias. Byrrhus melanosticus Fairm. Limonius lytbrodes Germ. — San Mi- guel del Fay. Agrioteg lineatus Z. — Arbucias. Adrastus pallens Er. — Arbucias. Helodes minuta Z. — Arbucias. Cistela fusca III. — Arbucias. Rbipiphorus flabellatus F. — Arbu- cias. Bruchus perparvulus Boh. — Arbu- cias. Otiorhynchus Noui Slierl. — Comarca de Olot, Vayreda! Otiorhynclius catalanus Fairm. sp. n. — Comarca de Olot, BoWs! Meira suturella Fairm. — Arbu- cias. Trachyphlcous scaber Reclt. — Co- marca de Olot, Bol6s! Polydrosus confluens Slcph. — Co- marca de Olot, Bolos! — dichrous Fairm. Hypera salvia; Schranli.— Qoxns.rca. de Olot, Bolos! Sibynes primita Herbst. — Arbu- cias. Ceuthorhynchus lycopi Gyl. — San Miguel del Fay. Bostrychus acuminatus Gyllli. — Co- marca de Olot, Vayreda! Stylosomus ericeti Sufl'r. — San Mi- guel del Fay. Luperus flavipes Z.— Comarca de Olot, Vayreda! Longitarsus femoralis Marsh. Psylliodes chalcomerus III. — Arbu- cias. 210 ANALES DE HISTORIA ^^\TUUAL. (36) ortOpteros. Gompliocerus Uhagonii BoL — Monseny. HEMIPTEROS. Corizus maculatus Fieb. — Arbucias. Dictyonota crassicornis Fall. — Ar- bucias. Monanthia auriculata Costa. — Ar- bucias. Lygua campestris Fab. — Arbucias. Orthocephalus minor Costa. — Arbu- cias. Orthotylus viridinervis Kb. — Arbu- cias. Salda geminata Costa. var. Cocksii Curtis. — Arbucias. Tettigometra impressopunctata Sig. Arbucias. Cixius discrepans Fieb. — San Mi- guel del Fay. Euacantlius interruptus Z. — Arbu- cias. Penthimia producta Ger. — Arbucias. Athysanuslimbatus/'tci.— Arbucias. himenOpteros. Blennocampa ajthiops /'. — Arbu- cias. Monophadnus luteiventris A7, — Ar- bucias. Ambly teles homocerus Grao. — Mon- seny. Trogus lapidator F. — Calella. Paniscus testaceus Grav. — Arbucias. Epliialtes manifestator Z. — Mon- seny. Bracon deserter Fab. — Arbucias. Omalus auratua DaJdb. — Arbucias. Elis villosa /''. — Arbucias. Pompilus tropicus £)a/ ve ig-ualmente en el Album manuscrito de Sagra, tab. 59. Genus Acanthurus. Abundan en la isla de Cuba tres especies de Acantkimis, vulg'armente llamados Barheros, no bien disting-uidos por los autores, por lo que importa dar sus caracteres diferenciales: son las especies denominadas diiruvgus , 'plilelotomus y tractus. Esto se hace tanto mas necesario, cuanto que Cuvier y Valen- ciennes lian desconocido el cJiimrrjus de BIocli, y el Dr. Giin- tlier lo ha confundido con el phlehotonm^. Acanthurus cseruleus. A cant/mms cm'uleiis Bloch, Syst. Ickt., p. 214 (1801). Ya se sabe que e\ A c(lnt/mr us c^mleus dehe su nombre espe- cifico al color azul de su cuerpo, recorrido long-itudinalmente por fajas claras; caudal bien escotada en los adultos, lobulos ig-uales con borde posterior blanquecino; sedisting-ue ademas por la altura del tronco y por el surco amarillo de la lanceta. La especie nombrada en mis Memorias, u, p^g. 207, Acaio- thurus hrevis, tiene pr6ximamente la misma altura y difiere por el color general. Es aceitunado por el dorso, mas amari- llento en los costados y en el vientre; dorsal y anal verdosas. las otras aletas amarillentas. La altura del cuerpo unida k las fajas long-itudinales que lo recorren, me inclina A creer que es el j6ven del A. ccemleiis de Bloch. Este es el lugar de decir algo acerca del Chcelodon nigricans de Linne. Cuvier y Valenciennes, Poissons, \, p6g. 190, hau suprimido del todo este nombre especifico, porque ha dado ocasion, dicen, k toda suerte de confusiones. Mas el doctor CJiinther lohaaceptado en su catAlogo, llevandolo a la sinoni- 111 ia del A. cariiletcs de Bloch, y lo mismo ha hecho el senor (ioode eu los Feces de Bermudas. Este mgricans de L. vioue a ser el Chcelodon cauda eequali utrinquG aculmld de Artedi, Sj^ec.^ p. 90, el cual por su hocico prolongado, su caudal trian- gular y (Ic puiitas iguales debe ser referido al A . 'phhhotomus . (:{) Poey. — in^visio iMsnrM ci-nKNSirM. 2ir, El voi'dadcro crrrulcuf; no os ol 'iiigrescens do Artcdi, sino su Ch(P(odon I'hicls' loDf/iludiualihus raHK.i, Spor., p. 80, que so da ;'i coiiocor jior osto oan'ioter, y \)()v lo (pio afiade el alitor: cor2)us latum , cavda magna ^ hi/area: macula magna , lunula (a. albescens in extrenio caudce. El Chmtodon nigricans dc IJlocli (iiec L.) que el Dr. Giinther pone en la sinonimia del chirur- giis, pertenece al C(Bruleiis, por la elevacion de su cuerpo y ])or los lobulos ])r()lono'ados do la onudal. Acanthurus chirurgus. (LAmina VI.) Ch(Btodon cMr%rgusV\oc\\, IcJith.. tab. 208(1786). AcromimsfiisciisGvowow, Syst. ed. Gray, \). 191, ^yw. excl., 1854. Esta especie est{\ caracterizada por una frente poco convexa, caudal medianamente escotada, fajas neg-ras verticales bas- tante anchas sobre el cuerpo. Laaltura entra dos veces en la long'itud del cuerpo medido hasta la terminacion del surco. Las aletas medianas est^n cubiertas de fajitas oblicuas para- lelas. — Refiero aqui el sinonimo g-ronoviano por la expresion que se lee en el Zoophyl., num. 353: caput siiperne a dorso olli- qiie declive . — Num . 1 87 . Acanthurus phlebotomus. (Lamina vii.) A ca7it/im'us phleboto77ins Ciixier et Valenciennes, Poissons, x, p^g-ina 176, tab. 287 (1835). Esta especie difiere de la anterior por el hocico m&s prolon- gado y convexo en su parte superior; caudal triang-ular, ap6- nas escotada, fajas neg'ras verticales muy ang-ostas, expuestas k desaparecer despues de la muerte: carece de fajas oblicuas en las aletas medianas.— Num. 215. 246 ANALES DE HISTOBIA NATURAL. Acanthurus tractus. Acanthinis tracUis Poey, Memorias, ii, p. 208 (1860). Cut, et Val., x, p. 168, Chat, chirurgiis, nee typus. Lo que disting-ue esta especie de las dos que preceden es la long-itud de los lobulos caudales, principalraente el superior, notablemente m^s larg-o que el inferior: su borde posterior termina por un filete blanquecino. El hocico declina mediana- mente. La aleta dorsal lleva fajas oblicuas. El cuerpo carece de fajas negras verticales, k no ser que desaparezcan constan- temente despues de la muerte. — La sig-uiente frase de C V. se refiere con exactitud k esta especie: «La caudale est 6cliancr6e en croissant jusqu'au tiers a peu pres de sa longueur; ses lobes son aiguises en pointe et le sup^rieu^ est plus long que rinf6rieur.» — Num. 447. Labrosomus nuchipinnis. CUnus micMiminis Q. et G., Voy Uranie, ZooL, p. 285. Ya se sabe que el (/ es el Climis capiUaius de Valenciennes, in C v., XI, p. 377, y la 9 el CI. pectinifer del mismo, p. 374. El maclio se distingue por la cabeza y cuello enrojecidos, y las aletas de un solo color. La manclia negra opercular est^i visiblemente rodeada de bianco, k veces de rojo. La liembra no of race en la cabeza y cuello el citado color rojo; las aletas pecto rales y la caudal llevan llneas verticales negras ; la man- clia opercular es poco visible, porque el borde claro que de- biera desprenderla no estA bien expresado. Escamas relativa- mente grandes, pr6ximamente 65 en una linea longitudinal. — Num. 346. Labrosomus microlepidotus. (Lamina viii. Fia. 2.) La longitud de este pcz adulto es tanta 6 mas (jue la de la especie anterior. l;i cnal inido 180 millmetros. El color de la (r,) Poey. — -RriYTsTo nscirM crnRNSiuM. ^n cabeza es parcio, prosentaiulo el adorno do puntos amarillos esparcidos por sii parte inferior y por la membrana branquios- tega. Las aletas pectorales y la caudal tienen alg-unos piintos nen-ros. Las escamas son pr6ximaniente en ninnero do 110 en una linea loneMtudiual. — Num. 219. Limia cubensis. Limia mhe^isis Poey, Memorias, i, p. 388. He descrito esta especie en mis Memorias come distinta del Poecilia vittata de Guiclienot, fundado en la diferente posicion del ojo; pero como este cari'icter varia en los innumerables individuos que se pescan en los arroyos de la isla de Cuba, he adquirido el convencimiento de que se refieren a una sola es- pecie. El Sr. Guichenot, in Sagra, tab. v, fig-. 1, es primero en tiempo; pero su nombre especifico se funda en un cardcter err6neo, cual es el de una faja blanca long-itudinal en medio del cuerpo. Presenta ademas laaletaanal muy atrasada, lo que es otro error de no poca importancia. Por estas razones reclamo la preferencia para el nombre de la especie. En el estado fres- co, la faja descrita y fig-urada por Guichenot no existe: el ligero reflejo blanquecino que se nota en aquella reg-ion, no autoriza la denominacion del autor, y solamente pudo hac6r- sele visible en un individuo larg*o tiempo conservado en alco- hol y privado de escamas. — Num. 347. El Dr. Giinther pone mi g-^nero Limia en la sinonimia del Pcscilia; pero lo mucho que adelanta en la hembra la aleta anal, lo separa de este ultimo g-^nero. Rivulus cylindraceus. (Lamina viit. Fig. 1.) Rimilus cylindraceus Poey, Memorias, ii, p. 308. Eniimeratio in Anales de la See. Esp. de Hist. Nat., p. 183, excHsa figura. La lamina v, fig*. 4 de los Anales pertenece k la especie que sig-ue. — Del Mvnh(,s cylindraceus he visto cf y 9 de 35 4 40 mi- 218 ANALES DE HISTORIA NATURAL. (6) limetros. Eu el ag-uardiente, despues de una conservacioii pro- longada, aparecen pardo-rojizos. El cT lleva en el pediculo caudal la mancha ocular. En ambos sexos,, la posicion de las aletas verticales es la misma. La distancia entre la punta cau- dal y la base anterior de la dorsal, ig-uala la de este punto {i la mitad del ojo. — ?sum. 366. Rivulus marmoratus. Poey, in Anales de la Soc. Esp. de Hlst. Nat., tab. 5, fig*. 4, Rivulus cylindraceus, nee typus. Teng-o en mi poder dos ejemplares que creo haber recibido de D. Rafael Arang-o; y son de Cuba;, si no existen en los Es- tados-Unidos de America, de donde el profesor Gill me ha mandado alg-unas especies de Cyprinodontes. La mancha ocu- lar anunciaque son machos: son de 55 milimetros. Difiere de la especie anterior por la dorsal m^s atrasada, pues su distancia k la extremidad caudal ig-uala la de dicha dorsal al op^rculo, causa por que la anal aparezca m^s adelan- tada. El cuerpo es jaspeado de manchas ya claras, ya oscuras. Una mancha negra se nota encima de la base de la aleta pecto- ral. — Ni'im. 774. Genus Congromursena. G6nero e.stablecido el ano de 1856 por Kaup, en Apodes, pA- g-ina 108, con el nombre de Congermwmm. Es posterior al OpMsoma de Swainson, Nat. Hist., ii, p. 334 (1838); pero este g6nero debe considerarse como nulo, no obstante haber sido aceptado por Blceker, Ail. Ic/it//., Miir., p. 27, y mejor carac- terizado. Si nos atenemos k Swainson^, las especies cubanas no pueden llevar este nombre g-en6rico, pues aludiendo el autor k las ang-uilas, supone la dorsal i\\ny retirada, y asl aparece en su primera especie, OpMsoma mttata, no citada por el doc- tor Guuther. Congromuraena impressa. Conffei' impressus Voey, Mem. Cuba, n, p. 318(1860). La boca estA hendida hasta la parte anterior de hi ])U])ila: los p) Poey. — t^evt«;to risriTM ct-renstt'm. 249 dientes son pequefios, io-uales, vehitinos; la linea lateral se pronuncia con eminencinsy depresionos nlternntivas, de cuyo aspecto sale el nombre especllico. El Dr. Giinther, Catal., viii, p. 41, me pone en la sinonimia del Murmia haJearica deLa Roche, Ann. Mus., xiir. 1809, pa- ft'ina 327, tig*. 3, con otros muclios sin6nimos, entre los cuales est^ el Miircencb Cassini de Risso, que tiene una faja anclia lateral plateada. la cual va disminuyendo hiVcia la cola, y el Congermurana MIearisde Kaup, que tiene el cuerpo punteado de negro. El impressus es blanquecino, dorso parduzco, ribete neg-ro 4 lo larg-o de las aletas medianas. — Num. 135. Congromurdsna analis. Conger analis Poey, Mem. Citba, 11, p. 318 ("1860); Congromurand analis, in Anales de la Soc. Esp. de Hist. Natural. V6ase p. 194. La diferente long-itud de la cola, medida desde el ano, ha sido tomada en consideracion para imponer el nombre especi- tico, pero esa longitud varia considerablemente. La mejor dife- rencia que disting-ue esta especie de la anterior, consiste en la boca hendida hasta la parte posterior de la pupila, y los dien- tes m^nos numerosos, c6nicos , fuertes, notablemente los premaxilares. El Dr. Gtintlier duda de este ultimo caracter; pero lo he visto confirmado en un individuo reciente. La linea lateral se pronuncia poco. — Niim. 334. Mursenesox curvidens. Mnrcenesox Samnna Poey (ex Cuvier), in An. Soc. Esp. de Hist. Nat. , V, p^g". 194, Desconfio de la sinonimia del Dr. Giinther, que bajo el nombre de Mureenesox Savanna ha refundido, k mi entender dos especies en una, k saber: el Savanna de Cuvier y Bennet y el Curmdens de Richardson. Cita adem&s el Conger irasi- liensis de Ranzani, el Cynoponticiis ferox de Costa y el Conger limbatns de Castelnau. Cuvier, R. an., 1829, no da m^s que el ANALES DE HIST. NAT.— IX. 17 250 ANALES DE HISTORIA NATURAL. (8) nomlDre, la Savanne de la Martinique y la posicion de la dor- sal; Bennet lia fijado laespecie, lamismaque Kaup describe y disting'ue del Ctcrvidens. Ig-noro cukl viene k ser la de Ranzani y Costa, y si tienen la prioridad sohre Richardson. Castelnau es posterior. — Num. 19. Genus Leptoconger (1). Cuerpo miiy prolong-ado , contenieudo en el tipo setenta veces su altura; hocico ag-udo; el ^ng-ulo dela boca se extiende mks, alld del ojo h una distancia de medio diametro ocular; dientes pequenos y robustos, todos uniseriales y con la punta m^s 6 menos embotada. Abertura nasal anterior tubulosa; la posterior delante del ojo, al cual se aproxima eu un nivel ele- vado. Orificio branquial pequeno; radios branqui6stegos nu- merosos. Aletas verticales confluentes escasamente en la mis- ma punta de la cola^ muy bajas^, casi rudimentarias, salvo liacia la extremidad posterior, donde son un poco m^s altas. La dor- sal se aproxima k la pectoral, y no es posible con un simple lente determinar su principio con fijeza. La cola es m^s larga que lo restante del cuerpo. Comparado con los g^neros mka pr6ximos de la misma familia (Conger, Congromurana, Urocon- ger, Oxyconger, Neoconger) no es ning-uno de ellos. Leptoconger perlongus. Neoconger perlongus Poey, in Aom. of the Lyceum of Nat. Hist. ofN. Y., XI, p. 67, tab. 9, fig". 3-4 (1874). Esta especie, estudiada dc nuevo, confirma los caract6res g-en6ricos exprcsados. Los dientes maxilares, vomerinos y los premaxilares, lo mismo que los inframandibulares son unise- riales. Los maxilares se continuan con los premaxilares, no liabiendo visto en el interior de la mescta etmoidal mAs que un solo dientc posterior de cada lado. Todos estos dientes son i)equcnos, de base robusta y de punta alg'o embotada. Contando desde la extremidad del hocico, los ocho primeros. (1) Familia Cougridi. (9) Poey. — REvisio risciuM cubrnsium. 251 que son los prcmaxilarcs, y alg-unos do los maxilares, son mayorcitos; los otros, liasta completar vcintidos, van dismi- nuyendo jior grados liasta pouerse g-ranosos. Los primeros dientes vomerinos son como los premaxilares, los otros muy pequeuos. La mandibula inferior llcva dicntcs ig'uales a los superiores, y por dclantc, conio principio dc scrie interna, no hay m^s que un diente de cada lado.— Num. 639. Erratci. La fig-ura dada en los Anales de Nueva York pre- senta la boca raenos hcndida de lo que ha dc ser. Fatnilia Myridi. He creido oportuno establecer esta familia intermedia entre los Congricli y los Oiiliiclithyicli: tiene de los primeros las ale- tas verticales confluentes; de los segundos el orificio posterior de las narices situado debajo del labio. La pectoral existe. — A esta familia pertenece el MyropJds microstigmius Poey. Familia Ophichthyidi. Sin6nimo: OpJiisimdi de otros autores. Esta familia tiene por car&cter esencial la abertura posterior de las narices, situada debajo del labio. Adem^s se nota que las aletas verticales no son confluentes^, pues acaba la cola en corto espacio c6nico y desnudo : la aleta pectoral existe. Genus Ophichthys. Este g^nero fue establecido por Abl, segun nos ensena el doctor Giinther, en Specimen IchtJiyol., 1789, p. 9. Juzgando per los tipos del autor, Miirmna onaculata y M. fas- data, que corresponden dmbos al M. coludrina de Boddaert,. sus caract6res son los siguientes: dientes graniformes por todas partes, dorsal adelantada hasta la region occipital, pec- toral rudimentaria. Adem&s la boca es medianamente hen- dida, los ojos pequeiios, k media distancia entra la extremidad del liocico y el &ngulo de la boca, garganta amplia, cola m^s 2o2 AN ALES DE HISTORIA NATURAL. (10) larg-aque lo restante del cuerpo. Los ojos miran lateralmeiite y tienen la pupila redoiida. El g-6nero OpMsurus es de Lac^pede, Poiss., u, 1780; tipo el 0. opMs del autor, il/?;r^«« maculosa de Cuvier: es un sin6- nimo exacto y posterior en fecha del Ophichthys de Ahl. No puedo, por consig'uieiite, aceptar la pr^ctica de Bleeker^ que aplica el nombre de OpMchthys k las especies de dientes ag-u- dos, dorsal atrasada, pectoral desarroUada, hoy mi g-enero Oxyoclontichthys, y el de Ophism'iis, h los verdaderos OpMch- thys de Ahl, que tienen dientes g-raniformes, la dorsal adelan- tada, la pectoral rudimentaria. El Dr. Giinther, Catal,, viii, ha reunido bajo el nombre de OpMchthys treinta subg-^neros, k saber, todos los de la fami- lia, si se exceptua el g-6nero Lmramus; sin distincion de forma de dientes, posicion de la dorsal, desarrollode la pectoral. El g-^nero Pisodontop)Ms ( PisoodonopMs de Kaup) fu6 creado para las especies que tienen los dientes g-raniformes, sin dis- tincion de aletas : lo limito k su primer tipo, P. cancrivonis, que tiene la dorsal posterior k la abertura branquial y la pec- toral bien desarrollada. Otros PisoodonopMs de Kaup perte- necen al g^nero OpMchthys, v. g-., las especies cubanas que en este liltimo g-^nero describo. De paso dig-o que la denomina- cion de PisodontopMs es inexacta, porque sig-nifica olldio de dientes granosos: debe mudarse en Pisodontichthys. Ophichthys latimaculatus. OpMsurus latimacuJatus Poey, Repcrt., ii. p. 252, tab. 3. fig-u- ra 1 (1867). El Dr. Giinther refiere esta especie al Ophisiirns pardalis de Valenciennes, lo mismo que el PisoodonopMs oculatus de Kaup. Seg-un la descripcion de Giinther, tiene la abertura de la boca entrando cuatro veces en la long-itud de lacabeza: es tres veces en mi especie; y Valenciennes no menciona el jHinto bianco central de las manchas pardas. El color g-oneral y la disposirion de las manchas son diferentes en el gutlidatus. En cuanto al oculatus^ se aproxiraa m&s A la especie cubana quo (i\ pardalis. suponiendo crrunca la mcdida do la cola; pero la (II) Poey. — UEVLSIU I'I.sL'H M ClUENSirM. 2.-^3 pectoral cs mitad inds corta y cl centre do las manchas no os bianco. El OpJiichthys Jatimacnlatus es acflitunado por oncima y los costados, amarillo por debajo. Las manclias son de un pardo aceitunado de llmites indecisos y ccntro amarillonto: h&cia la mitad de la cola el centro desaparece. Dientes multiseriales, granosos, mayores en la nieseta etnioidal, pequeiios en cl nia- xilary en el vomer; son pequefios en el inframandibnlar, pcro anteriormente mayores y mAs numerosos: no se dejan ver por fuera. Ojos cubiertos por la pieL— Num. 606. Ophichthys longus. OpMsiirus longiis Poey, Rej'iert., ii, p. 254 (1867). El Dr. Gimtber, Catal., viii, p. 83, trae un 0])Mchthys acu- minatxis de Gronow, ed. Gray^, 1854, en cuya sinonimia me pone, y tambien al Pisoodonoj^his guUuIatus de Kaup, Apo- des, p. 21, tig". 10. La descripcion de Gronow puede aplicarse k las tres especies cubanas, no bastando que el autor haya dicbo que las mancbas son blancas, mayusculas y apartadas: en rig'or no es la misma especie. El Dr. Giintber nos deja en la misma indecision y tambien el Dr. Kaup, que ademas senala muy poca distancia entre la comisura de los labios y la abertura branquial. Pardo aceitunado por encima, amarillento por debajo. Man- cbas p^lidas de contorno indeciso, teniendo en el centro un punto g-rueso amarillo cercado de un ribete negTO. La dorsal tiene la orilla un poco oscura. La llnea lateral es de relieve, visiblemente punteada. El tubo anterior de las narices es tim- briado.— Num. 180. Ophichthys pisivariuso Poey, in An. Soc. Esp. de Hist. Nat. V. p. 196, Pisodontophis guttulatus (ex Kaup) nee typus. El PisoodonopMs guttulatiis de Kaup es la especie que mds se aproxima, sin6nimo en Giintber de Murana acuminata de 254 ANALES DE HISTORIA NATURAL. (12) Gronow, que dice ser las manclias apartadas, siendo aproxi- madas en la especie actual. Por encima aceitunado, por debajo amarillo palido; cabeza de fondo pardo-rosado. Las manclias delcuerpo son amarillas, del tamano de un g-arbanzo, indecisas en sus bordes y sin punto central ; en la cabeza son menores y naranjadas. La dorsal tiene un filete bianco. La linea lateral no es visible. — Niimero 197. Genus Oxyodontichthys. He creido necesario establecer este g6nero, que comprende los OpMchthyidi de dientes agudos, dorsal posterior a la aber- tura branquial, pectoral bien desarrollada. Cuerpo muy prolong-ado, al principio cilindrico, despues comprimido. Cabeza convexa, ag-uda; ojos mirando lateral- mente, con la pupila lineal, adelantados con respecto al &n- g'ulo de la boca, que es medianamente liendida; g-arg-anta ^m- plia. Hay dientes vomerinos. Cola m^s larga que lo restante del cuerpo. Hay en Cuba cinco especies de este g-enero, k las cuales he dado los nombres de chrysops, pcmcijiorus, macrnrus, y dos lUc'is que pong"o k continuacion. Oxyodontichthys limbatus. Es el mismo que he nombrado OpMchtliys hrachyunis en mi Synopsis, p. 426, y le mudo ahora el nombre porque el epiteto especifico no le conviene, superando la cola al cuerpo 2 V? lon- gitudes de la cabeza. — Num. 257. Oxyodontichthys nova species? La especie nicVs pr6xima es el Ox. macrnrus. Difiere per el hocico m^s corto, 1 Vs di;'imetros oculares (1 Vs t"'n un macrn- rus de 525 milimetros); dorsal scparada un diametro de la punta pectoral (medio diametro m^s adelantada que dicha punta); borde de las aletas verticales negruzco (unicolor); 6m- (13) Poey. — Riivisio risciuM cubensitm. 255 has proximamonte do i<^-unl altura (dorsal mitad ma.s alta que la anal). Loii^-itnd total 378 inilimetros, csto i\s, 138 -j- 240, superaiido la cola al cuerpo 2V7 long-itiides do la cabeza(2V7)- Los dientes son pequefios, ag-udos, muclios en la meseta ctmoi- dal; los del v6mer son, al parecer, en dos series. Color oliv&- ceo por encima, amarillento claro por debajo. Aletas verticales del color del cuerpo, con orilla negTUZca. JCs de notar que en el ag-unr(li(nite la pupila se mostraba redonda. — Num. 805. Para dar un nonibre especitico h este ni'imero im porta ave- riguar, en vista de otros individuos, si los caract6res son constantes. Gymnothorax infernalis. (Lamina ix. Figs. 1 y 2.) Murana infernalis, Poey, Mem., 11, p. 347, 354, 416 (1861); Repert., 11, 258,426, G-.inf.; Enwnemtio , in An. de LA See. Esp. DE Hist. Nat. V. p. 197, Gf. afer. Color. — Aceitunado, variando al morado y al verde. Lineas longitudinales por la cabeza y aletas ; algunas muy finas ver- ticales en la dorsal y en el cuerpo. El ano es rojo rodeado de negro. Los rasgos del cuerpo son k veces nulos. Pormenores. — En un individuo de 1.450 milimetros de largo, la cabeza ocupa 205 milimetros , el tronco 525, la cola 730 ; la hendidura bucal 95. La altura mayor del tronco entra once veces en la longitud total. La abertura branquial es mayor que el di^metro del ojo. La aleta dorsal en el primer tercio del tronco asciende k 45 milimetros, lu6go baja a 30; la altura de la anal es 20. — Cuando el color es de un verde pronunciado se quita lavando el cuerpo, que ent6nces queda morado.— Los dientes vomerinos son biseriales; los otros completamente uniseriales en el adulto, salvo los faringeos que son biseria- les: los primeros maxilares 6 inframandibulares son largos y fuertes y van disminuyendo h^cia atras. Es probable que el numero de dientes crezca con la edad, excepto la linea inter- media etmoidal que contiene siempre tres dientes formidables: los externos de la misma meseta son cinco 6 seis de cada lado. — El occipital superior no contribuye k formar el canal semicir- cular: en su parte anterior externa se ven dos pequenos agu- 256 ANALES BE HISTORlA KATURAL. (14) jeros que penetran en la cavidad craneal. La primera vertebra se articula con el craneo por medio de una eabeza que entra en una cavidad cotiloidea; su neurapofisis no cabalg-a. Las vertebras abdominales, en tamano y robustez, van de menor a mayor. Radios dorsales 320; anales 210, todos simples inarti- culados. Olfservaciones. —Confi'ddo en la autoridad del Dr. Giintlier, Calal., VIII, p. 123, pusemi G. infernalis en la sinonimia del Gr. afer(\.Q Blocb, Ichth., tab. 417, como se ve en los Anales DE LA SOCIEDAD ESPANOLA DE HiSTORIA NATURAL. CreO qUC me he equivocado g-randemente, bastaudo para demostrarlo la simple inspeccion de los colores presentados por Blocli, los cuales corresponden m^s bien a la especie que sig-ue, Esto me liace dudar de la sinonimia entera del mismo Dr. Glinther acerca de la especie que denomina Murmna afra, en la cual, adein&s de la infernalis, incluye las que llevan los nombres especificos de fimebris, lineopinnis^ prasina, boschii, mono- chroiis, tristis, westj)kali y jacksoniensis. Alde&cnhiv los colores el Dr. Giintlier dice solamente que el animal es pardo-oscuro, aletas no marg-inadas de bianco: da por patria ainbas Indias. Comparaciones. — Comparada la descripcion del Dr. Giintlier con la que aqui doy, entre parentesis, de un individuo de 1.450 inilimetros de largo, daria resultado nrks exacto si el Doctor liubiera indicado la long'itud totals que tanto influye en las medidas refe rentes 'h la posicion del ojo y en otros caracte- res propios de la edad. «Ojo alg-o m^s cerca del ing-ulo de la boca que de la extremidad del hocico (mas distante); tube de las narices anteriores ig-ual al diametro del ojo (a la mitad); color pardo-negTO (verdoso, con lineas 4 lo larg-o de los caclie- tes y de las aletas) . Comparando el Murand tristis de Kaup, el tubo de las nari- ces anteriores se extiende mas alia del labio (no alcanza al labio); color negro, con alg-unos puntos pardo-amarillos poco visibles (verdoso). El Tliyrsoidea linneopinnis descrito por Kaup dilicrc uota- blemente por los dientes inframandibularcs. Ilisloria. — Fez coinun: crece hasta 50 libras. Se aloja en las cucvas do los arreciles, de dondo parte a buscar alimento, y k veces sale del ag-ua si cree liallarlo jjor la orilla. Los dientes larg'os y robustos en un pez de este tamaiio haceii la mordc- (15) Poey. — HEVisio risciuM cubensium. 257 dura peligTosa. El animal es audaz, y ajfirnnos afirman quo ataca al hombre. 8u carne es sospechosa, piidieiido ser el dafio que causa deteriniuado por una enfermcdad que se declara por el color verde; el cual es probablemente producido por veo-etales microseopicos. He visto el interior de la boca cu- bierto de una membrana 6 capa verdosa que se desprende con la punta de una cucliilla, y es de la misma naturaleza que la que reviste todo el cuerpo. En individuos mT p 1- i Sin olivino. Tcfrita. ol \ Nefelina, ' 2 1 ' Con olivino. Basanita. PH Nefeli'nicn Basalto nefelinico. Sin f eldespato ( Sin olivino Piroxenita ? ni nefelina. ( Mucho olivino Limburgita. Traquita. No hemos podido comprobar en Canarias hasta ahora, de un modo positivo, lacxistcncia de vcrdadcras traquitas. Todoa los ejemplares cuyaautopsianos es conocida son tr^nsitos k las andesitas y por tanto ricas en individuos de olig-oclasa. Esta circunstancia se rclaciona ])ositivamente con la orig-inalidad de aspecto de las llamadas traquitas del archipielag-o, de que hicimos m^rito en nuestra Resefia de las rocas de la isJa wlcd- nica Gran Canaria. En efecto, son piedras inks pesadas y com- (3) Calderon. — LTTOLOGIA \W. TKNF.RIFK Y GUAN CANAIUA. 2(55 pactas y menus porosas que las do las rej^-ionos considiTadas como ch\sicas. Entre los minoralos (pio (Mitraii en la constitucion de lastra- quitas, merece s61o notarsecomo caracteristico en cierto modo en el pais, la mica negra. en mayor 6 menor abnndancia. Liparita. La traquita cuarzosa , como miembro del grupo traquitico, ofrece las partieularidades esenciales del mismu: esto es, que su composicion elemental constituye el transito de la serie sanidinica h la playioch'isica. La liparita, no mencionada en Canarias, se encuentra bien representada sin embarg-o en nuestra coleccion por un ejem- plar tipico recogido en Tafira por el mencionado Sr. Ripoclie. La roca examinada 4 la simple vista, es de color de heces de vino no uniforme; compacta, pesada y cuyas fracturas frescas son cortantes. En su pasta se ven cristales de feldespato na- carado de 1-2 milimetros, que pertenecen k la olig-oclasa. Con la ayuda de la lente, se perciben adem^s puntos brillantes que al microscopio, en las secciones delg-adas, se reconoce son de cuarzo, mineral que abunda mucho en esta roca. Fonolita. La familia de la fonolita de Canarias lia sido objeto de una monografia por parte de Saner (1); y poco nuevo nos resta, por tanto, que decir de ella. Debemos, sin embarg-o , notar que nuestros ejemplares no acusan una diversidad de tipos tan he- terog-6neos como este autor describe , lo cual se explica por la faltade una pr6viadefinicionprecisadel grupopor 61 estudiado, que no seria hoy disculpable, merced a los progresos que la litologia ha realizado desde la corta fecha de la publicacion de este trabajo, en punto k la caracteristica de las familias y & la fijacion de sus limites respectivos. (1) Untersuchung ilber phonolitische Gest. der canarisc/i.Inseln.—Ztschr.f.i.ges- Katurv^'. Halle, IS'S. ANALES DE ni3T, NAT. — IX. IS $66 A.NALES DE HISTORIA NATURAL. (4) Toraando exclusivamente en consideraciou de entre nues- tros ejemplares aquellos k quienes couviene la rig-urosa defi- nicion de fonolita (1), s61o hemos podido reconocer tres grupos: 1.° Fonolitas pobres en minerales porfiricos y accesorios (Las Rehoyas en Gran Canaria); entre ellos el m^s abundante es la actinota en pequefios cristales (2), 2.° Fonolitas ricas en minerales porfiricos y accesorios, cu- yos ejemplares lian sido recog-idos en Gran Canaria. Los de Las Rehoyas ofrecen cristales de aug-ita y de hornblenda con in- clusiones de titanita; ag-ujas de apatito, que muestran la pun- tuacion caracteristica muy marcada; individuos de haiiyna y nosean alterados (perO;, este ultimo, sobre todo, bien recu- nocible por su estriacion) y alg-unos, en fin, muy bellos de titanita. En la pasta existen dos feldespatos: el sanidino, cerca de la nefelina, normal en estas rocas, y la olig-oclasa. Son par- ticularmente bellos el nosean en las fonolitas verde mar, que constituyen g-randes masas en Tafira, la haiiyna, pasando k la anterior especie en las del Lomo del Capon, los individuos de aug-ita, tan to perceptibles k la simple vista en la roca como microsc6picos, y la titanita en hermosas maclas. (Lomo del Capon.) 3.° Fonolitas que establecen el transito k las andesitas. Este tipo, que es probablemente el mt\s importante del g-rupo en el pals , por su abundancia y espesor de sus formaciones, que en ocasiones pasa de 60 metros^ se caracteriza por el pre- dominio que en 61 alcauza el feldespato triclinico, que cons- tituye alg'unas veces individuos 6 maclas porfiricas de labra- dor (Las Rehoyas). Tambien hemos hallado al estado porfirico hermosos cristales de actinota, con inclusiones de plag'ioclasa (Cumbre de Gran Canaria), que en ocasiones se trasforma en (1) El conjunto de particularidades mineralogicas de las fonolitas de Canarias, tal como las consideran Sauer, Fritsch Reiss y dun el mismo Rosenbuscli, parecen indi- car que esta familia deberd acaso resolverse en otras nuevas sin eciuivaleate alguno en las rocas de otras regiones que nos son conocidas. iComo Uamar fonolita d una roca que carece de nefelina, como la de la fortaleza de Tif.'aiija, citada por Rosenbuscli?— El trabajo critico y taxonomico que estas particularidades exlgen, pediria una investi- gacion escrupulosa en vista de todos los ejemplares que ban servido para los prece- dentes estudios. (2) Rosenbuscli clta fonolita de QiniKuada y Timjana, que son, por el contrario, augiticas y nada anflbolicas. (3) Calderon. — tjtot.op.i'a di; rioxinnri' v okan caxaria. -nf: epidota muy bion cnrartorizada i)or su aspccto y sus rxtiiicio- nes trasversales (Las Helioyas); audita, que descomponi6n- dose da orig-en k impiirezas que ponen de inanifiesto el con- torno de los cristales cercanos de nefelina 6 de feldespato, y con inclusioues de apatito; pero otras veces se presenta la au- g-ita constituyeiulo eso^^ niicrolitos dpl<4-ados mas 6 m^nos eii- trela>:ados. de que liabla M. Fouque, que sou tau caracteristi- cos de la fouolita. La nefelina muestra bien su forma rectan- gular en una preparacion de Las Rehoyas, mi^ntras que es latente en otras muchas. p]l sanidino , aunque no con frecuen- cia , se halla alg"una vez porfirico en maclas dobles , lieclio ci- tado por Sauer en ejomplares del Roque del Pino, Paso de Guajara y Pila en Tenerifo, asi como en Palma, y que liemos tenido ocasion de comprobar en otros de la Cumbre de Gran Canaria. En cuanto k la plagioclasa, laqueconstituye los her- mosos cristales bialinos macroscopicos, es la olig-oclasa y k veces el labrador, en tanto que la de la pasta es siempre la olig-oclasa. El nosean, cuando existe, es bello y abundante (Lome del Capon), asi como la haiiyna azul (hermosisima en una preparacion de la cantera de Las Relioyas), en tanto que existen en el pais, como lo indica el profesor Rosenbusch, fo- nolitas completamente desprovistas de este mineral. Es notable la abundancia de titanita, en alg'unos de los g-randes cantos sueltos delbarranco de La Mata , junto k Las Palmas, asi como la de la tridimita , aunque no bella. En ciertos casos las zeo- litas derivan en cantidad crecida de alg-unos de los mine- rales mencionados, 6 se halla el 6palo en concreciones esfero- liticas. Andesita anfib61ica. Las verdaderas andesitas anfibolicas tienen muclia mks, im- portancia en la constitucion del pais de la que g-eneralmente se ha creido. Sin duda por no constituir en 61 rocas bellas, no han llamado bastante la atencion de los observadores, que cuando aluden k ellas, las confunden con el basalto. En el ya- cimiento aparecen como masas compactas de una piedra pesa- da, oscura, 4spera al tacto^ de cuya pasta solo destacan , y no siempre, cristales acaramelados de feldespato y otros neg'ros, brillantes, m^s menudos que los anteriores. 268 ANALES DE HISTOEIA NATURAL. (6) Aunque es crecido el numero de andesitas que hemos podido reunii';, escasean los ejemplares frescos y por ello heinos de referirnos principalmente en la sig-uiente enumeracion de sus componentes minerales a un ejemplar procedente de Las Relio- yas, que es el que se lia prestado mejor al estudio. La olig'oclasa constituye todos los pequenos iudividuos fel- despMicos de la pasta; pero el sanidino abunda en forma de g-randes y liermosos cristales 6 luaclas tantu en Las Rehoyas como en una andesita de Tafira; tambien existen mag-nificas secciones de ortosa en perfectas y curiosas maclas, que se ven muy pocas veces. El anfibol y la mag-netita no ofrecen parti- cularidades especiales. La augita se encuentra en limpios cristales porfiricos. Son, en fin, notables la titanita, en for- mas r6mbicas muy puras y sobre todo la epidota , mineral de- rivado que solo existe por excepcion en la andesita y que aparece , no obstante, en bastante cantidad en nuestro ejem- plar. Entre los productos secundarios, merecen citarse las drusas de calcedonia de la andesita del Monte-lentiscal y el opalo de que se cubren las superficies expuestas k la intemperie de las de Tafira. De esta ultima localidad proceden tambien varieda- des muy afines k la traquita, por su rico contenido de sanidi- no, que son fecundas en productos secundarios diversos. Mas no todas las andesitas anfibolicas de Canarias poseen una composicion tan rica como la de los ejemplares de Las Rehoyas mencionados. Por el contrario , nos parece que la mayoria son poco notables y pobres en iudividuos porfiricos, como es el caso en las del Monte-lentiscal, entre muclias que pudieran citarse. Tampoco se descubreu particularidades dig-- nas de notarse en punto k la estructura, si no es la de las flue- tuaciones que se perciben muy bien en las rocas frescas de Las Rehoyas. Andesita augitica. La combinacion de la augfita con la plag-ioclasa constituye una de las rocas nuls importantes del archipi61ag-o canario. El feldespato es la olig-oclasa, y, en un ejemplar de Tafira, existe el labrador en g-randcs cristales; y la olig-oclasa en los iudivi- duos (Ic l;i pasta. La aug-ita es por lo g-eneral muy bella y ex- (7) Calderon. — litologia de tenkhife y ghan canaria. 209 trcmadamcnte abnndante en las andesitas del caniino de Las Palmas (i Teide. Cerca de la aug-ita se encuentra alg-unas veces la hornbleiida en g-randes individuos (frecuentes en Las Re- hoyas). que se trasformnn en ocasiones en caleita (Guanar- teme). La mag-netita y el apatito no ofrecen circunstancias es- peciales. La calcedonia y la calcita (Las Rehoyas); las zeolitas llenando cavidades microsc6picas al m^nos (canteras del Monte lentiscal) 6 en zonas (cerca de la Caldera de Bandama); alg-u- nas materias cloriticas y, sobre todo, hermosas laminas de liierro oligisto, constituyen productos secundarios que se ka- lian con no escasa frecuencia. Existe ademfis normalmente en estas rocas un vidrio g-eneralmente claro, grannlado k tre- clios, que k veces predomina de tal modo, que es dudoso si el ejemplar debe considerarse como una andesita verdadera, 6 como una andesita vitrea (Cueva de Baez). Hemos tambien observado en el vidrio, un desarrollo notable de microlitos en ag*ujas finisimas (en seutido microsc6pico) que le enturbian hasta el extremo de parecer dicho empafiamiento obra de materias alteradas interpuestas ; ilusion que se desvanece con los grandes aumentos, como se comprende sin necesidad de demostracion. Este fen6meno es particularmente notable en una roca recogida por nosotros en la Cumbre de Gran Ca- naria. La andesita augitica examinada a la simple vista no difiere generalmente por su aspecto de la andesita anfib61ica, y por esto ambas familias ban sido confundidas indistintamente con el basalto, con el que comulgan en compacidad, densidady colores generalmente oscuros. Se perciben, desde lu6go, en la roca que nos ocupa, la augita, en forma de cristalitos negros estrechos, y la plagioclasa, en la de individuos de hasta un centimetro , m6nos bellos y hialinos que los de las fonolitas. En los ejemplares de las canteras del Monte-lentiscal bay muchas c61ulas irregulares tapizadas de productos zeoliticos. Tales son los caract^res macrosc6picos de la andesita augi- tica, m4s comun en Gran Canaria y tambien en Tenerife, donde, segun Lasaulx (1), reposa bajo las lavas del Teide. Pero hay una variedad en el Gran Barranco de Palma y en la Cumbre (1) BlementcderPefrograp/iie, Bonn, 1875. 2-;o ANALES DE HISTORIA NATURAL. («) de Gran Canaria, que ha sido tomada alg-una vez por im mela- fido en virtud de su completo parecido exterior con esta fami- lia de rocas. La pasta en semejante variedad es deun fondorojo oscuro, del cual destacan cristales de plag-ioclasa v ofrece una estructura alg-o astillosa. Las secciones delg-adas muestran que es muy rica en vidrio , al cual surcan en forma de cor- rientes rauchos microlitos, principalmente feldesp^ticos. Andesita obsidi^nica. Debe constituirse un g-rupo independiente, en el pais al m^nos, con aquellas andesitas en que la sustancia amorfa pre- domina de un modo exuberante sobre los elementos diferen- ciados. Y esta categ-oria es muclio mas rica en representantes en el arcliipi61ag'o de lo liasta aqul supuesto , pues comprende no solo los tipos de apariencia vitrea, citados alg'una vez antes de ahora, sino otros (y son el mayor numero) de aspecto com- pletamente p^treo. En nuestro anterior ensayo citado liemos descrito lig-era- mente — como en los limites que alll nos habiamos impuesto podiamos hacerlo — la variedad obsidianica de Tenerife, que existe en las colecciones del Museo de Historia Natural de Madrid. Esta es de un color neg-ro uniforme 6 con fajas ver- dosas oscuras; de su pasta destacan cristales de feldespato, alg'unos de aug-ita y pequenos n6dulos Uenos de productos secundarios. Las secciones delg-adas muestran que la masa de la roca es un vidrio amarillo, en el que hay individuos de pla- gioclasa y sanidino porfiricos disperses, alg'o de piroxeno, apa- tito, titanita, mag-netita y alg-unos minerales secundarios, como el hierro olig-isto. Una abundante arenilla de mag-netita sirve para poner de manifiesto las fluctuaciones de la roca. Mas, como hemos dicho, el aspecto de las andesitas obsi- di^nicas de las canteras de Las Rehoyas y otros sitios no es vitreo en el ejemplar examinado h la simple vista, sino el de una piedra g-ris, compacta, nada trasluciente por los hordes y ^spera al tacto; el aparato, en fin, do cualquier andesita. S61o el microscopio puede revelar el predominio que en ellas al- canza la parte vitrea sobre las diseminaciones, que consisten principalmente en plag-ioclasa y hornblenda. Casi todos los (9) Calderon. — litologia de tenerife y gran canaria. ni ejeraplares cemcntan restos 6 cristalcs dc rocas mas antig-uas, ora en estado macrosc6pico , ora en microsc6pico, y por tanto los llmites entre csta familia y la de las brechas andesiticas (si pucdc admitirse esta ultima) son alg-iin tanto convencio- nales. Es ciiriosa una andesita vltrca de Las Rehoyas por la i)re- sencia del cuarzo y el sanidino accesorios, que indican es un transito i la liparita. Tefrita. Esta roca tiene g-eneralmente del basalto la apariencia exte- rior y de la fonolita la estructura. 8e encuentra constituyendo rocas pesadas, compactas, con cavernosidades alg-unas veces, y de color rojo (Cumbre de Gran Canaria), g-ris 6 neg-ro (Salto del Castellano, en la misma isla). Percibense desde lu^g-o en todos los ejemplares de estas localidades cristales porfiricos de aug'ita y muchas cavidades llenas de productos zeoliticos. Una parte de los ejemplares que tenemos preparados con- tiene la nefelina de un modo latente y es cuestionable si deben 6 no referirse k la tefrita. Los que pueden en todo rig-or con- siderarse como tipicos — de los cuales alg-unos ban servido al profesor Rosenbusch para hacer la descripcion que consig-na en su obra clasica (1) — son unamezcla uniformemente granu- lada de plag-ioclasa, nefelina, aug-ita y mag-netita con bastante apatito, Donde liemos visto inks clara la nefelina es en una tefrita gTis oscura alg'o cavernosa, que recog'imos en la Cumbre de Gran Canaria, en la cual ofrece pequenas inclusiones de mag-netita. Los g-randes individuos de aug-ita del Salto del Castellano, muestran profusamente el curioso fen6meno, ya observado por Rosenbusch, de trasformarse en hornblenda en la periferia, paralelamente al eje; en otros se halla la horn- blenda porfirica independiente de la aug-ita. La haiiyna, des- compuesta en natrolita, existe en un ejemplar del archipie- lago del Museo de Madrid, cuya localidad detallada falta; pero sabemos por el mencionado profesor de Heidelberg", que te- fritas que contienen este elemento abundan en la Puuta del (1) Mihoscop. Physiogr. der massiyen Gest., Stuttgart, IS'TT, pag. 492 y siguientes. 272 ANALES DE HISTORIA N'ATURAL. (10) Sombrero (Gran Canaria) y en la isla de Palma. En la misma preparacion de la roca del Museo se reconoce la presencia de la titanita. A estos minerales hay que agreg-ar unos larg-ui- simos y estrechos cristales, cuyos limites y cuyas seccio- nes trasversales no hemes podido reconocer , que existen en g-rande abundancia en un ejemplar del Salto del Castellano; fueron provisionalmente considerados por nosotros como de enstatita, k pesar de ofrecer un aspecto diferente del que esta especie presenta normalmente en las rocas ; pero una solucion definitiva no podra obtenerse hasta que la suerte depare el ejemplar de que se hizo la preparacion, que por desgracia se ha extraviado. Entre los produatos secundarios merecen men- cion especial la riqueza en zeolitas, tanto en estado microsc6- pico — y frecuentemente entonces en la forma de ag-reg-ados representados en la fig-ura 10 de nuestro ensayo sobre La evo- lucioti de las rocas volcdnicas — como de rinones perceptibles k la simple vista, abundantisimos, blancos, que comunican a la roca el aspecto de un fino amig"daloide. La calcita se halla tambien como producto evolutivo reducida k peliculas en la pasta, cuando no ha tenido espacio para cristalizar desemba- razadamente, 6 en las partes superficiales de la roca. En fin, en ocasiones (Cumbre de Gran Canaria) se ven tambien \k- minas de olig-isto. La proporcion de base vitrea parece en g-e- neral escasa en nuestros ejemplares. Rosenbusch cita la tefrita del Tiro del Guanche en Tenerife por manifestar clara la exis- tencia de un vidrio amarillo oscuro, que es en cambio poco perceptible en la finamente g-ranosa del Risco de la Pila. En cuanto k las tefritas con olivino accesorio (hasanita), s61o teng'o una preparacion dudosa de la Cumbre de Gran Canaria, cuya composicion no ofrece nada de notable, sino la belleza de su aug*ita. A juzg-ar por los ejemplares de la isla de La Palma, rcconocidos como tales, que nos ensen6 el pro- fesor Cohen en el Instituto petrog-rAfico de Estrasburg-o, nos parece que esta roca es muy abundante en dicha isla y en el vallc dc la Orotava, donde constituye un in;it(M-ial gvneral- mentc ncg-ro, de aspecto basAItico, finamente poroso y con cristales escasos, pero no pequefios, de pcridoto olivino. (11) Calderon. — LiTOLOGiA ok thnkuifk y oran canaria. m Basalto nefelinico. Niiestras recientes investig-aciones no nos hnn onriqiiccido con nino-iin dato nuevo respecto k esta familia, dobiendo liiiii- tarnos k reproducir la lig-era indicacion hecha en la prece- dente resefia citada: «E1 basalto nefelinico establece la transicion entre la basa- nita 3^ los basaltos ordinarios. En el yacimiento ofrece el aspecto de estos I'lltimos, pero se disting-ue de ellos por iin ])eso es])ecifi(*o superior y por la ausencia de cristales porfiricos de feldespato, miiy comunes en los verdaderos basaltos. Las sec- ciones delg-adas del basalto nefelinico recog*ido en Gran Ca- naria son de grano fino y muestran una abundancia de peri- doto, que indica bien el g-rupo k que deben llevarse. Lasaulx ha citado la nefelinita anamesitica del Pico Viejo, en Tenerife, que se disting-ue por su color g-ris 6 rojizo-claro con puntos oscuros que recuerdan la melilita.» Basalto feldesp^tico. En esta importante familia de rocas se desentranan en el arcliipi61ag'o cuatro tipos k lo m6nos, a juzg-ar por las nume- rosas preparaciones que poseemos: basalto doleritico, basalto labrad6rico, basalto anortltico y basalto vitreo. La dolerita, que abunda en todas las islas Canarias, consti- tuida ora por granos g-ruesos y discernibles k la simple vista (Cumbre de Gran Canaria), ora altamente anamesitica (Las Palmas), consiste esencialmente en un agreg-ado de plag-io- clasa, aug-ita y mag-netita. A compos de la disminucion en el tamano de los elementos aumenta la proporcion de mag-netita y la resistencia al martillo de la roca. De la pasta uniforme, s61o visible con los g-randes aumentos, destacan k veces cris- tales 6 g-rupos de cristales de plag-ioclasa, tan curiosos como el representado en la l^m. 6/ del tomo viii de nuestros An ales. El basalto labrad6rico parece la roca de la familia mks im- portante en la region y el que constituye los lechos ordina- rios de piedra negra, compacta y m^s 6 menos cavernosa. En [ uj L I B R A "^X -ni.-ft-r^' VA ANALES DE HISTOKIA NATURAL. (12) ocasiones es celular (Tirajaiia, Tafira, Monte-lentiscal y otros niuchos sitios de Gran Canaria y Tenerife) y las cavidades se enciientran vacias 6 Ueiias de productos seciindarios (Tejeda en Gran Canaria, Orotava, Barsario, Leco, etc., en Tenerife). Es prismdtico y columnario en muchos puntos y senalada- mente en los ribazos marinos. liasta el extremo de que estas bellas formaciones son lo primero que llama la atencion del viajero cuando se acerca h las islas. Las variedades porosas — naturalmente las m^s alterables — se trasforman en masa en wackas muy empleadas en la construccion. Las de las can- teras de San Francisco de Paula y La Isleta son particular- mente bellas en las secciones por el contraste del niiclco cavernoso ocraceo con una espesa capa blanco-azulada de ara- g"onito, que le cubre uniformemente. La plag'ioclasa de estos basaltos es el labrador, que no pocas veces se halla porfirico constituyendo cristales alargados de liasta un centimetro, de la combinacion oP y ooPdo . La aug'ita, no s61o de la pasta sino la de primera consolidacion , es abun- dante, perceptible a la simple vista y particularmente bella en nuestras preparaciones de la Cuesta de Silva. No podemos aseg-urar la existencia del anfibol ni de la mica. En cuanto al olivino porfirico, le hemos visto faltar por excepcion en las la- bradoritas aug-Iticas, tipos del Monte-lentiscal, donde es escaso tambien microsc6picamente; en g-eneral, por el contrario, es bermoso y frecuente, ora en cristales simples perfectamente config^urados, de la forma normal (Cuesta de Silva), ora, lo que es ra^s g-eneral, en frag'mentos muy ang-ulosos y con con- tornos cortantes (muy bello en Las Palmas). El apatito se halla en gran cantidad en los basaltos explotados en la cantera del Muelle, juntc k Las Rehoyas y en otros, asi como la mag-ne- tita. Entre los productos secundarios merece mencion la si- derita, el arag-onito, frecuentisimo en concreciones, sobre todo en las escorias basdlticas mcncionadas arriba , y las zeolitas (chavasia y mesotipa en el basalto de la Cuesta de Silva y estilbita en uno de Tenerife del ]\Iuseo de Madrid). La hyalita y el ^palo constituyen los mejoros ejemplares que de estas especies hemos visto en la superficie de un basalto ca- vernoso de Gran Canaria, que forma parte de las colecciones do la Institucion libre de Ensenanza. En fin, la sustanciaamorfa —que carecteriza estos basaltos en oposicion t'l las dolcritas — (1:?) Calderon. — litologia de teneiufe y gran canaria. 275 puedo faltar por cfecto do la desvitrificaeion, como lo homos obsorvadu on al^-unos ojomplai'os do Las Palmas, en tanto que otras veces so consorva ^-ranulado y trasparonte, oomo lo mnestra en abnndanoia el ejeuiplar anteriormente citado por presentar productos hidrosillceos. En el respecto mineral6g'ico los basaltos labrad6rico8 de Ca- narias no son especialmente interesantes ni variados, como se puede deducir de la rApida onumeracion que acabamos de hacer. Y debe advertirse que dominan on el pals los tipos cuyos componentes se reducen k los caracteristicos de la familia. En un respecto ofrecen bastantes variedades estas rocas y es en el de la dimension de los elementos. Estos (nos referimos k los de la materia fundamental) son muy g-randes, en sentido mi- crosc6pico, en los basaltos de las canteras del muelle de Las Eehoyas y lleg-an k disminuir en t^rminos de nocesitar para ser vistos en las secciones de los mayoresaumentos en ciertos ejemplares casi negros de Las Palmas. En los ultimos se pre- senta la estructura cocolitica de que hicimos m^rito en nuestro precedente trabajo citado, k la cual se debe el fen6meno de que las concreciones de la pasta misma simulen, kun vistas con la lente, cristales de aug'ita queen realidad no existen. Del basalto anortitico s61o poseemos un conocimiento im- perfecto que se reduce al de un ejemplar del Barranco de los Bolos, entre Ag-iiimes y Santa Lucia de Tirajana (1). Los ca- ract6res exteriores 6 intimos de esta piedra no difieren de los que ofrecen los basaltos labrad6ricos compactos; pero la cir- cunstancia de ser diversa la especie feldespAtica de la base, nos ha parecido un hecho de trascendencia g'eol6g-ica dig-no de tomarse en cuenta. A la variedad vitrea (itaquiUta'? ) deben referirse alg-unos ejemplares considerados generalmente como obsidianas ordi- narias, y entre ellas una que se encuentra en Tenerife entre la Estancia de Arriba y Alta Vista, Rosenbusch ha hecho m6- rito de ella, notando los diferentes g*rupos de cristales porfl- ricos que empasta, asi como de sus muchos microlitos 6 in- (1) Es precisamente la roca en que estdn gravadas las inscripciones supuestas obra de los canaries primitivos, que se liallan copiadas fielmente en el album del conocido antropologo de Paris M. Vernaud. TtG ANALES DE HISTORIA KATURAL. (14) clusiones de sanidino, plag-ioclasa y augita disperses en una abundante base vitrea. Piroxenita. Con este nombre va k describir el Sr. Joiiyovitch una roca pirox^nica no feldespatica de los Andes, k cu^'o tipo parece debe referirse un curioso ejemplar recog-ido en Tafira ( Gran Canaria ) por el Sr. D. Diego Ripoclie, que nos ha procurado el duplicado del que existe en las coleccionesdelMuseoCanario. La roca en cuestion tiene un aspecto singular, que recuerda el de los meteoritos m^s que el de ninguna del pais. Es de co- lor pardo-oscuro, notablemente pesada y compacta, sin el me- nor indicio de cavidad alguna. De esta pasta mon6tona desta- can cristalitos negros de augita de un millmetro. Es caracte- ristica la resistencia k la alteracion que semejante material ofrece, pues las superficies sometidas k la intemperie se vuel- ven lustrosas, oponi^ndose asial acceso de los agentes. La composicion de esta roca es la siguiente : L — (Primera consolidacion). Augita. Apatito. Magnetita. IL— (Segunda consolidacion). Microlitos de magnetita. Microlitos de augita. III. — (Productos secundarios). Hematites. Calcita. Titanita. Mas, para proceder con todo rigor riontifico, no dobo bastar el cx^mcn de un cjcmplar para alirmar detinitivamcnte la existencia en el pais de un grupo nuevo, porque, en el caso presente, quedan como posibles, aunque no probables, los supuestos de que la roca contenga un poco de feldespato la- tente y el de que sea un accidcnte local de la andesita, que por ejemplo en la del camino de Las Palmas k Teide, se sobrecarga extremadamente de augita. Lo ultimo no parece veroslmil en (15) Calderon. — LiTOLOGiA de teneiiii'"e y guan canaulv, 27I vista de los caract6res del ejemplur en inusa, y todo induce, por el contrario, h pcnsar en el liallazg-o en Gran Canaria do esta nuevat^ interesante cuinbinacion niineralu{^-ica, que viene •k Uenar un vacio lmi el cuadi'u sistemdtico de las familias litu- Wg-icas (1). Limburgita. Otra familia aug'itica, no feldesp^tica, es la de la limburg-ita; pero mit^ntras que la anterior se relaciona por sus caract6res mineral6g'icos y de estructura con las andesitas , esta lo liace con los basaltos, especialmente por la importancia que en ella alcanza el olivino como elemento caracteristico. Hemos dado cuenta en nuestro precedente trabajo de la descripcion de las limburg-itas de laisladeLaPalmajhechare- cientemente por el Sr. Van "Werveke de Estrasburg*o (2), quien nota que adem^s de los elementos primordiales, aug'ita y oli- vino , se hallan en la roca la liornblenda y una rica base vi- trea que enlaza estos elementos. La aug'ita, que es el principal componente , existe k la vez en la masa fundamental y en di- ll) Despues de entregado el manuscrito de estos estudios ha publicado el Sr. Jou- yovitch un foUeto muy interesante {Note svyr les rocJies e'ntpHxies et mdtaniorphiques des Andes, par J. Jouyovitcli.— Belgrade, 1830), resumen de una Memoria bastante exten- sa, que aparecerd en breve, en el cual describe asi esta nueva especie litologica por el descubierta (pigs. 13 y 14) : «XII. Pikoxenitas. — Propongo que se llame Piroxenita a >;un nuevo tipo de rocas que he encontrado entre las de las Cordilleras. — Es una roca wmicrolitica sin feldespato, compuesta casi unicamente de cristales de piroxeno. Este » mineral se halla en dos estados diferentes de consolidacion : al estado de grandes cris- »tales y al de microlitos. — Los cristales de primera consolidacion, de 5-7 milimetros »de longitud, poseen los caracteres ordinaries de la augita. Los microlitos de este mi- »neralsemanifiestan bajo la forma de pequenos prismas que ofrecen unatendenciamar- »cada a la estructura fibrosa debida al desarroUo y frecuencia de las exfoliaciones ha- »bituales del piroxeno. — Los minerales secundarios son la clorita, la actinota, y pro- »bablemente tarabien los granules de esfena. — Esta interesante piroxenita precede de »Cura y de Semen , cerca de Cura, en la repiiblica de Venezuela. — He encontrado el »mismo tipo de roca entre las volcdnicas de las islas Canarias, que M. Salvador Cal- »deron, profesor en la Institucion libre de Madrid, ha traido al laboratorio de M. Fou- wque para determinarlas. Esta piroxenita de Tafira, en Gran Canaria, contiene grandea »cristalesde piroxeno, apatito y hierro oxidulado, y microlitos da piroxeno, hierro wosidulado y esfena; el residue vitreo de la cristalizacion es muy abundante. En cier- »tos ejemplares del mismo yacimiento se descubren algunos rares cristales de feldes- »pato, y la roca tiene entonces tendencia d entrar en uno de los grupos de rocas fel- >;despdticas.» (2) Deitrag tur Kenntniss der Limiurgitc, ^'iieuea Jahrb., 1879. 2:8 AKALES DE HtSTORIA KATURAL. (16) seminaciones porfiricas; estas ultimas presentan inchisiones y productos de alteracion y la particularidad de descompo- nerse entre los nicoles cruzados en cuadraiites, que se extin- guen alternativamente , en vez de las zonas ordinarias de di- cho mineral. La mag-netita se encuentra en inchisiones en la aug'ita y en el anfibol, asi como en la pasta de la roca. El mismo papel jueg-a una sustancia de color rojo de sang-re que da secciones limpias rectang-ulares 6 r6mbicas y que el autor refiere al olivino. Poseemos un g-ran niimero de limburg-itas de Gran Canaria: Unas compactas y erizadas, con 6 sin productos de alteracion (Monte-lentiscal); otras porosas liasta consistir solo en t^nues paredes de gToseras c^lulas (canteras de Tafira y Monte-len- tiscal) y otras medianamente porosas, que son funiformes en las partes superficiales de las corrientes (Isleta). Brecha y toba. Aunque el estudio de las rocas cong'lomeradas y detriticas no entra rig-urosamente en el plan propuesto, hemos creido deber liacer una excepcion con las que encabezan este articulo 4 causa de que una g-ran parte de ellas no manifiestan en el pais el car^cter de discontinuidad liasta que son reducidas h l&minas trasparentes. De estas breclias microsc6picas, unas consisten en elemeii- tos diversos trabados , como las de las canteras de Siete Puer- tas, junto k Tafira, empleadas en la construccion y las de la Caldera de Bandama, que corta en el Monte-lentiscal la nueva carretera que va de Las Palmas k San jNIateo, las cuales se componen de cenizas y otros restos no 16,vicos solidificados. Otras brechas, decididamente andeslticas (no traquiticas como hasta aqui se ha dicho), son macrosc6picas 6 microsc6picas y sirven de material preferido para la construccion conocido con el nombre de losca. La de las canteras de Las Relioyas es amarillo-ocracea, con pequenas vetas rojas o verdosas, debi- das k productos secundarios irreg-ularmentc repartidos; su pasta es compacta, lo cual prueba que una influencia meta- m6rfica ha obrado sobre ella, endureci^ndola y borrando la apariencia brechiformo. en los limites al m^nos de la obsorva- (17) Calderon. — LiTOLOGiA nr, tknertpe y gran canarta. 270 cion ordinaria. Esta roca conticue frecuentes y grandes cris- tales 6 maclas dc dos feldespalos , que se hallan muy poco u nada altcrados. En cainbio, la breclia explotada en las cante- ras do los alrededores do Las Palmas , Vallc dc San Roque y alg-una del IMonte-lentiscal son lig-eras, porosas ymanifiestan desde lueg-o que no son rocas liomog-^neas. Es notable la pro- fusion con que contienen frag-mentos amarillos, esponjosos, de uno -k dos centimetros de larg-o , que parecen cristales de feldespato alterado. Alg'unas de estas ultimas, y creemos que las del fondo de la Caldera de Bandama (1) entre ellas, son verdaderas brechas obsidiAnicn-andesiticas. En Tenerife existe una roca, descrita con el nombre de etc- taxita por Fritcli y Rciss (2), en la que se perciben dos sus- tancias, una micro 6 criptocristalina y otra de pedazos ang-u- losos como empastados , que se dan k conocer por su color y su bello contorno, radiante 6 festonado. Estas dos clases de ele- mentos no son sino el resultado de las diferenciaciones distin- tas y el todo una forma anormal de la fouolita. Al parecer abundau en Tenerife las tobas m^s que las ver- daderas breclias y los elementos que las constituyen son lie- terog-eueos, alg-unos de orig-en moderno y descompuestos en productos variados. Tambien liemos visto rocas de esta clase en Gran Canaria, como en la Isleta, en la Cueva Baez y en la cantera del Lomo del Capon, donde es explotada una toba de gruesos elementos, entre los cuales se reconocen andesitas aug-iticas con g-randes cristales de piroxeno. Un asunto de la mayor trascendencia, y aunque tratado sin detalles resuelto de diversa manera, es el de si existen 6 no en las islas Canarias , tenidas por esencialmente modernas , como Tenerife y Gran Canaria, rocas anteterciarias y plut6nicas. Nosotros nos bemos inclinado siempre 4 la neg-ativa, funda- dos en consideraciones g'eol6g'icas ; pero, en honor de la ver- (1) Veaae el corte en nuestra ReSena de las rocas de la isla volcdnica Gran Canaria. —Anal, de la Soc. Esp. de Hist. Nat., tomo v, 1876. (2) Geol. Beschr. der Ivsel Tenerife, Winterthur, 1868. 280 ANALES t)E HISTORIA NATURAL. (18) dad, el examen de alg-unos ejemplares recibidos I'lltimameiite nos liace vacilar sobre lo teriiiiiiante de imestras anteriores afirmaciones. En todo caso — y notando que lus datos que va- mos4 expouer no son decisivos — debemos insistir en que las llamadas diabasas pizarrosas y pizarras nietam6rficas por los observadores, ^ntes de los modernos prog-resos de la litolog-ia, son en realidad fonolitas que se ban heclio mas 6 menos liojo- sas en virtud de la natrolizacion de su baiiyna 6 dc su nefe- lina, asi como andesitas aug'iticas las tomadas por alg-uno como melafidos. Si, en realidad, existen rocas anteterciarias en Gran Canaria, debe ser de un modo muy circunscrito. He aqui los datos 4 que aludiamos: 1," Una roca ortlioclasica de Gran Canaria, rica en cuarzo, en titanita, en g-ranos de epidota y con moscovita, flog-ovita y calcita secundaria, se refiere evidentemente a las dioritas cuarciferas. Nuestras averig-uaciones sobre la localidad en que ha sido recogido este ejemplar , ban dado por resultado el que procede de los escombros de una antig-ua construccion, y si bien no parece probable el que en un pais alejado del conti- nente y en que abunda tanto la piedra para edificar, hayan heclio venirla de fuera, no es m6nos cierto que de un hallazg-o semejante no se puede sacar consecuencia alg-uua seria. 2." Otro ejemplar procedente del Lomo del Capon ofrece tambien , visto en masa, un aspecto decididamente antig-uo. Su examen microsc6pico muestra que no posee ni microlitos ni materia aniorfa , sino que es un mero ag-reg-ado cristalino de piroxeno, anfibol, labrador, un poco de sanidino y abun- dante apatito en hermosas secciones.Nosotroshemos recog-ido otro ejemplar an41og"o en la Cruz de Ginamar en que el labra- dor y el anfibol verde tomaban enormes proporciones. p]stas rocas, al menos la primera, parecen diabiisicas, pero no po- drk demostrarse sin mayor copia de datos si en realidad son mks que un accidente local, 3.° Mencionaremos, por ultimo, una roca recog-ida en Las Rehoyas, cuya pasta se compone de individuos de olig-oclasa, anfibol y augita, esta ultima muy bella. Existen porfirlca- mente hermosos cristalcs de orthosa en maclas complicadas, que se ven muy rara vez; mucho sanidino, bastante epidota secundaria y magnificos cristales de titanita. La estructura muestra las fiuctuaciones muy marcadas. El aspecto do este (19) Calderon. — litologi'a df, TKNEinFr; y oiun canabia. 281 ejeini)lar es el de una porfirita, k cnj'a snposicion ayuda la cii'cunstancia deabimdar porcxtremo on 61 la epidota, tan ca- ractcristlca de las rocas de diclia faniilia como rara en las an- desitas. Estos dates, aunqne mAs s61idos. ^i nnestro juicio, que los liasta aliora indicados per algunos g-eolog-os — eminentcs per otra parte — en pro de la idea de la existencia en Gran Canaria de rocas anleterciarias, no son sin embarg-o terminantes , ni se podr^ lleg-ar k la certidumbre m^s que completandolos con el conocimiento de sus relaciones estratigT^ficas. Porque queda en pi^ el supuesto de que hayan sido arrojadas como frag-mentos durante las erupciones, desde el cimiento primi- tivo, k trav6s del cual se abrieron paso los cnUeres oce^micos. Este hecho se ha verificado positivamente en el cabo de Gata, cuyas lavas presentan con frecuencia gran cantidad de indivi- duos de g-ranate, moscovita, cuarzo y cordierita, que proce- den de rocas graniticas preexistentes. La naturaleza de los feldespatos dominantes en los materia- les volc4nicos sumariamente descritos, indica cuatro perlodos de erupcion k partir de las rocas sanidinicas , con poco 6 nada de olig-oclasa (traquita, liparita y fonolita) , sig-uiendo las oli- gocl&sicas (principalmente la serie andesitica), las labrad6ri- cas (basaltos y lavas labrad6ricas) y las anortiticas (basalto anortitico). Todaviacabe reconocerla huella de otras erupcio- nes intermedias mks 6 m^nos importantes , como la de rocas cuarciferas (liparitas), que no vuelve 4 repetirse al parecer, la de las piroxenitas — probablemente local al fin del periodo andesitico — y, en fin, la de las lavas augitico-perid6ticas (limburgita), cuyas primeras emisiones no creo pasen de la 6poca cuaternaria, en tanto que las mks modernas se refieren k los tiempos hist6ricos. Todo lo ahora dicho con car^cter general , no implica que cada una de estas erupciones sea un hecho independiente y sus productos perfectamente distintos en cada una; 4ntes por el contrario, creemos que por los mismos cniteres se ban ve- rificado la mayor parte de las emisiones, consistentes en una ANALES DE HIST. NAT.— IX. 19 2^2 ANALES DE HISTORIA NATURAL. (20) misma pasta imperfectamente diferenciada en las entrafias de vastos volcanes y que las familias enumeradas corresponden h etapas de dicha diferenciacion. En nuestro precedente ensayo sobre la evolucion de las ro- cas volc^nicas, indicabamos que el car^cter gradual del trkii- sito de unos tipos {"i otros es la razon mas valiosa en pro de la teoria que dejamos apuntada, en tanto que no se resuelve por la de Sainte Claire Deville (1) , que suponia la independencia de cada erupcion. Entre los aludidos tr^nsitos es sobre todo frecuente 6 interesante el de la fonolita h la andesita, que da lug-ar a que ciertas rocas sean consideradas como de la primera familia por Sauer y como andesitas liaiiynicas por Rosen- buscli. Citaremos entre las andesitas de composicion minera- lug'ica intermedia, las de Tafira y las que se liallan en grau- des cantos sueltos en Las Rehoyas. En unas canteras de este ultimo punto se extrae una andesita obsidi^nica, pasando k la liparita. En fin, la abundancia de plag-ioclasa en la maj'oria si no en la totalidad de las traquitas, son hechos que no se ex- plican sino por fenomeno de evolucion g-radual. La erupcion de las andesitas anfibolicas sucedio a la de las fonolitas, como lo prueban ejemplares de Las Rehoyas, en que se ve este contacto. Estas dos rocas corresponden respectiva- mente 4 los llmites inferior y superior de las dos series m^s caracterizadas en la region canaria ; asi es que por ello el des- cubrimiento positivo de seme] ante contacto y de la transicion de una k otra, ban de ser tornados en cuenta para estimar la validez de muclias teorias de trascendencia g"eol6g'ica g-encral sobre la liistoria de los arcliipi^lag-os oce&nicos. (1) Voyage geol. aii.v Antilles et anx tics de Tenerife et de Fogo. Paris, 1810. (21) Calderon. — t.itologi'a dk tknkiufk y (u^xn canaiua. 283 Explicacion de la Idtmina XI. Fi^. 1." Andcsita au^itica do Las h'cliuyas (Graii Canaria). Se ven en primer t^rmino en esta fig-ura dos seccioiies rom- bicas, amarillentas, iiiuy caracterislicas, de bellos cristales de esfena, que contienen g-rdniilos negros cristalinos, gris^ceos en la luz reflejada , referibles al hierro titanado. En la parte superior izquierda de la figura hay una masa neg-ra, tambien de la misnia sustancia, rodeada do una acumulacion de g-ranos amarillentos, cuyos bordes son g-ruesos y oscuros; en la luz polarizada brillan y se extinguen con claridad 6 independien- temente unos de otros. Deben referirse, pues, Ala Jexicoxena de Giimbel, que. seg-un MM. Fouqu6 y L6vy (Min^ralogie mi- crograpMqiie , 426),, no es m^s que una esfena secundaria. Al- g'unos de los microlitos mayores de olig-oclasa de la pasta se perciben en el dibujo, k pesar de estar liecho con d6bil aumen- to, y atestiguan el movimiento de fluctuacion que les animo en el seno del magma fundamental. La epidota, que abunda en la rocay la caracteriza, constituye en la parte dibujada gra- nites demasiado pequenos para que se puedan distinguir cla- ramente sus caracteres. Fig. 2.' Liparita de Tafira (Gran Canaria). Dibujo liecho en la luz polarizada, estando cruzados los pris- mas de nicol , con el objeto de hacer bien visibles los granos de cuarzo secundario abundante que separan por complete esta roca de una verdadera traquita. Fig. 3.* Tefrita de La Cumbre (Gran Canaria). Los cristales porflricos de augita trasform^ndose en liorn- blenda; en la masa pirox6nica de la derecha de la figura la evolucion se realiza especialmente en la periferia. La nefelina es amorfa y solamente reconocible por los procedimientos mi- cro-qulmicos. Son frecuentes granules grandes de magnetita. OATALOGO METODIGO DE LAS PLAIAS OBSERVADAS COIIO ESPONTAIAS EN NAVARRA, DON JUAN EUIZ CASAVIELLA. (Sesion del 7 de Julio de 1880.) SEGUNDA PARTK CO RO I- 1 FLORAS. Primulaceas. 445.— Primula officinalis Jacq. Villava. Marzo, Abril. 446.— P. suaveolens Bertol. En las selvas del Carrascal. En fruto y sin flor. Loscos y Pardo aseg-uran en sus Series imperfectas que la planta arag-onesa , contra lo que su nombre indica, es de todo punto inodora, observacion que liacen constar Willkomm y Lang-e en su Prod. Fl. Ilisp. Nada podemos aseg-urar sobre este particular de la planta navarra, por haberla visto sola- mente en fruto. 447.— Androsace maxima L. Vulg-ar en Caparroso. Marzo y Abril. 448.— Asterolinum stellatum Lk. Hffg-. Bastante coniun en Caparroso, viviendo en prados y pastos a la sombra de otras plantas. Abril. 286 ANALES DE HISTORIA NATURAL. (50) 449.— Lysimachia Ephemerum C. En alg-unas aceqiiias del Regadio de Caparroso. Junio y Julio. 450.— L. vulgaris L. En Villava y Caparroso, frecuente. Julio y Ag-osto. 451.— Coris Monspeliensis L. Caparroso, en lug"ares secos. Mayo, Julio, 452. — Anagallis arvensis L. (var. 2)Jiosnicea et ccemlea Or. et Godr.) Abundante en Caparroso. En Beteli'i lie visto la var. phceni" cea. Abril, Mayo. En Betelu, Julio. 453.— Samolus Valerandi L. En los riacliuelos del Reg-adio de Caparroso y otras partes. Julio, Ag-osto. Oleaceas. 454. — Fraxinus excelsior L. En el soto de La Recueja. Junio, en fruto. 455.— Fr. rostrata Guss. (Fr. Oxyphylla Bieb. ^. rostrata Gr. etGodr.) Crece con la especie anterior, y la he visto en fruto en la misma 6poca. 456.— Phillyrea angustifolia L. Caparroso (sin flor ni fruto). 457.— Ph. media L. Betelu (sin flor ni fruto). 458. — Ligustrum vulgare L. Caparroso. Mayo, Junio. Jazmineas. 459.— Jasminum fruticans L. Ccrca dc Villava, coniun. Mayo, Junio, (")!) Ruiz Casaviella. — plantas kspontaneas dk navarua. 'm-, Asclepiadeas. 460. — Cynanchum acutum L. Muy a])uii(lante on Caparroso. Julio, Seticmhro. 461. — Vincetoxicum officinale Moench. Rara en Villava, sobre ribazos inmediatos al rio; abundanto en Betelu. Junio, Julio. Gencianaceas. 462.— Ery three a pulchella Horn. Betelu, rara. Julio. S61o teng-o un ejemplar joven de esta especie, de modo quo me habia sido imposible determinarlo con seg-uridad; pero cuando mi amig*o y consocio Sr. Masferrer estuvo en mi casa, se lo mostre y me aseg-ur6 que pertenecia a la especie citada. 463.— E. Centaurium Pers. En Betelu no la he visto abundante, pero en Caparroso es frecuentisima, y hay praderas humedas completamente cu- biertas por la misma. Junio, Julio. 464.— E. major Lk. Hffg-. (F. Barrelieri Duf.) Muy vulgar cerca de Biurrum y Venta de las Campanas . y tambien a los lados de la via ferrea 4ntes de lleg'ar a la esta- cion de dicha venta. Julio. 465. — E. latifolia Smith. /?. tenuifolia Lk.? (an E. Centau- rmm Pers.?) Betelu, en las rocas. 31 de Julio. Remiti esta planta en consulta k la Sociedad Botanica Barce- lonesa, y al Dr. Costa le pareci6 la forma que en primer lug-ar citamos, al paso que al Sr. Compano le pareci6 una forma de la especie puesta entre par6ntesis. 466. — Chlora perfoliata L. En las acequias de Caparroso. Junio, Julio. ANALES DE HISTORIA NATURAL. (52) Convolvulaceas. 467. — Convolvulus sepium L. Comun en los matorrales del Reg'adio de Caparroso. Junio. 468. — C. arvensis L. Vulgar en todas partes. Mayo, Junio. 469.— C. Cantabrica L. Cerca de Villava, en la parte inferior del cerro de Mirava- lles, pero rara. Junio, Julio. 470.— C. lineatus L. Comun en los hordes y parte superior de los barrancos del Camino Viejo de Caparroso. Julio, Agosto. 471.— Guscuta Epithymum L. Caparroso, abundante sobre el romero, etc.? Mayo. Junio. Borragineas. 472— Symphytum tuberosum L. Villava, entre piedras y matorrales. Mayo, Junio. 473. — Anchusa Italica Retz. En los sembrados de Caparroso. Mayo, Junio. 474. — A. arvensis M. Bieb. (Lycojms arvensis L.) Caparroso, sitios arenosos y ligcros; abunda en el punto que llaman el Ramal, pero las repetidas avenidas del rio, que sc ban llevado g-ran parte de la tierra de aquel sitio, ban hcclio rara esta planta. Primavera. A la planta de Caparroso le convienen del todo las descrip- cionesdcGrcnieryGodron iFl.de Fr., ii, 515), ydeAVillkomm y Lang-e (Prodr. Fl. R., ii, 495); do manera que es indudablc- mente esta especie, y no hi afine Lycopsis orientaUs L., que, seg-un Loscos (Comeniarios sodre la f,ora de Zaragoza) , es la (53) Ruiz Casaviella. — plantas espontaneas ue navarra. 2«o especie de Zarag-oza y la num. 1.401 de su Serie. Loscos lui cultivado en iin huerto la especie de Caparroso (de la que le mand6 semillas), y ase^'iira tambien ser la A. arve7isis. Will- komm y Lang-e s61o citan en Murcia (iin solo ejemplar cogao alhl Boiirg-eau) q\ L. orientalis , que, segun Loscos, se lialla mks exteudido. 475.— Nonnea micrantha Boiss. et Rent. Muy comun en Caparroso. Abre sus flores con los primeros calores de Marzo. 476.— N. alba D-C. Abundante en Caparroso. Mayo, Junio. La Noumea nigricans D-C. fu6 incluida en mi Caidlogo del Restaurador farmacmtico del 12 de Marzo de 1871, pero no he vuelto 'a hallarla posteriormente , por lo que no la incluyo en este Catdlogo, por mis que sospecho sea especie de la Flora navarra, 477.— Lithospermum fruticosum L. Frecuenteen Caparroso, en sitios iridosycascajosos. Abril, Mayo. 478. — L. purpureo-cseruleum L. Muy raro en el Carrascal, entre SolcliagayBariain. Julio. 479.— L. officinale L. Comunisimo en Caparroso, Betelii. Abril, Junio. 480. — L. arvense L. En los sembrados de Caparroso y otras partes. Primavera. 481.— L. apulum Valil. En los montes de Caparroso y otros. Abril, Mayo. 482.— Echium Italicum L, Caparroso, sitios incultos. Mayo, Junio, 483.— E, vulgare L. Caparroso, Betelu, etc., sitios incultos. Mayo. Junio, 290 ANALES DE HISTORIA NATURAL. (54) 484.— Echinospermum Lappula Lehm. Campos y orillas del no de Caparroso. Abril, Julio. 485. — Cynoglossum cheirifolium L. Vulgar en Caparroso y otras partes. Abril, Mayo. 486.— C. pictum Ait. Comun en el Reg-adio de Caparroso. Verano. 487.— Heliotropium europseum L. Campos de Caparroso, Villava. Junio, Julio. 488.— H. supinum L. Barbechos en Santacara. Verano. Solanaceas. 489.— Lycium barbarum L. Forma matorrales cerca de Tiebas. Julio. 490. — Solanum nigrum L. Beteli'i, Caparroso; infestando las huertas de este ultimo punto. Florece desde Julio hasta Octubre, pero en 24 de Di- ciembre lie visto todavia individuos de esta planta cargados de flores y frutos. Var. miniatum M. et K. (S. miniatum Willd.) Muy raro en lugares arenosos de Caparroso. Setiembre. 491.— S. Dulcamara L. Caparroso y Villava, entre otras plantas. 31ayo, Julio. 492. — Atropa Belladona L. Antes era coniun (ahora cs ya muy rara) en el soto de Esta- jao; tambicn en el Sotillo y detrds de las huertas del Estrecho. Mayo, Junio. 493. — Hyoscyamus niger L. Abundante en el Carrascal; comun cerca de Melida y Santa- cara y (Ml Caparroso. Mnyo. Juiii(j. (55) Ruiz Casaviella.— I'LANTAs espontaneas de navahha. 201 494.- Hyoscyamus albus L. En las Imertas y (leiiti-u do al^-unos corrales de Caparrosn. pero en anos 6 priinaveras imiy hi'imedas. Abril, Mayo. Majo)' ^iU. Uii solo iiidividuo en Caparroso, Junio. Verbasceas. 495.— Verbascum Thapsus L. En Villava y Caparroso. Junio, Julio. 496. — V. sinuatum L. En Caparroso, sobre todo en los barbechos y sotos. Julio, Setiembre. 497.— V. Lychnitis L. Betelii^ sobre las penas. Julio. 498.— V. Blattaria L. En el Reg-adio de Caparroso. Junio. 499.— V. virgatum With. Arboleda del raso de Pavon; muy raro. Julio. Escrofulariaceas. 500. — Scrophularia alpestris Gay. Valle de Lin, cerca de Larrion, a orillas del rio Urederra. Julio. 501.— S. auriculata L. (Willk. et Lg-e. , Prod. Fl. Ilisj).). En las acequias de Caparroso. Junio, Julio. 502.— S. canina L. Caparroso, Villava. Mayo. 503.— Antirrhinum majus L. 3. angnstifolhim Wkmm. Puente la Reina, sobre las tapias; Caparroso, en las penas del Estajao, ■202 ANALES DE HISTORIA NATURAL. (56) 503 bis.— Linaria spuria Mill. Caparroso, Julio. 504.— L. Elatine Desf. Caparroso, Beteli'i. Julio. 505. — L. supina Desf. Betelu y cerca de Estella, sobre tapias. Julio. 506.— L. minor Desf. Caparroso, Betelu, Villava. Julio. 507.— L. crassifolia Kze. (CJmnorrJmmm cmssifolmm Lge., Linaria origanifolia 3. grandijiora Benth.). Penas de San Fausto. Julio. 508. — Veronica Teucrium L. Orillas del rio. Julio. 509.— V. Chamaedrys L. Con la anterior, y 4mbas en Villava. Julio. .510. — V. Beccabunga L. Caparroso, Betelu. Junio y Julio. 511.— V. Anagallis L. Peiias de San Fausto. Julio. 512.— V. officinalis L. Betelu. Julio. 51.3.— V. prsecox All.? (an V. o/Jicina I ix form.? ) Dudaba de si esta especie era una forma dc la V. officinalis, y la remit! a la Sociedad Bottmica Barcelonesa, sin que resol- viese esta la cuestion. 514.— V. polita Fr. En los barbechos de Caparroso y sobro los arcos del pucnto. Febrcro. ;Marw. (57) Ruiz Casaviella.— VLAXTAS kspontankas dk navauisa. 2m 515.— Veronica serpyllifolia L. Botelu, tei'iviios lu'iiiiedos. Esta especie fin5 consultada h la Sociedad Bo tunica Barce- lonesa. 516. — V. hederaefolia L. Caparroso, etc.; comuii en todas partes. Febrero, Abril. 517.— Erinus alpinus L. En Beteli'i, rara. Julio. 518.— Euphrasia officinalis L. Frecuente en Betelu , sobre la roca del manantial de Dama- Itiirri. Julio. 519. — Odontites rubra Pers. Caparroso, en los montes. Julio, Ag-osto. 520.— O. longiflora Webb. Caparroso. muy comun en el Sabinar. \ 521. — Rhinanthus minor Ehrh. Caparroso, cerca del rio y entre matorrales. Mayo, Junio. Orobanqueas. 522.— Phelipsea Muteli Rent. En Caparroso, muy rara. Mayo. 523.— Ph. ramosa C. A. Mejev, forma simplex. En Ipasate, rarisima, sobre raices de trig-o. Julio. 524. — Orobanche cruenta Bertol. Caparroso, comun. Mayo. 525.— O. cernua Loeffl. Caparroso, sobre las raices de la Ontina (Artemisia Herba- alba Asso), comun. Mayo. 526.— Clandestina rectiflora Lam. Villava, a orillas del rio, muy rara. Primavera. 294 ANALES DE HlSTORIA NATURAL. (58) Labiadas. 527.— Lavandula latifolia Vill. Rara en Caparroso, en el t^rmino de Rada, junto k la Cale- ra; abiinda en Tiebas y Puente la Reina. Julio. 528. — Mentha rotundifolia L. Caparroso, Betelu. Julio. 529.— M. sylvestris L. Caparroso. Julio. 530. — M. aquatica L. Caparroso ; abunda en acequias y sitios ag^uanosos. Julio, Ag-osto. 531.— M. Pulegium L. Caparroso, balsas del Sabinar y en el Reg-adio; tambien en Betelu. Julio. 532. — Lycopus europseus L. Caparroso, en el Sotillo y Mayug-o. Setiembre. 533. — Origanum vulgare L. Caparroso, rara; Puente la Reina, abundante; Irurzun ; Be- telu, muy comun. Julio. 534. — Thymus vulgaris L. Caparroso, abundante. Abril, Junio. 535.— Th. Serpillum L. Ipasate, Puente la Reina, Betelu. Julio. 536.— Th. angustifolius Pers. (T//. Serpillmn ks&o. — Th. Serpillum p. angustifolius Gr. et Godr.?) Selvas del Carrascal, on pastes secos, y cuelg-a y oscila sob re los penascos. Julio. (')!)) Ruiz Casaviella. — i'i.antas kspontankas dk na\ auiu. 295 537. — Galamintha officinalis Md'iich. Capari-oso y JJoleli'i, entrc piednis. Seticmlji'c. 538. — C. Acinos Clairv. CapaiToso y utras parte.'?. Jiinio, Julio. 539.— C. alpina Lam. En el Carrascal. .lulio. 540. — C. Clinopodium l^eiith. Ipasate. Julio. 541. — Rosmarinus officinalis L. Puente la Reina, no niuy abundante en alg*unas alturas; Caparroso, abundantisinio, de modo que constituye **"i'an parte del combustible para las casas, hornos de yeso, f^bricas de aguardiente, etc. Florece todo el ano , pero principalmente en Marzo y Abril. 542. — Salvia pratensis L. Caparroso, escasa en alg-unas praderas. Junio, Julio. 543.— S. verbenaca L. Caparroso y otras partes, muy vulgar. Marzo, Mayo. 544.— Nepeta Cataria L. Caparroso. Junio. 545.— Glechoma hederacea L. Villava, orillas del rio, entre matorrales. Abril. 546.— Lamium amplexicaule L. Caparroso, comun. Febrero, Marzo. 547.— Galeopsis Ladanum L. Caparroso, Betelu. Julio. 548.— Stachys heraclea All. Carrascal, cerca de la sierra de Alaiz, muy rara. Julio. 29G AN ALES DE HISTORIA NATURAL. (GO) 549. — Stachys annua L. • Caparroso, alveo del rio Arag-on, rarisima. Julio. 550.— St. recta L. Betelii. Julio. 551. — Betonica officinalis L. Betelu. Julio. 552.— Ballota foetida Lam. En alg-unas lindes del Reg-adio de Caparroso, dentro del mis- mo pueblo, en escombros. Mayo, Setiembre. 553. — Phlomis Lychnitis L. Caparroso y Villava, comun en pastos secos. Mayo, Junio. 554. — Ph. Herba-venti L. Caparroso, en los campos. Junio. Julio, 555. — Sideritis hirsuta L. Caparroso. Mayo, Junio. 556. — S. scordioides L. Caparroso. terrenos 4ridos del Sabinar. Junio. 557.— S. pungens Bentli. Caparroso, abundante desde la subida del Soto k la Recueja, por el Coscojar liasta M61ida. Julio. 558. — S. montana L. Caidas de la Bardera. Junio. 559. — Marrubium vulgare L. Caparroso^ comun. Nomb. vulg., MarruMo. 560.— M. Alisson L. Carretera vieja de Caparroso, s61o alg-unos individuos. Junio. 561. — Melittis Melissophyllum L. En el Carrascal, entre g-randes matorrales, en sitios muy in- trincados. rorra de la fuente de Ajuriz, raro. Julio. ((51) Ruiz Casaviella. — I'l.WTAS KSVONTANKAS 1)K NAVAHKA. 'b: 562.— Brunella alba I'.ill. Sf)t()s (Ic ('a]);HT()S(i. cuiro iniilorrnlos. .Iiiiiio. 563 —B. grandiflora .Md'ucli., rar. pinna tifida. VnowXo la Txoina: I])asat(\ Julio. 564.— Ajuga Chamaepitys Schrob. Capnrroso. .In Ho. 565. — A. pyramidalis L. Caparroso. tcM'ivnos foiiilos. Mavo. Jimi(j. 566. — Teucrium scordioides Schreb. Villa va. on sitios innndados. Julio. 567. — T. Scorodonia T.. Beteln. Julio. 568.— T. Ghamsedrys L. Caparroso. rara entre matorrales; Carrascal, frecnente. Mayo, Jiinio. 569.— T. pyrenaicuni L. Monte de Ipasate , abundaiite k uiio y otro lado de la carre- tera desde Irurzun. lleg-ando hasta Lecumberri. Julio. 570— T. gnaphalodes Yalil. Montes de Caparroso, en sitios aridos y secos, ya sean yeso- sos, va arcillosos, ya cascajosos. Mayo, Jniiio. Verbenaceas. 571.— Verbena officinalis L. Caparroso, comun; Betelii, rara. Junio, Julio. Plantagineas. 572.— Plantago major T.. Caparroso y otras partes, abundante. Julio. ANALES DE HJST. NAT.— IX. 20 •298 ANALES DE HlSTOBIA NATURAL. (62) 573. — Plantago coronopus L. Caparroso y otras partes, frecueiite. Mayo, Julio. 574. — P. crassifolia Forsk. Caparroso, comunenzanjasy l3arrancos, 3- en todos los piiii- tos en que el ag-uadelluvia queda detenida porbastante tiem- po. Jiinio. 575. — P. carinata Sclirad. En los "barrancos del camino de Villafranca y del Camino Viejo, y tambien es comun en otras partes de las inmediacio- nes de Caparroso. Junio. 576. — P. Lagopus L. Caparroso y otras partes, abnndante. Mayo. 577.— P. lanceolata L. Caparroso, Betelu. Mayo. Juuio. 578.— P. albicans L. Caparroso. sobremanera vul^'ar. Mayo, Jiiiiiu. 579.— P. Bellardi All. Caparroso. Mayo, Junio. 580.— P. Loeflingi L. Crece junto con la anterior, y florece en la misma epoca del afio. 581.— P. Cynops L. Caparroso, sotos y orillas del rio; M^lida. Mayo, Junio. Plumbagineas. 582.— Statice duriuscula Ciir.:* Caparroso, niuy al)iin(lante. Julio, Ag'osto. (fi3) Ruiz Casaviella. — vlamtasj ef«?ontAnkas dm navaimja. -m Globularieas. 583.— Globularia vulgaris L \'illa\a. Ma\(t. MONOCLAM IDEAS. Amarantaceas. 584.— Amarantus deflexus L. Capari'oso. orillas de la carretera. Ag-osto, Setiembre. 585.— A. sylvestris Desf. Caparroso, muy comiin en los escombros y tambien entre las liortalizas. Julio, Ag'osto. Salsolaceas. 586.— Atriplex rosea L., mr. alba Mog-n. T. Caparroso, abundante en escombros, caminos y muclios otros sitios. Nome, vulg., Salohre. 587.— A. Halimus L. Caparroso, frecuente. Ag-osto. 588.— A. hastata L. En el Reg-adio y barrancos de Caparroso. Julio, Ag-osto. 589.— A. patula L. Caparroso, bastante frecuente. Ag-osto. 590.— Beta xnaritima L. En los lindes del Reg-adio de Caparroso y en otros terrenos incultos fuera del Regadio. Mayo. mo A^■ALKS DV. HISTORIA NATURAL. (64) 591. — Chenopodium Vulvaria L. Caparroso, en sitio.'^ cnbiertos de pequefias piedras y otros terrenes secos. .Tunio. 592.— Gh. album L. CapaiTuso . torreno!^ incnltos y otros ciiUivados. Seliembre. 593. — Ch. opulifolium Srlnad. Caparroso, en canipos cultivadosy en las huertas. ►'^etienibre. 594.— Ch, urbicum L. En los mismos sitios qne la anterior y tambien a orillas del rio. Ag-osto, Setiembre 595. — Gh. murale L. Caparroso; Beteln, frecuente, Setiembre. 596. — Suseda fruticosa Forsk. ( Scliolevia frvticosa C. A. Mey.) Caparroso, barranco del Camino Yiejo, sumamente rara, de modo que solo he visto unos pocos ejemplares en el imnto ei- tado. Julio. 597. — Salsola vermiculata L. Comun en diversas direcciones. y llaniada vulf>-nrniente en Caparroso Rozaga. JuliO;, Ag'osto. Poligdneas. 598. — Rumex pulcher L. Caparroso: eras, eaminos y oampos. Mayo. Junio. 599.— R. crispus L. En los mismos sitios que la especie anterior. 600.— R. acutus D-C. Caparroso. A primeros de Agosto en fruto. 601. — Polygonum lapathifolium L. Caparroso; Betelu, lug-ares humedos. Julio. (65) Ruiz Casaviella.— I'LANTAS espontankas nr, NAVAinjA. 3i>i 602. — Polygonum orientale L Caparrosu. Juiiio. 603.— P. Bellardi All. rapari'o.so. Jiilid. Dafnoldeas. 604. — Daphne Laureola L. Beteli'i. Kii Ag'osto t'oii flores sin nbrir. 605. — D. Gnidium L. Caparroso; abunda en el raso 6 suto cerca cle la fiiente que llamaii del Prado y en otra.s partes. Julio. Ag'osto. 606. — Thymelsea Ruizi Luscos. (Vease el Restaurador far- maceutico del 12 de Marzo de 1871 y el del 30 de Abril de 1873.) Caparroso , muy rara ; Villa\ a , cerea de (Jlaz y Olacliipe; abundantisima en los montes de Puente la Reina . Orcoyen 6 Ipasate. Primavera. Es la Th.florid^mda Boiss. in herb, sed noii descfi]}t. Planta derecha 6 acostada de treinta centimetros de elcvacion ramosa; ramos con eje velloso, vestido de hojas muy numero- sas, aplicadas, liuear-oblong-as, larg-as de iin centimetro, del- g-adas (por lo menos cuando secas), convexas, por fuera ver- dosas, sembradas de larg-os pelos blancos en toda su super- ficie, arqueadas y acanaladas por encima en toda su long-itud, g-laucescentes y provistas de nervios un poco prominentes. Las flores son solitarias (al parecer) , con pedicelo velloso y m^s corto que las bracteas; 6stas son dobles al pie de cada flor, largas de un milimetro , abiertas y apartadas del tubo del pe- rigoniOj muy anctias y que se tocan y recubren un poco unas con otras por los lados, con alg'unos pelos rig-idos y larg-os, superando alg-unos las br4cteas, que tienen en este caso as- pecto de ser pestaiiosas, por mas que teng-an los bordes 1am- pinos, Perigonio embudado, lampino, de seis milimetros de largo. Tiene caracteres que la disting-uen bien de la Th. cilia ta L., 302 ANALES DE HISTORIA NATURAL. (66) que fue el nombre que yo le di al hallarla por primera vez en Villava en la primavera de 1858; y tambien es fdcil distinguirla de las dem^s especies afines. Santalaceas. 607. — Thesium divaricatum Jan. Caparroso. Junio, Julio. 608.— Osyris alba L. Caparrcso, comunisima, cubriendo gran parte del terreno sobre las acequias y en los ribazos humedos. Mayo. Dicen que sus flores despiden olor de miel. Aristoloquieas. 609. — Aristolochia longa L. Carrascal, en barbeclios cerca de Oloriz. Julio. Euforbiaceas. 610. — Euphorbia helioscopia L. Caparroso, frecuentisima ; no tanto en Betelu. Marzo, Abril. 611.— E. striata L. Regadlo de Caparroso, rara, y en ribazos niuy humedos. Mayo, Junto. 612.— E. hyberna L. En las selvas del Carrascal. Julio, con fruto sin llor. 613.— E. serrata L. Caparroso, en lindes y lugares frescos cerca de terronos cul- tivados. Marzo, Abril. 614.— E. exigua L. Reg-adio de Caparroso, olivares y tambien en el monte al abrig-o y sombra de otras plantas. Abril, Maj'o. (til) Ruiz Casaviella. — i'i.amas ksi'untamhas dk navauha. :r)3 615. — Euphorbia falcata L. En los sciiibnulos y rastrujos del Regadio de Caparroso. Pri- mavera, Otofio. (51(3.— E. Peplus ].. Beteli'i, Caparroso, Penas de San Fausto. 617. — E. peploides Gouaii. Penas de t^an Fausto. 618 —E. segetalis L. Entre las mioses y fuera de ellas en terrenos arenosos. Mayo. NoMB. vuLG. , Lecheruelas, como k otras especies del g"6nero. 619. — E. amygdaloides L. Selvas del Carrascal. Julio, en fVuto. 620.— E. Characias L. Caparroso, debajo del puente, entre g-randes piedras, Betelii, en la parte inferior de las rocas. Julio, en fruto. 621. — E. minuta Los. et Pard., Ser. inconf., p. 96 (E.pauci- fiora L., Wk. et Lang-. Prodr. FL H., iii, p. 500). Caparroso, no s61o en el Camino Viejo, sino que es frecuente en sitios secos y 4ridos de los alrededores de Caparroso. Mar- zo, Mayo. 622.— Mercurialis tomentosa L. Caparroso, frecuente. Marzo, Abril. 623.— Buxus serapervirens L. Sumamente abundante en Ipasate; no lo es tanto en las cai- das de la Bardena. Ulmaceas. 624.— Ulmus campestris Smith. Caparroso, en sotos y caminos. Febrero. 304 ANALES DE HISTORIA NATURAL. Urticaceas. 625.— Urtica urens L. Entre escombros y siempre en sitios inmediatos a habitacio- nes, frecuentisima. Marzo. 626.— U. dioica L. CapaiTOso, en el Regadio. Marzo. 627.— U. pilulifera L. Comun en M61ida. Mayo. 628. — Parietaria diffusa M. K. Puente la Reina y Peilas de San Fausto. Julio. Cannabineas. 629.— Humulus Lupulus L. Frecuente, aunque no comun. en el Reg-adio de Caparroso, en ribazo.s y lug-ares hiimedos. Julio. Nomb. vllg., Ldimlo, Homh'ecillo. Los ag-ricultores de aqui destruyen esta i)lanta en donde quiera que la ven, sin sospecliar que es un veg-etal sumamente iitil. El cultivo de esta planta seria sin duda su- mamente productivo, y mas si se utilizaban para el mismo ciertos terrenos bajos que apenas sirven para otros cultivos. En las c^tedras de Ag-ricultura de los Institutos debieranse propag-ar estas nociones practicas en lug-ar de otros conoci- mientos aprendidos en obras cxtranjeras. Cupuliferas. 630. — Castanea vesca Gaertn. (C. vulgaris Lam. Beteli'i, Julio. 631.— Quercus Cerris L. Betelii. Sin flor ni fruto. (69) Ruiz Casaviella. — im.antas kspontankas dk navahha. nor, 632.— Quercus Ilex I.. (^apari'oso, soft) do 'rravl)U('nas; IJctcli'i. .hiuio. 633.— Q. coccifera 1.. Suinamento abiindaiiti' rii las t-crcaiiias dc Capa r ru.su , en la B&rdeiia . en ]^Jelida y eerca dc Santacara y en otras muclias partes. Abril, Mayo. Nomb. vllg., Coscojo. l'].s esta especio una de las mas nsadas en Xavarm para combnstible Grandes ex- tensiones dc terreno ocupadas por la niisnui sun ruturadas to- dos los anos para el cultivo de ccreales. La Comision forestal se equivoco al decir que esta planta es escasa en Navarra, pues abunda desde la region del olivo a la region media 6 siibmontana. (V^ase Conlfenu y Amentdceas de Espaua. por 1). Maximo Lag-una. Madrid, 1878.) 634. — Fagus sylvatica L. Carrascal v Echarri-Aranaz. Salicineas. 635. — Salix alba L. Caparroso y otras partes, vulgar. Abril, Mayo. Nombre vul- gar . Saz. 636.— S. babylonica L. Caparroso, malecon debajo del puente. Abril, Mayo. 637. — S. incana Schrank. Caparroso y otras partes, comuu. Marzo, Abril. 638.— S, viminalis L. Caparroso, frecuente. Abril, Mayo. 639. — S. purpurea L. Caparroso y otras partes, muy comun. Abril, Mayo. 640.— S. Caprea L. Betelu. Julio, sin fior ni fruto. 306 ANALES DE HISTORIA NATURAL. (~0) 641. — Populus alba L. CapaiToso, sotos, orillas del rio, caminos, etc. Marzo. 642.— P. nigra L. Crece en los mismos sitios que la especie anterior, y tlorece en ig-ual 6poca del ano. 643.— P. pyramidalis Bosier. (P. fastigiata Poir. , P. diJa- tata Ait.) Bordes de las acequias de Caparroso. Febrero, Marzo. Nom- BRE VULGAR, Cho2)o IomMtcIo. Esta planta y el olmo ^.son es- pontAneos en Caparroso ? Betulaceas. 644. — Alnus glutinosa Gaertn. Caparroso; Betelii,, bordes de las acequias. Abietineas. 645.— Pinus sylvestris L. Los pinares de Caparroso y Rada estdn poblados de esta es- pecie. Julio, en fruto. Cupresineas. 646.— Juniperus oxycedrus L. En el nionte de Kada, vul^-ar. 647. — J. phoenicea L. Caparroso, abundante; sin enibar^-o, do dia on dia va disnii- nuyendo. Marzo. Nomr. vulg.. SaMna. 648.— J. thurifera L. Caparroso. Nomb. vulg.. SaMna alhar. (71) Ruiz Casaviella. — plamas ksi'ontanka.s dk navauua. :{o7 No ten^-o IVuto do esto nrl)C)l dioico. poro su.s hojasy su olor le dan bieu h conocer. Gnetaceas. 649.— Ephedra vulgaris C. A. Mey. Kn el soto dr la Kecueja. Julio, sin flor ni fruto. REGllEllDOS BOTAI^IGOS I)E TENKRIFE; 6 SEA, D,\TOS nU EL ESTIDIO DE lA FLORA ^IMIIIA POB DON RAMON MASFERRER Y ARQUIMBAU. PARTE PRIMER A. (Sesion del 1.° de Setiembre de 1880.) PLAN DE ESTE TRABAJO. Advertencia iirellminar. ! a ) Situacion geogr&fica. A.) Descrijjcioii fi- \ h.) Orografia. j sica (h Tenerife.. j c.) Gea. .l.)Introduc- ^'^•) Clima. cion al es- I ^j Historia del estudio de la Flora tudio de la ) Canaria. Flora de la j j j Cuadros fitostaticos de la Flora isla de ie- I I Canaria y particulares de Tenerife. nerire \\). \ g^j Generalidades \ c.J Consideraciones generales sobre la sobre la Flora Ca- ( Flora Canaria, y afinidades de esta con la de las restantes islas atlan- ticas y la de los grandes continen- tes, y con las Floras extinguidas. d.) Notas sobre algunas formas vege- \ tales endemicas en esta region. 2.) Catdlogo razonado de la Flora de Tenerife, con indicaciones sobre la Flora de todo el archipielago canario, Madera y Azores (2). (1) Esta parte primera se publicara despues de la se?unda , por razones alegadas en el Prologo. (2) Este catfilogo se publicar^ divido en tres secciones por razon de conveniencia. . 310 AN ALES DE HISTORIA NATURAL. (2) ADVERTENGIA PRELIMINAR. Grandes eran los deseos que tenia de conocer las islas Cana- rias, cuando el 17 de Enero de 1877 sail del puerto de CAdiz a bordo del vapor Africa en direccion k aquel arcliipi^lag-o, llamado por los antig-uos de las Islas Afortunadas , y que yo en mi imag-inacion concebia como la verdadera representacion del Jardin de las Hesperides, siempre cubierto de verdura y adornado de exquisitas flores , ofreciendo k sus pacificos mora- dores abundantes y ricos frutos, con un clima de constante y alegre primavera. Mas no era s61o esta risuena Imogen lo que en mi habia despertado el interns li^cia aquellas africanas tierras, sino que habia contribuido k ello^ en gran parte, el deseo de poder estudiar sobre el terreno los efectos de la pode- rosa accion de los volcanes de otras 6pocas, que s61o por libros superficialmente conocia; pues, en aquella feclia, no liabia podido recorrer otra region volc&nica que la de Olot, en Cataluna, y &un 6sta de un modo incompleto, y sin que las especiales circunstancias que k ella me llevaron me permi- tiesen detenerme en hacer concienzudas observaciones. Diflcil, 6 mejor diclio, imposible me seria el describir la extrana impresion que en ml causo la vista de Tenerife, cuando al caer de la tarde del dia 20 del referido mes y ano nos acer- camos k las penas de su parte N. E., para recorrer un largo treclio al lado de la costa, Antes de entrar en la bahia 6 rada de Santa Cruz, despues que ya, desdo muclio tiempo tVntes, habiamos visto asomar majestuosamente el elevado pico de Teide por encima de un cspeso circulo de nubcs, que cubria (3) Masferrer. — wnrriMtDOs uoxAxTros i»i.; ti:n"i;i{ifi:. ;tii toda la parte alta do la isla. Lo que lial)ia creidu cuhuM'tf) do verdes y frondosos bosqucs hasta cl borde iiiisino del mar, con abundantes arroyos y una lozana flora nemoral, prosentAba- seme en forma de escuetos penones, ^ridos y secos, que se Icvantaban rapidamentc h g-ran altura on cscarpadas pon- dientes y partido.s on profundos barrancos, dando al con junto un sing-ular e imponente aspecto. Lo inosperado do aqucl .sublime espect;\culo hizo que fuera muclio m^is profunda la imprcsion que en mi animo produjo; y a la g-rata emocion que siempre causa el divisar tierra firme despucs de alg-unos dias de naveg-acion, uni6se, en este case, un sentimiento especial, mezcla dc aleg'rla y de tristeza. expansivo y deprimente & la vez y de todo punto incfable. Otras mejor cortadas plumas han trasladado ya al papel la descripcion del panorama, que sucesivamente se va presen- tando k la vista del naveg-ante, desde que se acerca k la punta N. E. de Tenerife hasta que su barco fondea en la baliia de Santa Cruz; por lo que yo s61o auadir6, que, si es aquel siempre sublime, crece su g-randiosidad de punto cuando se contempla en el momento en que las sombras de la noclie van invadiendo el paisaje, aumentando las dimensiones de aque- llos escarpados montes y exag*erando la profundidad de los barrancos que Ids separan. En estas circunstancias precisa- mente entr6 e\ Africa, en el dia referido, i^ovlsipmifa de Anaga b&cia la bahia de Santa Cruz; de modo que al fondear, no muy l^jos de la ciudad, s61o veiamos de 6sta el faro del muelle, algunas luces de sus calles y el campanario de la igiesia parroquial de la Concepcion , que se hallaba profusamente iluminado en sus ventanas y cornisas, y ag-itaba todas sus campanas, lanzando al aire inarm6nicos y penetrantes sones, en seual de reg'ocijada fiesta. El hallarme con un pais de tan diferente aspecto de los hasta ent6nces vistos y de un caracter tan severo y g-randioso, acrecent6 en mi el deseo de estudiar aquella isla, llamada Ni- varia por los antig"uos, y que yo habia imag-inado con una naturaleza tan diversa, de la que, al primer g-olpe de vista, me presentaba. Al recorrer, en los primeros dias despues de mi llegada, los campos y montes inmediatos k la capital y los huertos y jardines de 6sta, llam6me inmediatamente la aten- cion, tanto como las formas vegetales para mi desconocidas, el nl-2 ANALES DE HI^^TORIA XATTRAL. (4) liallar clesde lueg-o, y en mayor ni'imero en cuanto la prima- vera empezo a despleg*ar sus galas, no pocas especies de lai^ que habia estudiado en la zona mediterranea de la peninsula iberica; lo que fue para mi una nueva sorpresa. La falta que entonces tenia de obras, que se ocuparan de un modo especial de la Flora Co'iinria, y otras particulares cir- cunstancias, que no deben aqui ser mentadas, liicieron que. en un principio, adelantara muy poco en el estudio de las formas veg-etales de aquel pais, por mas que me pasara ag-radables ratos en solitaria contemplacion . tanto del sing-ular aspecto. que los montes y barrancos inmediatos ^i la capital ofrecen, como de las variadas y caracteristicas formas y estructuras de las plantas espontaneas, propias y peculiares de aquella reg'ion y de las que. traidas de remotos paises. 6 se ban natu- ralizado del todo, 6 se cultivan en liuertosyjardines. Pude, por fin, proporcionarme la monumental obra de los sabios natura- listas extranjeros P. Barker-Webb y S. Berthelot titulada Histoire notvrelh des lies Cavfiries (Paris; 1836-1850), en la que se hace un concienzudo estudio de la Flora del arcbi- pi^lago canario (sobre todo en su parte fanerogdmica, niucbo mds completa que la criptogdmica ) , ademas de ocuparse de la g-eografia, g-eolog-ia, zoolog-ia y etnog-rafia de aquellas islas: y desde ent6nces me dedique con g-ran ahinco ci recog*er, cla- sificar y ordenar todas las plantas, que pude proporcionarme. Escasas fueron las especies que pude estudiar y preparar para mi berbario en el trascurso del ano 1877 ; de modo, que casi puede decirse, que todas las plantas de mi berbario de Tenerife fueron recogidas durante los anos 1878 y 1879, hasta el 24 de Agosto de este ultimo, on ruyo din me embarque de regreso para la Peninsula. Gracias a inmerecidas consideraciones que conmigo tuvieron mis dignisimos y respetables jefes, fueme posible emprender algunas excursiones por el interior de la isla, las que me pro- porcionaron mayor numero de especies, de las que podia re- coger en los alrededores de la capital, unicos puntos que mis ocupaciones me permitian recorrer; por lo cual. croome en el deber de darles esta publica muestra de grntitud. mereciondo especial mencion y particular reconocimiento ol ihistrado y distinguido teniente general Mxcmo. Sr. 1). A'aleriano Weyler, quien, como capitan general d(> •m\\\o\ disti'itd. ofreciome su to) Masferrer. — uecikrdos hotamcos dk ti-aihufi;. :ii:i valiosa protoccion para todo cuanto piuliosc lacilitaniic mis estiuUos, acroditaiido, de nucvo, ol olovado oritorio con que sii clara iiiteli<^'encia sabe apreoiai* (d valor do los fonooimientos oientilicos, A medida quo fni adolantando cii el estiidio do la Flora de Teneritc, fiiiiue, tanibien. eonvenoiendo de que, si bien la flora del arcliipi^lag'o cauario es ya bastante conocida en el extrau- jero por los sucesivos trabajos de ^lasson, Broussonet, Bory de Saint Vincent. L. von Buck y Chr. Smith, Despreaux, Webb y Berthelot. Bourg-eau, R. T. Lowe, C. BoUe y otros, en cambio en Espana nadie so ha ocupado en hacer especiales invesliga- ciones sobre la misma, despues de los trabajos del inmortal Viera; al paso que. en algunos de los demas ramos de la His- toria Natural, puedensecitar, al ladodelos nombres extranjeros alg'unos de los espaholes; como por ejemplo, el de Escolar y el de S. Calderon y Araua. al lado de los de Buch, Cordier, Deville, Lyell, Hartung-, Reiss, Fritsch y dem4s ge61og:os, que se ban ocupado en el especial estudio de estas islas, y el de Momp6 al lado de los de Berthelot, BoUe ^'dem^snaturalistas, que ban estudiado la Ornitologia Canaria. Y aun los trabajos botanicos del c^lebre historiador D. Jos6 de Viera y Clavijo, tal y como se ban publicado, en parte, m^s de medio siglo despues de haber sido escritos, con muchas y graves incor- recciones y sin ninguna nota ni comentario, en muy poco pueden haber contribuido al conocimiento de la Flora de Ca- narias (1); de modo que, si exceptuamos unas pocas especies publicadas por Cavanilles y algun otro autor espaiiol, pero re- cog-idas por Broussonet, Anales de Ciencias naturales de Ma- drid (tomos iii-iv; 1801), bien puede decirse, que a los extran- jeros debemos cuanto conocemos hoy dia de la Flora Canaria. (1) De dos obras de Viera, que se ocupan de un modo especial de la Flora de Cana- rias, tenemos noticia. Es una de ellas un Catdlogo de los ge'neros y especies de plantos singulares de las islas Canarias (1808), la cual , que nosotros sepamos , no ha llegado k publicarse, y cuyo original se halla ahora en poder del Oabinete Cientijlco de Santa Crut de Tenerife, segun nos ha informado nuestro amigo E. Zerolo. Es la otra, que fue al parecer escrita antes (4 fines del siglo pasado) la titulada Diccionario de Historia Natural de las islas Canarias^ de la cual solo diremos aqui, que, si hubiese sido nriejor editada, podria haber contribuido a facilitar el estudio de la Flora Canaria; por lo quo merece ser encomiado y protegido el proyecto de nuestro distinguido e ilustrado amigo D. Domingo Bello y Espinosa de publicar una segunda edicion m&g completa y corregida, que indudablemento se hallara d la altura de los modernos conocimientos. ANAI.ES DE HIST. "AT. — !\. "ii 914 ANALES DE HISTORIA NATURAL. (6) En vista, piies, de que nada se lia publicado en Espana en los tiempos modernos sobre esta Flora, resulvime a dar publi- cidad a mis escasas observaoiones, con tanto mayor motive, en cuanto creo, con el Dr. Graells, qne una de las principales causas de qne haya adelantado poco entre nosotros el estudio de la Historia Natural es el que los observadores se ban re- traido y aislado en su g-abinete. sin publicar sus trabajos; por lo que, quiero seg-uir elconsejo de tan reputado naturalista de «dar publicidad h los datos a medida qne se van recogiendo,). por mas que me balle convene ido del poco valor de mis tra- bajos. Resuelto , pues , a publicar , sin pretensiones de ning'uu g-enero y solo inspirado en el mas sincero amor a la ciencia, cuantos datos adquiri y observaciones pude liacer en el corto tiempo de mi permanencia en la liermosa isla de Tenerife, dediqueme con cuidado y constancia h reunir en un catalog-o. ordenado seg'un el m^todo seg-uido en la obra de Webb y Berthelot, ja antes mentada,, y a la cual tendr6 que referir- me muy k menudo en lo sucesivo, todas las especies obser- vadas como espont^neas en aquel pais, con indicacion de la localidad y fecba en que las liabia visto, del estado en que se ballaban y dem4s observaciones oportunas ; mas, como al propio tiempo formara otro catdlog-o de todas las plantas cita- das por los autores en el arcliipielag-o canario, al objeto de establecer lu6g"o unoscuadros estadisticos, que creo de impor- tancia para el estudio de la g-eog-rafia botanica en cuanto se refiere a aquella reg"ion, y que se publicaran en este mismo trabajo, ocurriome la idea de completar el catAlog'o de mis propias observaciones con la indicacion de todas las plantas, que ban sido citadas por los que me ban precedido en las in- vestig-aciones sobre la Flora de Tenerife y que habia reunido en el seg-undo catMog-o referido. Una vez resuelto k dar mayor extension a mi obrita, trat(^. en seg-uida de anadirle todavia mayor numero de datos para que pudiese, basta cierto punto, servir de g-uia a los que en lo sucesivo estudiaran la Flora del arcliipi61ag-o canario; y asi resolvlme 4 dar nota de todas las plantas que crecen en el mismo, aunque no se liayan hallado en Tenerife. Como, por otra parte, tenia proycctos de bacer alg-unas consideraciones g-eneralcs sobre la Flora del arclii- pi^lag-o canario, compartmdola con l;i de las islas de la misma (*i) Masferrer. — rkoi khdos hotamcos di". ti;\i'.uiki:. :m.* rcf^'ioii Ijotaiiica (u son, l;i IMadora y las Azui'csi y con l;i dc los ^Taiides cuntinonics. cvci. taiiil)i(Mi. iniiy I'ltil. afiadir dcsiuics de cada especie, una nMliicida noticia s()!)n' sii fh'ca de kahila- cion;\. por lo ([uo so rotioi-o a las Floras dol ai'chipieln^''o de la ^Fadora y del de las Azores, iiidicar todas las i)lantas que eoin- l)rendon y que no so hallaii contenid;is en la Flora Canaria. Este catalog'o, pues, coniprondora on primer torniino todas las plantas de la Flora de Tenerife, indicando con claridad, si han sido observada.s por mi, 6 si han sido vistas por otro observa- dor, y cnal es el ^irea de liabitacion de cada una ; y lu^g'o, in- tercaladas con estas, se anotarAn todas las plantas canarias que no se han hallado en Tenerife y las de las Azores y Madera que no se han hallado en el archipi61ag'o cauario. Keferente A las plantas que se citarAn como de la Flora de la Madera, debo dejar aqui consigmado, que para las faniilias no contenidas en la obra de Lowe titulada A Manual Flora of Madeira, etc., me ha servido principalmente de guia un catalog-o manuscrito que ha tenido la amabilidad de proporcionarme mi respetabi- lisimo amig-o el sabio botAnico aleman Dr. D. Guillermo Hille- brand, y que el habia formado, atendiendo a sus propias ob- servaciones^ en el tiempo que residi6 en aquolla isla, y 4 las indicaciones hechas por varios autores, alg-unos de los cuales he consultado tambien , conforme se indicarA en el lug^ar cor- respondiente. Una vez formado el catalog'o en la forma y modo referidos, pareciome indispensable hacerlo preceder de una extensa in- troduccion, en la que se dieran noticias sobre la situacion geog-rafica, orog-rafla, g"ea y clima de la isla, cuya Flora cons- tiluye el principal objeto de este sencillo trabajo, para lo cual reuni en breve tiempo los datos necesarios. Terminado el trabajo en lo que se refiere k las partes g-eog-rAtica y g-eolog-ica. en ning'una de las cuales nada nuevo y original se puede decir, por ser ya bien conocidas, empec6 k acumular datos ineteorol6g'icos de diversos orlg-enes, y en g-ran parte in^ditos, y k formar cuadros, que diesen facil idea de las diversas con- diciones del clima de los puntos en que se habian hecho las observaciones; muy adelantada, y ya casi terminada tenia esta parte, cuando la excelente Rexista de Canarias empezo a publi- car resiimenes mensuales, no solo de las observaciones que se verifican en el Instituto de la Lag-una, y quo tenia k midispu- 816 AN ALES DE HIRTOBIA NATURAL. (8) sicion, gracias a la miiclia amabilidad deD. Mariano Reymim- do, profesor distingniido de aquel establecimiento, sino tam- bien otros ciiadros analog-os de observacione.s verificadas en Santa Cruz por D. Francisco de Aguilar, de las que no tenia noticia; y, como para el estudio del clima de Tenerife ha de tener g-ran importancia el poder coraparar las observaciones de estas dos estaciones meteorok'jg-icas, verificadas en una larg^a serie de meses, heme decidido a suspender este trabajo hasta que sea realizable la tal comparacion (1). Piste serA, pues. el motivo de que la Introduccion al estudio de Ja Flora de Te- nerife vaya al final del CatdJogo de las plantas observadas en aqueUa isla, y no al principio del mismo, como seria niAs na- tural. Despues de esta compendiada descripcion fisica de la isla de Tenerife, en la que. como se acaba de decir, se senalara su situacion g-eogT&fica y se dar4 sucinta idea de su forma , oro- g-rafia, g-ea y clima, se expondra la manera c6mo se han ido adquiriendo los conocimientos de la Flora de Canarias por los sucesivos trabajos de varios naturalistas, se publicarAn unos cuadros fitost^ticos numericos de la Flora de todo el archipie- lag^o, en los cuales se reuniran g-ran numero de datos impor- tantes para la g-eog-rafia bot^mica, y, finalmente, se terminarA con varias consideraciones g-enerales sobre la Flora Canaria y la de las dem^s islas ath\nticas (haciendo notar las afinidades y diferencias que entre si presentan y las que tienen con las de los g-randes continentes) y con alg-unas notas sobre deter- minadas formas veg-etales endemicas en esta reg-ion. Por m&s que al final de este trabajo se dara un Catdlog'o de las obras consultadas para escribirlo (ademas de que, todas se hallar^n citadas por abreviaturas en los puntos en que h eHas hag'amos referenda, 6 tomemos de las mismas alg-un dato im- portante), no queremos dejar de consig-nar en este lugar, que hi monumental obra de AVebb y Berthelot, ya {\ntes citada ( Ilistoire naturelle des Canaries), sobre todo en su parte fito- g-r4fica (titulada PhytograpMa Canariensis), es la que en pri- mer t6rmino hemos tenido k la vista, siendo en su seccion fanerog-dmica una de las obras m^s completas en su g-enero. (1) I.a Revista de Canarias empezo k publicar estos re^iimcnes en Mayo de este nno (1880). (0) Masferrer. — mici iiunos hotamcos dI') iiomckiki:. 'Ml sobre todo en la 6poca en que se publicabM, i)oi' lo (juc no (>s de oxtrnfiar que on 1844 la propusiora l)e Caiidollc, on su Theorie cUnneataire dc la Bolanique, coino niodolo a lus autoros Av Fhii'ds (1). Adcnias do o.sta , do al^-unas nioiio^Tafias, cati'i- log'os (2), momorias ospeciales sobro puntos dotorminados y de las obras descriptivas g-enerales (principalmentc: el Pro- dromes ^q De CandoUe, con sus Suites; el Repcrtorium y los Analesde JValpers; el Synopsis de Persoon: y ol Genera do Be7i- t/tamy Hooker) mo \\'A\\ sorvido nniy ospocialmento para osto ostudio: oKl Manual Flora of Madeira, etc., de R. T. Lowe; el Filices Eiiropce et Atlanlidis, etc., del Dr. Milde; el Pro- dromus Florce Ilispanicm de M. Willkomm y J. Lange, la P'lora de France de Qrenier y Godron, y el Synoims Flora Germa- nics et Helveticrp, etc., de Guil. Dan. Jos. Koch. Por lo que .so refiere a la orog-rafia y g-ea, la obra do L. do Bucli (Descriptio7i pMsiqne des lies Canaries, etc.) y la de Fritsch y Reiss (Geolo- (jische Besclireihumj der Insel Tenerife), son las que he tenido m^s presentes. Para el clima he atendido k los datos meteoro- lig-icos de Santa Cruz, recog-idos por D. Francisco de Ag-uilar, k los del Observatorio del Institute de la Lag-una, publicados, unos en los Resimenes amiales de las Odservaciones meteoroU- gicas veriflcadas en la Peninsula, y otros ineditos; y final- mente, a las observaciones veriticadas en el puerto de la Oro- tava por Honegg-er, y k otras aisladas hechas en diversos puntos de la isla. En cuanto concierne a la g-eografia bot&- nica, adem4s del tomo GeograpMe hotanique, de la obra de Webb y Berthelot, he atendido a lo que sobre la Flora de las islas atl^nticas han escrito J. D. Hooker (Lecture on Jnsular Floras, August, 1866), y cl Ur. Kny (Ueher die Flora oceanis- clier Inseln, 1867), sin despreciar el trabajo de los Doctores V. Perez y P. Sag'ot, publicado en 1865 con el titulo de De la vegetation aux ties Canaries, des plantes des pays temperes et des plantes des regions inter tropicales et physionomie generate de lenr agriculture, ni dejar de consultar las obras g-enerales (1) Vease la nota de la p5g. 2(31 de la tercera edicion de esta obra de De Candolle. (2) Entre los Catdlo'jos debo citar : Flora Azorica , etc., por M. Seubert; el Catalogue de la Flore des lies Azores, etc., de //. Drouet; el Verzeichniss der gefitndeneii Pflanzeii von Lanzarote und von Fuerteventura en el Die geologischcn Verhiiltnisse de estas islas por G. Hartung ; y el Beitrage zur Flora der Cap VerdiscJien Inseln. por el Dr. J. A . Schmidt. 318 ANALE8 DE HISTORIA NATURAL. (10) sobre g-eografia botanica de l)e Caudolle (QmjrapMe dotanique raisoniieej y de A. Grisebacli (La xegetation dii gJoie d'apres sa disposition sitivant les climats, tradiiccion francesa por P. de Tcliiliatchef ) . Indicadas las principales obras, que de un modo especial me hail servido para escribir la preseute. restame, para terminar este quiz&s ya demasiado largo prolog-o, dar un publico y sin- cero testimonio de g-ratitud k cuantos me ban auxiliado en mis trabajos. El primero, que eutre mis favorecedores debo mentar, es el venerable anciano e insig-ne naturalista frances Mr. S. Berthelot, quien me ha tratado con tal cariiio. desde que tuve el honor de conocerle , que desde lueg-o lo he tenido por uno de mis mejores amig'os, y me he servido de su biblioteca;, po- niendo, adem&s, k contribucion sus muchos conocimientos y clara intelig-encia, siempre que he necesitado sus autorizados consejos y sabias opiniones. Reciba, el respetable octogenario, esta debil muestra de afecto y g-ratitud. del que desea cumplir el au revoir con que los dos acompanamos el ultimo abrazo de despedida. Otro sabio naturalista extranjero, con quien con- traje tambien intima amistad en Tenerife , merece mi mas cumplido reconocimiento , el Dr. D. Guillermo Hillebrand, quien adem^s de haberme facilitado el catcUogo de las plantas de la Madera no citadas en la obra de Lowe , al que ya antes se ha hecho referencia, me ha acoinpahado en algunas excursio- nes. ilustrandome con sus noticias, y ha puesto a mi disposi- cion tanto su biblioteca, como las plantas de su herbario que pudiesen interesarme. Mucho me ha auxiliado, tambien, en los trabajos de recoleccion el reputado jardinero del BotAnico de la Orotava, mi queridisimo amigo D. German Widpret, y-A acompaii.'indome en varias de mis excursiones. ya facilitiin- dome noticias, guias, etc., etc. para haccrlas, ya. taml)ien. recogiendo en el valle de la Orotava algunas plantas para mi herbario. El estudioso joven farmaceutico D. Eduardo Rodri- guez y Nunez , h^me remitido, despues de haber yo salido de Canarias, todas las plantas, que 61 ha recogido en Tenerife y Gran Canaria, todas las cuales se har^n constar con el nom- bre de su recolcctor al lado. Lo propio se hara con algunas plantas, que de Gran Canaria me remitio mi distinguido amigo y aprovechado j6ven D. Dieg'o Ripoche. Mucho debo, por otra parte, a la (^xquisita amabilidad de mi (11 Masferrer. — in;ri kkdos noTANiros ni.; tknf.hifh. :ji9 quci'ido ninip) I). Elias Zerolo, quiou no ha pordonado iiicdii) para facilitarmc ini.s cstudios. Tambicn en su lu^-ar corivs- pondiente, se verk lo que debo al disting-iiido profesor I). Ma- riano Rcymundo, hi). Francisco de Ag-uilar, que ^'•encrosa- mente me lia ofrecido proporcionarme todo.s los datos nie- teorolon-icos per el reco^'-idos, y al profesor extranjoro de idiomas Sr. Honeg^g-er, (jue me lia hecho i^nial ofreclmiento. Varias otras personas residentes en la isla de Tenerife me ban prestado, tambien, seualados favores, siendo muy dig-no de consig-narse la g-enerosa acog-ida, que he merecido de todos aquellos, cuyos servicios he necesitado para mis investig-a- ciones. Debo, finalmente, decir aqui que mi respetable maestro, disting-uido amig-o y esclareeido bot^nico D. Antonio C. Costa ha examinado alg-unas especies, que le he cousultado, dan- dome su autorizada opinion; al propio tiempo, que me lian facilitado alg-unas obras de consulta mis apreciables amig-os D. Jos6 Planellas, profesor de Histor4a Natural en la Facultad de Ciencias de Barcelona, y D. Federico Tremols, profesor en la Facultad de Farmacia de la misma Universidad, quien, adem&s, me ha permitido consultar su rico herbario. Tambien el j6ven y reputado botanico D. Estanislao Yayreda, muy que- rido amig-o mio, ha comparado alg-unas plantas, que le he man dado con otras de su herbario, d^ndome lueg-o su opinion. ]\[i intimo amig-o D. Juan Montserrat me ha ayudado, por su parte, en mi estudio, facilitandome alg-unos datos; lo propio que el jardinero de la Universidad de Barcelona, I), Antonio Chaves, dispuesto siempre k servir a todo el que necesite de el para estudios cientlficos. Emprendo este trabajo con el prop6sito de que sea un sim- ple bosquejo de la Flora de Tenerife, y un sencillo g-uia para los que quieran hacer estudios formales sobre la misma. Si, al juzg-arlo, halla la critica graves defectos, sirvan de causas ate- nuantes, ante los que quieran honrarlo con un juicio impar- n20 ANALES DE HLSTUKIA NATURAL. (t->) cial, el corto tiempo de mi permanencia cii aquella isla , los escasos medios de estudio que lie tenido a mi disposicion y, finalmente. el saber que es un simple aficionado al estudio de la bot^nica el que ha escrito esta sencilla y mal perg-enada obrita, para la que reclame benevola indulgencia. Vich, 1." de Agosto de 1880. NoTA. Como en este ti'abajo tendrii que referirme a cada paso a los autores Webb y Berthelot, se abreviara su noinbre en esta forma: W. B. El nombre de R. T. Lowe se escribira en abreviatura asi: Lw. Los nombres de los dem^s autores se abreviaran de igual manera que la usada en las obras fitograficas. CATALOGO RAZONADO DE LA FLORA DE TENERIFE, r.ON ksim:cial i.vdk^vcion de las plantas oiiskrvadas por ki, autoh KM AQUELLA ISLA EN LOS ANOS DE 1878 Y 70, Y NOTAS SOBRE LA FLORA DE TODO EL ARCrilPIELAGG CANARIO, MADERA Y DEMAS ISLAS HE AQUELLA REGION BOTANICA. SECCION PRIMER A. Comprende todas las fiimilias contenidas en el tomo primero de la Phytoqraphia Cana- riensis de P. Barker Webb y S. Berthelot, que es la obra seguida para el orden y siaoniraia de las especies que en este Catfilogo se enumeran. Ranunculaceas. Nigella damascena L. Comuii en los sembrados de los alrededorcs de la capital, de la Lag'una y de la Orotava. — Abril, Mayo. —En flor y fnito. Crece adem^s en otras islas Canarias , en la Madera y en toda la region mediterr^nea. En las Azores se lialla la NigeUa ai'vensis L., que no se ha visto ni en Canarias ni en la Madera , y que crece en toda la Peninsula Iberica, Europa media y austral, Oriente y Africa boreal, Aquilegia vulgaris L. En los Organos sobre Ag-ua Mansa (Tenerife), seg-un W. B. En la Madera, rara (y probablemente introducida) en la reg-ion submontana (region 2/ de Lowe), seg-un Lw., y tambien en la isla del Pico (Azores) seg-un Hart Esta especie se halla muy extendida por Europa, y ademc\s es g-eneralmente culti- vada en los jardincfi. LIBRA m ANALES DE HISTORIA NATURAL. (14) Delphinium Staphysagria L. Comun en los cainpos del valle de la Orotava, entre las mie- ses. — Mayo; en fl. y fr. No se lia citado ni en la Madera, ni en las Azores; pero se halla en la Peninsula Ib^rica, Baleares, Francia meridional, Italia, Grecia, etc., y Asia menor. D. Ajacis L. No he visto esta especie en Tenerife; pero W. y B. la citan como g-eneral en el arcliipielag-o canario (In arvis Ins. Ca- nar.J, si bien dudando sea verdaderamente indig-ena en el mismo. — Esta especie se lialla espontAnea en Francia, Corcega, Italia, Dalmacia, Turquia y Grecia, y alg-unas veces en la Penin- sula Ib(^rica; en donde, con todo, es de sospechar sea proce- dente de semillas escapadas de los jardines, en los que es ge- neralmente cultivada con el nombre de Esimelaa do, CahnUero. D. consolida L. Citan esta planta W. y B. como general en el arcliipielago canario; pero indican haber recogido el especimen de su lier- bario en Gran Canaria. Tampoco la he visto en Tenerife, por mas que creo segura su presencia en esta isla; pues adem;\s de seruna especie muy extendida en Europa (Peninsula Ib6rica, Europa boreal y media, Italia, Turquia, etc., etc.), de donde puede haber sido importada con los cereales, crece tambien en la Madera y en las Azores. Es probable la existencia del Deliilihimm j^eregrimim L. en el archipi61ag'o canario; especie que crece eu la Madera y se halla muy extendida en la region mediterrdnea. Ranunculus aquatilis L. var. terrestris Gr. etGodr., (Flore de France, i, p. 23. (R. peltatus Schrank var ^Vkm et Lge. Prod. Fl. Hisp., iii, p. 908.) Inmediaciones de la Laguna, en sitios humedos. — Mayo; en fl. y fr. Es s(^gura la ])rosencia de otras varicdades de esta especie polimorfa en localidades anj'ilogas de Tenerife y denu'is islas. Esta planta se extiendc por todos los paises templados del hemisferio boreal. (15) Masferrer. — ui-.nr.iiDos hotanicos dk ti;nkuifk. •.m Ranunculus ophioglossifolius \ ill. A oi-illas (lol la^-o do la Laj^'uiia (hoy del todo scco) , scfjrun W. y B. Esta especie tienc una extensa i\rea de habitacion, que com- pronde toda la ref^ioii iiioditermnea, iiu'lusa el Africa horcal. R. cortussefolius ^Villd. (Jf. grandifolius T.ow. Man. Fl. of Mad., I. q. 3.— 7t*. Tenerifce Pers. Syn. pi., ii, p. 103.) a. rupestris W. li. En la parte alta y sitios descubiertos do los barrancos de Tenerife. — Mayo; en fl. y fr. Es alg-o menor que la forma sig-uiente, con liojas mas divi- didas y mAs vellosas, toniendo una facies bastante diversa. HiMlanse formas intcrmedias (|uo unen unay otra variedad. i3. sylvaticus W. B. (li. grandifoRus, a mayor h\\. 1. c.) — R. cortnscefoUus Willd. /5. Teneriffce DC. Prodr., i, p. 29.— R. creticus Lw. Prim. (ed. 2." 1851) non L. — 7?. arctims Buch; teste Lowe. — R. megaphyUus Steud. teste Lowe. — R.2Mludosus Bory de Saint-Vincent. Essais sur les II. Fort., p. 334, non Uesf.) Abundante en el monte de las Mercedes y en otros montes de la parte Norte de la isla de Tenerife. — Mayo; enfl. y fr, Esta especie es propia de la region macaronesiana, cre- ciendo en las Canarias, Madera y Azores. Webb y Berthelot la citan en Tenerife, Gran Can aria y Palma; y es muy probable que el Rammmhis creticus citado por Hartung' en Lanzarote y Fuerteventura pertenezca k esta especie y no al R. creticus de Linneo. Ademas de las afinidades que esta especie tiene con el R. ere- ticiis L., las tiene tambien con el R. macrophyllus Desf. (Wk. et Lg-e. Pr. FL Hist, in, p. 935. — R. Balearicus, Freyn. et R. palustris Wk. in Barcel6, Fl. de las Isl. Bal. p, 10) que crece en Andalucia, Baleares, C6rceg'a, Cerdena, Tiinez y Arg-el. R. muricatus L. Alrededores de la Laguna y en varios otros puntos del Norte de la isla. — Mayo ; en fl. y fr. :i24 ANALES DE HlSTORlA NATURAL. (16) Esta especie, no s61o se halla muy extendida en la reg'ion mediterranea, sino que ademas crece en la India boreal y oc- cidental y en la America boreal y en la austral; como tambien en la Madera y Azores. Ranunculus trilobus Uesf. Sitios humedos de los alredcdores de la Lay-una. hacia las Mercedes, y en varias partes del valle de la Orotava y montes inniediatos. — Mayo; en fl. y fr. Ademas de la Madera y Azores se halla bastante extendido en la Europa meridional y en el Africa boreal. R. philonotis Elirli. [R. Sardons Cvz.) Sitios herbosos y marg*enes de los campos de las islas Ca- narias, segun W. y B. No lo lie visto en Tenerife. Tampoco se lia citado en la Madera y Azores. Crece en toda Europa , en el Africa boreal y en Asia menor. R. parviflorus L. Sitios herbosos de todos los barrancos del Norte de Tenerife. — Mayo; en fl. y fr. En la parte m4s elevada del l)arranco del Valle recog"! una forma enana mucho mas peluda, que, a pesar de su facies di- versa, no difiere en el fondo de la esi)ecie. Esta planta, no solo se extiende mucho por Europa ;, sino que crece ademas en el Africa boreal y occidental, y en la America boreal; no faltando, tampoco, en la Madera y Azores. El RammcuUiS repens L., extendido i)or toda Eurojja y g-ran parte del Asia, crece tambien en la Madera y Azores; i)ero no lo he hallado en Tenerife, ni me consta se liaya citado en Ca- narias, por m^s que sea probable su presencia en este archi- pi^lag-o. El RaiiuncuJus acris L., (jue crece, no solo on toda Europa, sino tambien en la America boreal, no ha sido visto en Cana- rias, pero si en la Madera, aun(}ue, seg'un Lowe, es muy raro en aquella isla, y ha sido siii duda introducido en la misma. Adonis intermedia W. B. (A. dentaia Del. ^\■kIn. et Lg'e. 1. c, 111. ]). 945. — J. (estkalis Link in ijuch Beschreib. d":) Masferrer. — hkcii'.udos hotamcos di; ti:m;i!ii'i:. :t-2^ Can. Ins. nun L. — A . //ticroca/'pa DC Svsl.. i. \). "J'.VA (|U(i;i(l spccini. ("nnai". — .1 .rilrina \)V. 1. c. ([nond. six'c, ("auar.) Campos (It'l vallc del Hufadcro cntrc los scnihrados. — Id Ahril de 1870: (mi tl. y IV. Hartun^- oita en Lanzarote, adem^is de esta os])ooie, el A(h)- oiis rpsfira/i'i. sin nonibre de alitor v precedido de la sefial qne indiea haber sido observado ])ov \\ . ]\. (eonio efeetiva- mente lo eitan estos autores en a([nella isla en la Qcjxjrajia bo- tanka.—CataJ. de Jas planlas ohser. en Lonxarote), pero en vista de que no lo incluyeron en sii Phytogra2)Ma , creo que debe asimilarse la planta de Lanzarote a la especie anterior. Las dos especies son verdaderamente muy afines, y es nece- sario tener g-ran cuidado para disting'uir bien una de otra. Las dos especies se liallan extendidas eu la reg*ion mediter- r^nea. Indudablementc es excesivo el niimero de especies que los autores han establecido en la seccion Adonia [DC) de este g'(^nero; y aunque quizes sea exag-erada la opinion de alg'unos autores de nota (Benth. et Hook. Gen. PI. i. p. 5.) que las su- ponen todas reducibles k una sola, pu^dese por lo m^nios te- ner por cierto que solo se ven dos 6 tres formas bien carac- terizadas. Rutaceas. Ruta pinnata L. (BesmophylHmpinnatum W. B. En varies puntos de la isla de Tenerife (Orotava, Lag-nna, en sitios penascosos) y en la Palma, seg-un W. B. Esta especie es propia del archipielag-o canario. El g-^nero Desmo])liyllmii , fundado por Webb para esta planta, no es admitido por los autores modernos; de modo que debe pasar k la sinonimia y conservarle su antig'uo nombre. La R%ta hracteosa DC. (Ruta chalepensis L. j3. hracteosa Wk. et Lge. 1. c. iii, p. 516) se halla en Lanzarote, W. B. y Hart., en la Madera, Lw. y en las Azores, Seub.; pero no me consta haya sido vista en Tenerife. Esta especie crece en la zona mediterranea. 5»(; ANALES DE HLSTORIA NATURAL. (IR) He visto en Cataluila formas de la Ruta angustifolia Pers. (Gr. et Godr. 1. c. p. 328!) trasformarse por el ciiltivo en la R. Iracteosa DC. (Gr. et Godr. 1. c), por lo que me adliiero del todo a la opinion de Willkomm al reunir estas do.s formas en una sola especie. Zigofileas. Fagonia cretica L. Sitios incultos y margenes de los campos en los alrededores de Santa Cruz de Tenerife y en muchas otras partes de la isla. — Abril, Junio; en fi. y fr. Crece en la Peninsula Ib^rica, Baleares, Creta, Cliipre, Africa boreal ^ islas del cabo Verde. Zygophyllum Fontanesii W. B. ( Z. album Desf. Fl. Atl. et Link in Bucli Beschr. Can. Ins. p. 154 non L.) En el litoral de Tenerife (Guia, etc.) segun W. B. Tambien en Gran Canada W. B. y en Lanzarote W. B. Esta especie crece en el N. y 0. de Africa, Ar«'elia, etc.,, y tambien en las islas del cabo Verde. Geraniaceas. Geranium anemonefolium L'Herit. {Ci. palmatum Cav. — ir. hpm(jatum Buch. 196 non 335 teste L\v.) Comun en los bosques de Tenerife; Las Mercedes, barranco del Valle, la Florida, etc. etc. — Mayo; en tl. y fr. Esta especie es propia de las islas Canarias y de la Madera. G. molle L. Comun en todos los sitios herbosos de los alrededores de Santa Cruz, valle de la Orotava y en otras partes. — Febrero, Mayo; en fl. y fr. G. rotundifolium L. Margenes de los campos en el valle del Bufadero. — Abril: en flor y fr. — E. Rodriguez me lo ha mandado tambien de la Orotava. (19) Masferrer. — rfxterdof; rotAnicos df. tknruiki;. wr: Geranium Robertianum L. ,y. parrijoritm \'iv. {(r.purpu- I'CUiii \'ill. a. h'.ccjis Low c.) Barranco do Montijo ( Orotava ). — 5 Roticnibro 1878; en flor y fr. Crece tambion frocuontemcnto en los barrancos do Tenerife seg-un W. B. la variedad g-enuina, que es para Lowe y otros autores especie distinta de la forma anterior y el verdadero Cr. Rohertianuiii de Linneo. He visto esta forma en los barran- cos del lado de la Orotava, pcro no tenf>'o ejemplares de la misma en el Herbario de Tenerife. En la Madera hay ademas de las anteriores espeeies el Gera- nium luc'uhim L,, que es probable en Tenerife tambicn. Tanto esta planta como las tres anteriores tienen una area de habi- tacion muy extensa, pnes orecen en Kuropa. Orientc y Africa boreal. Erodium cicutarium L'Herit. Comun en los alrededores de Santa Cruz y en muchas otras partes de la isla de Tenerife. — Febrero, Mayo; en fl. y fr. He observado las tres sig-uientes formas: 1." (B. prfpcox J)-C. — (r. precox Cav. ) — Acaule; floracion precoz, flores encarnadas; liojas radicales extendidas sobre el suelo y con lacinias estreclias y ag-udas, con m6nos pelos que la ultima variedad en todas sus partes. 2." (B. mdculatmn Koch?) Acaule, como la anterior, pero mayor en todas sus partes; fiores blancas con una mancha purpurina en la base de los p^talos y alg-unas lineas de este mismo color k lo largo de 6stos, en algunos casos; lacinias de las hojas m4s anchas que en la variedad anterior; floracion precoz. 3.* (G. ch(prophylliim Cav.) — Caulescente, tallos casi echa- dos y numerosos; hojas con seg-mentos finamente pinado-par- tidos; petalos purpurinos. Florece m4s tarde que las dos ante- riores. Crece, esta especie polimorfa, en toda Europa y tambien en la Madera. E. moschatum L'Herit. Comun en muchas partes de la isla, hall^ndose hasta en las •.m AKALES DK HISTURIA NATURAL. (20) calles poco freciientadas de la capital. — Diciembre, Jiinio; en flor y fruto. Planta miiy extendida en toda la reo-ion mediterriinea y ademas en la Madera y Azores. Erodium botrys I3ertol. Alrededores de Santa Cruz de Tenerife^ m-Arg-enes de los campos y sitios incnltos liacia la Lag-una. — Abril; en fl. y fr. Kn la region mediterrAnea y en la Madera. E. laciniatum Willd. Alrededores de Santa Cruz de Tenerife. — Febrero^ Abril; en fl. y fr. En la Madera no se cita esta especie, pero si su afin, que no s6 haya sido vista en Canarias, q\ Erodmm CMum Willd. — Las dos se hallan bastante extendidas en la region mediter- ranea. E. malacoides Willd. Alrededores de Santa Cruz de Tenerife. — Junio de 1878; en fl. y fr. Ademas de la Madera y Azores, crece en Europa. Oriente y Africa boreal. El Pelargonium inquinans Ait. se halla del todo naturalizado en Tenerife, pues lie visto ejemplares de esta planta en bar- rancos inmediatos k la capital y en otros del lado de la Orotava. En estado silvestre pres6ntase esta planta mas vellosa y con flores menores, pero mAs subidas de color, que en los jardines. En Mayo la lie cog-ido en flor; mas en los jardines florece todo el ano. Lowe cita en la Madera como casi naturalizados el P. alche- milloicles Willd., el P. graveolens Ait. y el P. f/Jutinosum Ait.: sin que ninguno de estos se reproduzca sin cultivo, como le sucede al anterior, lo mismo en Tenerife que en la Madera. Del Pelargonium Canariense'WUhl. (Hort. berol. t. 17), que ha sido sefialado como especie propiadel arcliipielag'o canario no solo por su autor el famoso Wllldenow. siuo tambien por autores jjosteriores (Persoon: Syii. \)\. ii. j). -2'A'2. — De Ciiudollc: (51) Masferrer. — RECUERDOS noTANicos di-, ti:n];i{ii-i;. :i>it Prodr., I, p. 657. — Dietrich; Syn. pi. Sectio quarta, p. 774), clijo ya acertadainentc Loopoldo do Eiioh (Doscrip. ])liyf;i(i. des II. Can., p. lli»), quo no hahia sido ristojamds en elarcM^m- lago canario, y todos lo.^ (|uo postoriuriuonto liaii ostudiado su flora ban adquirido ig-ual conviccion. Asi lo croyeron Webb y Borthelot, que no nientaron csta ospocie en su obra, y del mismo parecer son C. Belle, W. Hillebrand y D. Bello. Oxalideas. Oxalis corniculata L. Comun en caniinos,, escombroS;, etc., do toda la isla. — Fe- brero, Setiembre. — E. Rodrig-uez me ha mandado tambien esta especie y la sig-uiente. Crece en Europa, Oriente y Africa boreal; tambien en la Madera y Azores. En las islas del cabo Verde hay una variedad de esta especie, p. mllosa Schmidt, que es posible so halle tambien en este archipi^lago. El Oxalis cerniia Thunb. se halla del todo naturalizado en Tenerife. Esta especie es orig-inaria del cabo de Buena Espe- ranza, pero se ha hospedado en el Africa boreal, Canarias, Madera, parte meridional de la Peninsula Iberica, Baleares y C6rceg-a. No he visto en Tenerife el Oxalis purpurea Jacq. que se ha naturalizado en las Azores y Madera, ni el 0. Martiana Zucc, que lo ha hecho tambien en esta ultima isla; pero es indudable que uno y otro se propag-aran en Tenerife y denies islas Cana- rias el dia que sean introducidos en las mismas, si es que no se hallan ya en este caso. De la familia de las Tropeoleas — que con razon ban asociado Bentham y Hooker (Gen. pi., i, p. 273 y 74) al g-enero Pelar- gonmm para formar la tribu de las Pelargoniece en la familia de las Geranidceas (1) — se halla naturalizada en Tenerife la (1) En esta familia han reunido tambien las Oxalideas (cou el nombre de Tribus VI. Oxalideo!) las Yiviandceas, las Balsamineas y las Zimvdnteas , repartiendolas todas juntas en siete tribus. ANALES DE IIIST. NAT.— IX. 22 :5nO A\^\LES t)E HISTORIA NATURAL . (2^) planta americana Tro])(Eolnm ma jus L., que crece espontanea- mente cerca de muchas liabitaciones. Esta especie se cultiva inucho en Europay se halla tambien naturalizada en la Madera. Linaceas. Linum strictum L. Alrededores de Santa Crnz de Tenerife y on otra?; partes de la isla. — Mayo: en fl. y fr. La forma mas eomun es la ,:. cynumim Gr. et Godr. (1. c. i. p^g'ina 281), pero he visto tamhien la variodad a. hi.rifJorvm Gr. etGodr. (1. c.) En toda la zona mediterranea y en la Madera. L. gallicum L. Es seg'ura su presencia en Tenerife. per mas que no lo he visto en esta isla, pues seg-un W. B. hay un ejemplar de esta especie en el Herb, de De Candolle. cog-ido por Bronssonet en este archipielag'o, y es casi segniro que seria procedente de Tenerife. Ademj\s de la Europa mediterranea , crece esta especie en Oriente. Arg-el y en la Madera. L. angustifolium Huds. Alrededores de Santa Cruz de Tenerife, valle de la Orotavay otras partes. — Marzo, Mayo. De la Orotava me lo ha mandado tambien E. Rodrig-uez. Esta especie crece en la reg-ion mediterranea y en la Madera. L. usitatiss